3 de diciembre de 2023.
Ca. Osnay Miguel Colina Rodríguez, miembro del Comité Central del Partido y su Primer Secretario en Villa Clara.
Co. Alberto López Díaz, Gobernador Provincial.
Co. Yoel Cordoví Núñez, Presidente del Instituto de Historia de Cuba.
Co. Omar Valiño Cedre. Director de la Biblioteca Nacional José Martí
Cos. Miembros del Secretariado Nacional de la UNHIC, Premios Nacionales de Historia y representantes de organismos e instituciones.
Estimados invitados, ponentes y delegados al XXV Congreso Nacional de Historia.
El Congreso Nacional de Historia es el evento científico de carácter histórico en activo de mayor antigüedad en Cuba. Surgido en octubre de 1942 por iniciativa del Dr. Emilio Roig de Leuchsenring, Historiador de La Habana y presidente de la Sociedad Cubana de Estudios Históricos e Internacionales, con el coauspicio de otras personalidades, instituciones y asociaciones con el objetivo de contribuir a los estudios históricos en el país, incluyendo temas sobre prehistoria e historia de Cuba en general; historia de América y el necesario estudio de las luchas por la independencia nacional; la historia local; las personalidades históricas; la historia de la Medicina y de las artes; y la enseñanza de la Historia; además de promover conmemoraciones históricas. En sus 80 años, se han realizado con el que hoy inauguramos, 25 ediciones, trece hasta 1960 bajo la guía del Dr. Roig y sus colaboradores, y doce convocados por la Unión de Historiadores de Cuba, que los retomó en 1997, organizando en La Habana, en el Museo de la Revolución, el XIV Congreso. Posteriormente han sido sedes las ciudades de Sancti Spíritus, Santiago de Cuba, Cienfuegos, Matanzas, Ciego de Ávila, Camagüey, Holguín, Bayamo, Pinar del Rio y hoy que llega a la más central de las provincias cubanas.
Al dar continuidad a estos eventos, la Unión de Historiadores ha hecho suya el objetivo esencial declarado en el primer Congreso Nacional de Historia: “Promover el mayor auge de los estudios históricos y alentar su cultivo, así como difundir el estudio de la historia más allá del círculo de especialistas, hasta el corazón mismo del pueblo a fin de que ese conocimiento lleve a la reafirmación permanente de la fe cubana en la evolución histórica de la nacionalidad y estimule el más sano patriotismo”.
El Congreso Nacional de Historia constituye el principal evento científico de los historiadores cubanos, encabezando con su jerarquía junto al Coloquio Internacional de Historiadores, el sistema de eventos científicos de la UNHIC. En el congreso se analizan temas fundamentales de nuestra historia, con la aspiración de contribuir al progreso de su conocimiento, su concepción teórica, metodológica y didáctica, y su más amplia socialización. Es el momento culminante de un proceso bienal que se extiende que tiene como actividad previa principal la realización de los eventos provinciales, en los cuales se seleccionan los resultados que serán propuestos a la Comisión de Admisión Provincial, que determina y avala los resultados que se envían a la Comisión de Admisión Nacional, que finalmente selecciona las ponencias que se presentan. Para esta edición pudieron sesionar todas las comisiones de admisión provinciales, que tuvieron como presidentes a un historiador designado nacionalmente que no residiera en la misma. Se preseleccionaron 148 ponencias y se seleccionaron finalmente 82 por la Comisión Nacional de Admisión, 70 presentadas por profesionales y 12 por estudiantes.
El XXV Congreso Nacional de Historia se dedica a los aniversarios 170 del nacimiento de José Martí, 70 del asalto al Cuartel Moncada y al 65 de la liberación de Santa Clara y de las batallas y combates que posibilitaron la victoria revolucionaria del primero de enero de 1959, bajo el lema: historia, patria y tradición. El evento se organiza a través de paneles en sesiones plenarias y en comisiones, e incluye además actividades colaterales en centros de trabajo y estudios, visitas a lugares históricos y encuentro con el pueblo en los barrios. Las líneas temáticas convocadas para esta edición son los siguientes:
Historia del pensamiento cubano en sus variadas expresiones. Principales corrientes y figuras representativas.
Acontecimientos fundamentales de la guerra de liberación nacional del pueblo cubano entre 1952 y 1958 y su contexto histórico. Estudios nacionales y locales.
La Revolución Cubana en el poder: historia e historiografía. Procesos económicos, políticos, ideológicos, militares, socioculturales y sus relaciones internacionales.
La relación investigación-docencia en la enseñanza y la escritura de la historia. Sus aspectos teóricos y prácticos en el escenario educacional en cualquiera de las enseñanzas.
Por primera vez el congreso sesionará en tres ciudades dentro de la provincia sede. Junto a Santa Clara, capital provincial, las ciudades patrimoniales de Remedios y Sagua la Grande, declaradas monumentos nacionales, servirán de sede a las sesiones del congreso. También iniciamos la participación como ponentes de estudiantes de las carreras de historia, la creación de un espacio para dar a conocer la historia de la provincia sede y la realización de un taller especializado, en este caso dedicado a la historia del turismo.
Nuestro reconocimiento a todos los que lo han hecho posible y en especial a los historiadores villaclareños y a las autoridades del Partido, el Gobierno y de la Dirección de Cultura de Cultura, en la provincia y los municipios, a la Delegación del Ministerio del Turismo y la Sucursal de Isla Azul, a la Filial Provincial de la UNHIC y a todos los que se han comprometido para el desarrollo exitoso de nuestro congreso.
Realizar el congreso en Vila Clara es también un reconocimiento a su historia. En este territorio se produjo el temprano poblamiento hispano y la creación de villas. Desde el 6 de febrero de 1869 los villaclareños se incorporaron a la gesta libertaria y numerosos patriotas se destacaron en nuestras guerras por la independencia, entre ellos Miguel Gerónimo Gutiérrez, Antonio y Guillermo Lorda, Eduardo Machado, Carlos Roloff, Ramón Leocadio Bonachea, Francisco Carrillo; el Generalísimo Máximo Gómez protagonizó en 1874 la invasión a Las Villas y más tarde en 1895 junto a la Maceo estuvo con la Columna Invasora rumbo a Occidente. Esta región recibió la obra benefactora de Marta Abreu, que ha dejado su huella en la sociedad y cultura local, y ya en la República, los villaclareños han tenido una importante contribución a la historia y el desarrollo de la nación. Trascendental fue el papel de esta región en el enfrentamiento a la dictadura batistiana, se destaca la participación en la huelga del 9 de abril, en la creación de grupos guerrilleros y la acogida a las columnas rebeldes encabezadas por el Che Guevara y Camilo Cienfuegos y los combates que permitieron liberar varios de sus poblados culminando con la histórica batalla de Santa Clara. Tras el triunfo revolucionario, aquí se derrotó al bandidismo, se marchó a las arenas de Playa Girón, y se mantuvo la capacidad combativa en los días de la Crisis de Octubre. Hay sangre villaclareña derramada en el Moncada, la Sierra y el Llano y en las misiones internacionalistas; aquí yacen los restos del Che y su destacamento de refuerzo y de los combatientes del Frente de Las Villas, y también en Villa Clara se sigue haciendo Revolución, con la obra de cada día, donde el pueblo y junto a él, sus historiadores, tiene el mayor protagonismo.
Estimados colegas, organizar el congreso es siempre un reto, máxime en las complejas condiciones en que realizamos esta 25 edición. Solicitamos a todos, la mayor colaboración y comprensión, para que estos días de cita con la historia y con la patria, estén a la altura de los objetivos que nos propusimos, tanto en el orden científico, como en nuestro acercamiento al pueblo, llegando a las municipalidades y barrios.
Nuestro homenaje a los historiadores, a los que participaron en el proceso del congreso y en su organización; y a los que no están físicamente entre nosotros.
Seamos fieles defensores de nuestra historia y nuestra Revolución. Hagamos que las sesiones y actividades cumplan los objetivos planteados. Tengamos presentes lo señalado por Martí y Fidel sobre nuestra historia. Decía el Apóstol: "(…) Cada día, en la vida de los hombres, es una página imborrable de la historia (…) Para conocer a un pueblo se le ha de estudiar en todos sus aspectos y expresiones ”, y el líder histórico de la Revolución, nos señalaba que: "El estudio de la historia de nuestro país no sólo ilustrará nuestras conciencias, no sólo iluminará nuestro pensamiento, sino que el estudio de la historia de nuestro país ayudará a encontrar también una fuente inagotable de heroísmo, una fuente inagotable de espíritu de sacrificio, de espíritu de lucha y de combate.”
El XXV Congreso Nacional de Historia inicia sus actividades.
INTERVENCION DEL PRESIDENTE DE LA UNHIC
31 de julio de 2023
Estimados historiadores santiagueros, premios nacionales y provinciales de historia, representantes del Partido, el Gobierno, la Dirección Provincial de Cultura, -órgano de relación estatal-, y de las instituciones y organizaciones académicas, sociales y culturales de la provincia.
El Día del Historiador Cubano se conmemora el 1 de julio, fecha en que en 1935 fue designado como Historiador de La Habana, el Dr. Emilio Roig de Leuchsenring, destacado historiador con un obra historiográfica y de compromiso nacionalista y antimperialista, que junto a su ejecutoria como historiador de la Ciudad, fundó la Sociedad de Estudios Históricos e Internacionales y desde 1942 fue el principal organizador de los congresos nacionales de historia, que durante su mandato tuvieron a la ciudad de Santiago de Cuba la sede de las ediciones cuarta y séptima, en 1945 y 1948, respectivamente.
