AEGIS Ep. 1 ha sido retirado temporalmente, y el ritmo de publicación se reducirá durante el verano.
Danganronpa 2: Goodbye Despair es la segunda entrega en la serie Danganronpa, que actualmente comprende 4 juegos, 2 series de animación y multitud de productos derivados. La premisa de todas las entregas principales de la serie es la siguiente: quince (o dieciséis) estudiantes de instituto, todos con talentos que destacan sobre los de las personas corrientes, han sido atrapados en el lugar X y deben matarse entre ellos si quieren escapar. La cosa es que, para escapar, un personaje no sólo debe cometer un asesinato, sino evitar que lo descubran. ¿Suena interesante? Pues esto es sólo el comienzo.
Danganronpa 2: Goodbye Despair nos presenta a un elenco de dieciséis personajes completamente nuevos, exceptuando a uno (Byakuya Togami) que vuelve del juego anterior, aunque eso es algo sin relevancia en la trama. Al comienzo del juego, se nos presenta a todo el grupo de personajes, que de algún modo han llegado a una isla paradisíaca desierta. Allí, una especie de conejita de peluche llamada Usami los recibe y les informa de que todos ellos han sido los estudiantes de la academia Hope’s Peak elegidos para participar en el viaje escolar organizado por la academia. Usami les dice que deberán interactuar entre ellos y estrechar sus lazos personales para recolectar unos objetos llamados “Fragmentos de Esperanza”, y que cuando todos ellos hubieran sido recolectados, el viaje escolar terminaría.
Ahora es cuando conoceremos a los personajes. Nuestro protagonista, Hajime Hinata, es un chico normal, el único que no recuerda su talento, y su personalidad es escéptica, realista, y algo más borde que otros protagonistas de la serie. Aun así, se lleva bien con todo el mundo y es una persona comprensiva. Chiaki Nanami, la Gamer Definitiva, es una chica callada e inteligente, que siempre parece tener sueño. Nagito Komaeda, el Suertudo Definitivo, se presenta como el clásico estudiante positivo y bromista, aunque posteriormente se revelará su verdadera personalidad, mucho más retorcida y oscura. Akane es la Gimnasta Definitiva, siempre con ganas de pelear y de comer; Fuyuhiko es el Yakuza Definitivo, brusco y grosero hasta el extremo; Byakuya es el Niño Rico Definitivo, y actúa como el líder que ha sido criado para ser; Gundham Tanaka, el Criador Definitivo con el famoso “síndrome de segundo grado” … ¿Cuántos llevo? ¿Sólo ocho? Madre mía, me queda la mitad… pero creo que se capta la idea. La variedad de personajes es inmensa, y todos son tan distintos y destacan tanto que es imposible pasarlos por alto.
Bueno, pues una vez conocemos a los personajes dentro del juego y la pacífica excursión va a comenzar… aparece alguien que debería resultar muy familiar para todo aquél que haya jugado o visto lo más mínimo sobre esta serie. Así es, su mascota por excelencia, Monokuma, aparece y toma el control de la isla tras una pelea con Usami (de la que el oso sale vencedor, transformando a Usami para parecerse más a él y cambiándole el nombre a Monomi). Tras esto, Monokuma anuncia que el viaje escolar se acaba de transformar en el Viaje Escolar de Matanzas… y les comunica a los sorprendidos y aterrorizados alumnos las reglas del juego. Nadie podrá escapar de la isla a no ser que se “gradúen”, y para hacer eso sólo existe un modo: matar a alguien y no ser descubierto. Si algún estudiante mata a otro, se celebrará un juicio escolar, en el cual se decidirá por votación quién es el culpable. Si el elegido es el verdadero culpable, éste será ejecutado; pero si no, todos los demás serán ejecutados y sólo el culpable podrá escapar. Con esto comienza la verdadera trama del juego, repleta de asesinatos, de víctimas y de culpables, en la que se aplica la regla dorada de la serie: “No les cojas mucho cariño a los personajes, porque van a morir. Si un personaje te cae mal, no te preocupes, va a morir.”
