1. Captura su atención antes de hablar
Antes de darles una instrucción o hablar sobre algo importante, asegúrate de que realmente están atentos. Llamarles por su nombre, tocarles suavemente el brazo o asegurarte de que te están mirando puede marcar la diferencia. A veces, simplemente están demasiado absortos en lo que están haciendo y no es que nos ignoren a propósito.
2. Usa frases cortas y concretas
Los niños con TDAH pueden perderse en explicaciones largas. En lugar de decir: "Tienes que recoger tu habitación, ordenar los juguetes, doblar la ropa y hacer la cama", intenta decir: "Recoge los juguetes primero, y luego te digo lo siguiente". Un paso a la vez ayuda a que procesen mejor la información.
Muchas veces, los niños con TDAH se sienten incomprendidos. En lugar de decir "No es para tanto, cálmate", prueba con "Entiendo que estés frustrado, ¿quieres que lo hablemos juntos?". Mostrar empatía hace que se sientan escuchados y reduce su nivel de ansiedad.
4. Usa el lenguaje visual y auditivo a tu favor
Muchos niños con TDAH responden mejor a ayudas visuales o auditivas. Puedes usar relojes con alarmas para marcar tiempos, post-its de colores con recordatorios o canciones que les indiquen el cambio de actividad (como una melodía especial para recoger los juguetes).
5. Encuentra el mejor momento
Intentar hablar con un niño con TDAH cuando está sobreestimulado o agotado es como tratar de hablar con alguien en medio de un concierto de rock. Si ves que está nervioso, dale unos minutos para calmarse antes de abordarlo con una conversación importante.
6. Aromaterapia para fomentar la calma y la escucha activa
La aromaterapia puede ser una gran aliada en la comunicación. Algunos aceites esenciales pueden ayudar a que nuestros hijos se relajen y puedan enfocar mejor su atención en la conversación:
Lavanda: Reduce la ansiedad y fomenta la tranquilidad.
Vetiver: Ayuda a mejorar la concentración y bajar revoluciones.
Mandarina o naranja dulce: Generan un ambiente de calma y felicidad.
Puedes usar estos aceites en un difusor mientras hablas con ellos o incluso poner una gotita en sus manos para que lo huelan mientras conversan contigo.