La celebración del Día del Historiador se enmarca en una Jornada Nacional que comenzó el 17 de junio- fecha de la muerte del Generalísimo Máximo Gómez Báez- y que tuvo como actividad central a la provincia de Artemisa y concluye este el 31 de julio-aniversario del fallecimiento de Eusebio Leal Spengler, Presidente de Honor de la UNHIC- en Santiago de Cuba. La Jornada es escenario especial para estimular y reconocer la obra de nuestros historiadores, la que se hace efectiva en los centros de investigación, las escuelas y universidades, los museos, archivos y bibliotecas; los medios de comunicación y en todos aquellos que aman y cultivan la historia. En todas nuestras filiales y secciones de base se han realizado diversas actividades.
La clausura de la Jornada en la Filial de Santiago de Cuba se produce en el marco de la reciente conmemoración nacional en esta ciudad del 70 aniversario de las acciones del 26 de Julio, que tuvieron aquí la acción principal con el asalto al Cuartel Moncada y la toma del Palacio de Justicia y el Hospital Saturnino Lora. Los jóvenes de la Generación del Centenario, encabezados por el líder histórico de la Revolución Fidel Castro Ruz, protagonizaron acciones de heroísmo y 61 de ellos ofrendaron sus vidas, la inmensa mayoría asesinados por la dictadura. La acción fue el detonante de la lucha insurreccional que cinco años, cinco meses y cinco días posteriores nos llevó a la victoria popular del primero de enero de 1959, proclamada desde el Ayuntamiento de esta ciudad por el propio líder del movimiento insurreccional que intentó tomar el Moncada y convocar al pueblo santiaguero y donde sería detenido y sentenciado hace 70 años.
Ayer previo a este acto se produjo la tradicional peregrinación al cementerio de Santa Ifigenia en homenaje a los mártires de la Revolución, en el 66 aniversario del asesinato de Frank País García y Raúl Pujols Arencibia. Una representación de miembros de la Unión de Historiadores estuvimos formando parte del pueblo santiaguero.
El presente acto nacional de clausura de la Jornada por el Día del Historiador Cubano se realiza en Santiago de Cuba, no solo por su historia, sino también por los destacados resultados en el trabajo de la Filial Provincial de la UNHIC. Es un reconocimiento a sus historiadores y los dirigentes de la UNHIC en las secciones de base y en la Filial Provincial. Destacamos la participación de historiadores santiagueros en el evento provincial de historia que forma parte del proceso del XXV Congreso Nacional de Historia que se realizará en diciembre en Villa Clara donde 17 ponencias fueron seleccionadas para ser valoradas por el Comité de Admisión Nacional. De igual forma, historiadores de la provincia, intervienen en proyectos editoriales de la UNHIC, en la nueva edición de las historias municipales, colaboran en la Historia del Partido y participan en la revisión y creación de páginas de historia en la ECURED de conjunto con los Joven Club, en los eventos temáticos nacionales de la UNHIC, en el Boletín Simiente Heroica de la Filial Provincial, en ediciones del Suplemento Cubano Libre que se edita de conjunto con el periódico Sierra Maestra, en las convocatorias nacional y provincial de las Becas UNHIC y en otras actividades de la asociación. En la vida interna se crece en secciones de base y se logró el objetivo que estas existan en todos los municipios de la provincia. El reto es que funcionen y se inserten en la vida cultural y política de los territorios e instituciones que representan.
La Unión de Historiadores de Cuba llega a la culminación de la Jornada Nacional por el Día del Historiador con más de 4800 asociados, más de 300 secciones de base representadas en casi todos los municipios del país, y con la instrumentación de convenios y planes de trabajo conjuntos con el Archivo Nacional y su red de archivos provinciales y municipales, con la UPEC y sus delegaciones territoriales, con el Instituto Cubano del Libro y los Centros Provinciales, con el ICRT y los sistemas de televisión y radio territorial, con la ACRC, el MINED, el MES, la UNEAC, la Biblioteca Nacional, la ANCI y los Joven Club de Computación y sus estructuras provinciales. También se avanza en el perfeccionamiento de nuestros medios de comunicación digitales y en las redes sociales en internet y de conjunto con la UPEC hemos convocado el Concurso Nacional de Periodismo Histórico y el Premio Nacional de Periodismo Histórico, donde esperamos una amplia presencia santiaguera, motivados por la exitosa acogida de la serie audiovisual realizada en la provincia: Geografía 26 de julio.
Compañeros:
En la clausura de la Jornada por el Día del Historiador Cubano nuestro reconocimiento a los Premios Nacionales y Provinciales de Historia, a los que recibieron en este acto los Diplomas Nacionales de Reconocimiento y varios estímulos otorgados por la Filial Provincial; también nos sumamos a la recordación de los colegas que ya no están físicamente con nosotros.
La Filial de Santiago de Cuba está en condiciones de volver a ser sede en los próximos años del acto nacional por el Día del Historiador Cubano y del Congreso Nacional de Historia que sesionó en esta heroica ciudad por última vez en su edición 16 en el 2001.
Mañana 1 de agosto, en el 70 aniversario de que fueran conducidos como prisioneros varios moncadistas encabezados por Fidel Castro al Vivac Municipal, inauguraremos en una sala de ese histórico edificio, -que se convertirá en el Centro de Interpretación del Patrimonio Oriental-, la nueva sede social de la Filial Provincial; viejo anhelo de los historiadores santiagueros. Agradecemos la contribución de la Oficina del Conservador de la Ciudad y de todos los que hayan participado en la concreción de la misma.
En la clausura de la Jornada por el Día del Historiador Cubano hacemos nuestras las ideas de Martí y Fidel sobre la historia.
Decía el Apóstol: (…) Cada día, en la vida de los hombres, es una página imborrable de la historia (…) Para conocer a un pueblo se le ha de estudiar en todos sus aspectos y expresiones: en sus elementos, en sus tendencias, en sus apóstoles, en sus poetas… De los hombres y de sus pasiones, de los hombres y sus virtudes, de los hombres y de sus intereses se hacen los pueblos.
Nuestro líder histórico, el Comandante en Jefe nos señalaba: “ Ignorar la historia es perder una fuente inagotable de valores, es perder una posibilidad infinita de trasmitir valores…No puede haber buena educación política si no hay una buena educación histórica, no puede haber una buena formación revolucionaria si no hay una buena formación histórica…Hace falta un conocimiento integral de nuestra historia, un conocimiento integral de la historia de América Latina, un conocimiento integral de la Historia Universal… El estudio de la historia de nuestro país no sólo ilustrará nuestras conciencias, no sólo iluminará nuestro pensamiento, sino que el estudio de la historia de nuestro país ayudará a encontrar también una fuente…inagotable de espíritu de… lucha y de combate. … Nada nos enseñará mejor a comprender lo que es una revolución, nada nos enseñará mejor a comprender el proceso que constituye una revolución, …que el análisis de la historia de nuestro país, que el estudio de la historia de nuestro pueblo y de las raíces revolucionarias de nuestro pueblo.
¡Viva la Revolución Cubana, socialista, martiana y fidelista!
¡Vivan los historiadores santiagueros y de toda Cuba!
Hasta la victoria, siempre
Co. Manuel René Pérez Gallego. Miembro del Comité Central del Partido y Primer Secretario del Partido en la Provincia
Co. Jaime Ernesto Chaing Vega, Gobernador en la provincia.
Historiadores tuneros, representantes de la Dirección Provincial de Cultura, órgano de relación estatal, y de las organizaciones políticas, de masas y culturales de la provincia.
El Día del Historiador Cubano es escenario especial para estimular y reconocer la obra de nuestros historiadores, la que se hace efectiva en centros de investigación, escuelas y universidades, museos, archivos y bibliotecas; medios de comunicación y en todos aquellos que aman y cultivan la historia.
En nuestras filiales se realizan actividades de estímulo a los historiadores, a partir de una Jornada Nacional que comenzó el 17 de junio- fecha de la muerte del Generalísimo Máximo Gómez Báez- y que tuvo como actividad central a la provincia de Artemisa y concluirá el 31 de julio-aniversario del fallecimiento de Eusebio Leal Spengler, Presidente de Honor de la UNHIC-, con escenario nacional en Santiago de Cuba.
La Jornada tiene como epicentro el 1.o de julio, Día del Historiador Cubano, 88 aniversario de la designación de Emilio Roig de Leuchsenring como Historiador de La Habana, destacado promotor de la historia y de los congresos nacionales de historia, con una obra historiográfica patriota, antimperialista y nacionalista.
El presente acto nacional conmemorativo del Día del Historiador Cubano en Las Tunas, provincia con destacados resultados en el trabajo de la Unión de Historiadores de Cuba, es un reconocimiento a sus historiadores y los dirigentes de la UNHIC en las secciones de base y en la Filial Provincial. Por feliz coincidencia, también un 1 de julio nació Juan Cristóbal Nápoles Fajardo, El Cucalambé, el poeta que nos convoca a la Jornada Cucalambeana que simultáneamente se desarrolla en la provincia. Nuestro mensaje de felicitación a sus organizadores y participantes.
