Necesitas estructura y coherencia: Si tu aplicación requiere una estructura de datos rígida y altamente coherente, como en sistemas financieros o médicos, SQL es una elección sólida. Las bases de datos relacionales garantizan la integridad de los datos mediante transacciones ACID.
Requieres consultas complejas: Si tu aplicación necesita realizar consultas complejas que involucran múltiples tablas y relaciones, SQL es ideal. El lenguaje SQL es potente para consultas y análisis de datos.
La escalabilidad vertical es suficiente: Si puedes manejar tus necesidades de escalabilidad agregando más recursos a un servidor existente (escalabilidad vertical), en lugar de agregar servidores adicionales (escalabilidad horizontal), SQL puede ser suficiente.
Necesitas flexibilidad en el esquema: Si los datos de tu aplicación no se ajustan a una estructura rígida de tablas y columnas, las bases de datos NoSQL, con sus modelos de datos flexibles, como documentos, grafos o columnas, son ideales.
Requieres alta escalabilidad horizontal: Si tu aplicación se ejecuta en un entorno donde se espera un crecimiento masivo y necesitas escalar de manera horizontal (agregando más servidores), las bases de datos NoSQL son una elección natural.
Tienes aplicaciones web y móviles: Si estás desarrollando aplicaciones web o móviles modernas que requieren agilidad y un desarrollo rápido, NoSQL puede ser la opción correcta debido a su capacidad para adaptarse a cambios en el esquema y su facilidad de uso.
Tolerancia a fallos y rendimiento: Si la tolerancia a fallos y el rendimiento son críticos para tu aplicación, ciertas bases de datos NoSQL, como las orientadas a documentos o columnas, pueden ser más adecuadas para distribución y alto rendimiento.
Recuerda que estas son pautas generales y que no existe una respuesta única. A menudo, las aplicaciones modernas utilizan una combinación de SQL y NoSQL, según las necesidades de cada componente. Es importante evaluar cuidadosamente las necesidades específicas de tu proyecto antes de tomar una decisión.