Celo y conocimiento preciso

La primer palabra griega en cuestión es ζῆλον (zelon). Se trata de un sustantivo que literalmente traducen como celo. Expresa fervor, pasión, y puede ser positivo o negativo, pero cualquiera sea el caso ζῆλον es lo opuesto a la indiferencia. Es la palabra que usa el apóstol Pablo para referirse a sus compatriotas que no estaban creyendo en Jesucristo, cuando en Romanos 10:2 dice: "...tienen celo de Dios...". Esta gente no era indiferente a Dios pero en su celo erraban. Leamos el pasaje:

"Porque les doy testimonio de que tienen celo de Dios, mas no según el pleno conocimiento. Porque ignorando la justicia de Dios, e intentando establecer la suya propia, no se sometieron a la justicia de Dios." (Romanos 10:2-3)*

Es entonces que  encontramos la segunda palabra en cuestión: ἐπίγνωσιν (epignosin), sustantivo que literalmente traducen como conocimiento preciso. Los compatriotas de Pablo se negaban a la Gracia que es en Cristo Jesús, y en su lugar, pretendían ser justificados delante de Dios por medio del cumplimiento de la Ley. Estimado lector, ser indiferente a Dios es malo, pero sepa que el fervor del hombre por Dios de nada aprovecha si no va acompañado de conocimiento preciso de Él y de sometimiento a Su voluntad; y Su voluntad es que el hombre se reconcilie con Dios únicamente por la fe en Jesucristo. 

Para terminar le dejo unos pocos ejemplos más de ambos términos griegos.

El celo santo:

"Pero Dios, que consuela a los abatidos, nos consoló con la venida de Tito. Y no sólo con su venida, sino también con la consolación con la cual fue consolado respecto a vosotros, informándonos de vuestro anhelo, de vuestro llanto y de vuestro celo por mí, de manera que aún me regocijé más."  (2 Corintios 7:6-7)*

El celo pecaminoso:

"¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por la buena conducta sus obras en la mansedumbre de la sabiduría. Pero si tenéis celos amargos y rivalidad en vuestros corazones, no os jactéis y mintáis contra la verdad. ¡No es ésta la sabiduría que desciende de lo alto, sino es cosa terrenal, natural y diabólica!"  (Santiago 3:13-15)*

Acerca del conocimiento preciso:

"Por esto también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del pleno conocimiento de su voluntad, en toda sabiduría y discernimiento espiritual; para que andéis como es digno del Señor, con el fin de agradarle en todo, dando fruto en toda buena obra y creciendo en el pleno conocimiento de Dios;"  (Colosenses 1:9-10)*

"Pero evita las controversias necias e insensatas, sabiendo que engendran contiendas, porque un siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable con todos, apto para enseñar, tolerante; que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda el arrepentimiento conducente al conocimiento pleno de la verdad, y vuelvan en sí, y escapen del lazo del diablo en que están cautivos a voluntad de él."  (2 Timoteo 2:24-26)*