Como parte del homenaje a los historiadores en su día, se realizan acciones en las redes sociales, se organizan actividades en las secciones de base, en coordinación con las instituciones o municipios en que están insertadas, se avanza en la preparación del XXV Congreso Nacional de Historia que se realizará en diciembre en Villa Clara con la realización de los eventos provinciales de historia y las sesiones de los Comités de Admisión Provinciales. De igual forma se impulsan los proyectos editoriales de la UNHIC y el de revisión y creación de páginas de historia en la ECURED de conjunto con los Joven Club. Los boletines digitales de la UNHIC y los de las filiales, junto a otros materiales promocionales se han dedicado al Día del Historiador. También continuamos la organización de la IX Asamblea General de Miembros de la UNHIC, nuestro congreso orgánico, a realizarse entre el 29 y el 31 de octubre.
La Unión de Historiadores de Cuba llega al acto nacional por el Día del Historiador en el 2023 con más de 4800 asociados, más de 300 secciones de base representadas en casi todos los municipios del país, y con la instrumentación de convenios y planes de trabajo conjuntos con el Archivo Nacional y su red de archivos provinciales y municipales, con la UPEC y sus delegaciones territoriales, con el Instituto Cubano del Libro y los Centros Provinciales, con el ICRT y los sistemas de televisión y radio territorial, con la ACRC, el MINED, el MES, la UNEAC, la Biblioteca Nacional, la ANCI y los Joven Club de Computación y sus estructuras provinciales. También se avanza en la organización interna y el perfeccionamiento asociativo, y en especial en el perfeccionamiento de nuestros medios de comunicación en internet, el Boletín UNHIC y los de cada filial.
Confiamos que los historiadores tuneros responderán también a los espacios que se han ido creando desde la UNHIC para estimular los estudios históricos en el país: Becas de Investigación, que financian proyectos investigativos a partir de su selección por un jurado especializado; Concurso de Investigación Histórica, cuya última edición hemos premiado en este acto; los Premios de la Crítica Histórica, que galardonan anualmente los mejores libros publicados que se presentan a concurso. También esperamos a autores tuneros en nuestras publicaciones a través de los sellos editoriales Ediciones UNHIC y Ediciones La Mezquita y la revista El Historiador.
Apoyamos el proyecto de Historia del Partido que se elabora en cada provincia y daremos un nuevo impulso a la terminación y publicación de las versiones publicables de las historias provinciales y municipales. De conjunto con la UPEC hemos convocado el Concurso Nacional de Periodismo Histórico y el Premio Nacional de Periodismo Histórico, donde también esperamos una amplia presencia tunera.
Compañeros:
En el Día del Historiador Cubano nuestro reconocimiento a los Premios Nacionales y Provinciales de Historia, a los que recibirán este año los Diplomas Nacionales de Reconocimiento, a todos nuestros asociados y dirigentes y a los colegas que ya no están físicamente con nosotros. En este escenario el recuerdo imperecedero a los historiadores tuneros Julio Gómez Molde, Placido Cruz Infante, Guillermo Montero Quesada y Víctor Marrero Zaldívar, que aportaron con su obra a los estudios históricos locales y que en diferentes momentos ocuparon responsabilidades en la dirección de la UNHIC.
La Filial de Las Tunas ha sido sede del acto nacional en los años 2001, 2021 y repite ahora en el 2023. Hace dos años la COVID impidió que se organizara el acto nacional y durante la jornada fallecieron varios de nuestros asociados, a los cuales recordamos y reconocemos. Ahora en el 2023 podemos encontrarnos en esta histórica Plaza Martiana, muy próximos a la estatua del insigne patriota tunero y de Cuba, Mayor General Vicente García González y si bien no fue posible hoy concluir la reparación de la sede social de la UNHIC, existe el compromiso de lograrlo en el transcurso de la Jornada y como parte de las actividades por el 26 de julio. Los resultados alcanzados en los estudios históricos en Las Tunas se han expuesto en los Congresos Nacionales de Historia, máximo evento científico de los historiadores cubanos y que aún no ha sesionado en esta provincia. Estamos seguros que más temprano que tarde el magno evento de los historiadores cubanos sesionará en la tierra de Vicente García y para ello contamos con la colaboración de los historiadores y las autoridades locales. La celebración del Taller Nacional de la enseñanza de la historia, cuya segunda edición sesionó en marzo pasado en la Universidad tunero y que continuará aquí cada dos años, ha demostrado la capacidad organizativa local.
La historia de los municipios que hoy conforman la provincia de Las Tunas y el papel de este territorio en la Historia de Cuba no puede pasar inadvertido. En la colonia y en la república, en nuestras luchas libertarias por la independencia y por la verdadera liberación y justicia social, y en las acciones combativas para preservar la Revolución o en las misiones internacionalistas, los tuneros han tenido y seguirán teniendo una destacada participación.
En el Día del Historiador Cubano recordamos las palabras de José Martí cuando nos decía: “¿Cómo hemos de llegar al conocimiento de la humanidad futura y probable sin el conocimiento exacto de la humanidad presente y la pasada? Lo que pasa en algo queda. Para estudiar los elementos de la sociedad de hoy es necesario estudiar en algo los residuos de las sociedades que han vivido.” (…) “Lo pasado es la raíz de lo presente. Ha de saberse lo que fue, porque lo que fue está en lo que es...”
Y también no podemos olvidar lo que el líder histórico de la Revolución, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, nos alertaba al expresar: “ignorar la historia es perder una fuente inagotable de valores, es perder una posibilidad infinita de trasmitir valores. (…) No puede haber buena educación política si no hay una buena educación histórica (…) y apuntaba también: “ Nada nos enseñará mejor a comprender lo que es una revolución, nada nos enseñará mejor a comprender el proceso que constituye una revolución, nada nos enseñará mejor a entender qué quiere decir revolución, que el análisis de la historia de nuestro país, que el estudio de la historia de nuestro pueblo y de las raíces revolucionarias de nuestro pueblo. “
Las ideas de Martí y Fidel, se perciben en la obra que debemos emprender o consolidar en la investigación, la enseñanza, la divulgación y la preservación del patrimonio histórico. En la conmemoración del Día del Historiador Cubano:
¡Viva la Revolución Cubana, socialista, martiana y fidelista!
¡Vivan los historiadores cubanos!
INTERVENCIÓN DEL PRESIDENTE NACIONAL DE LA UNHIC
Cementerio de Colón,
5 de marzo de 2023.
Estimados compañeros:
Familiares de Juan Gualberto Gómez:
Recordamos ante su tumba, en el 90 aniversario de su desaparición física, a Juan Gualberto Gómez Ferrer, patriota independentista y periodista ejemplar, que falleciera en La Habana el 5 de marzo de 1933.
Juan Gualberto nació el 12 de julio de 1854 en un ingenio en el poblado matancero de Sabanilla, localidad que hoy lleva su nombre, en el actual municipio de Unión de Reyes.
De cuna esclava, sus padres lograron comprar su libertad antes de su nacimiento, y la condición de hombre libre durante la colonia esclavista le permitió aprender a leer y escribir, y con el esfuerzo de sus padres y el apoyo de la dueña del ingenio, pudo realizar estudios en un colegio habanero y más tarde viajar a Francia para aprender el oficio de constructor de carruajes, que derivó en matricular una escuela preparatoria de ingenieros. En Paris fue testigo de la Guerra Franco Prusiana y la Comuna de París y sirvió de traductor a patriotas de la Guerra del 68 que arribaron a la ciudad luz para recolectar fondos, comenzando a involucrarse en el movimiento independentista. Para sobrevivir económicamente tuvo que realizar tareas en casas de comercio o como reportero, dando inicio a su carrera periodística.
Después de la Guerra del 68 y el Pacto del Zanjón, regresó a Cuba. A finales de 1878 conoció a José Martí, con el que forjaría una amistad en la acción revolucionaria de ambos. Fundó el periódico La Fraternidad, identificado como diario general para la defensa de la raza de color en Cuba, cuya publicación se interrumpe al ser deportado por su simpatía independentista y vinculación con la preparación de la Guerra Chiquita. Confinado entre 1880 a 1882 en el enclave colonial de Ceuta, en la costa mediterránea de África, hasta ser traslado a la península con limitaciones de movimientos. En Madrid desplegó una intensa labor en varias publicaciones y hacia 1883, asumió la dirección del periódico El Progreso y desde sus páginas publicó artículos en los que resaltaba el derecho de los cubanos a la independencia.
A su regreso a Cuba en 1890, refundó La Fraternidad y posteriormente dirigió La Igualdad, dedicado a la defensa de los derechos de los negros y mulatos. En el primer número el 7 de abril de 1892, Juan Gualberto publicó el artículo Lo que somos, en el que señalaba: “Vamos en busca de la igualdad: blancos, negros y mulatos, todos son iguales para nosotros, y nuestra aspiración consiste en que todos así lo sientan, para que llegue un día en que los habitantes de Cuba no se dividan sino por el concepto que abriguen de las soluciones que se presenten a los problemas políticos, sociales y económicos..”.
La labor patriótica, antirracista y unitaria de Juan Gualberto Gómez también se evidenció en su papel en el Directorio Central de las Sociedades de la Raza de Color de Cuba, que lo consideraron miembro de honor y su Presidente. En 1892 convocaría la celebración de una asamblea de todas las sociedades para una acción unificada en función de las reivindicaciones sociales a que aspiraban: la total igualdad social, política y cultural; el derecho de los niños negros a asistir a las escuelas municipales; la educación en común al negro y al blanco en las mismas escuelas y por el mismo educador; la entrada con derechos iguales a los espectáculos y servicios públicos; el derecho a viajar en los coches de primera clase de los ferrocarriles y la eliminación de los libros para blancos y para negros en el Registro Civil.
