#EstasViendoYnoVes la tortura

OBJETIVO

Identificar y presentar, a partir de la Encuesta Nacional de Población Privada de la Libertad (ENPOL) y casos documentados por las organizaciones, algunos de los factores que propician la comisión de actos de tortura, a partir del arresto hasta la puesta a disposición y privación de la libertad en un centro de detención.

La ENPOL nos da un primer acercamiento a los factores que fomentan la práctica de la tortura en México.

Factores que propician la Tortura

El diagrama de relación muestra lo que hemos identificado como factores de riesgo que propician la práctica de la tortura en los distintos momentos en que una persona puede permanecer privada de la libertad. Los factores responden a las variables que utiliza la ENPOL y se muestran de forma secuencial, es decir, desde el momento de la detención de la persona, su puesta a disposición y posterior privación de la libertad, incluyendo las condiciones de vida al interior de un centro penitenciario.

En la ENPOL está subrepresentada la población femenina. No obstante, los datos con los que contamos nos permiten acercarnos al fenómeno de la tortura sexual cometida en contra de las mujeres. Identificamos como uno de los factores de riesgo que propicia esta práctica el tiempo que transcurre entre el arresto y la presentación de las mujeres detenidas ante el MP.



La narrativa que adoptamos sobre la tortura sexual en contra de las mujeres

El Protocolo de Estambul menciona que la tortura sexual empieza por la desnudez forzada, que en muchos paÌses es un factor constante en las situaciones de tortura. La persona nunca es tan vulnerable como cuando se encuentra desnuda y desvalida. La desnudez aumenta el terror psicológico de todos los aspectos de la tortura pues abre siempre la posibilidad a malos tratos, violación o sodomía. Además, las amenazas verbales, los insultos y las burlas sexuales forman parte de ésta pues incrementan la humillación y sus aspectos degradantes, todo lo cual forma parte del procedimiento. También el toqueteo se considera tortura pues para la mujer es traumático.

Existen diferencias entre la tortura sexual del hombre y la de la mujer, si bien hay varios aspectos que se aplican a ambos. En la mayor parte de los casos interviene un elemento sexual perverso y en otros la tortura se dirige a los genitales. En el hombre la mayor parte de las veces los choques eléctricos y los golpes se dirigen a los genitales, con o sin tortura anal adicional. Al traumatismo físico resultante se le añade el maltrato verbal.


En cuanto a las mujeres, su traumatismo puede verse potenciado por el miedo a la violación, dado el profundo estigma cultural que va vinculado a ésta. No hay que descuidar el trauma de un posible embarazo (que lógicamente no afecta a los hombres) el temor a perder la virginidad y a quedar infecundas (aun cuando la violación pueda después ocultarse ante un posible marido y el resto de la sociedad).”

La gráfica que se presenta corresponde a las averiguaciones previas y carpetas de investigación iniciadas en los estados de la República por el delito de tortura.

En total, suman 10,699 averiguaciones previas y/o carpetas de investigación por tortura, durante el periodo 2006-2017.[1] Los estados con el mayor número de averiguaciones previas por este delito son: la Ciudad de México (2006), Baja California (1587), Aguascalientes (609), Hidalgo (793), Sinaloa (908), Veracruz (593), Quintana Roo (610) y Tabasco (531).