La trama nunca decepciona ni se vuelve aburrida o lenta, y siempre hay algún otro giro inesperado aguardando a la vuelta de la esquina. El juego aprovecha el cariño que inevitablemente le acabarás cogiendo a los personajes y te lo restriega en la cara cuando éstos se convierten en asesinos o asesinados. Da igual cuál personaje sea tu favorito, o cuál el que peor te caiga, porque es casi seguro que no va a sobrevivir (si lo hace, bien por ti, supongo) y que tu cara al ver su muerte va a ser la misma: de sorpresa total; y estrás pensando “¿Por qué han tenido que cargarse a X? ¡Era uno de mis favoritos!”. Ese es uno de los puntos fuertes de Danganronpa 2. Consigue impactar muchísimo a la vez que mantiene un tono no demasiado oscuro en la superficie, gracias a su estilo artístico y a las dosis de humor esparcidas a cada poco tiempo.
Pero no es sólo en la historia en lo que este juego destaca. La banda sonora y el estilo visual son excelentes también. De hecho, sin ellos este juego no podría tener esa identidad única que tanto contribuye a su calidad general. Entre otros, ese tema principal del opening (sí, ése que llevan usando en los cuatro juegos con distintas variaciones) y los temas usados en los juicios escolares están sin duda a otro nivel. Y el estilo visual es único y acompaña perfectamente a la atmósfera del juego, aunque me sea difícil describirlo con palabras. Esos diseños de personajes son como nada que hayas visto antes. Y esas escenas de ejecución… Majestuosas.
La jugabilidad, por su parte, se divide en dos partes principales. Por un lado, los segmentos de “novela visual” en los que simplemente sigues la historia, investigas los lugares muy al estilo Ace Attorney, o conversas con los personajes. Ésos son todo lo que necesitan ser, ni más ni menos. Pero donde viene lo interesante es en los juicios escolares, donde se presenta un sistema que combina lo visto en Ace Attorney (distintas pruebas, tienes que dirigirlas a declaraciones concretas para encontrar contradicciones y descubrir la verdad) con un sistema mucho más basado en la acción y en la respuesta rápida. El modo principal, los “debates sin pausa” (Nonstop Debates), presenta a todos los personajes presentando sus argumentos a la vez, y al jugador teniendo que “disparar” la prueba requerida en el momento justo, apuntando con el cursor hacia la declaración que contradice la prueba. También hay otros modos y minijuegos varios, algunos nuevos y otros que regresan de la entrega anterior. Desde el juego del ahorcado, hasta unas secciones en las que debes pulsar un botón al ritmo de la música, pasando por un minijuego de monopatín con obstáculos en el que ti enes que elegir el camino correcto según unas preguntas que te van haciendo. Todos ellos están bien planteados y pueden resultar un reto para el más experimentado, o ser disfrutables por el más inexperto, según el nivel de dificultad que escojamos.
En general, Danganronpa 2: Goodbye Despair es una experiencia que nadie que disfrute de las buenas historias debe perderse. Es un juego que consiguió emocionarme profundamente a mí, el tipo conocido en su círculo de amigos por tener los sentimientos de un pedrusco en cuanto a ficción se refiere. Y como juego tampoco decepciona para nada, cogiendo algunos de los elementos más destacables de otras sagas que le sirvieron de inspiración (la ya citada Ace Attorney) y añadiéndoles un toque único que diferencia este juego por completo de otros de su estilo que vinieron antes y después.
Ah, y también mencionar la enorme cantidad de referencias que este juego posee en sus diálogos. Ya sea a sagas como Pokémon, Ace Attorney o Profesor Layton, a incluso a nombres de novelas o álbumes musicales famosos, esta obra tiene referencias y guiños para todos los gustos. Seas quien seas y tengas los gustos que tengas, este juego conseguirá sacarte al menos una sonrisa, además de la ocasional lagrimita.
Danganronpa 2: Goodbye Despair está disponible en inglés para PlayStation 4, PlayStation Vita y Microsoft Windows (por medio de Steam). Su precio es de 20€, excepto en PS4, que cuesta 40€ por venir en un pack junto a su precuela.