José Martí lo designó como representante del Partido Revolucionario Cubano en la isla para los preparativos de la Guerra Necesaria. Le correspondió recibir la orden martiana del alzamiento armado, y participa en Ibarra, poblado matancero, el 24 de febrero de 1895 en uno de los levantamientos producidos en Cuba ese día. Apresado, fue condenado a 20 años de prisión y nuevamente deportado a los calabozos de Ceuta. En enero de 1898 al establecer España el efímero régimen autonómico se trasladó a los Estados Unidos.
Al producirse la intervención norteamericana y el armisticio que puso fin de la guerra contra España, fue electo a la Asamblea de Representantes de la Revolución, en reconocimiento a su labor independentista y la defensa de los derechos de los negros y mestizos. Durante la ocupación norteamericana fue electo a la Asamblea Constituyente que aprobó la Constitución de 1901, condenando Enmienda Platt y votando siempre en contra de que se asumiera como apéndice del texto constitucional. Consideraba que de aceptarse la enmienda, solo sobrevivirían los gobiernos cubanos que contaran con el apoyo y benevolencia de Estados Unidos, y que tendríamos gobiernos raquíticos y míseros, conceptuados como incapaces desde su formación.
En la República neocolonial en su condición de representante a la Cámara o Senador, utilizó su escaño parlamentario con limpieza y honradez. Defendió el sufragio universal, la autonomía provincial y municipal, denunció negocios turbios y la discriminación racial y abogó por la solución pacífica de las contradicciones violentas de las luchas partidistas del momento, para no dar el pretexto a una nueva intervención norteamericana. Ya alejado de las actividades como legislador, continuó dando muestras de patriotismo, condenando las pretensiones reeleccionistas y la dictadura de Gerardo Machado.
Nuestro Héroe Nacional José Martí, en magnífica síntesis caracterizó al patriota matancero: “…tiene el tesón del periodista, la energía del organizador y la visión distante del hombre de Estado”.
En honor a su vida y obra, la Unión de Periodista de Cuba instituyó que su Premio Anual a la obra de sus asociados, lleve el nombre de Juan Gualberto Gómez. En 2022 fueron estimulados: Talia Fuentes Puebla, Dalia Reyes, Abdiel Bermúdez, Guillermo Carmona, Enrique Lacoste Prínce y Ricardo López Hevia, con mención a Jesús Matos Reyes, Luis Raúl Vázquez, Yaidel Manuel Rodríguez, Lázaro Manuel Alonso, Ana Iris Carballea y José Luis Camellón.
Como parte del homenaje nacional a su memoria, en el día de ayer, organizado entre la UPEC y la UNHIC en Matanzas con el apoyo de instituciones de la provincia y el municipio de Unión de Reyes, sesionó un evento teórico sobre su pensamiento patriótico y antimperialista.
La obra de Juan Gualberto también se refleja en el esfuerzo nacional por un mejor periodismo, en la lucha permanente contra el racismo y toda manifestación de discriminación, en la Jornada por el Día de la Prensa Cubana y la preparación del XI Congreso de la UPEC.
Compañeras y Compañeros:
Un día como hoy, en el ya lejano 1933, en el funeral de Juan Gualberto contrastaba la hipócrita representación de politiqueros de turno con la sobresaliente presencia de gente de pueblo y veteranos, que ya curtidos por los años, ostentaban con orgullo sus medallas del Ejército Libertador, vinieron a darle el último adiós a aquel hijo de esclavos, el hermano mulato de José Martí, al patriota y periodista.
En el 90 aniversario de su muerte, acuden ante su tumba los continuadores de su profesión y los cubanos patriotas y revolucionarios, que defendemos la causa de la verdadera independencia, de la república libre y soberana, del periodismo veraz y comunicativo, con el orgullo de reconocer lo que nuestros padres defendieron de pie y lo que en la hora actual, nos corresponde también defender y honrar.
Honor y Gloria a Juan Gualberto Gómez Ferrer.
Vivan los periodistas cubanos.
Hasta la Victoria, Siempre.
INTERVENCIÓN DEL PRESIDENTE NACIONAL DE LA UNHIC
Febrero 2023
Estimados compañeros y colegas:
El Proyecto Cultural Nuestra Historia está dedicado este año al 170 aniversario del natalicio de nuestro Héroe Nacional José Martí y al 70 aniversario de las acciones del 26 de julio de1953, protagonizadas por una digna representación de la Generación del Centenario del Apóstol, que encabezada por el Fidel Castro, líder histórico de la Revolución, emprendió la lucha insurreccional para derrotar la dictadura batistiana, que condujo a nuestro pueblo a la victoria del primero de enero de 1959.
Mi Moncada Hoy, lema que preside el proyecto, nos acercará al conocimiento del hecho histórico y su trascendencia, reflejada también en las conquistas alcanzadas y la decisión de defenderlas por las actuales generaciones.
El proyecto Nuestra Historia, que arriba a su sesta edición en la Feria Internacional del Libro de La Habana, surgió por iniciativa de Ediciones Verde Olivo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, para aglutinar coherentemente las publicaciones de perfil histórico de varias editoriales que representan a instituciones que investigan y promueven la historia nacional, con especial acento en la epopeya combativa de nuestro pueblo. Por ello están representadas aquí junto a Verde Olivo, la editorial Capitán San Luis del Ministerio del Interior y los sellos editoriales: Editora Historia del Instituto de Historia de Cuba, Ediciones Celia de la Oficina de Asuntos Históricos de la Presidencia de la República, Ediciones Alejandro del Centro Fidel Castro Ruz y las ediciones UNHIC y La Mezquita de la Unión de Historiadores de Cuba.
El programa integrado de presentaciones de libros y los stand de venta de publicaciones, impresas y digitales, muestran nuestros resultados editoriales en los años más recientes, resultado de la creatividad y el compromiso de los directivos, editores, diseñadores, correctores, comercializadores y comunicadores, que han hecho posible, sobre las carencias materiales, que la obra de los autores que integran nuestros catálogos editoriales llegue al público y se sume al esfuerzo nacional por dar a conocer nuestra historia.
Deseamos reconocer a los compañeros que han participado directamente en el acondicionamiento de las salas que acogen nuestro Proyecto, al Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias que lidera y participa activamente con sus diversos mandos y escuelas y academias en las actividades planificadas, al igual que al Ministerio del Interior y las demás instituciones que participamos en este espacio de promoción editorial que prestigia y aporta a la historia de la nación.
Martí y Fidel presiden nuestro proyecto. Sus ideas son paradigmas y sostén de nuestra ideología y nuestra obra. Ellos nos señalaron importantes ideas para conocer y defender la historia.
El Apóstol señalaba:
-“¿Cómo hemos de llegar al conocimiento de la humanidad futura y probable sin el conocimiento exacto de la humanidad presente y la pasada? Lo que pasa en algo queda. Para estudiar los elementos de la sociedad de hoy es necesario estudiar en algo los residuos de las sociedades que han vivido.”
-“Lo pasado es la raíz de lo presente. Ha de saberse lo que fue, porque lo que fue está en lo que es...”
-“(…) Cada día, en la vida de los hombres, es una página imborrable de la historia (…) Para conocer a un pueblo se le ha de estudiar en todos sus aspectos y expresiones. De los hombres y de sus pasiones, de los hombres y sus virtudes, de los hombres y de sus intereses se hacen los pueblos.”
El Comandan en Jefe nos legaba:
-“Ignorar la historia es perder una fuente inagotable de valores, es perder una posibilidad infinita de trasmitir valores.”
-“No puede haber buena educación política si no hay una buena educación histórica, no puede haber una buena formación revolucionaria si no hay una buena formación histórica”.
-“El estudio de la historia de nuestro país no sólo ilustrará nuestras conciencias, no sólo iluminará nuestro pensamiento, sino que el estudio de la historia de nuestro país ayudará a encontrar también una fuente inagotable de heroísmo, una fuente inagotable de espíritu de sacrificio, de espíritu de lucha y de combate.”
-“ Nada nos enseñará mejor a comprender lo que es una revolución, nada nos enseñará mejor a comprender el proceso que constituye una revolución, nada nos enseñará mejor a entender qué quiere decir revolución, que el análisis de la historia de nuestro país, que el estudio de la historia de nuestro pueblo y de las raíces revolucionarias de nuestro pueblo”
Con las preclaras ideas de Martí y Fidel, damos inicio al Proyecto Nuestra Historia en la 31 Feria Internacional del Libro de La Habana.
Muchas Gracias.
INTERVENCIÓN DEL PRESIDENTE NACIONAL DE LA UNHIC
Enero 2023
Estimados colegas:
La Unión de Historiadores de Cuba (UNHIC), les da la más cordial bienvenida a este encuentro que reúne a historiadores y especialistas de disciplinas afines bajo el lema “Historia, Cultura y Soberanía Nacional”, que como parte del programa de la V Conferencia Internacional “Por el equilibro del mundo”, organizada por el Proyecto José Martí de Solidaridad Internacional.
El Coloquio tiene por objetivo promover el intercambio y debate amplio y plural en torno al aporte de ciencia y conciencia desde la historia, con la convocatoria martiana, universal y solidaria de construir un mundo mejor. Nuestro Coloquio debe ser espacio oportuno para dar a conocer nuestros estudios y resultados historiográficos, docentes y teóricos metodológicos. Sobre los temas convocados:
1.José Martí, el concepto de equilibrio del mundo y Nuestra América.
2.Visión sobre los procesos de integración en América Latina. Historicidad y situación actual.
3.Nuestra América: Independencia y Revolución. .
4.Cuba y el mundo en la historiografía contemporánea.
5.La crítica historiográfica. Paradigmas y retos.
