Vista en Expansión

Año: 2015

Técnica: Profundidad colorizada digital, mosaico de microscopía confocal de un canal.

Notas: Red neuronal del cerebro de una larva tardía del escarabajo estercolero Onthophagus taurus, colorizada por profundidad. Mosaico de imágenes monocanal obtenidas en un microscopio láser confocal Zeiss LSM 880 y renderizado usando software ImageJ.

Esta imagen fue galardonada con el “Linda and Jack Gill Image Award 2015”, Gill Center for Biomolecular Science, Indiana University

Los escarabajos son insectos holometábolos, es decir, que previo a su estadio adulto poseen una serie de estadios larvales en general muy distintos en aspecto y ecología, y deben atravesar por un estadio metamórfico, la pupa, para adquirir su forma adulta. La metamorfosis es un período en el que se hace un remodelado considerable de todos los sistemas de órganos, incluyendo el sistema nervioso. Una larva de escarabajo estercolero pasa todo sus estadios larvales encerrada en una bola de estiércol creada por su madre, en la cual vive y se alimenta, sin jamás salir al exterior. Consecuentemente, carece de ojos. Los mismos se forman durante la metamorfosis; los ojos de los adultos son grandes y la información visual es procesada en enormes lóbulos ópticos del cerebro. A pesar de la carencia de ojos de las larvas, estos lóbulos ya están presentes en su cerebro, en forma de primordios. Estos primordios se expanden enormemente durante la metamorfosis, hasta conformar la parte más voluminosa del cerebro de los adultos.

Para ver más información e imágenes sobre la evolución del desarrollo de estos escarabajos, visite estos artículos (en inglés) acerca de la transformación de la cabeza de la larva en la del adulto, los mecanismos genéticos que informan cómo debe hacerse la cabeza del adulto, y cómo engañar al desarrollo para que aparezcan ojos extras en los adultos.