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Tener una página web ya no significa simplemente “estar en Internet”. Para una empresa, puede convertirse en una de sus principales herramientas de comunicación, posicionamiento y generación de clientes.
Pero una web efectiva no consiste solamente en tener un diseño atractivo. Debe presentar la empresa, explicar lo que ofrece, generar confianza y facilitar el contacto. Una web debe responder tres preguntas:
Cuando un potencial cliente llega a tu página debería entender rápidamente:
¿Quién eres?
¿Qué haces?
¿Por qué debería elegirte?
Y una cuarta pregunta es fundamental:
¿Qué quieres que haga después?
Solicitar una cotización, escribir por WhatsApp, comprar, reservar, solicitar información o simplemente conocer tus servicios. ¿Qué estructura debería tener?
Aunque cada empresa necesita una estructura diferente, una web corporativa puede partir de estas secciones:
Inicio | La presentación principal de la empresa. Debe comunicar rápidamente qué haces, para quién y cuál es tu diferencial.
Nosotros | Historia, experiencia, equipo, valores, certificaciones y aquello que ayude a generar confianza.
Productos o Servicios | La información debe ser clara y comercial: qué ofreces, para quién, qué beneficios aporta y por qué elegirte.
Proyectos o Portafolio | Mostrar trabajos realizados, proyectos y casos de éxito suele ser más convincente que simplemente afirmar que tienes experiencia.
Blog | Permite compartir conocimiento, responder preguntas frecuentes de tus potenciales clientes y generar contenido que ayude al posicionamiento en Google.
Testimonios | La experiencia de otros clientes puede ayudar a reducir la incertidumbre y fortalecer la confianza.
Contacto | Teléfono, WhatsApp, correo, ubicación, formulario y cualquier otro canal relevante. Contactarte debe ser fácil.
Más allá de las páginas...
Una web profesional también debería considerar:
Diseño responsive: Funcionar correctamente en computadoras, tablets y celulares.
Velocidad: Una página lenta perjudica la experiencia del usuario.
SEO: Estructura y contenidos preparados para facilitar su posicionamiento en buscadores.
Seguridad: HTTPS, actualizaciones, copias de seguridad y protección de datos.
Analítica: Conocer cuántas personas visitan la web, qué consultan y cuántas terminan contactando.
« Todo tiene una función, un orden, todos los elementos que conforman una web siguen una estrategia pensada para el usuario final. Hay que hacer que el usuario al navegar en una web se comporte como queremos, que lo haga en función de sus necesidades »
Imagina que un potencial cliente entra a tu oficina, un buen vendedor debería:
Recibirlo → Explicar qué haces → Entender lo que necesita → Mostrarle soluciones → Resolver sus dudas → Generar confianza → Facilitar la contratación