AEGIS Ep. 1 ha sido retirado temporalmente, y el ritmo de publicación se reducirá durante el verano.
Como parte del proyecto de aniversario de la página, he decidido que, además de escribir varias reseñas de anime convencionales como llevo haciendo durante meses, podría además redactar una especie de ensayo de opinión sobre cómo evalúo yo las series anime, hablando en más profundidad sobre mis estándares y lo que yo considero “bueno” o “malo”, para que así mis puntuaciones y notas sean más comprensibles para quien las lea. Porque, aunque por supuesto estas notas y valoraciones se basan en opinión, trato de hacerlas todo lo objetivas posibles dentro de esa opinión mía.
Iré dividiendo este artículo en apartados, con cada sección que considere importante destacar. A lo mejor varios detalles más pequeños se encuentra agrupados en una sola sección, o son mencionados en otras partes, pero creo que conseguiré ordenar las ideas más o menos bien para variar.
Para mí este es uno de los aspectos menos importantes a la hora de poner una nota, pero sin embargo influye bastante en mi disfrute de ciertos animes. La animación puede convertir una aburrida y genérica serie de acción en algo digno de verse simplemente por el despliegue gráfico de la obra en cuestión. O puede amplificar emociones de drama, comedia u otras que, de otro modo, con una animación genérica, no hubiera sido posible.
Al valorar la animación, para mí los puntos más importantes son los siguientes:
- Fluidez
- Calidad de dirección/estilo
- Diseños de escenarios/personajes
- Coreografías en escenas de acción, de haberlas
Para lo mejor de este apartado ejemplificaré, más que con obras concretas, con nombres de estudios o de personas, para que haya variedad y no me venga nadie con “mal ejemplo X película tiene mejor animación que Z otra porque bla, bla, bla…”
El premio de mejor animación en cuanto a calidad visual, detalle de los escenarios, todo lo que es belleza estética (las que a veces oirás gente decir “cualquier momento de esta serie/película sirve como fondo de pantalla”) se lo tendría que llevar no un estudio, sino una persona: Makoto Shinkai, y casi todas sus obras recientes. Your Name y Weathering with You son muy buenos ejemplos de esto.
El premio a coreografías de acción tiene empate: uno de los premios va para el estudio Ufotable, que con series como Fate y Demon Slayer ha demostrado que si algo saben hacer son escenas de acción visualmente insuperables, y que en muchos casos hacen una serie de aprobado raspado sobresalir bastante más. El segundo premio iría para WIT Studio, quienes dieron vida a Attack on Titan, Vinland Saga, y el reciente Vivy: Fluorite Eye’s Song. La fama de alguna de ellas habla por sí sola de nuevo, y estoy seguro de que AOT no recibiría la mitad de alabanzas que recibe de no haber sido animado por WIT en sus tres primeras temporadas.
El premio a mejor dirección y estilo, sin embargo, y por tanto mi premio personal a mejor estudio, se lo tiene que llevar por fuerza el estudio SHAFT. El estudio que es capaz de disfrazar faltas de tiempo y presupuesto como decisiones artísticas, salirse con la suya, y terminar con un producto de enorme calidad pese a, o gracias a, esas decisiones. Sólo con citar Monogatari y Madoka Magica algunos no necesitan leer más, pero otras de las obras de SHAFT incluyen Nisekoi, Arakawa Under the Bridge, la serie EF (Tale of Memories/Tale of Melodies), March comes in like a Lion, y otras.
Malos ejemplos de animación serían… esta es, en realidad, difícil. No hay mucho anime con una “mala” animación, y el que sí que hay, suele tener problemas mucho mayores de los que preocuparse antes que el apartado visual. Series famosas con mala animación serían Elfen Lied, Higurashi no Naku Koro ni, Bokurano, etcétera. Todas de mediados de los 2000, lo sé. Pero esas no son las peores que se me ocurren. Aberraciones del anime en 3D hacho a ordenador incluyen Berserk 2016, EX-ARM y compañía. Son malos porque no son fluidos, porque carecen de identidad propia, porque los diseños de los personajes son peores que un modelo 3D de PlayStation 2, los escenarios son inexistentes y con menos detalle que (como dirían por donde yo vivo) “el salpicadero de un SEAT Panda”. Ah, y de escenas de acción mejor ni hablemos. Un ejemplo de una serie que estoy viendo últimamente y que posee todos estos problemas juntos sería “Cestus: The Roman fighter”. Para una serie de, supuestamente, lucha entre púgiles romanos, se tiran tres cuartas del episodio dando vueltas alrededor de los “entrenamientos” de los personajes, y cuando por fin llega la pelea, ésta ocurre casi toda fuera de cámara y nosotros tenemos al profesor o instructor de turno explicándonos como si fuéramos tontos lo que ocurre en la pelea, o soltando datos históricos irrelevantes para disimular las muchísimas discrepancias históricas en la trama.
