Cuentas

Compara entre las mejores cuentas corrientes

¿Qué son las cuentas bancarias?

Las cuentas bancarias son un complemento financiero muy sencillo y básico en la economía. Es donde podemos gestionar el dinero que hemos depositado en un banco, y realizar pagos y cobros.

Además todas las cuentas ban

carias permiten realizar operaciones básicas como transferencias, disponer de efectivo en cualquier momento, domiciliar pagos o facturas, incluso la emisión de tarjetas de crédito.

¿Qué tipos de cuentas bancarias hay?

Como ya sabremos en el mercado existen cientos de tipos de cuentas, pero casi todas tienen algunos aspectos en común. De esta manera podemos llegar a dividirlas en 3 principales categorías: cuentas corrientes, cuentas nómina y cuentas de ahorro. Veamos un poco en profundidad que son y para qué sirven cada una de ellas.

· Cuentas corrientes: este tipo de cuenta es el más habitual. Es el que todas las entidades bancarias ofrecen a sus clientes, ya que permite al cliente ingresar dinero en la entidad y después disponer de ellos mediante cheques, cajeros automáticos, transferencias, tarjetas de crédito, etc… Es el principal producto bancario de las entidades, incluso para la contratación de otros productos es totalmente necesario el abrir una cuenta bancaria con la entidad en cuestión.

· Cuentas nómina: estas cuentas bancarias tienen como requisito el domiciliar una nómina a la cuenta. Su función principal es la misma que la de las cuentas corrientes.

· Cuentas de ahorro: estos tipos de cuentas también se les conoce como cuenta “a la vista” y ofrecen una cierta rentabilidad por el dinero depositado en la cuenta, generando unos intereses a favor del cliente.

Existen muchos otros tipos de cuentas, pero estos son los más comunes. Otros tipos de cuentas son: cuentas remuneradas, cuenta joven, cuenta inversión, etc…

Ventajas de comparar los tipos de cuentas

Cuando nos planteamos el abrir una cuenta, sea del tipo que sea, es muy importante el comparar los tipos de cuentas que nos ofrecen los bancos. Si comparamos entre las opciones que más nos convienen de cada banco al final podremos obtener una mejor cuenta que se adecue mejor a nuestras necesidades personales. Veamos algunas de las principales ventajas de comparar los tipos de cuentas que existen en el mercado:

· Si comparamos las cuentas, podremos realizar una decisión final con mucho más peso y más acertada que si nos dejamos llevar por la primera oferta de cuenta que vemos.

· El comparar los distintos productos del mercado nos hace más fácil darnos cuenta de que valoramos y que necesitamos en una cuenta y cuál es el que más se acerca a nuestras necesidades del mercado.

· Además si conocemos lo que ofrece la competencia podemos negociar con nuestro banco por unas mejores condiciones.

· Si ya tenemos una cuenta, el usar un comparador nos permitirá ver y conocer otros productos con ventajas que nuestra cuenta no tiene y quizás nos podrán venir muy bien.

· Pero sobre todo, el comparar los tipos de cuentas nos hará unos consumidores inteligentes, que no se dejan llevar por la publicidad o las ofertas puntuales sino que más bien analiza los servicios, las ventajas y desventajas de cada producto y en base a las necesidades personales realiza una decisión inteligente, optando por el producto que más ventajas le ofrece y más se adecua a sus necesidades.

Tampoco debemos obsesionarnos con encontrar la cuenta perfecta. Es más, por norma general deberemos tener varias cuentas, una para cada cosa. Los expertos aconsejan tener entre 2 y 4 cuentas distintas. Ya que cada una cubrirá unas necesidades específicas, y en conjunto se puede obtener un gran beneficio. No hay que tener miedo a tener varias cuentas abiertas y tampoco al cambiar de banco, ya que al final es nuestro dinero y es nuestro deber como consumidores inteligentes el escoger el mejor producto para nosotros.

¿Qué operaciones puedo realizar con mi cuenta bancaria?

Existen muchas operaciones que podemos realizar con nuestras cuentas corrientes, pero dependerá básicamente de qué tipo de cuenta y de la finalidad de la misma. Como es evidente no realizaremos las mismas operaciones en una cuenta de valores o de inversión que en una cuenta corriente. Pero en definitiva, existen algunas operaciones básicas que podemos realizar con casi todas las cuentas, sean del tipo que sean, y son las siguientes:

  • Ingresos de efectivo
  • Ingresos de cheques
  • Disponer de fondos
  • Transferencias y traspasos
  • Domiciliar recibos
  • Domiciliar la nómina
  • Asociar tarjetas

¿Cómo elegir la mejor cuenta bancaria?

