Ya conocemos la historia de nuestra amiga, el hada Sara y cómo salvó a sus amigas las hadas y los magos de las malvadas brujas del país vecino.
Para despedirnos de nuestra amiga el hada Sara, regálale un dibujo de ella venciendo a las brujas como recuerdo de aquel maravilloso día en el que salvó al pueblo y por fin las hadas y los magos le aceptaron. Además, todos aprendieron que no es importante el físico o la apariencia, sino que lo importante se encuentra en el corazón.