Me estaba desviando bastante del tema. Pero sí, para mí una buena animación es una que activamente te dan ganas de seguir viendo, ya sea por su fluidez, su estilo único, su calidad artística, o sus increíbles escenas de acción. Alguna gente se queja de que los muy comunes “saltos” entre el estilo más serio y “principal” de algunas series a otro más caricaturesco para ilustrar escenas cómicas “empeora” la calidad de la animación, o incluso lo utilizan como único punto en contra de la parte visual. Dejadme que os diga que esto no es así. No me podría importar menos si os gustan u odiáis las intersecciones cómicas que menciono, pero no se puede usar como único argumento contra una animación impecable, o para defender basura visual como la que mencioné antes. Cinco segundos por episodio de “caricaturas” no equivale a todo el episodio menos cinco segundos de animación pésima, sin personalidad, sin fluidez… creo que esto ya lo he recitado antes.
Una buena banda sonora es aquella que recuerdas, que te impacta, que luego corres a buscar en YouTube sin siquiera saber el nombre de la canción, pero que al final encuentras y te terminas escuchando cuatro veces seguidas antes de ver el siguiente episodio. Una definición muy personal, lo sé, pero como he dicho varias veces ya, todo esto es mi opinión y esa definición es válida en el contexto de este escrito.
Una buena banda sonora en una serie de acción es la que, junto a la animación, eleva la tensión hasta niveles altísimos, y que tras sonar tres veces, te tiene tarareándola a la siguiente vez que aparece.
Una buena banda sonora en una serie de drama o romance es la que suena durante toda la serie en distintas versiones, al final te la sabes de memoria, y cuando vuelve a sonar una última vez, en la versión original con todos los instrumentos y con letra, te hace que se te suban las lágrimas en esa escena emocional del final del todo.
Una buena banda sonora en una serie de fantasía es la que te sumerge en el mundo, la que parece que está “sacada” de la historia en vez de “hecha” para esta. Una que te hace querer seguir descubriendo ése maravilloso, a veces feliz, a veces cruel, mundo imaginario que casi parece real.
En resumen, una buena banda sonora es aquella que es memorable, con personalidad, y que amplifica y complementa las emociones y sentimientos que la obra pretende dejar en el espectador. Una mala banda sonora, en cambio, es la que carece de personalidad, es genérica, y no posee otra función que tener a nuestros oídos ocupados mientras no hay diálogo.
Los mejores compositores en esta área son Yuki Kajiura (Madoka Magica, Sword Art Online, Zaregoto, Fate/Zero, Demon Slayer…), Hiroyuki Sawano (Attack on Titan, Aldnoah Zero, Guilty Crown, 86, Kill la Kill…) y Kevin Penkin (Made in Abyss, Rising of the Shield Hero, Tower of God…). Los tres han compuesto en algún videojuego también, y la calidad de sus composiciones ahí está en la línea de las de sus composiciones para anime. Kajiura compuso en Xenosaga II y III (PS2), Sawano en Xenoblade Chronicles X (Wii U), y Penkin en Florence (Switch/PC/Móvil).
Algunos animes con geniales bandas sonoras pero que no son de los compositores arriba mencionados son Darling in the FranXX, Steins;Gate, From the New World, The Anthem of the Heart, Your Lie in April, Re:ZERO y Death Note.
En este punto es difícil nombrar directamente “malas” bandas sonoras, así que cada uno que vaya decidiendo sus propios estándares con respecto a eso. Además, la música es uno de los gustos más personales, así que no hay mucho que pueda decir ahí a parte de dar mi opinión, que ya la he dado.
