María Adelina Medellín Viera
Artesanías
Antiguamente, nuestros abuelos, ellos utilizaban el canasto.
Lo utilizaban prácticamente para cargar yuca. Esa era la maleta de ellos.
Ellos, cuando iban a viajar. Echaban todo en ese canasto. El chinchorro, todo lo que iban a llevar.
Eso era prácticamente la maleta de ellos. A donde fueran ellos, lo acompañaban el canasto.
Y también utilizaban el bolso que ellos hacían. En cumare torcido. Ellos lo utilizaban era para echar los anzuelos, las flechas.
Y lo que utilizaban, las cerbatanas. Eso lo echaban en el bolsito.
Echaban las trampas que iban a utilizar.
Ese bolso, prácticamente era echar esas cosas personales de ellos. El mambe.
Mejor dicho, para muchas cosas servía eso.
También utilizaban los balayes. Eso era para echar el casabe.
Existían balayes grandotes para echar la yuca.
Para echar la pupuña, cuando cocinaban. Eso lo echaban en esos balayes.
Ahorita, prácticamente eso lo utilizan ya para otras cosas.
Y también utilizaban los totumos. Le servía como de tasa.
Los totumos ellos los utilizaban para sacar la chicha. Había totumo pequeño, mediano y grande.
Los pequeñitos servían para tomar chibé.
Con los grandes y con los pequeñitos sacaban chibé. Como si fuera tomando como una taza.
Para eso servía. Los grandes eran para cuando ellos hacían fiestas. Para tomar chicha.
Y con eso tenían que dar toda la vuelta. Todos los que estuvieran en la fiesta. Y ellos tomaban con ese totumo grande.
Y también usaban el matafrío, que era para secar la masa para hacer el casabe. Habían pequeños y medianos.
Para hacer casabe fino. Y tenían su medida también. Que eran más pequeños. Y el grande para secar la fariña. Para eso utilizaban ellos antiguamente.
El cernidor también utilizaban para colar la masa. Había una para el casabe y otra para la fariña.
Las ollas de ellos también. Yo miraba cuando mi mamá hacía las ollas de barro. Y yo aprendí de ahí a hacer eso. Pero nunca lo he practicado.
Yo miraba de mi mamá. Ella tenía la olla así pequeña para cocinar la mojarra. Otra ollita era para cocinar guaracú.
Otra olla más grande era para cocinar cuando había bastante gente. Para hacer el almuerzo, el desayuno.
Los platos también eran de barro. Cada uno tenía su platico. Cada niño. Mejor dicho si habían diez niños habían diez platos.
Y si usted dejaba partir ese plato… ¿Con qué iba a comer? Tocaba hacer de nuevo una vasija.
Y había una vasija como una copa así grande. Con esa ellos servían a toda la gente que venía. Que los invitaban a la fiesta y así.
La ropa que ellos utilizaban. Eso no era ropa, era trajes.
Las mujeres utilizaban falditas. Ellas utilizaban falda. Y los hombres utilizaban tapa rabos que dicen.
Antiguamente el pelo de ellos era muy cuidado. Ellos se bañaban con la cáscara de un palo.
Ellos sacaban la cáscara, la raspaban.
Y cada ocho días se lavaban el pelo. Para que no les dañara el pelo. Y mantenían negrito el pelo.
Mi mamá mantenía negrito el pelo. Porque ella se bañaba cada ocho días. Y yo miraba que ella sacaba y se bañaba con eso.
Entonces las mujeres eran muy cuidadosa en esa parte de su cuerpo.
Los hombres eran los encargados de sacar el taja taja.
Entonces con ello era que elaboraban los trajes. Pues ellos de aquí no utilizaban nada. Aquí era así, destapado.
Los antiguos, cada amanecer olían ají. Para que la piel de ellos estuviera echando como una crema.
Olían era ají. Para que les saliera como aceite. Para que cuando ellos se pintaran, entonces les pegara bien esa pintura.
Era como maquillándose ellos. Entonces ellos utilizaba eso para eso.
El bejuco ellos lo utilizaban mucho para amarrar las casas. En tiempo antiguo porque ahorita utilizan alambre.
Eso era prácticamente para construcción de las casas. Para amarrar las trampas. Hacíamos escobas para amarrar todo.
Eso era prácticamente todo lo que se utilizaba, para hacer cosas diferentes.
Para el amarrado de los matafrío. Para hacer la escoba. Se utiliza para amarrar la escoba. Se utiliza el bejuco que es más blandito.
El moriche es diferente. Porque el moriche, sale más grueso la fibra.
Y el cumare es más fino. Es delgadito porque la hoja es más fino.
Y el yojó es más fino todavía. Ese si es delgaditico. Por eso se diferencian esas tres fibras.
Ese era el acompañamiento para el diario.
Uno tenía que tener su totumita para tomar chibé.
La otra totumita para sacar mingao. El otro totumo para tomar manicuera.
Todo eso para cuando uno estaba tomando la masa de yuca. Eso era una masa especial.
