Sebastián Braga
Mi nombre es Sebastián Braga. Soy Cubeo.
Se llama caño Caviyarí donde nosotros nacimos. Nosotros, etnia Cubeo. Por allá cerca de Mitú en un raudal grande.
Ahí nacimos, y luego nos subimos para el lado de Mitú, buscando sitio. Hasta que llegamos caño Cabiyarí.
Subimos con otros que estaban buscando sitio.
Nosotros creemos en una mujer que llegó y nos creó. Los nativos cuentan, que todos nacimos de ella.
Así nosotros empezamos a vivir en este mundo. En un raudal grande más abajo del Mitú.
Todo el mundo nació ahí. Eso existe todavía.
Kubei era sabio. Él es quien inventó todo para trabajar nosotros. Para sembrar comida, para preparar todo. Él es quien dejó esto.
Él estuvo en la tierra. Él es quien todo enseñó, para nosotros trabajar en este mundo.
Después de que nosotros ya quedamos trabajando. Se fue. Porque él vino de otro mundo. Del mundo espiritual.
Él era sabio. Eso es en lo que creemos nosotros. Es él, que hizo todo.
Él dejó comida, semillas de yuca, todo para pescar. Para sacar candela también. Él inventó para sacar candela para cocinar.
De un bejuco se saca candela. Hace un huequito, con puro pulso nomás. Si no, con piedras también saca chispas, y prendía candela.
Así sacaban los antiguos candela para comida. Y la olla de barro para cocinar comida.
No había sal. Entonces la conseguían ellos, de unas piedras del agua. Y como es saladita, con eso preparaban comida.
Para que no se apagara. Mantenía candelita ahí.
Si lo dejaba apagar. Tenía un palo grueso encendido. Así le prendía candela y prendía otra vez.
Y después, cuando usted se iba por allá de viaje. Usaba el bejuco para sacar candela.
Ellos sacaban madera que durara. Con eso hacían malocas buenas.
Y las techaban con hojas de ohubi, que sacaban del monte. Y esa maloca duraba hasta ocho años.
Ahí vivía mucha gente. En una maloca de 20 metros y 15 de ancho.
Y ahí invitaban chicha a la gente de otras malocas. Llegaban, tomaban, y se iban. Eso era el dabucurí.
Siempre trabajaban. Sembraba comida, yuca, plátano. Para que no fueran a aguantar hambre los niños. Los mantenía con jugos de piña. Así criaban los hijos.
Todas las mujeres andaban con cascaritas de árbol tajataja como vestido. Y los hombres también con guayuquito.
Ellos vivían en una maloca todos reunidos. Todos trabajaban: mujeres, hombres, niños.
A los niños no dejaba aguantar hambre. Les daba comidita. Ellos sacaban pescaditos, juguitos de piña y plátano. Y les daban a los niños.
Para tumbar chagras cogían piedras. Medio machucaban y quemaban los palos. Y sembraban comidita. Así empezaron a vivir ellos.
Para el fuego sacaban con piedritas y botaba chispas.
Así prendía candelita. Ahí empezaron a usar candela.
No había fósforos. No había briquet, nada. Con esas piedras sacaba candelita.
A principio no había herramientas. Después sí. Las trajeron del Brasil. Poco a poco fueron llegando. Y con eso ya construían.
Pero antiguamente no. Para hacer canoa, buscaba un palo que llaman dormilón.
De ahí sacaba cáscaras gruesas. Las raspaban, y de una forma cosían.
Ahí colocaban poquitos palos para poder sostener.
La armaban de puras cáscaras de palo. Así era cuando comenzaron a transportar gente.
Nada más sacaban, del palo dormilón, cáscaras gruesas.
Y hacía como una forma de canoíta. Que tapaba con el barro. Para que no fuera a penetrar el agua.
Reforzaba con una barita. Así por los lados. Para poder poner el banquito.
Así usaba primero canoa. No hay herramienta para hacer de palo. Pura cascaritas nomás. Para poder cruzar al otro lado.
Y no tenía herramientas para trozar el palo.
