Foto:Jason Armond/Los Angeles Times/Getty Images
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Lunes 9 de septiembre de 2024 | 1:00 p.m.
Por: Carlos García
El Rancho Palos Verdes ha sufrido profundos deslizamientos de tierra bajo las viviendas a un ritmo casi imperceptible.
Esta ciudad costera del sur de California, a unos 50 km al sur de Los Ángeles y con 42 mil habitantes, se asienta sobre un complejo de lentos deslizamientos que han estado activos desde la década de 1950, haciendo que la tierra se desplace unos pocos metros al año.
Recientemente, tras las intensas lluvias invernales, el ritmo y la magnitud del movimiento han aumentado.
El pasado fin de semana, una drástica aceleración tuvo consecuencias devastadoras.
Las casas se han extendido desigualmente sobre el terreno distorsionado, las carreteras se han hundido y más de 200 hogares se han quedado sin suministro eléctrico. El martes pasado, el gobernador Gavin Newsom declaró el estado de emergencia en la ciudad.
Los científicos advierten de que los deslizamientos de tierra van a ser cada vez más frecuentes a medida que la crisis climática provoque lluvias más intensas y tormentas más potentes, remodelando el panorama.
Estos movimientos dependen de tres factores: la pendiente, el tipo de roca y el clima, explica Alexander Handwerger, científico especializado en deslizamientos del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA.
Rancho Palos Verdes se asienta sobre un lecho de ceniza volcánica, depositado hace entre 10 y 15 millones de años, que desciende hasta la costa del Pacífico.
"Se ha convertido en un tipo de mineral arcilloso que puede expandirse y volverse resbaladizo cuando se moja", explica Gary Griggs, catedrático de Ciencias de la Tierra y Planetarias de la Universidad de California en Santa Cruz.
Diversos factores pueden desencadenar movimientos de tierras, como los terremotos, las actividades humanas e incluso la lluvia, que es de los más comunes.
Cuando llueve, el agua se filtra en el suelo y penetra en las capas inferiores. Allí, puede reducir la succión y la fricción que mantienen unidos los granos de tierra o roca, haciendo que el suelo se debilite y se desplace.
Si el clima cambia y las lluvias se hacen más intensas, la pendiente "puede ser ahora demasiado empinada para ser estable, por lo que sufrirá un corrimiento de tierras o una serie de corrimientos para encontrar un nuevo ángulo estable", declaró Dave Petley, científico de la Tierra de la Universidad de Hull (Inglaterra), para el medio CNN.
Previamente, en febrero, se registraron cantidades récord de lluvia en el sur de California, provocando cientos de deslizamientos de tierra y dejando al menos nueve muertos.
El cambio climático no es el único factor que aumenta la probabilidad de deslizamientos de tierra; el comportamiento humano también influye.
No está claro cuándo se ralentizará el movimiento del suelo, que es de hasta 30 cm por semana, por lo que los habitantes de Rancho Palos Verdes no saben si podrán salvar sus hogares.
Fuente: CNN/Infobae