Con los efectos de sonido, lo importante es que no se noten. Que no sobresalgan. Que estén bien colocados, que suenen naturales, y que por lo tanto no pensemos en ellos, ya que algo pensado para estar tan “de fondo” sólo suele sobresalir (tristemente) cuando se hace mal. A veces, sin embargo, éstos efectos de sonido sí tratan de captar más la atención, y aquí sí se notará más si de verdad son buenos o malos. Este es un apartado que depende más de la serie en concreto que del estudio, el compositor o algo por el estilo, y como he dicho, es muy difícil apuntar a obras que lo hagan de forma “sobresaliente”.
Cualquier premisa o tema puede resultar en una buena trama, por rara o complicada, o aparentemente genérica, que ésta sea. Eso es lo que he aprendido durante mis varios años de jugar JRPG’s, ver anime y sobre todo leer libros de diversa índole y género variado. Sin embargo, también es innegable que a veces, las premisas con más potencial se vienen abajo por su propio peso (o lo que es lo mismo, por el de una historia y personajes que no están a la altura).
¿Un ejemplo de buenas premisas mal ejecutadas? Elfen Lied. Tenía potencial para ser una historia profunda sobre el significado de la humanidad, sobre el dilema de debemos castigar a alguien por sus instintos naturales, sobre el trauma, el abuso… Podría decir algunos más. Todos estos son temas presentados en Elfen Lied, pero que luego se dejan muy a medias, y que la trama es incapaz de explorar o de darles resolución alguna a ninguno de ellos.
Otra trama mal ejecutada sería la de algo como Domestic Girlfriend. Por controversial e inmoral que ésta parezca, tenía potencial para ser mucho, muchísimo más de lo que es. Esto puede verse en otra serie ligeramente anterior, Scum’s Wish, que, aunque lejos de ser perfecta, coge muchos de los temas e ideas de Domestic Girlfriend (salvando las diferencias, por supuesto), y los ejecuta de una forma que, en comparación, la hacen parecer un regalo del cielo. Dos años antes. Pero eso es otra discusión.
Un ejemplo de buena trama, en contraposición a Elfen Lied, podría ser Neon Genesis Evangelion. Altamente pretenciosa, cargada de temas psicológicos y filosóficos, con personajes y tramas que esperan que estés dispuestos a entenderlos en lugar de darse ellos a entender para ti… Las semejanzas son muchas. Pero hay una diferencia clave. En Evangelion, las ideas filosóficas se desarrollan de una forma mucho más profunda, dándole una resolución a todos ellos en un par de controversiales episodios finales, y luego en una también controversial pero mucho más globalmente aceptada película secuela. Los personajes no actúan como herramientas para el desarrollo del elemento central o personaje protagonista, sino que cada uno es su propio ente independiente, y cada uno más desarrollado por sí mismo que algunos otros animes si sumamos todos los personajes juntos. Es una trama que, aunque no intenta en ningún momento “hacerse entender”, una vez lo intentas, verás que hay mucho más que descubrir bajo la superficie de lo que podrías haber imaginado. Igual con los personajes. A primera vista, puedes odiarlos a todos, es normal; no están creados para ser amigables. Pero, de nuevo, conforme más avanzas en la serie y comienzas a pensar, acompañado por las revelaciones de la trama, esos personajes que te parecieron odiosos al principio ahora… empatizas con ellos, los apoyas para que consigan escapar de todo su trauma y problemas mentales acumulados. La trama de Evangelion es una buena trama porque aprovecha sus temas, construye sobre ellos, les da conclusión, y posee personajes desarrollados que no actúan como herramientas para ese tema, sino que son entes independientes con su propio propósito en la historia.
Y ahora en contraposición a Domestic Girlfriend, otra de las controversiales: Scum’s Wish. Como ya dije en mi reseña, le falta mucho para ser perfecta, y tiene algunos fallos bastante serios, pero en lo importante es capaz de destrozar a Domestic Girlfriend jugando su mismo juego. Todo el tema de los “amores prohibidos”, y lo que los protagonistas están dispuestos a hacer para aliviar el dolor de sus amores no correspondidos, es compartido entre ambas series. Pero mientras que Scum’s Wish presenta un drama creíble, real y que de verdad nos hace acercarnos a los personajes, ya sea para amarlos u odiarlos, Domestic Girlfriend se contenta con echarnos a la cara una pila de excrementos que se intenta hacer pasar por “drama”, cuando todo lo que hace es acercarse a la barrera del hentai todo lo que le sea posible sin salirse de su clasificación de apta para 14/16 años según el país.