Entonces un palo que bajaba por el río lo recogían.
Y lo amarraba en forma de balsa. Para poder cruzar así.
No había herramientas en ese tiempo.
Primero eran pura etnia cubeo. Después ya vinieron esta gente de Papurí.
Antes estaban aparte cada tribu. Cada grupo.
Cada maloca tenía su jefe, que comandaba ahí.
Nosotros los cubeos tenemos nuestro jefe. Él era fuerte. Tenía gente y armamento. Pura flecha.
Ellos peleaban contra otra gente del Guainía. Que se venían contra nosotros. Y él nos defendía con pura flecha.
Esos de Guainía venían con pura macheta. Y nuestro jefe los vencía con las flechas. Porque tenían veneno. Pelearon y pelearon. Hasta que ya se terminó.
Así como hoy día. Al matar un jefe se acabó. Se terminó la pelea.
Ya después ya vinieron mezclados ya. Vinieron del Brasil. Trajeron escopetas.
Eran hijos de mujeres blancas. Y con esas armas ya vencieron.
Los indígenas se defendían con pura flechas. Nada más peleaban con eso.
Rezos si habían. Eran para curar gente. Para contra.
También se usaba para dominar la gente. Para que no fuera a llegar con armas. Fuertemente armados. Y los dominaba con eso. Esas costumbres ya no existen. Ya se terminó eso.
Ellos traían del bosque cacería. Mataban con flechas y traía fresco. Cocinaba y moquiaba a veces, venado que encontraban.
En ese tiempo habían muchos mariscos. Así como pescado.
Ellos mantenían a los niños con casabe, fariña, y todo eso.
Bebían chicha. Había chibé hecho de fariña. Migao de almidón.
Todo eso sí había. Colada de plátano, de piña, de guama.
Sacaba jugo para tomar, de uva. Todos esto preparaban para los niños.
Ellos cuidaban mucho la comida. A humo moquiaban. Lo guardaban en el zarzo y con el tiempo bajaban, y recalentaban con el fogón. Para que no se dañara.
O si no, ellos lo desboronaban. Lo pelaban o lo molían en polvo. Y como estaba asado no se dañaba nada. Así vivían ellos.
Lo mismo la fariña, también mantenían. Y el casabe bien seco lo utilizaban. Calentaba en el fogón, dándoles a los niños. Para que no fueran a aguantar hambre.
En cada familia, los papás de uno le decían que se bañara. Para criarse buenos y fuertes.
A las dos de la mañana empezaba el baño. Todavía oscuro. Tomaba agua con bejuco para vomitar.
Y a las cinco de la mañana ya terminaba. Y se iba para la maloca a comer.
Ellos en la noche, para orientarse la hora, utilizaban grillos.
Entonces cuando se hacía de mañana los grillos paran de cantar poquito a poquito. Ya sabía que iba a amanecer.
Ya entonces, hacía levantar a los hijos.
El reloj de ellos era puro grillo nomás.
En ese tiempo no había hamaca. Entonces ellos sacaban de un cogollo fique. Sacaban eso, y de ahí templaba y hacía chinchorro.
Y tejía nomás con eso. Y quedaba una forma de hamaca.
Así se acostaban ellos. No había cobija. Hacía tejido de lo mismo que la hamaca, de fique.
Ellos no les gustaba dormir en el suelo. Mejor era dormir guindados en la hamaca.
A ellos no les gustaba en el suelo. Por eso ellos fueron entendiendo ya como dormir y vivir así.
Eso así empezó el rezo. Había uno que sabía. Entonces el abuelo rezaba con un tabaco, para que aprendiera. Entonces él fumaba eso.
Y por las noches, cuando él dormía. Ya venía él mismo y enseñaba estos rezos para curar gente.
Otra noche rezaba eso mismo. Todos los rezos del tabaco, que rezó. Los fue enseñando, y se convirtió en rezador ya.
Eso no era cualquiera que sabía. Uno que otro aprendieron a rezar. Para curar a la gente.
Cuando ellos comenzaron a vivir en este mundo, había mucho animal en el monte. Había tigre, culebra, diablos.
