REDACCIÓN PERSONAL
═══════════════════
REDACCIÓN PERSONAL
═══════════════════
Soledad
A. R. P.
MAYO 23, 2026
━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
Mi compañera eterna: la soledad.
Esa que llega sin hacer ruido y termina quedándose más tiempo del que debería. Esa que se sienta al borde de tu cama en las madrugadas silenciosas, cuando el mundo duerme y tu mente decide despertar.
¿Alguna vez te has sentido tan sola que hasta respirar pesa?
Tan vacía que comer parece innecesario, dormir imposible y sonreír una actuación mal ensayada. Como si existieras en automático mientras por dentro algo se derrumba lentamente, en silencio, sin que nadie lo note.
La soledad no siempre significa estar sola. A veces está en los lugares llenos de gente, en las conversaciones donde finges estar bien, en las risas que salen por compromiso y en los “estoy bien” que en realidad significan “ya no sé qué hacer conmigo”. Porque hay vacíos que no se llenan con compañía, ni con palabras bonitas, ni con abrazos momentáneos.
Y entonces empiezas a buscar una luz desesperadamente.
Algo que te saque de esa oscuridad que no solo te rodea, sino que vive dentro de ti. Una señal, una mano, una razón para dejar de sentirte perdida. Pero mientras más buscas una salida, más te hundes en tus propios pensamientos. Pensar, pensar y seguir pensando… como un mar revuelto que jamás se calma.
Tu mente se convierte en un laberinto.
Los recuerdos hablan. Las emociones gritan. El pasado regresa aunque no lo invites. Y tú solo te quedas ahí, intentando sobrevivir a todo lo que llevas dentro mientras afuera aparentas normalidad. Porque nadie nota las guerras silenciosas. Nadie escucha el ruido que hacen los pensamientos cuando destruyen a alguien lentamente.
Lo más triste es que a veces aprendes a vivir así.
Aprendes a cargar el vacío, a dormir con ansiedad, a convivir con la tristeza como si fuera parte de tu rutina. La soledad deja de sentirse como una visita y comienza a sentirse como hogar. Y eso da miedo.
Porque llega un punto donde ya no quieres explicarte.
Ya no quieres que te entiendan. Solo quieres descansar de tu mente un instante. Apagar el ruido. Dejar de sentir tanto. Dejar de cargar emociones que parecen más grandes que tú.
Y aun así… sigues aquí.
Con el corazón cansado, pero latiendo.
Con los ojos llenos de tormenta, pero todavía abiertos.
Esperando, aunque sea en secreto, que algún día la vida vuelva a sentirse ligera.
A.R.P.
━━━━━━━━━━━━━
Colaboró con el presente texto el 23 de mayo de 2026.
PUBLICADO EN
SECCIÓN
━━━━━━━━━━━━━
Consulta la última edición de nuestra revista
>> ENVÍA TU COMENTARIO
Habla sobre la sección, texto o blog sobre el que sea tu comentario