Los cristianos ortodoxos son una de las principales ramas del cristianismo. Se separaron de la Iglesia católica en el año 1054, en un hecho conocido como el Cisma de Oriente y Occidente, principalmente por diferencias religiosas, culturales y de autoridad (los ortodoxos no reconocen al Papa como máxima autoridad). Mantienen tradiciones muy antiguas, una liturgia solemne y dan gran importancia a los sacramentos y a la continuidad histórica de la Iglesia.
Se sitúan principalmente en Europa del Este y el sureste, así como en partes de Oriente Medio y el Cáucaso. Países con mayoría ortodoxa incluyen Rusia, Grecia, Serbia, Bulgaria, Rumanía, Ucrania y Georgia, entre otros. También hay comunidades ortodoxas en todo el mundo debido a la migración.