Los frutos cítricos como el limón y la naranja contienen un ácido orgánico llamado ácido cítrico, que al exponerse al calor se deshidrata y descompone (oxidación) por efecto de la temperatura mostrándose de color marrón (carbono), por lo cual se vuelve visible el escrito en el papel.
En la primera guerra mundial, los agentes infiltrados utilizaban este procedimiento para enviar cartas a sus comandos centrales sin que sus enemigos que revisaban la correspondencia se dieran cuenta. Esto duró muy poco porque a medida que avanzó la guerra los bandos enemigos se dieron cuenta cómo descubrir los mensajes.
¡Aquí te muestro mi experiencia y cómo poder hacerlo tú mismo desde casa!