"Construyendo Comunidad con la Asamblea Social del Agua" significa fortalecer la organización colectiva para la defensa del derecho humano al agua, impulsando procesos de participación popular, educación crítica, acción jurídica y política en defensa de los bienes naturales. La Asamblea Social del Agua (ASA) representa un esfuerzo genuino por organizar a trabajadoras y trabajadores, niñas y niños, personas adultas mayores, y comunidades enteras frente a las amenazas de privatización, despojo, contaminación y encarecimiento del acceso al agua.
El agua es un bien común, no una mercancía. Construir comunidad implica no solo resistir, sino imaginar y construir modelos alternativos, basados en la gestión sustentable, democrática y equitativa.
Organización Territorial:
Formar comités locales de agua en barrios, colonias y comunidades.
Mapear las necesidades y problemáticas del agua en cada zona.
Educación Comunitaria:
Realizar talleres populares sobre el derecho humano al agua, los decretos de concesión, los abusos tarifarios y la organización social.
Desarrollar materiales didácticos accesibles para niñas y niños.
Defensa Jurídica y Política:
Crear redes de abogadas y abogados solidarios.
Impulsar acciones colectivas legales contra cobros indebidos, cortes arbitrarios y privatizaciones.
Exigir cumplimiento de las obligaciones estatales para garantizar el acceso, calidad y suficiencia del agua.
Alternativas de Gestión Comunitaria:
Impulsar la recuperación de los sistemas de agua comunitarios donde existían.
Promover proyectos de captación de agua de lluvia, tratamiento de aguas residuales, y ahorro sustentable.
Cultura y Arte:
Utilizar expresiones artísticas (murales, teatro comunitario, música) para sensibilizar y movilizar.
En Puebla, la Asamblea Social del Agua logró movilizar a más de 50 colonias afectadas por el suministro irregular y los altos cobros de la empresa privada Agua de Puebla para Todos. Gracias a su organización, han obtenido amparos colectivos y frenado cortes de agua injustificados en diversas zonas populares (ASA Puebla, 2023).
Acceso democrático al agua: más comunidades podrán defender su derecho frente a abusos.
Justicia hídrica: niñas y niños, personas adultas mayores y trabajadoras del campo y la ciudad tendrán agua de mejor calidad y a precios justos.
Reconstrucción de la vida comunitaria: la lucha por el agua fortalece otros derechos: salud, vivienda, soberanía alimentaria.
Transición ecológica: proyectos comunitarios permitirán preservar fuentes de agua y adaptarse al cambio climático.
Mayor mercantilización: el agua seguirá concentrándose en grandes empresas, afectando a los sectores populares.
Colapso de la infraestructura pública: privatizaciones mal planeadas dañan los sistemas de agua potable y drenaje.
Conflictos sociales: la escasez artificial genera divisiones y competencia destructiva entre comunidades.
En México, el 67% de las concesiones de agua son otorgadas al sector industrial y agrícola de exportación, mientras que apenas el 10% está destinado al uso doméstico (INEGI, 2024). Esto revela la urgencia de reorganizar el acceso al agua desde una perspectiva de derechos y no de mercado.
Derechos Humanos: el derecho al agua es condición para el disfrute de todos los demás derechos.
Soberanía Alimentaria: sin agua suficiente y limpia, no hay producción local de alimentos.
Salud Comunitaria: el agua contaminada incrementa enfermedades gastrointestinales, renales y de la piel.
Economía Solidaria: la gestión comunitaria del agua puede generar empleo digno en sistemas de captación, reparación de redes, mantenimiento de fuentes.
Cambio Climático: la defensa del agua es también una defensa frente a sequías y fenómenos extremos.
¿Sabías que...?
En Puebla, el 48% de las personas reportan comprar agua en pipas privadas al menos una vez al mes, pese a pagar tarifas de agua potable, según el Observatorio Ciudadano de Derechos Humanos (2023).
Organizarse es el primer paso para cambiar esta realidad.
Formar "Escuelas del Agua" comunitarias, donde niñas, niños, adolescentes, personas adultas y mayores aprendan sobre sus derechos y técnicas sustentables.
Fortalecer las "Contralorías Autónomas del Agua a nivel Municipal y Estatal" con la participación de hombres y mujeres de todas las edades.
Crear una "Defensoría Popular del Agua" en alianza con universidades, colectivos de abogados y movimientos sociales.
Impulsar consultas comunitarias sobre el agua, en barrios y municipios, para exigir democracia directa en la gestión del líquido.
Documentar casos de violaciones al derecho al agua en una plataforma digital accesible y comunitaria.
Construir cooperativas de servicios de agua, recuperando la gestión pública y comunitaria.
Asamblea Social del Agua Puebla (ASA). Informes 2022-2024.
Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Encuesta Nacional sobre Agua y Saneamiento 2024.
Observatorio Ciudadano de Derechos Humanos Puebla. Informe 2023.
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Derecho humano al agua, 2022.