6.La enseñanza de la historia. Problemas teóricos y metodológicos.
7.La formación de los historiadores. Experiencias y retos.
8.Experiencias en la socialización del conocimiento histórico. La historia en el mundo editorial y las alternativas informáticas.
9.Importancia de la memoria histórica en la formación del individuo y para el desarrollo social.
La primera edición del Coloquio se realizó en 2015. En los años posteriores varias circunstancias, incluyendo la pandemia de la Covid, impidieron su convocatoria bienal, pero nuevamente podemos reunirnos, favorecidos por la inserción del mismo en esta Conferencia Internacional, que en esta ocasión coincide con el 170 aniversario del natalicio de José Martí, Apóstol de la Independencia de Cuba y pensador universal, que dirigió la organización del proceso independentista cubano a fines del siglo XIX y nos legó un pensamiento político y una obra intelectual de magnitud tal, que constituye guía ideológica, ética y conceptual de nuestra Revolución, desde que Fidel Castro en el Juicio por las acciones que dirigió contra la dictadura batistiana el 26 de julio de 1953, lo declarara autor intelectual del Moncada y quedara reafirmada durante la lucha revolucionaria y la construcción del nuevo poder resultante del triunfo popular del primero de enero de 1959.
El líder histórico de la Revolución Cubana Fidel Castro calificó el pensamiento martiano como: “(…) una catarata de ideas en un pequeño arroyo de palabras”.[ Ignacio Ramonet. Cien horas con Fidel. Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado. Pág. 52.] Consultando la obra martiana, conoció Fidel su concepción de la “República con todos y para el bien de todos”, la organización del partido y su significado en el logro de la unidad en la Revolución, su crítica profunda al imperialismo norteamericano y sus pretensiones de apoderarse de América Latina, así como sus simpatías por los trabajadores. El independentismo, antiimperialismo y latinoamericanismo consecuentes, que caracterizan el pensamiento martiano, aportaron valores éticos inigualables al pensamiento revolucionario de Fidel Castro, quien las asumió con el consecuente precepto martiano de que: “Toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz”. Sobre el significado de esta frase el propio Fidel expresó: “Lo que me agrada especialmente de la frase de Martí es la idea de la insignificancia del hombre en sí, ante la enorme trascendencia y la magnitud inabarcable del universo, la realidad de que somos realmente como un minúsculo fragmento de polvo que flota en el espacio. Mas esa realidad no disminuye un ápice la grandeza del hombre; por el contrario, la eleva (…)”.[ Discurso en el Aula magna de la Universidad Central de Venezuela el 3 de febrero de 1999. La Habana. Editora Política. Pág. 45. ]
El programa del Coloquio del 25 al 27 de enero, permite debatir las ponencias presentadas, agrupadas en temáticas afines en los 11 paneles en que este se estructura. La UNHIC a través de su sello editorial publicará un libro digital con las ponencias presentadas y las memorias del Coloquio, que estará a disposición de los participantes y de todos sus interesados.
Agradecemos al Comité Organizador de la Conferencia por el apoyo ofrecido al evento desde que acogieron con entusiasmo nuestra decisión de insertar el Coloquio en la misma. También deseo reconocer la labor de los colegas Israel Escalona Chadez y Francisca López Civeira, miembros del Secretariado Nacional, que asumieron con responsabilidad la organización del programa científico y dirigirán su desarrollo durante las sesiones que hoy iniciamos.
A los participantes extranjeros un reconocimiento especial por decidir acompañarnos en el complicado contexto en que nos reunimos. También lo extendemos a los ponentes cubanos, seleccionados entre las 47 ponencias recibidas.
Con la convicción que cumpliremos los objetivos propuestos, declaramos inaugurado el II Coloquio Internacional de Historiadores.
INTERVENCION DEL PRESIDENTE DE LA UNHIC EN LA
Biblioteca Nacional José Martí,
18 de noviembre de 2022
Compañeros participantes en el X Taller Nacional “Historia de la Revolución Cubana”, organizado por la Unión de Historiadores de Cuba (UNHIC) y su Filial en La Habana, con el coauspicio del Instituto de Historia de Cuba; la Oficina de Asuntos Históricos de la Presidencia de la República, el Centro de Investigaciones Históricas de la Seguridad del Estado y la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, y con la valiosa colaboración de la Biblioteca Nacional José Martí, que tan gentilmente nos acoge.
Los talleres “Historia de la Revolución Cubana” se iniciaron en el año 2008 por la filial habanera de la UNHIC con el propósito de dar a conocer los resultados historiográficos existentes sobre la etapa de la Revolución en el poder, y con ello contribuir a fortalecer los espacios para la investigación, enseñanza y divulgación de este trascendental período. Al conformarse el sistema de eventos científicos temáticos nacionales de la UNHIC, el Comité Nacional, consideró que era favorable aprovechar la experiencia del evento provincial habanero y tomarlo como punto de partida para que sea su evento nacional para los estudios de la Revolución en el poder, incorporando la presentación de ponencias afines a los temas convocados.
Este X Taller fijó en su convocatoria su atención en los siguientes núcleos básicos del conocimiento del proceso histórico inmediatamente posterior al triunfo de la Revolución el primero de enero de 1959:
Propuestas de periodización y tratamiento epistemológico.
El sujeto popular en el triunfo, defensa y consolidación del poder revolucionario. Estudio de casos.
El proceso de unidad de las fuerzas revolucionarias.
La conformación de las nuevas estructuras de poder estatal en los diferentes niveles y momentos de la división político-administrativa que se desarrolla en la Revolución.
Del cumplimiento del Programa del Moncada al inicio de la construcción socialista y la proclamación del carácter socialista de la Revolución. Sus manifestaciones prácticas en los diferentes territorios.
La política económica del Gobierno Revolucionario.
Medidas de la Revolución en el terreno cultural. Sus manifestaciones y resultados en los diferentes territorios. La lucha por la hegemonía ideológico cultural revolucionaria.
El surgimiento de las nuevas organizaciones y asociaciones en la Revolución.
La política exterior de la Revolución Cubana. La formación de una nueva diplomacia revolucionaria.
La política hostil de las administraciones estadounidenses. Manifestaciones específicas de la actividad contrarrevolucionaria en las diferentes zonas y territorios. La respuesta revolucionaria ante las agresiones enemigas.
El programa finalmente conformado articula la realización de paneles y conferencias centrales en las mañanas y el trabajo de dos comisiones en las tardes para exponer las ponencias presentadas. Los organizadores hemos tenido que asumir retos logísticos para asegurar las condiciones indispensable para sesionar y lograr una participación nacional, al no ser posible asegurar la transportación solicitada, por lo que se reconoce el esfuerzo de las Filiales y los asociados que nos acompañan de las provincias de Guantánamo, Santiago de Cuba, Las Tunas, Camagüey, Mayabeque y Pinar del Rio.
Reconocemos la disposición a acompañarnos de los panelistas y conferencistas convocados, la participación de los ponentes capitalinos, con un peso representativo en varias instituciones universitarias y culturales, secciones de base de la UNHIC, el Instituto de Historia de Cuba y el Centro de Investigaciones Históricas de la seguridad del Estado y la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana y los delegados inscriptos que con su participación activa unos en la organización del evento y todos aportando en el necesario debate en el programa científico, que se desarrollará en un apretado programa que nos obligará a exigirnos la mayor síntesis posible.
Compañeros:
Estamos enfrentados a campañas enemigas bien estructuradas dirigidas a reconstruir la Historia de Cuba y en especial la de la Revolución y revertir nuestros símbolos y paradigmas y derrotarnos en el plano de las ideas, por ello se hace necesario incentivar los estudios y el conocimiento de esta etapa de la Revolución, no dejar de investigar, producir y publicar nuestras ideas en todos los espacios que nos sean posibles. Desde la Unión de Historiadores seguiremos promoviendo escenarios como el que hoy iniciamos, para contribuir a ese objetivo. Esta guerra de pensamiento que se nos hace tenemos que ganarla también a pensamiento.
Les damos la más cordial bienvenida, agradecemos de antemano la presencia de los que nos acompañarán en estos dos días. Cualquier carencia material, será siempre sustituida por la contribución entusiasta de todos para cumplir con el programa y exponer y apropiarnos de ideas que siguen cimentando nuestra capacidad, aún en las más adversas circunstancias, de resistir y vencer.
Muchas Gracias
9 de Octubre de 2022
MsC. Jorge Luis Aneiros Alonso
Presidente Nacional de la Unión de Historiadores de Cuba
Estimados combatientes de la Revolución Cubana, compañeros de la Oficina del Historiador de la Ciudad que nos convoca, representantes del Partido, el Gobierno, la Asamblea Nacional del Poder Popular y de organismos, instituciones, organizaciones y asociaciones que nos acompañan en el homenaje que tradicionalmente realiza la Oficina del Historiador de la Ciudad en la conmemoración del alzamiento independentista del 10 de octubre de 1868 y de recordación a su iniciador, el Padre de la Patria Carlos Manuel de Céspedes y del Castillo, que encendió la llama de nuestras luchas y liberó a sus esclavos, dirigió la toma de Bayamo, propició la unidad revolucionaria, fue nuestro primer presidente, dirigiendo la guerra contra España y los destinos de Cuba Libre durante un lustro, y cuando intentaban apresarlo, solo y desamparado, tras una destitución inoportuna e ineficaz, dio su vida en San Lorenzo.
