Cruzando el año 2019, apareció la conocida enfermedad llamada coronavirus, la cual hizo que la vida de todos los seres humanos cambiara en todos los aspectos, estos cambios fueron drásticos y afectaron la personalidad, la educación y la forma de trabajo de muchos de nosotros.
Por ejemplo, el rol estudiantil se vio afectado, ya que, debido a la cuarentena y el aislamiento preventivo, las clases se empezaron a realizar de manera virtual. Además, muchas personas perdieron sus trabajos, y a otras les bajaron los sueldos, lo que les ocasionó estrés y ansiedad, debido a la incertidumbre de futuro.
Asimismo, muchas familias se desestabilizaron y aumentaron las discordias, debido a la preocupación por el futuro y a la propagación del virus. Pero no todo fue malo, el aire se descontaminó debido a que circulaba menos trasporte público. Por otro lado, ahora hay una luz de esperanza con el regreso a las clases, el volver al colegio, el poder aprender conjuntamente con otros, la reapertura de los parques de diversiones, centros comerciales, el cine, las iglesias entre otros fabulosos lugares que, aunque se deben seguir conservando los protocolos de bioseguridad, nos hacen entender que la vida continua
Por Ana Isabela Cañas 7A