La boca de un perro o un gato es un ambiente alcalino que favorece la formación de sarro. El sarro es el causante de la mayoría de los problemas bucales en nuestras mascotas. Para que se forme el sarro, antes tiene que existir una acumulación de placa bacteriana.Vamos a ver qué es cada cosa y cuál es el proceso habitual de formación de sarro en la boca de un perro:
La placa bacteriana
Se llama placa bacteriana a una acumulación de microorganismos que pueden adherirse o depositarse sobre las paredes de los dientes. La placa dental se forma en la superficie de las piezas dentales y en las encías, y difícilmente puede observarse porque tiene un color blanco-amarillo. Se forma en pocas horas y se elimina principalmente con el arrastre del cepillo dental. En los perros podemos hacer un buen cepillado dental; con los consejos de nuestra veterinaria; es posible que nuestro perro tolere el cepillado dental; incluso que lo relacione con una experiencia positiva. No es el caso en los gatos; no suelen tolerar el cepillado dental; por lo que en este caso te recomendamos que acudas periódicamente a nuestra clínica para revisarle la encías vuestro felino.
El sarro
Una mala higiene dental en las mascotas puede provocar que la placa persista durante demasiado tiempo sobre la superficie de los dientes, endurecerse y calcificarse. Cuando esto ocurre se convierte en sarro. No se puede eliminar simplemente cepillándole los dientes a nuestro compañero y requiere, por lo general, de un veterinario con las herramientas adecuadas o bien de la utilización de productos específicos como huesos dentales para perros. La limpieza dental en nuestros compañeros es la forma más eficaz de eliminar el sarro y el mal aliento. El proceso de limpieza dental consiste, inicialmente, en la eliminación del sarro y la placa adherida a la superficie de los dientes mediante un equipo de ultrasonidos que garantiza la integridad de las piezas dentales a la vez que elimina en profundidad cualquier resto de suciedad. A continuación se procede al pulido de los dientes mediante una fresa especial que elimina la placa bacteriana y devuelve a los dientes el aspecto sano que deben tener. Una vez terminado todo el proceso, se mantiene al perro en observación hasta que se despierta de la anestesia, bajo la atenta supervisión de un veterinario. Muchos de los propietarios se sorprenden de la necesidad de una anestesia general para la limpieza dental de nuestro compañero. Pero la realidad es que ninguna de nuestras mascotas; se dejaría hacer una intervención en la boca sin estar anestesiado; por lo tanto la anestesia general es necesaria. Simplemente con la sedación no sería posible; por qué el veterinario; necesita que el animal esté totalmente quieto y le permita tener un acceso completo a todas la piezas dentales y sus encías, además con la limpieza dental se irriga mucha agua; si el paciente no está debidamente intubado; el riesgo de aspiración de ese líquido es alto; y hay muchas probabilidades de sufrir neumonía por aspiración.
Estos son algunos de los principales síntomas que pueden conducirte a pensar que tu animal necesita una limpieza dental:
– Encías inflamadas
– Mal aliento
– Sangre en la boca y en la saliva
– Dificultad a la hora de comer
– Quistes o bultos en la boca
Si encuentras cualquiera de estos síntomas en tu mascota; no dudes en ponerte en contacto con nosotros.