Junto a Céspedes recordamos a José Martí, nuestro Héroe Nacional, continuador de la obra comenzada por Céspedes, que supo en su tiempo valorar con justicia y reconocer las grandezas de los Hombres de la Guerra Grande, valorar la importancia de aquella gesta, dar continuidad a su legado y conformar la unidad para continuar la obra redentora que ellos comenzaron. Y también a Fidel Castro líder histórico de la Revolución, que retomó el llamado de Céspedes y teniendo a Martí como guia, condujo al pueblo cubano a su verdadera y definitiva independencia, a construir una revolución socialista y antimperialista en el traspatio imperial de los Estados Unidos y valorar con la debida contextualización y rigor histórico la trascendencia del 10 de octubre en su centenario.
En 1868, previo al alzamiento que conmemoramos, existían núcleos conspirativos en diversas localidades cubanas. Bayamo fue el principal y allí se creó un Comité Revolucionario, encabezado por Francisco Vicente Aguilera, junto a Perucho Figueredo y otros patriotas, encargado de coordinar los preparativos de esa amplia región del valle del Cauto y el Golfo de Guacanayabo.
Hará mañana 154 años que en el ingenio La Demajagua, comenzó una nueva fase de nuestra historia, pero ya un día como hoy había ferviente actividad en aquella región, desde Macaca en la actual Media Luna hasta Manzanillo. El conocimiento por parte de los conspiradores de la orden de detención de Céspedes, había acelerado aún más el levantamiento. Bartalomé Masó llegó con unos 80 hombres, Manuel de Jesús Calvar (Titá Calvar) con 150 y Ángel Mestre y Jesús Fernández con una nutrida partida.
En total se concentraron en La Demajagua unas 600 personas. En la mañana del 10 de octubre se ordenó tocar la campana del ingenio y cuando todos estaban reunidos en el batey, salió la bandera del 10 de Octubre y Céspedes ante sus compatriotas, pronunció una viril arenga en la que anunciaba, con el entusiasmo del momento, que pronto llegarían los jinetes del Ejército Libertador a las orillas del río Almendares, en La Habana, en cuyas aguas apagarían la sed y que hollarían con sus cascos el último rincón de la tiranía hispana. A continuación, otorgó la libertad a sus esclavos y los invitó a participar en la lucha: “Los que me quieran seguir que me sigan; los que se quieran quedar que se queden. ¡Todos serán tan libres como los demás!”.
A la sombra de la bandera tricolor, los presentes juraron vengar los agravios de la patria y perecer en la contienda antes que retroceder en la demanda. Céspedes señaló que los acompañaría hasta el final de sus días, y si tenía la gloria de morir antes que ellos, entonces saldría de la tumba para recordar los deberes patrios y el odio que todos debían tener al Gobierno español. Finalmente presentó el Manifiesto que hoy conocemos como del 10 de Octubre.
Todo cubano que esté en La Demajagua, aquí junto a la estatua situada en esta Plaza memorable a iniciativa del historiador de la Ciudad Emilio Roig de Leuschenring o en cualquier lugar del archipiélago o el mundo, recordando su fecha patria más trascendente, debe sentir las campanadas del 10 de octubre y las vibrantes palabras de Céspedes pronunciadas ese dia: “Ciudadanos: ese sol que veis alzarse por la cumbre del Turquino, viene a alumbrar el primer día de la libertad e Independencia de Cuba¨ y con fuerza gritar: “¡Independencia o Muerte! ¡Viva Cuba Libre!”.
El 10 de octubre fue secundado casi de inmediato en otras partes del oriente de Cuba. Durante esos días en Las Tunas, Jiguaní, Baire, Contramaestre, Buey Arriba, Vicana Abajo, Holguín, Mayarí, Palma Soriano y El Cobre, entre otros poblados se sentirían los ecos gloriosos de La Demajagua -ya cimentados desde antes-, que estimulaban los sentimientos redentores del pueblo.
La toma de Bayamo el 20 de octubre, fue la victoria militar independentista más trascendente de aquella etapa. Ese día, se cantó por primera vez el Himno de Bayamo, devenido nuestro Himno Nacional. Poco después, el 4 de noviembre de 1868, en Las Clavellinas, los camagüeyanos iniciaban la revolución en esa región y, el 6 de febrero de 1869, se levantaron los villareños con un alzamiento simultáneo.
La Revolución del 68, fue el crisol que forjó la nación y la nacionalidad cubana, nos legó nuestros principales símbolos nacionales y demostró la decisión del pueblo a ser libre y no claudicar a pesar de fracasos, desuniones y contradicciones. Ante un Zanjón, surgió un Baraguá, y a los guerreros de entonces les sucedieron las nuevas generaciones, que juntos se levantaron en el 79 y en el 95.
Hoy más que nunca, los cubanos patriotas, cívicos, honestos, que desean que Cuba siga siendo una patria libre y soberana:
No debemos olvidar lo que Céspedes señaló en su Proclama a los cubanos, el 5 de febrero de 1871: “El patriotismo y la unión son nuestros baluartes y bajo su amparo seremos invencibles”.
No debemos dejar de recordar lo que José Martí expresó en 1887 en la conmemoración del 10 de Octubre: ¨Los misterios más puros del alma se cumplieron en aquella mañana de La Demajagua, cuando los ricos, desembarazándose de su fortuna, salieron a pelear, sin odio a nadie, por el decoro, que vale más que ella: cuando los dueños de hombres, al ir naciendo el día, dijeron a sus esclavos: “iYa sois libres!” ¿No sintió como estoy yo sintiendo, el frío de aquella sublime madrugada? ¡i Para ellos, para ellos todos esos vítores que os arranca este recuerdo glorioso! ¡Gracias en nombre de ellos, cubanas que no os avergonzáis de ser fieles a los que murieron por vosotras: gracias en nombre de ellos, ¡cubanos que no os cansáis de ser honrados! …..¨
No debemos borrar de la memoria lo que Fidel Castro, al hablar en el centenario del 10 de octubre en La Demajagua expresó: “¿Qué significa para nuestro pueblo el 10 de Octubre de 1868? ¿Qué significa para los revolucionarios de nuestra patria esta gloriosa fecha? Significa sencillamente el comienzo de cien años de lucha, el comienzo de la revolución en Cuba. […] No hay, desde luego, la menor duda de que Céspedes simbolizó el espíritu de los cubanos de aquella época, simbolizó la dignidad y la rebeldía de un pueblo —heterogéneo todavía— que comenzaba a nacer en la historia” y que: “[…] es necesario que los hechos de hoy […], no nos hagan caer en el […] olvido de las raíces de nuestra historia; es necesario que nuestra conciencia de hoy, nuestras ideas de hoy, […] no nos conduzca a subestimar por un instante, ni a olvidar por un instante […] los éxitos de los que un día como hoy […] se levantaron […] y libertaron a los esclavos y proclamaron la independencia e iniciaron el camino del heroísmo […] que sirvió de aliento y de ejemplo a todas las generaciones subsiguientes”.
Compañeras y compañeros:
Hace 80 años que en esta ciudad sesionó el Primer Congreso Nacional de Historia, auspiciado por la Sociedad Cubana de Estudios Históricos e Internacionales y la Oficina del Historiador de la Habana, con la guía de su fundador, el historiador Emilio Roig. No fue casual que el Congreso se insertara en el contexto de la conmemoración del 10 de octubre. Los Congresos Nacionales de Historia se organizaron por Roig hasta su edición trece en 1960 y desde 1997 la Unión de Historiadores de Cuba los retomó, bajo la presidencia de su continuador, nuestro presidente de honor Eusebio Leal. El Congreso Nacional de Historia constituye la magna cita científica de los historiadores cubanos, analiza temas fundamentales de la historia, contribuyendo a sentar pautas historiográficas y al progreso del conocimiento histórico. Nuestro homenaje a sus fundadores y continuadores.
Compatriotas:
Días después que un huracán fuera despiadado con un segmento de nuestra tierra, donde los habaneros sufrimos también las consecuencias de su embate y logramos con el esfuerzo de todos avanzar rápidamente en la recuperación, y cuando aún todo el país lucha por llevar a la normalidad las hermanas provincias de Artemisa y Pinar el Rio, las más afectadas, en medio de dificultades económicas y un bloqueo imperial que intenta asfixiarnos, los cubanos nos reunimos nuevamente para conmemorar el 10 de Octubre. Ahora en condiciones complejas y trascendentales, con enemigos externos e internos que no cejan en intentar fracturar la unidad alcanzada, provocar el desorden, el desaliento y la falta de confianza en la Revolución, magnificando nuestros errores y desconociendo nuestra obra para provocar un cambio de régimen y estimular la vuelta al pasado. La fecha patria que conmemoramos debe ser como la espuela que nos estimule a seguir creciéndonos, luchar con nuevos bríos contra las dificultades y renovar las energías para ser más patriotas, solidarios, antimperialistas, socialistas y mejores revolucionarios.
En vísperas del 154 aniversario del 10 de Octubre, exclamemos:
¡Vivan eternamente Carlos Manuel de Céspedes y los patriotas que junto a él iniciaron nuestra gesta libertaria!
¡Viva la Revolución!
¡Hasta la Victoria, Siempre!
INTERVENCIÓN DEL PRESIDENTE DE LA UNHIC
Septiembre 2022
Reciban estimados colegas participantes en el VII Taller Museología y Sociedad el saludo de la dirección nacional de la Unión de Historiadores de Cuba, que se place en coauspiciarlo.
Cuando hace más de tres años aprobamos el sistema de eventos científicos de la UNHIC, consideramos que nuestro espacio para los temas de la museología debía ser este. Así lo acordamos con el Centro Provincial de Patrimonio y la Filial Provincial. La Covid provocó que demoráramos un tiempo mayor en realizarlo, pero lo logramos y puedo asegurarles que no nos equivocamos al apostar por Matanzas y este taller.
