Cuadernas Vías del siglo XXI

Post date: 16-abr-2018 10:38:42

CUADERNAS VÍAS DEL SIGLO XXI

3º ESO 2017-18

El Libro de Buen Amor se inicia con una plegaria en cuaderna vía a Dios y a la Virgen, a quienes el Arcipreste pide ayuda en sus cuitas. Aparece en estos versos una cárcel que puede interpretarse literalmente (prisión real, terrenal) o alegóricamente (prisión espiritual). Viene a continuación una introducción en prosa en la que se expresa el propósito del libro y la intención del autor al componerlo. Se trata de una parodia del sermón al estilo culto, normalmente escrito en latín y plagado de citas de autoridades.

Seguidamente, el autor se dirige a los oyentes para pedirles que sepan ver la verdadera intención del libro. Después de los Gozos de Santa María (“comienzo y raíz de todo bien”), esta vez en versos de arte menor, el Arcipreste vuelve a hablarnos del propósito del Libro de Buen Amor y expone, ilustrándolo con un cuento, la diversidad de lecturas que puede tener su obra.

Tras afirmar que es inclinación natural del reino animal (y más aún del hombre) buscar una pareja femenina, tienen lugar los primeros episodios autobiográficos: tres aventuras que terminan en fracaso para el protagonista. La primera dama a la que intenta conquistar el Arcipreste es la “dueña cuerda”, noble y discreta. En este episodio aparece ya esbozada la figura de la alcahueta o mensajera del amante.

Como la dueña (dama) cuerda no cede a las peticiones del galán, éste dirige sus ojos hacia otra mujer: la casquivana Cruz Cruzada, de profesión panadera. ESTAS SON LAS DOS ÚLTIMAS ESTROFAS DEL EPISODIO:

Yo, como estaba solo, sin tener compañía,

codiciaba la que otro para sí mantenía:

eché el ojo a una dama, no santa; yo sentía

y cruciaba por ella, que de otro era baldía.

Y como, así las cosas, yo con ella no hablaba,

puse de mensajero, por ver si la ablandaba,

a un compañero mío; ¡buena ayuda me daba!

Él se comió la carne en tanto que yo rumiaba.

Después de leer hasta este punto del libro, se les ha pedido a los alumnos que dieran un final diferente a este episodio, aunque solo fuera para dar algún gozo al sufrido de Juan Ruiz, al que, pese a tantos desaires y rechazos femeninos, parece que no hay otra cosa que más le guste que rondar y requebrar a las damas, de las que tiene, ojo, una opinión igualitaria, nada paternal o patriarcal. La cuaderna vía es la estrofa dominante en los autores del mester de clerecía; una estrofa inusual hasta entonces, que se presta al estilo narrativo y culto al mismo tiempo de estos hombres de letras asociados a la universidad y los monasterios, los clérigos. Cuatro versos largos de catorce sílabas, de rima consonante y monorrimos.

Estas son las cuadernas vías de los alumnos

ALBA

Por haber sido mentido, pasé de llorar.

Sequé mis lágrimas, a otra me largué a buscar,

pero esta vez a ella ya no la quería amar

solamente quería a la mujer engañar.

A mi señor era el único que iba a querer

porque él siempre me iba a cuidar y a proteger

de todos los males que me juraron hacer.

Pero llegó el día que enamoré a una mujer.

JUAN

Antes de actuar reflexioné la situación,

mas no quería fracasar en esta ocasión.

Intenté comenzar bien nuestra relación,

y fui a convencerla delante de su balcón.

Después de aquello no podíamos olvidarnos,

ya que desde entonces no dejamos de amarnos.

Cada nuevo día nos pesa más separarnos,

siempre esperamos el momento de juntarnos.

SARA

Yo ya me busqué una manera de conquistarla,

pues nadie me ayudaba a enamorarla,

porque nada me hacía falta comprarla

si ella viniera sin nada a cambio darla.

Al final ella se terminó enamorando,

pues ella en un tiempo me acabó admirando,

porque mi belleza la acabó ablandando,

y su corazón así acabó por mí bailando.

JULIA

Era él mi compadre, mensajero y un traidor.

Más no importome, pues Dios perdona al pecador.

Persistí en la dama, como buen batallador.

La enamoré, y mi amigo enfadose ¡qué pudor!

Diome igual pues de ella yo enamorado estaba.

Mi dama era aquella, por otra yo no la cambiaba.

Gran era el mío amor, que yo con ella me casaba.

En la salud y en la enfermedad, yo la cuidaba.

IVÁN

El mensajero volvió con gran furor,

La bella dama pedía hablar con servidor

Flores y halagos compré a un barato vendedor

Frente a esta señora me presenté un luchador

Con ella me hizo bailar, cantar y brindar.

Eso sí, yo solo debo recomendar

Para que ella conmigo se pueda emparejar,

Ella su preciosa cara se ha de afeitar.

MARCO

Sabes que el destino la devolverá,

por hacerme eso algo malo te pasará,

aquella mujer solo disgustos te dará,

a ti perder a un amigo te dolerá.

Su amigo a la mujer le arrebató,

un fallo del que siempre se arrepintió,

y después de aquello él se enteró,

que un amigo no se vende, el descubrió.

BLANCA

Ya llegando el mi buen fiel mensajero estaba

a donde aquella bella dama se encontraba

dícele él que enamorado yo me hallaba

pues aquellos lindos ojos mucho me embrujaban.

Recibió la joven el misterioso mensaje

tranquila se sentó mirando el paisaje

decidida pues tomó su genial maquillaje

y muy halagada se fue a comprar un traje

LUCÍA

Mi compañero mucho de ella me hablaba

él decía que era como poesía cantada

con ella este señor estaba que bailaba

cuando la conoció dijo que se casaba.

Todo esto iba demasiado genial

pero de pronto todo cambió a regular

ella a otro señor se quería ligar

pero el señor la defendió de este mal.