Hostigamiento y Acoso en el deporte paralímpico


Enero 2018 (Número 126)

Dr. Miguel Á. Albarrán

La creación de una política institucional de parte del Comité Paralímpico Internacional para la "Prevención del hostigamiento y el abuso en el Deporte" no ha sido suficiente para eliminar estas conductas. Esto no es una tarea fácil de realizar y es necesario que todos los administradores paralímpicos traten de proveer un espacio seguro para la práctica deportiva esté libre de acoso y hostigamiento. Es inminente diseñar estrategias para la identificación de abusos y establecer protocolos para mitigar sus efectos.

El deporte paralímpico también ha tenido su sendero en el malvado mundo del acoso y el hostigamiento. En el 2016 el Comité Olímpico Internacional enuncia que los Atletas tienen el derecho de un Deporte Seguro donde el ambiente sea respetable, equitativo y libre de todas las formas de violencia no-accidental.

Al observar el deporte paralímpico vemos que las poblaciones especiales tiene de dos a tres veces más riesgo en ser abusados de manera psicológico, física y sexual que los atletas convencionales. También tienen un alto nivel de vulnerabilidad que facilita ser explotados y marginados en relación a sus necesidades de comunicación, transportación y logística.


Tipología de abuso deportivo:

Físico, Sexual, Psicológico,

Económico y Negligencia

Situación 1. Beatrice Vio es campeona paralímpica Rio 2016 del deporte de esgrima que ha sido víctima de acoso y hostigamiento sexual. Un grupo de personas anónimamente desarrollaron una campaña de odio mediante un proveedor de las redes sociales. Al momento del agravio, la medallista tenía 19 años de edad y los perpetradores publicaron digitalmente mensajes sexualmente explícitos sin fundamentos reales, causando trastornos psicológicos.

La red social involucrada ha cerrado el sitio digital para detener los ataques que han traido amarguras a la paralímpica italiana. Vio ha tomado acción formal ante los autores de la página digital.

Situación 2. Dos dirigentes del Comité Paralímpico Argentino denunciaron penalmente por asociación ilícita, amenazas, fraude y coacción a la entrenadora de natación y al tesorero de la institución. Ambos empleados paralímpicos eran compensados económicamente por sus funciones y le exigieron a varios atletas paralímpicos una parte de las becas y los premios metálicos recibidos por las ejecuciones deportivas de los competidores.

Los paratletas fueron coaccionados al decirles que si no colaboraban los bajarian del avión y no califican para competencias futuras. En otras ocasiones le decían que le quitaban la beca o que si no fuera por ellos no la tendrian. Los funcionarios les pedía el 10% del premio en metálico y el 40% de la beca.

Situación 3. Un experimentado entrenador británico de tiro con arco fue suspendido tras una denuncia policial relacionada con un incidente que involucra una joven atleta paralímpica. La alegación estipula que el entrenador en los pasados cuatro años la había atacado sexualmente al estar viajando en competencias internacionales.

La ex-paralímpica le informó a la policía que inicialmente no habia tomado acción debido a que se sintió amenazada cuando miembros del cuerpo rector del paralimpismo le insinuaron que su denuncia podría afectar su auspicio económico y que le podía costar el trabajo al entrenador.

Las tres situaciones expuestas anteriormente son algunas de las que la comunidad paralímpica internacional ha ventilado publicamente. Sabemos que existen muchísimos casos donde los paralímpicos son maltratados, utilizados, abusados y expulsados de los movimientos deportivos para que no divulguen sus problematicas.