Porque ellos decía que ese totumo era sagrado. Que no se podía coger para otra cosa.
Porque si usted toma en ese totumo, usted le salen como en los ojos. Le salen cosas.
Prácticamente le hacen daño los ojos, si tomaba con eso. Eso era prohibido.
Entonces tocaba tenerlo ahí guardadito. Y apenas para sacar, cuando estaba colando la masa.
No más se utilizaba eso.
Pues para buscar el barro. Nosotros íbamos con mi mamá.
Eso era como un sitio especial. Digamos como un sitio sagrado.
Por eso tocaba rezar primero para uno ir a sacar eso. Porque son sitios especiales. Como en unas cabeceras del caño.
Pero eso era lejos. Pues uno duraba todo el día trayendo eso. Y tocaba raspar con turí.
Con eso tocaba raspar así. para sacar rueditas.
Porque ese barro es muy fino. Y es como azulito. Muy hermoso ese barro.
Y entonces uno sacaba así raspado. Porque así no salía escarbando, sino raspado.
Entonces uno lo traía. Y si tenía listo como le digo yo.
Hay un palo especial para revolver eso. Que se llama “Nujá”.
Entonces uno saca esa cáscara y lo quema.
Y luego lo cuela en colador, ahí viejo. Lo cuela.
Y alista la masa, el barro. Alistábamos bien. Amasábamos bien.
Mejor dicho que quedara blandito como para utilizar.
Y entonces lo extendíamos. Y luego regaba uno la ceniza encima.
Después que estaba colado lo mezclábamos bien mezclado.
Y luego tocaba ahí si cuando ya estaba listo. Traíamos hojas de plátano para hacer ya las ollas.
Por ejemplo. Según la vasija que fueran hacer. Si era pequeño tocaba como uno jugar con plastilina.
Así principiaba con rueditas. Y tocaba hacer así como larguita.
Y luego íbamos armando así la vasija.
Si era pequeña se hacía así de pequeña.
Y si era grande se hacían unas ruedas más grandes. Y luego iba armando uno.
Y luego si la vasija era así, con pedazos de totumo. Sacábamos así y los alisábamos.
Y los íbamos alisando, haciéndole la forma que usted quisiera. Hasta que ya quedaba bien formadito.
Entonces tocaba dejarlo ahí quietico. Ir dejándolo ahí, todo. Según las vasijas que fuera haciendo usted.
Ahí si no se dejaban mirar de una mujer, cuando estaba en periodo. Porque eso era muy delicado.
Solo iban las abuelitas allá arreglar. Dura un mes eso ahí listo.
Ellos iban todos los días a alisar con una piedra que es espacial. Que es para alizar. Ellos brillaban eso todos los días. Iban y brillaban y brillaban.
Y cuando ya cumplían el mes, iban y buscaban leña. Leña era especial también. Que no fuera pesada. Por ejemplo que fuera balso.
Eso, amontonaba así. Luego sacaban la vasija. Para irla a quemar a donde no miraban nadie.
Así como le digo, que no estuviera enfermo del periodo. Entonces ellos iban y lo quemaban por allá lejos.
Yo no me asomaba. No tocaba mirar, porque ellos lo quemaban por allá lejos.
Ya quedaba eso rojito. Entre rojo y blanco quedaba esas vasijas.
Esas vasijas, ellos las amontonaban bien, así en montoncito. Y luego ponían la leña, así paradito.
Y ya cuando ya estaba quemado, lo sacaban. Cada olla ya pertenecía a cada oficio.
Los tintes, eso lo sacan de un bejuco, que la hoja es como un corazón. Así entonces la hojita es como brillante.
Entonces, ellos para sacar eso. Lo dejan secar un poquito. Y cuando ya está como seco, lo ponen a cocinar.
Lo cocinan. Y ahí hay otra hoja como para mezclarlo. Para que el color le coja bien.
Y entonces, entre los dos, lo mezclan y lo ponen a cocinar. Hasta que se seque.
Cuando queda como espeso eso. Lo echan como en una vasija de ceniza. Encima de un chiro.
Antiguamente no había chiro. Había era como “Patugue Patu” (taja, taja). Con ellos hacían los guayucos, las faldas.
Con eso era que ellos utilizaban. Hacían eso. Lo echaban encima de la ceniza.
Echaban para que esto lo chupara. La ceniza lo chupara.
Entonces, de ahí era donde ellos, sacaban los bloquecitos de mosat.
Y ellos lo empacaban en su bolsito, de esa tela de patugue.
Entonces ellos echaban eso, y cargaban sus mochilitas. Y con eso ya se pintaban.
Las pinturas que utilizaban ellos, nuestros ancestros o nuestros abuelitos.
Pues ellos utilizaban el mosat que se dice carayurú. Utilizaban eso para los bailes. O lo utilizaban cuando iban a trabajar.
Eso era, como uno arreglarse uno, cuando va a salir al pueblo.
