AEGIS Ep. 1 ha sido retirado temporalmente, y el ritmo de publicación se reducirá durante el verano.
Steins;Gate Zero. La secuela, intercuela, universo alternativo, todas juntas y ninguna, de una de las novelas visuales más famosas de la historia, Steins;Gate, cuya adaptación al anime por parte de los estudios White Fox es sin duda una de las series animadas más queridas de los últimos tiempos. Mi opinión sobre las adaptaciones animadas de Steins;Gate y de éste juego, Steins;Gate Zero, está ya resumida y actualizada en una reseña relativamente pero no demasiado desactualizada, aquí en este misma página, en la sección correspondiente. Pero hoy no estamos aquí para hablar de Steins;Gate en ninguna de sus formas, ni del anime de Zero. No, el motivo de esta reseña es dar mi opinión sobre el videojuego que expande el universo y la trama de Steins;Gate más allá de los límites de la primera entrega. ¿Lo hace bien, o se carga gran parte de lo que hacía al original una obra maestra? Bueno, mis opiniones no son ninguna clase de afirmación definitiva e incuestionable, pero espero que al menos sirva de referencia a la hora de saber qué esperar de esta novela visual de 2015, jugable en inglés en PS4, PS Vita (versión analizada, aunque son todas idénticas), PC y Nintendo Switch. No hay versión en español, como de costumbre, pero supongo que si habéis estad siguiendo mi reportaje a través de la serie Science Adventure, eso os resulta ya evidente sin necesidad de que yo lo diga.
Comencemos con una breve sinopsis, como siempre, sólo que esta vez conteniendo spoilers para el juego/serie original. En una versión alternativa de la historia, donde Rintaro Okabe no logra salvar a Kurisu y decide rendirse en vez de intentarlo por segunda vez, el tiempo pasa mientras el protagonista trata de recuperarse de sus múltiples heridas mentales, muchas de ellas aparentemente irreversibles. A finales de 2010 (el juego original ocurría en verano de ese año), se celebra una conferencia sobre inteligencias artificiales en Akihabara, y Okabe decide asistir incentivado por su profesor de universidad. En dicha conferencia, presentada por dos investigadores de la universidad en la que Kurisu solía trabajar, se presenta al público el futuro de la inteligencia artificial: un programa que, mediante una serie de dispositivos y tecnologías, es capaz de transferir las memorias de un ser humano a un programa informático, y crear a partir de ellas una inteligencia artificial perfectamente capaz de actuar y pensar como un humano.
Toda la sala se queda incrédula, y algunos comienzan a manifestar sus dudas con respecto a la veracidad del proyecto. Okabe se levanta de su asiento e interviene defendiendo el que había sido el proyecto de Kurisu antes de morir ésta (según explicaron los investigadores). Esto le hace llamar la atención de los investigadores, que tras el evento hablan con él en privado para terminar descubriendo que Okabe conocía a Kurisu en vida. Tras esto, al protagonista se le ofrece la posibilidad de ver “algo” que le dejaría asombrado, y que quizás él apreciara más que nadie: una versión de Amadeus con las memorias de Kurisu Makise, a principios de aquél año, antes de viajar a Japón en verano. A Okabe se le ofrece el trabajo voluntario de servir como probador del programa, interactuando con la Kurisu virtual para proporcionar datos útiles para la investigación y desarrollo del sistema. Okabe acepta, y a partir de ahí se desarrolla una trama que, según lo que viene siendo tradición, estará llena de conspiraciones para hacerse con la poderosa IA o para conseguir los datos sobre la teoría de la máquina del tiempo que Kurisu había desarrollado pero que nunca había sido publicada en esa línea temporal.
Los personajes regresan todos de la primera entrega, exceptuando Kurisu que aparece en forma de Amadeus o flashbacks, además de incluir varios personajes nuevos que no aparecieron en la entrega original. Estos son, lógicamente, los que más desarrollo obtienen esta vez, dejando a un lado a los ya bastante pulidos Daru, Mayuri, Suzuha, Luka y compañía. Quien sí que recibe bastante más tiempo de pantalla de lo que cabría esperar es Moeka Kiryu, uno de los personajes más odiados y odiables de la primera entrega, que en esta continuación obtiene un desarrollo que sin duda le sientas de maravilla, y que pone a la adicta al móvil, socialmente inepta Moeka a la altura del resto de secundarios del juego original.
Con respecto a los nuevos, son casi todos bastante buenos, excepto por cierto antagonista menor que aparece en cuatro escenas entre todos los finales (no estoy exagerando, ahora mismo de verdad que sólo recuerdo cuatro), y que en alguno de esos finales se convierte en la antagonista principal de un segundo al siguiente, lo que la hace carecer de peso, sentido e impacto. Aparte de esa pega menor, sin embargo, todos los nuevos personajes van de “muy buenos” a “excelentes”. Los investigadores de la universidad donde Kurisu trabajaba, el profesor Alexis Leskinen y su ayudante Hiyajo Maho, así como Kagari Shiina, la hija de Mayuri proveniente del futuro, son todos personajes memorables dignos de Sci;ADV como el que más.
El problema es que no puedo ponerme a analizar mucho estos personajes sin meterme de cabeza en terreno de spoilers, y algunos bastante sustanciales, así que tendréis que creerme cuando os digo que estos personajes no tienen nada que envidiar a los de cualquiera de los juegos Sci;ADV que he cubierto durante los últimos meses.
