El color del aislamiento del cable permite su fácil identificación. Se emplean cables rígidos, aunque es aconsejable utilizar cables flexibles porque se manipulan mejor.
Estos son los cables más habituales en la instalación eléctrica de la casa:
1,5 mm: para el alumbrado
2,5 mm: para las bases de enchufes generales de la casa
4 mm: para alimentar aparatos como un acumulador de agua o termo
6 mm: para vitrocerámica y horno
10 mm: para la cometida general de la instalación desde el contador al cuadro eléctrico
PRINCIPALES MARCAS CERTIFICADAS