Hemos estado junto a ustedes en la organización, desde que se concibió la convocatoria hasta el apoyo logístico necesario. Una vez concluido, trabajaremos a través de Ediciones UNHIC en el libro del mismo, que incluirá las ponencias y las conferencias e intervenciones realizadas. A través del Centro Provincial de Patrimonio recibirán las bases editoriales para que todo el material a publicar esté entregado al cierre de este año y realizar la edición el próximo. Aprovecho para proponer al Consejo Nacional de Patrimonio Cultural, que estamos en condiciones de apoyar la edición de un libro con resultados teóricos de la museología cubana a partir de un proyecto institucional asumido por el Consejo y que la UNHIC financiaría.
Reconocemos la labor de nuestros asociados en las instituciones encargadas de proteger y promover el patrimonio nacional. Varios de ellos desempeñan cargos en la asociación y en muchos municipios son el sostén fundamental de nuestra vida orgánica en la base. Los temas del patrimonio y los museos han estado siempre entre los más debatidos en nuestras asambleas y así será en el próximo cónclave nacional a realizarse en diciembre.
Los museos municipales son el eslabón esencial de los eventos locales de historia que estamos promoviendo realizar a este nivel cada dos años. Los museos especializados son esenciales en el sistema de eventos de la UNHIC tanto a nivel provincial como en los temáticos nacionales. En todos hay espacio para los diferentes perfiles que integran los museos en Cuba. Los convocamos a participar en el proceso del XXV Congreso Nacional de Historia a realizarse en Villa Clara en diciembre de 2023, que tendrá como paso previo, los eventos provinciales, ya consolidados en varios territorios como es el caso de Atenas, aquí en Matanzas.
La UNHIC participa junto a la Oficina de Asuntos Históricos de la Presidencia de la República en los trabajos de la red de instituciones vinculadas a la historia de los hechos relacionados con el 26 de Julio de 1953, cuyo 70 aniversario conmemoraremos el próximo año. Recientemente concluimos el segundo taller de la red donde se definieron aspectos organizativos y las proyecciones hasta el 2024. De igual manera podemos colaborar con las demás redes creadas y también con los museos vinculados a los frentes guerrilleros durante la guerra de liberación nacional contra la dictadura batistiana.
Felicitaciones a todos los que intervienen en la organización del Taller.
Muchas Gracias
INTERVENCION DEL PRESIDENTE DE LA UNHIC
1 de julio de 2022
Compañeros de la presidencia, historiadores cienfuegueros, invitados:
El Día del Historiador Cubano es escenario especial para estimular la obra de nuestros historiadores, la cual se hace efectiva en los centros de investigación, escuelas y universidades, museos, archivos y bibliotecas; medios de difusión masiva y en todo aquel, que desde su espacio, ama y cultiva la historia.
En todas nuestras filiales se realizan actividades de estímulo a los historiadores, a partir de una Jornada Nacional que comenzó el 17 de junio- fecha de la muerte del Generalísimo Máximo Gómez Báez- y concluirá el 31 de julio-aniversario del fallecimiento de Eusebio Leal Spengler, Presidente de Honor de la UNHIC-. La Jornada tiene como epicentro, el 1.o de julio, Día del Historiador Cubano, 87 aniversario de la designación de Emilio Roig de Leuchsenring como Historiador de La Habana y el presente acto nacional conmemorativo en Cienfuegos, provincia con destacados resultados en el trabajo de la Unión de Historiadores de Cuba, y que coincide con la designación de la provincia como sede de las actividades nacionales del 26 de julio.
Durante la jornada se realizan acciones en las redes sociales, se concretan espacios en los programas de la televisión y la radio nacional, provincial y municipal en los que participan historiadores. También se organizan actividades en las secciones de base, en coordinación con las instituciones o municipios en que están insertadas. Se promueve el XXV Congreso Nacional de Historia que se realizará en diciembre de 2023 en Villa Clara. De igual forma se impulsan los proyectos editoriales de Historia de la UNHIC y el de revisión y creación de páginas de historia en la ECURED. Los boletines digitales de la UNHIC y los de las filiales, junto a otros materiales promocionales, se han dedicado al Día del Historiador.
La celebración de la actividad central por el Día del Historiador en Cienfuegos es un reconocimiento especial a sus historiadores y a la filial provincial, que ha logrado avances en varios frentes, entre los que destacamos: la afiliación de 280 miembros, agrupados en 19 secciones de base, que abarcan todos sus municipios, con estabilidad y consolidación de su vida interna, los resultados investigativos de sus asociados y su participación activa en el sistema de eventos científicos de la UNHIC, las acciones en la divulgación de la historia provincial y local, las publicaciones logradas durante estos años por varios de los asociados, los propuestos para condecoraciones estatales y otros reconocimientos. Apreciamos avances en la inserción del trabajo de la UNHIC en la sociedad cienfueguera a través de sus vínculos con el Partido y el Gobierno, la Dirección Provincial de Cultura, como órgano de relación, la UNEAC, la Oficina del Conservador de la Ciudad, la Dirección Provincial de la ACRC y con otras instituciones.
Lo logrado y lo que resta por hacer forma parte del programa de trabajo elaborado con vista a la próxima Asamblea General de Miembros de la UNHIC, nuestro congreso orgánico, a realizarse en diciembre. Han culminado exitosamente las Asambleas Provinciales,. Contamos con la dedicación y entrega del Secretariado y las secciones de base de la filial de Cienfuegos —acertadamente conducida por la compañera Norma Mesa Piñeiro— para avanzar en todos los objetivos y tareas, y llevar la organización a planos superiores en su misión de contribuir al desarrollo de la ciencia histórica, su enseñanza y divulgación, y a la preservación del patrimonio histórico de la nación cubana.
La Unión de Historiadores de Cuba llega al acto nacional por el Día del Historiador con la instrumentación de convenios y planes de trabajo conjuntos con el Archivo Nacional y su red de archivos provinciales y municipales, con la UPEC y sus delegaciones territoriales, con el Instituto Cubano del Libro y los Centro Provinciales, con el ICRT y los sistemas de televisión y radio territorial, con la ACRC, el MINED, la UNEAC y los Joven Club de Computación y sus estructuras provinciales. También se avanza en la organización interna y el perfeccionamiento institucional, tras la aprobación de las modificaciones de nuestros estatutos, nos permitirá institucionalizar una asociación más proactiva, con órganos y estructuras más equilibradas y representativas.
Confiamos que los historiadores cienfueguero responderán también a los espacios que se han ido creando desde la UNHIC para estimular los estudios históricos en el país: Becas de Investigación, que financiarán proyectos investigativos a partir de su selección por un jurado especializado; Concurso de Investigación Histórica, dedicado en esta ocasión a la esclavitud, el racismo y el antirracismo en Cuba; los Premios de la Crítica Histórica, que galardonan anualmente los mejores libros publicados que se presentan a concurso y que este año fueron concedidos: al santiaguero Frank José Solar Cabrales el Ramiro Guerra Sánchez, y a los historiadores matanceros Urbano Martínez Carmenate y Danilo Martínez Carmenate, los premios José Luciano Franco Ferrán y el Hortensia Pichardo Viñals, respectivamente. Nuevas posibilidades de publicar para nuestros asociados, a través del sello Ediciones UNHIC y la revista El Historiador. Además, a partir del 2020 todas las filiales cuentan con el Premio Provincial de Historia. Felicitamos al Co. Miguel Pulido Cárdenas, que recibió en el acto el Premio 2022.
Apoyamos el proyecto de Historia del Partido y daremos reimpulso a la terminación y publicación de las versiones publicables de las historias provinciales y municipales. De conjunto con la UPEC convocamos el Concurso Nacional de Periodismo Histórico, que premiará las mejores obras vinculadas con la historia, presentadas a concurso en las categorías de Prensa escrita y agencias informativas/ radio/ televisión y video/ periodismo hipermedial y fotografía, publicadas entre el 1.o de octubre del 2021 y el 30 de septiembre del 2022 y que se premiará el 7 de diciembre próximo, en el 41 aniversario de la UNHIC.
Compañeros:
Para los historiadores cubanos y la Unión de Historiadores, constituyen prioridad las reflexiones e indicaciones del presidente Miguel Diaz-Canel, en su encuentro con el Comité Nacional de la UNHIC el 7 de diciembre del 2019, en las que destacó la necesidad de seguir abordando problemáticas de la historia, la enseñanza de la historia y, en especial, el modo de hacerla atractiva a niños y jóvenes. Nos solicitó más trabajo, participación y aportes, teniendo en cuenta los desafíos y retos del trabajo ideológico en las condiciones actuales.
El próximo 16 de octubre se cumplirán 22 años del intercambio del líder histórico de la Revolución con los historiadores cubanos en la clausura del taller “La historia, el historiador, la sociedad cubana actual y los retos del nuevo milenio”. Fidel señalaba entonces:
[...] Nosotros tenemos que saber mucha historia de Cuba por una cuestión de identidad, para que nosotros nos sepamos valorar a nosotros mismos, para que nuestro pueblo se valore asimismo.
[…] Este país tiene muchas cosas que contar, todavía quedan muchas cosas que hacer, este país tiene muchas ideas que transmitir.
Y nos llamaba como organización a: “[…] estar unidos, estar organizados y […] jugar un papel muy importante […]”.