Respecto a la trama principal, Steins;Gate Zero retoma muchos de los temas de la entrega original, a la vez que introduce elementos frescos para mantener la historia interesante y actualizada. Todos los temas con respecto a la inteligencia artificial son un ejemplo de estos nuevos elementos introducidos en esta ocasión. La historia principal se divide en dos rutas muy diferenciadas, y con cuatro finales principales, uno “malo” y otro siendo el final verdadero que se desbloquea tras conseguir en orden dos de los cuatro finales “normales”, los que podríamos considerar “principales” y “canónicos”. Estos son los finales de Mayuri y de Kurisu/Amadeus, que luego dan lugar al final verdadero, titulado “Milky Way Crossing”. Los otros dos finales “buenos” son los de Kagari y Maho. Todos ellos son finales buenos que exploran puntos muy importantes de los personajes en cuestión, lo que hace que me repatee aún más el hecho de que éste sea el único juego de SciADV desde Chaos;Head Noah y hasta la fecha en el que completar todos los finales de personajes no es obligatorio para descubrir el final verdadero. Algunos de estos finales “opcionales” son bastante mejores que el semi-relleno de ciertos puntos de los finales de personaje de Chaos;Child. Era relleno de calidad, sí, pero estos están a otro nivel completamente.
La forma de acceder a las distintas rutas es decidiendo coger o no coger llamadas de Amadeus, o en cierto punto, apagando o no el teléfono. En esta ocasión los mensajes de RINE no tienen mayor relevancia para nada, y los que son importantes te obligan a leerlos por historia de todos modos. Es un sistema más conveniente que, digamos, los Delusion Trigger de C;C, o aquél despropósito de Twipo en R;N. Aquí es, de hecho, incluso posible alcanzar varios finales sin recurrir a la siempre presente guía.
La trama en sí es… buena, pero no llega a los niveles de la primera entrega, o la de Chaos;Child. Se nota mucho que fue diseñada con todos los finales en mente, porque cada final individual se deja varias cosas sin resolver y datos o sucesos sin explicar debidamente, lo cual no deja de ser incómodo. Y después de obtener varios finales, ya te has destripado varios de los puntos importantes de otras rutas que quizás hubieran sido más impactantes y adecuados en ÉSAS rutas en lugar de ese final malo que muy probablemente obtengas el primero y que te destripa la mejor ruta- creo que se capta mi punto. Pero aun así, es una trama que cumple de sobra con su propósito, que es expandir el universo Steins;Gate y darnos más tiempo con estos personajes, además de otros nuevos. ¿Es la mejor trama jamás creada en la historia del videojuego? En absoluto. ¿La mejor de su propia serie? Tampoco. ¿Una trama ingeniosa y válida, acompañada y principalmente llevada por sus increíbles personajes, que le hace justicia a una precuela considerada una de las mejores novelas visuales de la historia? Sin duda alguna.
En cuanto al apartado artístico, este juego recupera a todos los artistas del original, y nos presenta diseños con un estilo muy similar, aunque algo más “limpios” en las ilustraciones. También puede observarse el mayor presupuesto en la inmensa cantidad de localizaciones presentes en el juego, algunas de ellas apareciendo apenas un par de minutos en pantalla, pero aun así contando con sus fondos dedicados en lugar de texto sobre negro. La música retoma el estilo del original, pero esta vez con un tono más sombrío y dramático, como corresponde al tema de “nublado” con el que el compositor Takeshi Abo describió la banda sonora de la entrega. Algunos temas del original regresan con nuevas remezclas y versiones, junto a todas las piezas nuevas de esta entrega. Especial mención, como siempre, a los temas de opening (“Amadeus”, por Kanako Ito) y de ending (“Lyra” por el dúo Zwei y “A Song Played by the Stars” por las actrices de voz de Mayuri y Kagari: Kana Hanazawa y Megumi Han). La secuencia de ending sigue siendo unos simples créditos sin mayor variación, pero el opening nos presenta por primera vez en la serie una secuencia completamente animada con el estilo del anime de la entrega original. Asumo que la animación corría a cargo de White Fox, como en el anime, y si es así, tienen todos mis respetos por una secuencia tan espléndidamente animada.
El tema musical del final verdadero, sin embargo, no es ninguno de los mencionados anteriormente. En un movimiento que deriva de otro para nada original, el tema que oirás tras desbloquear el verdadero camino hacia Steins;Gate será ningún otro que el tema principal del primer juego y del anime: “Gate of Steiner”. En una maravillosa versión vocal cantada por Eri Sasaki, el tema que tantas veces hemos escuchado en sus aparentemente infinitas versiones a lo largo de todos los productos relacionados con Steins;Gate, incluyendo animación, varios spin-off, el juego principal y etcétera, se convierte en un sustituto perfecto a “Sky Clad Observer” (ésa ya la usó el anime antes) para “regresar al inicio” de la serie en su clímax final. Pero éste tema ya no es sólo un sustituto para el legendario opening de Kanako Ito, sino que por sí misma se convierte en una de las mejores canciones vocales de ningún juego en SciADV… y eso es decir mucho.
En general, Steins;Gate Zero/0 es una entrega más que digna del universo Steins;Gate. Quizás sin llegar a la grandeza de la historia original, pero sin duda siendo increíble por sí misma. Una nada decepcionante quinta entrega en general de Sci;ADV justo tras la obra maestra que es Chaos;Child, estrenada sólo un año antes en Japón.
También, como apunte final antes de dar mi nota personal, decir que éste es uno de los pocos casos en los que recomiendo ver el anime además de jugar la novela visual. El orden es irrelevante, aunque sí es cierto que la VN explica todo con un detalle que el anime no es capaz de alcanzar en 23 episodios. Tanto una versión como otra son espléndidas, y aunque por mi nota podréis ver cuál he disfrutado más personalmente, ambas son experiencias imprescindibles para todo verdadero fan de Steins;Gate.
NOTA
ARTE 8.5
MÚSICA 9
HISTORIA 8.5
PERSONAJES 9
GLOBAL 8.75