Es muy difícil señalar un estudio, creador o regla del estilo que sirva para identificar animes con “buena” o “mala” trama – aunque si sirve como indicación, aunque subjetiva, todo lo que esté por debajo de 7.00 en MyAnimeList está definitivamente lejos de llevarse premios a, entre otras cosas, su narrativa. Si la serie o película en cuestión está por debajo de un 6.00, huid como si os faltara calle para correr, a no ser que tengáis un buen motivo para no hacerlo, y aun así recomendaría tener mucho cuidado con las expectativas al sumergirse en la… “cultura” de este tipo de series. Ah, y una proporción mucho más grande de lo que podáis imaginar de títulos calificados debajo de 6.00 son hentai (porno), cosa que siempre está bien tener en cuenta, ya tengas esa clase de… “gustos” … o no.
Lo que sí puedo dar son nombres precisos de animes con tramas más que buenas, de géneros varios, todos extraídos de mis calificaciones personales en cierta hoja de Excel, a partir de la cual salen las medias de todas las notas que aparecen al lado de los títulos de mis reseñas. Evangelion y la película secuela, AnoHana, A Silent Voice, Steins;Gate, From the New World, Bunny Girl Senpai y la película secuela, las dos temporadas de Code Geass, y el extremadamente abstracto, difícil de entender y a la vez genial Paranoia Agent. Muchos más, como Higurashi, Your Lie in April, la serie EF, Made in Abyss, Monogatari, incluso otras más “para el gran público” como Re:ZERO o Death Note, también poseen excelentes tramas que te mantendrán enganchado a la pantalla durante cada uno de sus episodios… en unos casos más que otros, pero siempre con conclusiones y desarrollos más que satisfactorios.
Éste apartado no es más que una extensión de lo anterior, ya que sin buenos personajes una buena trama es casi imposible de llevar, y viceversa. Sin una buena trama, los personajes nunca pueden sobresalir, sobre todo en géneros que no sean el típico “slice of life” donde nunca pasa nada, y donde los personajes varían entre “nada” y “semi decente”.
Unos buenos personajes tienen personalidades decentemente profundas y creíbles, no se sienten genéricos, son memorables, y cumplen su papel en la trama sin ser simples herramientas de usar y tirar para ésta. De nuevo, como con la trama, es difícil dar un criterio infalible, o siquiera mínimamente certero, para apuntar a series o películas con personajes bien definidos y desarrollados, pero normalmente cualquier serie con buena trama tendrá unos personajes cuanto menos más que decentes, y muchas otras series cuyas narrativas no sean tan excelentes cuentan con personajes bastante destacables. Ejemplos de esto puede ser alguna comedia romántica tipo Nisekoi o Love is War, dramas escolares como Classroom of the Elite, y más.
Unos personajes malos son aquellos que ya has visto mil veces antes. Seguro que sabes de lo que te hablo: aquellos que, con distinto nombre y (quizás) cara, aparecen como protagonista de cada isekai o harem genérico que jamás haya pisado la faz de la Tierra. O esas pseudo-coprotagonistas femeninas cuyo único rol es ser el estereotipo genérico más marcado de la historia, o al menos competir por el título, mientras cumplen sus papeles de “amiga de la infancia animada y tsundere”, “seria y tsundere”, “tsundere” … Ah, por si alguno menos conocedor se lo pregunta, no, tsundere no es un término que aplique a todos los personajes o sólo a los femeninos. Es una característica de personalidad que a los creadores les encanta usar cuando no se ven con ganas o energía de pensar en un personaje medio decente. Y al final, las pocas buenas tsundere que hay en el mundo quedan opacadas por los setecientos millones de clones mal hechos y sin una pizca de la profundidad de su original, que posiblemente sea Asuka de Evangelion, si mi memoria no me falla.
Si es un mundo de fantasía, ¿cómo de bien creado o explicado está el mundo en el que la acción se sitúa? Si es un mundo realista, ¿hasta qué punto es realista, y se ajusta a la realidad sin hacer demasiadas concesiones por el bien de la trama o personajes?
