AEGIS Ep. 1 ha sido retirado temporalmente, y el ritmo de publicación se reducirá durante el verano.
La serie Danganronpa es una que destaca por, entre otras cosas, haber conseguido una base de seguidores en Occidente más grande que la de cualquier otro juego/serie de juegos de su género, esto es, las novelas visuales. Quizás excluyendo Ace Attorney, Danganronpa es también la serie de novelas visuales más vendida fuera de Japón. Los dos juegos originales, lanzados en 2010 y 2012 en Japón y posteriormente en 2014 en el resto del mundo, poseen una calidad incuestionable, especialmente el segundo, el cual ya cubrí en esta página hace un tiempo.
Y tres años después de la llegada de los dos primeros Danganronpa a todas las PS Vita (y después PS4 y PC) del mundo, se lanzaría en 2017, con fechas escalonadas según territorios, Danganronpa V3: Killing Harmony, el tercer juego principal de la serie tras un spin-off y un par de series anime, para Vita, PS4 y PC (de nuevo). Pero la cosa es, que este juego estaba destinado a no existir. El creador de la serie y guionista principal, Kazutaka Kodaka, dijo que pretendía terminar la historia de Danganronpa con la serie anime Danganronpa 3, lanzada en el 2016, pero que decidió hacer un nuevo juego principal debido a la enorme presión por parte de los fans, que cada vez eran más, y cuya sed de contenido nuevo era insaciable. Dicho y hecho, un año después del “final de Hope’s Peak” aterrizaba en las tiendas Danganronpa V3. Pero, ¿cómo de bueno es el juego que nunca debió existir? ¿Alcanza las enormes expectativas puestas en una serie cuya línea principal estaba entre los juegos de culto más valorados de la década?
La respuesta a esa pregunta depende mucho de la persona a la que le preguntes. ¿Por qué se debe eso? Ahora lo veremos.
Para empezar, comentaré el apartado estético del juego. El diseño artístico en sí no ha cambiado prácticamente nada desde las entregas previas, ya que el equipo a cargo es el mismo, pero el apartado técnico propiamente dicho pega un salto importante, al no ser un juego diseñado para correr en la PSP como sus dos predecesores, sino en la mucho más potente PS Vita. En cualquier caso, el juego sigue sin ser ningún prodigio técnico, mucho menos en las versiones de PS4 o PC (e inminentemente Switch), pero se agradece el salto gráfico, mayoritariamente en los entornos 3D del mapa por los que nos movemos para ir de una habitación a otra e interactuar con los personajes.
La banda sonora sigue en línea con las anteriores, contando tanto con remezclas y nuevas versiones de melodías antiguas, además de con nuevas pistas originales, todo ello compuesto por el mismo compositor de cada una de las entregas previas, Masafumi Takada, quien sigue demostrando su habilidad para crear sonidos tan extraños, intrigantes y, en general, perfectos para esta serie.
La jugabilidad continúa en la línea de los juegos anteriores, siendo el sistema de investigación y de tiempo libre exactamente el mismo que el de las precuelas, y residiendo los cambios en los minijuegos del juicio escolar que se produce en la segunda mitad de cada capítulo. En esta ocasión, tenemos (por supuesto) la tercera versión del ya insoportable Hangman’s Gambit (Ahorcado) siendo esta la mejor de las tres hasta ahora, una revisión de Logic Dive conocida como Psyche Taxi (que, aunque no mejor que su predecesora, tampoco es notablemente peor), el típico minijuego de ritmo que esta vez se llama Argument Armament, y el completamente nuevo Mind Mine, que consiste en ir picando una especie de rocas de colores de tal modo que todas las de ese color contiguas se eliminan y las cercanas cambian de color, para ir destrozando la capa de piedras de colores y dejar a la vista el icono de la prueba que se supone que tenemos que presentar en esa ocasión. Este en particular es el infierno mismo en altas dificultades, en especial para conseguir cierto logro tras vencer la historia, pero por sí mismo no es un mal minijuego en mi opinión, si descontamos ese detalle del post-game.
