Tendríamos que agradecer a todas las personas con las que nos hemos ido relacionando a lo largo de la vida, pero para concretar, debemos comenzar en algún punto, que no sabemos muy bien cuál debería ser, pero elegimos uno para situarnos de alguna manera en esta andadura.

Esta página está en constante cambio y evolución, por lo que seguiremos dando las gracias a lo largo de la vida. Seguramente se nos olviden algunas personas que han pasado por aquí y han dejado su granito de arena, también os agradeceremos si nos lo hacéis saber para incluiros en esta historia compartida.

Gracias Astérix, porque contigo iniciamos La Ilusión de Makarenko y fue uno de los primeros impulsos para echar a andar.

Gracias Esme, porque actuaste de enlazadora de mundos y uniste el mundo de Charo con el nuestro y gracias también por ayudarnos con la rifa del póster de Extremoduro.

Gracias Charo, porque confiaste dese el primer día en nosotros, has sido y sigues siendo la gran mecenas de este proyecto que nunca termina y que seguirá metiéndote en más líos para que no te aburras.

Gracias Edu, o mejor dicho, doctor Amor, por ser el primer solidario que nos dio algo de material para reformar La Casa de los Maestros, por tu ayuda prestada tantas veces que has venido, a limpiar, a recoger leña, a recoger libros a traer tarima y ya no recordamos cuántas cosas más.

Gracias Javi (el pelirrojo) por esa jaima que conseguimos usar un veranito y por unas cuantas cosas más de material que nos cediste, gracias Cayetano.

Muchas gracias Aitor por todas las horas y todos los días que has trabajado con nosotr@s codo con codo, habría sido imposible llevar a cabo la obra de la casa sin tu ayuda y la de Raúl.

Muchas gracias Raúl, porque tienes el récord de visitas y de horas de trabajo, ni si quiera sabemos cómo expresar nuestro agradecimiento por tu tiempo.

Gracias Satur por todos los consejos de albañilería que nos diste.

Gracias Lucho, por tu compañía, por tu ayuda y por esas charlas transgresoras, pronto haremos miel juntos.

Gracias Irene por ayudarnos a sacar escombros y a disfrutar de esas comidas.

Gracias Tomás por todas tus visitas que nos has hecho para recoger leña, limpiar, picar el suelo, de todo. Muchas gracias por reír siempre.

Paco, muchas gracias por resolver nuestro problema con el doble conmutado. Tus conocimientos y consejos sobre electricidad nos han librado de algún cortocircuito.

Gracias Alicia por donarnos tal cantidad de libros, necesitaremos al menos 3 vidas para leerlos.

Gracias Mansura por pintarnos el logo tan precioso para nuestra asociación, estamos enamorad@s de tu arte. ¡Ah! y gracias a tu padre por dejarnos guardar unos cuantos trastos en su garaje.

Gracias Alba y Jose por regalarnos todos los muebles de cocina, por ponernos en contacto con tanta gente y por hacernos partícipes de vuestra emocionante boda.

Gracias Felipa por cedernos espacio en vuestro garaje y tener tanta paciencia hasta que recogimos todo.

Gracias Rober por enviarnos el material para montar las lámpara halógenas, quizás no las usemos nunca, pero el gesto fue de agradecer.

Gracias Jorge por tantas veces que nos has ayudado ¡la cantidad de cuadrillas en las que has participado! por tu música, por la revista, por tu guitarra, pero sobre todo por tu compañía.

Gracias a Roro y Jorge por prestarnos alguna que otra herramienta y hacer una pequeña ñapa.

Gracias Rufo por esa hormigonera que nos ha librado de tanto trabajo, por esas cervezas que nos echamos y por todos los consejos que nos diste en la reconstrucción. Te echaremos de menos como vecino de Sauceda.

Gracias Ana yoguini por ayudarnos con el mosaico del baño, ahí quedó tu granito de arena.

Gracias Medino por regalarnos tus conocimientos de yesaire, de tarima y por el tiempo trabajado, muchas gracias.

Gracias Víctor por ayudarnos a picar y por echarnos esa gran mano con el vídeo.

Gracias Sergio por esas conversaciones, esas fotografías y esos vídeos que llevan tanto arte dentro.

Gracias Elena por la lavadora que nos diste, aunque era antigua, algún tiempo hizo su trabajo.

Gracias a nuestras madres y padres, porque nos habéis ayudado en todo lo que habéis podido a pesar de todas las locuras que se nos han ocurrido.

Gracias Jose Mª Ribal por creer en nuestro proyecto y poder sacar adelante la campaña de crowdfoundign con Crowdeduca para cambiar el tejado de La Casa de los Maestros.