En realidad, esta categoría aplica principalmente a series o películas con elementos de fantasía o ciencia ficción, pero como de todas formas el 80% o así de los animes son fantasía, sci-fi o derivados, y para el resto la definición es fácilmente adaptable, puede quedarse así.
A veces el mundo en sí, la credibilidad, la fascinación que provoca, las ganas de descubrir y explorar hasta el último rincón de este universo ficticio, es el principal reclamo de una serie o película. Es el caso, de forma más que evidente, de Made in Abyss, con su fascinante, bellísimo y a la vez aterrador, Abismo. Pero eso no significa que un mundo bien construido tenga que ser tan fascinante como éste. Un mundo con profundidad, que se sienta “vivo”, que de verdad podría existir y que no es sólo un escenario en un dibujo donde colocar a los personajes. Que los personajes y la trama no parezcan “hechos para el mundo”, sino “extraídos de éste”.
Al final, esta sección es una de las más difíciles de explicar, ya que se basa completamente en conceptos (aún más) abstractos, y que no soy capaz de explicar con palabras de una forma concisa. Sólo diré que, si os encontráis un anime con un buen mundo, lo sabréis sin la menor sobra de duda, al igual que si el universo ficticio en cuestión es pésimo y genérico, también será evidente. Así que esa será mi conclusión a este apartado, cuya longitud me ha quedado a poco menos de la mitad de lo que quería hacerlo originalmente, pero que no puedo alargar más sin liarme yo solo con las metáforas y comparativas que tendría que utilizar. Quizás más adelante haga un artículo extensivo sobre este punto… o quizás no, quién sabe.
Este artículo “extra” de Anime Reviews comenzó a escribirse y planificarse a finales de abril de 2021, y está siendo publicado a mediados de junio del mismo año, mes y medio más o menos redondo después. ¿Qué es lo que me ha llevado tanto tiempo? Para empezar, el resto de proyectos para el primer aniversario de la página, que fueron aplazando éste más y más hasta salirse por completo de la fecha de la festividad del aniversario, incluso de la extensión de diez días que realicé, aunque sólo por dos días en esta última, así que éste podría considerarse el último aporte para la página para la celebración del primer aniversario.
También se cumple en estas fechas, de mediados de junio del 2021, el primer aniversario del comienzo de mi pasión, o quizás vicio según como se mire, por el anime en general. Aunque mi primer anime serio, Made in Abyss, lo vi durante abril y mayo, fue en junio cuando de verdad comencé a buscar anime por mi cuenta y ver cosas más allá de lo que cierto buen amigo me recomendaba. Y qué mejor despedida para un año de 200 animes* (concretamente 201* a fecha de la publicación de este artículo el 14/06/2021 11:00 AM) que este artículo donde detallo el proceso de calificación y valoración que utilizo personalmente en mis reseñas de este medio. En realidad, ya tengo pensado cuál va a ser el especial aniversario de Anime Reviews para el 2022, pero no voy a decir nada aún, por supuesto, y lo más probable es que, al igual que éste, aquél acabe retrasado hasta la eternidad, así que no quiero hacer promesas. Olvidad que las líneas (no sé cuántas, dependerá del dispositivo) anteriores existen.
Sobre el artículo, soy consciente de que podría haberme extendido bastante más en ciertas áreas, y haber explicado o detallado mejor ciertos aspectos en todos los apartados, pero bueno, supongo que habéis conseguido dos capítulos de Delusion//Distortion y un BNP Concept bastante antes de lo previsto a cambio de concesiones en este segmento. Que aun así considero me ha quedado bastante decente, pero espero vuestras opiniones al respecto. Muchas gracias por leer esto, y espero que el período del curso 2021-22 sea próspero para vosotros y para mí. También espero que hayáis disfrutado de esta página durante el año que ha estado en constante actualización, y que lo sigáis haciendo durante su segundo año de vida. Muchas gracias por acompañarme.
(El * anterior se refiere a que, aunque tenga listados 201 anime vistos en mi hoja de Excel personal, muchos episodios extra, OVA’s y similares, además de cada temporada independiente de cada serie, aparecen listados independientemente en la hoja de cálculo para así generalizar menos y evitar bajarle la nota a una serie por una horrible segunda temporada cuando la primera es una maravilla. Y sí, esa reseña de Promised Neverland aún está en camino).