Las diferencias más grandes en el apartado jugable vienen, sin embargo, por otros tres apartados completamente nuevos en esta entrega. El primero de ellos siendo el hecho de que es posible mentir en determinados puntos de los debates normales, invirtiendo el significado de una de las pruebas, y destruyendo el argumento de tu rival con el “perjurio”. Es un concepto interesante, que no se aprovecha al completo en mi opinión, pero que permite una serie de rutas traseras desbloqueables con diálogos alternativos, que pueden resultar buenos incentivos para repetir algunos de los juicios tras pasarse el juego. El segundo es quizás el menos notable de los tres, el debate de pánico en masa, que es básicamente lo mismo que un debate normal, pero con tres personas hablando a la vez, lo cual aumenta la dificultad, pero poco más.
Y el tercero y último de estos elementos, el Scrum Debate, es el que más varía de la fórmula tradicional de los otros dos juegos y del resto de éste, ya que divide a todos los personajes en dos bandos y los enfrenta cara a cara, teniendo el jugador que seleccionar rápidamente entre una serie de palabras clave para contrarrestar los argumentos del grupo rival. Este minijuego, además de ser diferente y tener una de las piezas musicales más memorables del juego, se presenta de una forma algo distinta, ya que, en vez de saltar directamente en la pantalla, cuenta con una secuencia animada en la que Monokuma eleva los atriles de cada personaje hasta colocarlos en línea oponiéndose entre ellos. Esto le da una importancia a los Scrum Debate que en realidad dudo que tengan, sobre todo por lo cortos que suelen ser, pero que los hace sentir más relevantes en el juicio.
Bueno, ahora que me he quitado del medio todos los detalles técnicos, artísticos y jugables – los personajes y la trama. Uno de los, si no el, principal motivo por el que la gente que juega Danganronpa juega Danganronpa. Y tres de ellos, nada menos. Porque sí, este juego no debería jugarse sin tener conocimiento de las historias de los dos juegos anteriores. No es necesario jugarlos, nadie te impide ver el mediocre anime de Danganronpa 1 y luego destriparte en YouTube la historia del 2, pero yo personalmente recomiendo jugar los juegos, en cualquier plataforma. Lo merecen sin duda. El caso, la historia de las precuelas no es necesaria para entender los 5 primeros capítulos de V3, pero el final (capítulo 6) pierde muchísimo si no se tiene un conocimiento al menos básico de las entregas previas. Y es ese final del que hablaré más tarde sin destripar nada, pero antes iré con los personajes.
De nuevo son 16 estudiantes los que están atrapados para el juego de matanzas de Monokuma, esta vez llevado a cabo en la “academia definitiva para juveniles superdotados” o Ultimate Academy for Gifted Juveniles. A la mascota de la serie se unen sus “crías”, cinco osos de peluche robot perversos de manera similar a su “padre”, cada uno más insoportable que el anterior, pero que sirven su propósito de personajes cómicos de forma suficientemente decente, lo cual hacen que no sean completamente odiados por los jugadores, aunque tampoco podría negar que ser odiados es su propósito en primer lugar.
El resto de personajes, los estudiantes, son igual de variados que de costumbre, habiendo algunos que se posicionan entre los mejores de la serie, y otros que van de cabeza al fondo de la lista (o al menos cerca de éste). No voy a entrar mucho en detalles sobre cuáles prefiero y cuáles no, pero sólo diré que mis opiniones no parecen alinearse demasiado con el consenso general, cosa a la que estoy acostumbrado, así que nada malo por ahí. Debido a la naturaleza de la serie en sí, cada persona que juegue Danganronpa V3 tendrá su propia lista de personajes favoritos y más odiados. Pero, en general, como conjunto, diría que el nivel de los personajes como conjunto está al nivel de Danganronpa 2, y bastante por encima de DR1, ya que (al menos yo) encontré menos personajes directamente odiosos en las entregas posteriores a la primera.
