Diseñamos una estrategia full‑funnel con anuncios creativos generados y optimizados con IA, logrando más tráfico cualificado, más compras y un mejor retorno sobre la inversión publicitaria.
Mr. Spanky es una marca local de arena para gatos que históricamente vendía solo a distribuidores y tiendas físicas, sin tienda online propia ni una estrategia clara en redes sociales. La marca era prácticamente desconocida para el consumidor final y dependía de la fuerza comercial de sus mayoristas, a pesar de tener un producto sólido y capacidad de abastecimiento.
El reto era doble: abrir por primera vez un canal de venta directa al consumidor (e‑commerce) y, al mismo tiempo, usar el canal digital para aumentar el reconocimiento de marca frente a los puntos de venta al por mayor. Todo esto con un presupuesto ajustado y sin datos históricos de campañas previas en Meta Ads.
Primero construimos la infraestructura: diseñamos y desarrollamos la tienda online de Mr. Spanky, con mensajes claros sobre beneficios, formatos de arena y llamados a la acción directos, además de la implementación del píxel y eventos de compra para medir resultados reales.
En paralelo, definimos una estrategia de contenido para Instagram y Facebook centrada en tres ejes: educación sobre el cuidado del gato, demostraciones del producto (olor, absorción, comodidad) y ofertas puntuales. Producimos fotografías y videos cortos que mostraban situaciones cotidianas —“cuando la caja de arena huele mal”, “cómo mantener la casa limpia”— pensadas para convertirse luego en creativos de pauta.
Con la base lista, lanzamos campañas de conversión en Meta Ads dirigidas a la nueva tienda. Probamos diferentes audiencias, ángulos creativos y formatos, y fuimos optimizando hacia los conjuntos con mejor costo por compra. A medida que identificábamos los anuncios ganadores, reasignamos presupuesto y desactivamos los que no llegaban a los objetivos.
En lugar de seguir dependiendo únicamente de sus mayoristas, Mr. Spanky pasó a tener un sistema digital mínimo viable: una tienda online funcionando, contenido recurrente en redes y campañas medibles que empezaron a generar las primeras compras directas de arena para gatos. El canal online dejó de ser una idea y se convirtió en un flujo real —aunque todavía pequeño— de pedidos que demostró que el modelo de venta directa era posible.
Además, la presencia constante de la marca en redes y anuncios hizo que más clientes empezaran a reconocer y pedir “la arena de Mr. Spanky” en tiendas físicas, lo que dio argumentos a la marca para negociar mejor con sus distribuidores y recibir más interés de nuevos puntos de venta. Este caso se presenta como un piloto exitoso: no como un pico de facturación, sino como la validación de un sistema que ahora puede escalarse con más inversión y datos.