Una de las primeras decisiones financieras que tomamos en la vida es la de abrirnos una cuenta bancaria. Es una paso muy sencillo basta con acudir a un banco o incluso realizar el trámite por internet. Pero muy pocas veces, antes de realizar el paso, nos paramos a comparar los tipos de cuentas que hay en el mercado y ver cuál es la que más nos interesa. Debemos pensar en algunas cosas muy simples como cuál es la finalidad de la cuenta, que necesidades tenemos con respecto a la cuenta, para que la utilizaremos, etc… Si hacemos esto seguro que al final evitaremos sorpresas en forma de gastos inesperados.

Por eso es muy aconsejable revisar y comparar todas las opciones antes de decantarnos por una en particular. La mejor cuenta es considerada aquella que puede cubrir todas nuestras necesidades y no nos cobra nada. En el caso de que existan varias que nos ofrecen estos dos aspectos deberemos comprobar cuál de esas es la que más ventajas nos ofrece, como por ejemplo: descuentos en establecimientos, tarjetas gratis, mayor número de cajeros asociados, 0 comisiones, sin vinculaciones, etc…

Ventajas de una cuenta

Las entidades bancarias suelen incorporar múltiples ventajas a las cuentas para que sean más atractivas al cliente. La cuenta que más ventas suele tener es la cuenta nomina, ya que lleva vinculado la domiciliación de una nómina. Pero en cualquier caso, si no deseamos una cuenta con la nómina domiciliada existen numerosas cuentas sin nomina que también ofrecen infinidad de ventajas. Las ventajas más comunes en las cuentas son las siguientes:

  • Transferencias nacionales gratis
  • Transferencias a la Unión Europea gratis
  • Sin comisiones (0 comisiones)
  • Tarjetas de crédito y débito sin cuota de emisión ni renovación
  • Rentabilidad mensual o anual
  • Devolución de un % de todos los recibos
  • Devolución de un % de todas las compras
  • Descuentos al repostar carburante
  • Descuentos en establecimientos y servicios
  • Regalos

Quiero abrir una cuenta bancaria, ¿Cómo lo hago?

El abrir una cuenta es algo muy sencillo. Una vez hayamos comparado las ofertas del mercado y hayamos decidido que cuenta queremos tenemos dos opciones: 1) nos dirigimos a la oficina del banco más cercana o 2)realizamos la apertura de la cuenta via online. Nosotros aconsejamos la segunda opción ya que es mucho más rápido y eficaz, sin contar que evitas perder tiempo en desplazarte hasta la oficina y hacer las colas de rigor. Pero hay gente que no se siente segura realizando este tipo de transacciones via internet.

Por norma general el solicitar una cuenta es bastante fácil (via online) solo debemos rellenar un formulario con nuestros datos personales y poco más. Cada entidad tiene unos pasos distintos, pero por norma general será así de sencillo. Además debemos tener en cuenta que cada cuenta tiene unos requisitos u otros, y debemos tenerlos en cuenta a la hora de solicitarla. Por ejemplo, si no somos una pyme no podremos solicitar las cuentas para pymes.

La documentación, por norma general, que necesitaremos para abrir una cuenta será la siguiente:

  • DNI del titular
  • Datos personales (nombre y apellidos, teléfono, dirección, dirección de correo electrónico, etc…)
  • Situación laboral

Ya tengo una cuenta con otro banco, ¿puedo cambiar de banco?

Cada vez más españoles cambian de entidad bancaria. Antes por norma general nos abríamos una cuenta en la oficina del pueblo, y manteníamos esa cuenta hasta el final de los días. Pero ahora cada vez más se lleva el cambiar de banco, debido a las cambiantes ventajas de las distintas entidades bancarias y a nuestra situación personal. Quizás cuando abrimos la cuenta cubría todas nuestras necesidades, pero ahora ha cambiado nuestra situación y necesitamos que cubra otros aspectos o que tenga otro tipo de ventajas.

Por eso los clientes ya no se limitan a tener una sola cuenta ni a trabajar con un solo banco. Está claro que podemos cambiar de banco las veces que lo veamos necesario, ya que no tenemos ningún tipo de documento firmado de permanencia. Además es cuestión de inteligencia, si vemos que nuestro banco o cuenta actual no se adecua a nuestras necesidades, y existe otro que si lo hace, lo normal será el cambio de banco.