BLOG
═══════════════════
EDICIÓN ACTUAL: No. 3 AGOSTO 2026
BLOG
═══════════════════
RED
Cielo
Hace un año y medio que, abruptamente, te desvaneciste de mi vida.
Ante los ojos de todos, parecía que no me afectó. Nadie me vio llorando encerrada en el baño. Nadie me vio cubriéndome la boca para que mi llanto no despertara a nadie por las noches. Nadie lo notó.
Y, frente al mundo, actúo como si no me hicieras falta.
Pero esa es la mentira más ridícula que he contado.
Te extraño. Me haces falta todos los días, a todas horas. Lo disimulo. Me distraigo. Vivo y camino entre las personas sin que nadie note el peso de tu ausencia sobre mis hombros. Aprendí a sonreír cuando era necesario, a responder que estaba bien aunque por dentro me estuviera desmoronando. A veces ni siquiera yo noto cuánto te extraño, hasta que el vacío se vuelve demasiado grande para seguir ignorándolo.
Entonces busco cualquier forma de sentirme un poco más cerca de ti. Porque hay días en los que daría cualquier cosa por volver a escucharte decir mi nombre, por contarte cómo estuvo mi día o simplemente por sentarme contigo sin decir una sola palabra.
Hay cosas que, para mí, siempre te pertenecerán: los atardeceres, la luna y las estrellas. Hay una en especial que espero cada anochecer. A mis ojos, es la más brillante y la más hermosa. La observo cuando ya no sé qué hacer. Le cuento todo aquello que ya no puedo decirte y la miro como si pudiera responderme, como si fueras tú, enviándome un consejo capaz de devolverle sentido a mi universo.
A veces me descubro sonriendo mientras la miro, como si por un instante olvidara que ya no estás aquí. Otras veces solo lloro en silencio, esperando que, de alguna forma imposible, mis palabras también puedan alcanzarte.
Hay algo curioso sobre las estrellas. Dicen que muchas de ellas probablemente ya no existen; que desaparecieron hace miles o millones de años. Pero están tan lejos de nosotros que su luz sigue viajando por el universo, y nosotros continuamos admirando un brillo que sobrevivió a su ausencia.
Así me siento contigo.
Tu luz tardó tanto en llegar a mí que, incluso después de haberte ido, sigue encontrándome. Quizá por eso todavía hay días en los que siento que sigues aquí. En
una canción que aparece de repente, en el cielo pintado de naranja al caer la tarde o en esa estrella que siempre termina llamando mi atención. Porque, aunque ya no pueda verte, hay partes de ti que nunca dejaron de alcanzarme.
Y, a veces, esa luz es tan real que casi puedo escuchar tu voz regañándome por los errores que no he dejado de cometer desde que te fuiste. Me gusta pensar que, si pudieras verme ahora, seguirías cuidándome de la única forma que el universo te permite.
Supongo que nunca entendí la belleza inefable de un atardecer ni el titilar de las estrellas hasta que se convirtieron en el único lugar donde todavía puedo encontrarte.
Así que, cada vez que el cielo se pinte de colores o una estrella ilumine la noche, voy a seguir buscándote. No porque crea que vives ahí arriba, sino porque fue ahí donde aprendí a sentirte cuando la vida me obligó a aprender a vivir sin ti.
Siempre serás mi estrella favorita, mamá.
Amairany Rincón
━━━━━━━━━━━━━
Colaboradora desde el 4 de junio de 2026. Escribe en la edición mensual y publica su blog en el sitio web.
IG: @ananiss._22
PUBLICADO EN
RED
Blog de Amairany Rincón
━━━━━━━━━━━━━
OTROS TEXTOS DE LA AUTORA
━━━━━━━━━━━━━
Consulta la última edición de nuestra revista
>> ENVÍA TU COMENTARIO
Habla sobre la sección, texto o blog sobre el que sea tu comentario