TDAH y primavera: cómo afecta el cambio de estación y cómo acompañar a nuestros peques
Con la llegada de la primavera, todo parece despertar: los días se alargan, el sol calienta un poco más y la naturaleza florece con fuerza. Pero este cambio tan bonito en el entorno también puede venir acompañado de ciertos retos, especialmente para los niños y niñas con TDAH.
¿Lo habéis notado también?
Más inquietud, cambios en el sueño, dificultades para concentrarse, estallidos emocionales más frecuentes... No es casualidad. La primavera altera nuestros ritmos internos, y en los peques con TDAH esto puede notarse aún más.
Hoy quiero contaros por qué sucede esto y cómo podemos acompañarles mejor en esta etapa del año.
¿Qué ocurre con el TDAH en primavera?
El aumento de la luz solar y el cambio de temperatura influyen en nuestro reloj biológico. La melatonina, hormona encargada del sueño, se ve alterada, y eso puede afectar al descanso y al estado de ánimo. Si ya de por sí el sueño es un tema delicado en muchos niños con TDAH, imaginad con estos cambios...
Además, la energía sube, pero no siempre viene canalizada. Los niños se muestran más inquietos, y les cuesta aún más concentrarse en tareas largas o escolares. Y muchas veces, esta hiperactividad estacional se malinterpreta como “mal comportamiento”.