Entonces ellos, apenas llegaban de bañarse. Principiaban a maquillarse con esta pintura. Para irse a las chagras.
Ellos mantenían con esa pintura.
Eso también era rezado. Eso no lo utilizaban así nomás. Eso lo rezaban para la contra de las enfermedades. Para muchas cosas.
La contra de los mohanes. De muchos bichos que hay en el monte.
Porque dicen que los patos también hacen daño. Los animalitos también hacen daño.
Entonces, eso era protección de todos esos bichos. Eso ellos utilizaban para eso.
Y también hay pintura, que es el achote.
El achote lo utilizan más que todo cuando no hay carayurú.
Ese es más ligero para pintarse uno.
También utilizaban el “bee”. Con eso ellos se pintaban cuando había baile. Se pintaba todo el cuerpo de negro.
Ellos se pintaban, porque esa pintura es negra.
Entonces ellos, cuando había Dabucurí. Ellos como en esa época duraban tres días haciendo Dabucurí. Se pintaban todo el cuerpo.
Y para eso, utilizaban más que todo, esa pintura negra.
En cada comunidad, tenían su payé, sus abuelos. Él era el que le dirigía a ellos. El que le rezaba.
Si ellos iban a salir. O si se iban otro lado. Ellos tenían cada grupo su payé.
Entonces ellos, desde muy pequeños, les enseñaban que era lo bueno y qué era lo malo.
Por eso antiguamente los jóvenes, los niños. Ellos le hacían mucho caso a las papás. Porque ellos no sabían qué era lo malo.
Ellos, le enseña desde un principio, como era la vida ellos. Prácticamente no sabían que era el mal.
Porque ellos se criaban era ahí, entre la comunidad.
Entonces, ellos le iban enseñando, desde un principio.
Le iban explicando cuando él iba entendiendo.
Le explicaban, qué era que significaba eso. Para qué servía.
Todo eso ellos le enseñaban. O sea el payé de ellos.
Él era el que dirigía la familia, la comunidad. Así era.
Y el idioma también de ahí mismo iba ya aprendiendo desde muy pequeñito. Hasta que principiara a hablar su idioma.
Por eso, antiguamente, ellos hablaban muy bien el idioma.
Catumare es de una palma. No lo hacen permanente para guardar. Sino que en la chagra cortan la palma y lo fabrican.
Catumare lo utilizaban cuando uno no llevaba un canasto. Y usted se encontraba un racimo de algún fruto.
Entonces lo fabrica con palma, para cargar. Ellos lo utilizaban era como de emergencia.
Si encontraban algo y no tenían en qué echar eso.
Entonces ellos sacaban tres hojas. Y fabricaban ligerito el catumare.
Y con eso era que cargaba ellos. Eso era para ellos como canasto.
Es más práctico. No tenían que cargar canasto.
Ellos lo fabricaban allá, en el mismo sitio, y de ahí llevaban sus cosas.
Para alumbrar de noche, ellos utilizaba era turí que sacan de un palo.
Eso sacaban era por montones. Lo dejaban secar eso. Y servía para alumbrar de noche.
Con eso es que ellos iban y pescaban. Cuando alumbraban. Era así como con una linterna. Ellos alumbraban con eso.
Y con eso mataban pescado. Y eso era la linterna de ellos, antiguamente.
Y cuando estaban comiendo de noche. Ellos sacaban un aceite que se llama simio.
De esas pepas sale un aceite grueso. Eso es como mirar un aceite de esos que frita uno.
Entonces ellos sacaban y lo echaban en una vasija de barro. Y ellos echaban eso. Y con eso era que prendían de noche, como una lámpara.
Eso era que utilizaban ellos antiguamente. Y las velas de ellos era el turí.
Ellos sacaban suficientes turís. De un palo lo sacaban todo.
Lo dejaban secando. Y así hacían sus bojotes.
Y así les tocara cargar. Ellos cargaban eso. Porque eso era la luz de ellos.
Pues con eso era, que si se iban lejos. Ellos alumbraban con eso.
Si iban por el camino, también alumbraban con eso.
Si iban a quemar las hormigas. Con eso era que prendían y hacían sus rebusques de cacería. De lo que fuera a hacer.
Eso sí. Tocaba cuidar mucho la candela. Por eso era que ellos mantenían diariamente la candela.
Porque ellos, si metían un palo de corazón. Porque hay palos, que eso, el carbón se apaga.
Entonces, ellos tenían una vasijita así. Para echar la candela. O sea el carboncito. Entonces ellos echaban así.
Y cuando se iban para la chagra. Ellos llevaban su candelita.
Ahí para allá, iban echando humo por todo el camino. Llegaban allá. Y en esa época tocaba limpiar.
Ahí donde arrancaba uno, para hacer hogueras. Llevaban su candelita y prendía.
Y luego cuando se regresaban. Echaban su carboncito para la casa otra vez.
Pues yo alcancé a ver cuando existía eso.
Inventario de manifestaciones culturales representativas de la comunidad indígena del resguardo Centro Miraflores