objetos irreales, colores suaves y figuras simples que evocan serenidad para un mundo saturado de estímulos.
objetos irreales, colores suaves y figuras simples que evocan serenidad para un mundo saturado de estímulos.
Exploro la subversión de la estética retro e infantil como un medio conceptual que abordar las tensiones de la psique adulta. Mediante la ilustración, y la escultura, reconfiguro iconografías del entretenimiento y la cultura pop en objetos de crítica social e íntima. Esta superposición de capas —donde la ligereza visual coexiste con el conflicto emocional— busca cuestionar la frontera entre la nostalgia y la supervivencia en una contemporaneidad llena de saturación.