En el año 2002, la Organización Mundial de la Salud, mediante resolución, instó a los Estados Miembros la celebración anual del Día Mundial de la Actividad Física o Move for Health, con el objetivo de promover la actividad física para conseguir buena salud y bienestar, tomando el día 6 de abril como fecha oficial.
En su definición clásica, la actividad física es, según Caspersen, Powell y Christenson (1985), "cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos que produzca un gasto energético mayor al existente en reposo". Con esta definición en mente, se puede constatar que las recomendaciones de práctica de actividad física semanal han ido variando en las últimas décadas, siendo las que publica la OMS (2010), las más consensuadas a nivel general: