Pablo Picasso fue uno de los artistas más influyentes del siglo XX, cofundador del cubismo y creador incansable. Experimentó con pintura, escultura y diseño, dejando obras icónicas como Guernica. Su capacidad de reinventarse y su prolífica producción hacen de él una figura central del arte moderno.
Picasso fue un genio y un monstruo; un "Minotauro" que devoraba a las mujeres. Se dice que su arte cambiaba con cada nueva amante. Cuando Françoise Gilot (40 años menor) fue la única mujer que se atrevió a abandonarlo, él le dijo: "Nadie abandona a un hombre como yo" y usó toda su influencia para destruir su carrera.
¿Es posible separar al artista de la obra? Picasso inventó el Cubismo y cambió el arte, pero su genio se alimentaba de una crueldad misógina. Sus retratos de mujeres llorando no son solo arte; son el registro de su abuso.