Había muchos en ese tiempo, decían ellos.
Ellos no podían decir a los niños: “Ahí viene el diablo”
Porque él lo escuchaba y se lo llevaba para el monte. O se lo encontraban. Así era en ese tiempo. No podían decir nada.
Hoy día, también es lo mismo. Como antiguamente.
El rio es peligroso también.
Estamos hablando de antiguo. Esto le sucedió una vez a un muchacho.
Un muchacho estaba recién vivido con la muchacha. Había ido con puras cerbatanas. Y con la mujer.
Y esperaron que amaneciera, para matar animal. Y les dio sueño. Y se durmieron debajo de ese bicho.
Cuando amanecieron, ya estaban en la casa. Estaba ese bicho con la mujer, con su hembra.
Él recibió como gente. Y entonces dijo, que se llevaba a la mujer, y ella no podía hacer nada.
Porque él tenía cerbatana y ella no. Entonces se la llevó la mató y se la comió.
Y entonces, ella tenía una teta grande. Y se la echó a cocinar. Y llegó el marido de la mujer.
Y pensó: “Mi mujer es guapa”
Pero se dio cuenta que lo que comió era su mujer y se fue a vomitar.
Y cogió la cerbatana y a punta de flechazos, mató la bestia. Después se llevó cuero de la mujer y llegó llorando.
Es como hoy día le enseñan a los niños. A los hijos que no haga eso, para vivir bien. No roben. No hagan malo. Así le enseñaban.
Cada uno de los hijos de ellos, hombres de bien. Ellos le enseñaba de buenos. De danzas. Todas esas cosas.
No había nada que ellos no sabían.
Antiguamente los abuelos no sabían nada de esos tesoros. Utilizaban la piedra de payé. Esa piedra.
Hoy en día se conoce como esmeralda. Eso parece que ya sacaron todo lo que estaba por ahí.
Esa gente ya lo sacaron. No se encuentra nada.
Esa piedra es para tener. Así es como decir, que el payé utilizaba solo piedras. Nada más. Para poder de él.
Usaba tres piedras, o cuatro piedras.
Esos usaba el payé. Eso sacaba era de un caño. Hacían un pozo. Y de ahí salía esas piedras.
Los Payé eran los que sabían. Eso lo usaba los antiguos en la danza. Todos los cantos. Todo lo que enseñaban.
Eso se está perdiendo. La cultura se está acabando. Hoy día los muchachos no saben nada. Los que saben se están muriendo. Ya todo eso se está acabando.
La danza no más. Estos carrizos que nosotros hacemos. Cantos de guarumo. Todo esto todavía les gusta.
Las comidas y las bebidas, todavía hay. Lo que utilizaban ellos para comer, para exprimir. Unos saben otros no.
Toca uno mismo, lo poquito que sepa, le toca a uno enseñarlo.
Lo que es así, por ejemplo, hay niños muy inteligentes para esto de la danza. Y así ellos hacen lo que uno va diciendo.
Lo más importante es el instrumento para el baile y todo.
Ellos tenían una forma de sacar pescados. Con el cacurí tendido.
Y ellos aprendieron la forma de sacar pescado con el cacurí.
Y hacían matapí. Ellos lo colocaban donde corría agua. Y así sacaban ellos pescado.
Y para sacar mariscos. Ellos hacían piolas de cumare. Y quedaban agarraditos ahí. Y los cogían para comer.
Con cerbatanas mataban micos. Con las cerbatanas mataban pavas. Todo lo que ellos querían comer.
Usaban las flechas con veneno. Pero a ellos no les hacía nada el veneno. Y comían así mismo. Los animales si morían.
Para sacar pescado era con puro cacurí. Tapaba el caño y el pescado se metía en el cacurí.
Matapí también se metía al caño y sacaba pescados, donde corre agua.
Hoy día también se usa para sacar pescados. Puro pescados pequeños, de rebalse no más.
Los antiguos sacaban pescaditos con veneno. Ellos comían moquiao, o en sopa fresca también.