Bueno, creo que con eso me he enrollado bastante. Yo sé cuál es la mayor crítica a este juego, el mayor causante de polémica y el motivo de que nadie vaya a leer reseñas de este juego incluso si disfrutó al máximo de las dos precuelas y se muere de ganas por tener más. El final, sí, el final. Pero antes de eso, y esta ya es la última vez que lo pospongo, la historia antes de dicho final es brillante. Sentí como que muchos de los casos iniciales eran vastamente superiores a sus contrapartes en los juegos previos, especialmente el caso 1 con ese giro de trama al final del mismo. Quizás la excepción sea el caso 3, que no me terminó de convencer del todo, y el 4, que siento que reciclaba ideas de Danganronpa 2 pero no llegaba al nivel de genialidad de la “casa de diversiones” o Funhouse de dicha precuela. El caso final de la historia principal, el caso 5, es excelente, aunque sin acercarse a la obra maestra de DR2, pero con unos niveles de calidad semejantes, en una trama en la que nada sale como esperas, y siguen ocurriendo sorpresas hasta el mismísimo final del juicio (ya entenderá quien vuelva después de jugarlo). Como conjunto, la trama de DRV3 es, si no superior, comparable a la de DR2, y ese es uno de los mejores halagos que podría hacerle a una trama en esta serie. Pero, si fuera por esa trama y nada más, Danganronpa V3 se quedaría corto de su precuela al final del día. Y no por un margen tan estrecho como pueda parecer.
Es ese final. Un final que destruye todas las “cuartas paredes” del universo, cargándose la propia fundación de la serie, aniquilando todo lo que se daba por hecho y se tomaba como cierto no sólo de la trama de esta entrega, sino de todas las anteriores también. Es un final autoconsciente, quizás demasiado autoconsciente, detrás del cual se puede intuir en parte una posible frustración de Kodaka por tener que crear una nueva historia para la serie cuando su plan original era concluir con el anime del año previo. Y no hay mucho más que pueda decir del final sin destriparlo por completo, salvo el innegable hecho de que desde el mismo momento en que se concibió, estaba destinado a atraer polémica. Polémica porque, como digo, se carga cada una de las creencias que teníamos sobre previos títulos y sobre este mismo, además de dejar muy poco espacio para una nueva entrega en la serie, al menos en la serie principal. La única posibilidad para un Danganronpa 4 sería que Kodaka pudiera pensar en un final aún más meta para éste, cosa que, aunque no imposible, es altamente improbable a estas alturas.
Pero pese a toda la polémica, y a lo fácil que hubiera sido cagarla con esta idea de final y terminar por completo con la serie en el peor de los sentidos, este final consigue, al menos en mi opinión, dar una conclusión inmejorable a este juego y (si fuera el caso), a la serie en conjunto. Con un final como ése no me importaría si no tenemos jamás una nueva entrega principal de la serie o si lo siguiente es un “reboot”, pero lo que jamás querría es ver un final como el de DRV3 arruinado. El final por sí sólo hace a esta tercera entrega merecer la pena, y la coloca a un nivel tan similar a su precuela inmediata que el decir cuál de ellos es mejor se basará completamente en preferencias personales.
Así que, si has jugado los juegos precios de Danganronpa, visto los animes, o solamente oído hablar de la serie gracias a Internet o a algún conocido, yo estoy aquí para confirmarte que la conclusión a la serie merece tanto la pena como la segunda entrega, e incluso más que el ya bastante notable primer juego, que el año pasado cumplió 10 años.
En este Danganronpa V3, la música no decepciona, el apartado visual da un más que agradecido salto, la jugabilidad recibe una apreciada diversificación junto a nuevas ideas, y la trama es probablemente la que más mantiene su calidad durante los cinco casos principales, sin bajos demasiado notables, aunque con altos menos altos que los de su predecesor inmediato. Y ese polémico y divisivo final, que en mi opinión es una obra maestra y juega con las expectativas y las nociones preconcebidas del jugador de forma magistral, hace al juego merecer la pena por el mero hecho de existir en su forma actual.
Así que, si había alguna duda sobre si probar este juego, por mi parte sólo puedo insistir en la enorme calidad que hay aquí, esperando a ser descubierta. Cosa que, además, debería ser mucho más fácil y accesible una vez la colección Danganronpa Decadence sea lanzada en Nintendo Switch a finales de este 2021, contando con los tres títulos principales además de un nuevo juego de tablero basado precisamente en uno de los modos extras de éste Danganronpa V3, del que no he hablado para reservármelo, para cuando haga la reseña de la nueva versión independiente.
NOTA
ARTE: 9
MÚSICA: 9
TRAMA: 9.5
PERSONAJES: 8.5
JUGABILIDAD: 9
GLOBAL: 9