Estos peludos llevan existiendo desde el Paleolítico; es decir, que llevan evolucionando desde hace unos 2,59 millones de años más o menos. Esto significa que han tenido tiempo más que suficiente para adaptarse a una gran variedad de zonas y climas. Pero a día de hoy, su área de distribución abarca toda la parte norte de África, así como toda Europa.
Los conejos viven a altitudes bajas, en zonas próximas al nivel del mar. El suelo que prefieren es el arenoso y blando, puesto que así pueden construir sus madrigueras con facilidad. También los encontraremos en los bosques, pero menos debido a la presencia de un mayor número de depredadores así como de una mayor competencia por los recursos.
En primer lugar, los conejos tienen grandes madrigueras que pueden tener unos 60 centímetros de profundidad. Sus madrigueras pueden contener incluso espacios separados para la hembra y los conejos recién nacidos. La mayoría de las madrigueras tienen una entrada, pero pueden tener varias. Estas estructuras pueden ser tan simples como un agujero en el suelo, o pueden ser elaboradas y tener múltiples entradas.