Ese rol que apuntaba Fidel, se percibe en la obra que debemos emprender o consolidar en la investigación, la enseñanza, la divulgación y la preservación del patrimonio histórico.
En la conmemoración del Día del Historiador Cubano:
INTERVENCIÓN DE JORGE LUIS ANEIROS ALONSO, PRESIDENTE NACIONAL DE LA UNHIC
20 de abril de 2022.
Ca. Yamilé Ramos Cordero, miembro del Comité Central del Partido y su primera Secretaria en Pinar del Rio.
Co. Rubén Ramos Moreno, Gobernador Provincial.
Co. Fernando Rojas, Viceministro de Cultura.
Co. Yoel Cordoví Núñez, Presidente del Instituto de Historia de Cuba.
Co. René González barrios, Director del centro Fidel Castro Ruz.
Co. Ramón Verdecia de Pedro, Jefe de la Oficina del Historiador de las FAR.
Estimados invitados y delegados al XXIV Congreso Nacional de Historia.
En 1942 se iniciaron los Congresos Nacionales de Historia, que hasta su edición 13, en 1960, fueron convocados con la significativa participación como iniciador del Dr. Emilio Roig de Leuchsenring, Historiador de La Habana, y presidente de la Sociedad Cubana de Estudios Históricos e Internacionales, con el coauspicio de otras instituciones y asociaciones. El Dr. Roig y sus colaboradores lograron, con el congreso, -que ya cumple 80 años- contribuir a los estudios históricos en el país, incluyendo temas sobre prehistoria e historia de Cuba en general; historia de América y revalorización de las luchas por la independencia; historia local; personalidades históricas; historia de la Medicina y de las artes; y enseñanza de la Historia. Además promovieron conmemoraciones históricas.
En 1997, la Unión de Historiadores de Cuba (UNHIC) retomó la tradición de los Congresos Nacionales de Historia y organizó en La Habana, en el Museo de la Revolución, el XIV Congreso. Posteriormente fueron sede las ciudades de Sancti Spíritus, Santiago de Cuba, Cienfuegos, Matanzas, Ciego de Ávila, Camagüey, Holguín y Bayamo. Hoy el Congreso llega a la más occidental de las provincias cubanas, Pinar del Rio.
Al dar continuidad a estos eventos, la UNHIC hizo suyo el objetivo esencial declarado en el primer Congreso Nacional de Historia: “Promover el mayor auge de los estudios históricos y alentar su cultivo, así como difundir el estudio de la historia más allá del círculo de especialistas, hasta el corazón mismo del pueblo a fin de que ese conocimiento lleve a la reafirmación permanente de la fe cubana en la evolución histórica de la nacionalidad y estimule el más sano patriotismo”. En los Congresos de Historia seguimos defendiendo nuestro credo de que solo desde la solidez científica, la historia puede contribuir al desarrollo de la cultura nacional, a las tareas de la lucha ideológica, a la formación patriótica y revolucionaria, y al debate sobre los retos actuales en Cuba y América.
El Congreso Nacional de Historia constituye la magna cita científica de los historiadores cubanos. En él se analizan temas fundamentales de la historia, con la aspiración de contribuir a sentar pautas historiográficas y al desarrollo de la crítica histórica, al progreso del conocimiento histórico, a su concepción teórica y metodológica, y a la amplia socialización de nuestra historia. Es el momento culminante de un proceso que se extiende de una cita a otra, y tiene como actividad previa principal la realización de los eventos provinciales, en los cuales se seleccionan los resultados que serán propuestos a la Comisión de Admisión Provincial, que determina y avala los resultados que se envían a la Comisión de Admisión Nacional, que finalmente selecciona las 80 ponencias que se presentan.
Este proceso, definido en el Reglamento del Congreso, puesto en vigor, tras la cita del 2019, tuvo que enfrentar las adversas circunstancias de la pandemia de la covid-19, que nos obligó al aislamiento social y a la interrupción de las actividades. Preparar el XXIV Congreso Nacional de Historia no ha sido fácil. Los eventos provinciales, que son la piedra angular de la masividad del congreso y el inicio del proceso de selección de las ponencias, se realizaron con limitada participación o por vías digitales y, en algunos casos, solo con la actuación directa de la Comisión de Admisión Provincial. Como resultado de este esfuerzo, donde reconocemos la labor de nuestras filiales, se presentaron 231 ponencias a la Comisión de Admisión Nacional, que también tuvo que realizar su trabajo bajo las afectaciones de la pandemia.
El XXIV Congreso Nacional de Historia estableció en su convocatoria que se dedicaba al 60 aniversario de la proclamación del carácter socialista de la Revolución Cubana y la victoria de Playa Girón. No pudimos hacerlo en abril del 2021, pero tras varias posposiciones, nos reunimos finalmente hoy para celebrar nuestro congreso, en homenaje a los héroes y mártires de Girón, y en reafirmación revolucionaria de tan trascendentes efemérides.
Nuestro reconocimiento a todos los que lo han hecho posible y en especial a los historiadores pinareños y a las autoridades del Partido y el Gobierno, a la Dirección de Cultura, del Ministerio del Turismo, a la Universidad de Pinar del Rio y a todos los que se han comprometido para el desarrollo exitoso de nuestro congreso.
El lema del XXIV Congreso —“La Revolución Cubana: socialismo, antimperialismo e independencia nacional”— traza la línea directriz de las 4 líneas temáticas convocadas:
1.Las luchas por la independencia y liberación nacional en Cuba entre 1868 y 1958. Estudios nacionales, regionales y locales.
2.La Revolución Cubana en el poder. Su defensa y transformaciones políticas y económicas. Procesos culturales y educacionales.
3.Las relaciones internacionales de Cuba en los siglos XIX, XX y XXI. Expresiones políticas, jurídicas, ideológicas, diplomáticas, militares, económicas, sociales y culturales. Figuras trascendentes.
4.Problemas de la teoría de la investigación y de la enseñanza de la historia.
Estas temáticas han sido tratadas en las ponencias presentadas desde diversos enfoques: investigaciones históricas, culturales, museológicas, enseñanza de la historia, metódica de la investigación, archivística, bibliotecología y preservación del patrimonio histórico. El programa científico del congreso incluye paneles centrales y por comisiones, conferencias e intervenciones especiales, además de actividades colaterales en instituciones de la ciudad.
El Congreso Nacional de Historia es acogido por la provincia pinareña, destacada por su historia, tanto político-social, como cultural y económica. Hasta aquí llegó la Invasión en 1895 encabezada por el general Antonio Maceo y se realizaron importantes combates de nuestra gesta independentista, en estos predios se enfrentó a las dictaduras machadista y batistiana, en sus lomeríos se creó el Frente de Pinar del Rio, en sus pueblos se combatió desde la clandestinidad. Tras el triunfo revolucionario, aquí se creó la primera milicia campesina, con los heroicos Malagones y se derrotó al bandidismo, a la contrarrevolución urbana y a las infiltraciones de la CIA; también se defendió la Patria cuando la invasión mercenaria de Girón y la Crisis de Octubre, bajo la dirección del Che Guevara, y se sigue haciendo Revolución, con la obra de cada día, donde el pueblo pinareño y, junto a él, sus historiadores, tienen el mayor protagonismo.
Realizamos el XXIV Congreso Nacional de Historia, en el año del 60 aniversario de la creación de las Escuelas de Historia y el 50 del Destacamento Pedagógico Universitario Manuel Ascunce Domenech en las universidades cubanas, hechos que han permitido que hoy, la Licenciatura en Historia esté presente en cinco universidades y que en todas las provincias tengamos la Licenciatura en Educación, con la especialidad de Historia y Marxismo-leninismo.
El Programa del Congreso permitirá además de exponer y debatir las ponencias seleccionadas, visitar y homenajear importantes sitios históricos de esta provincia y tener la excepcional oportunidad de intercambiar con el pueblo de Pinar del Río, en encuentros en los barrios, para así conocer la obra transformadora y los valores históricos patrimoniales que atesora esta ciudad e intercambiar sobre nuestra historia.
Nuevamente, el Congreso Nacional de Historia acoge el Encuentro de Estudiantes de Historia, retomado desde la edición anterior. Este espacio, con la presencia de estudiantes de todas las provincias, lo dedicamos al intercambio sobre la formación de historiadores y profesores de Historia, futuros historiadores de la Patria.
Arribamos al XXIV Congreso con el despliegue del sistema de eventos científicos de la UNHIC, conformado por el Congreso y el Coloquio Internacional de Historiadores, como sus máximos pilares; unidos a los eventos temáticos nacionales y al provincial integrador, todos con frecuencia bienal. Como estímulo adicional a la labor investigativa, la Unión de Historiadores convoca también al Concurso Nacional de Investigación Histórica, con un premio único, que publica la obra premiada y otorga hasta tres menciones. La edición del 2022 tiene como tema central: esclavitud, racismo y antirracismo en Cuba. Las Becas de Investigación UNHIC, que ya van por su cuarta convocatoria, permiten financiar proyectos de investigación que se presenten a concurso; y nuestros sellos editoriales: Ediciones UNHIC y La Mezquita en Holguín, contribuyen, desde la asociación, a diversificar la publicación de libros de temática histórica. La revista El Historiador, si bien no ha sido posible lograr una impresión estable en papel, cuenta con todos sus números digitales hasta el cierre del 2021. Reiteramos la invitación a nuestros historiadores a colaborar con el envío de artículos. Saludamos la salida de la Revista de Historia Jagua, en Cienfuegos, en formato digital y con periodicidad semestral. Esperamos que los matanceros, espirituanos y holguineros, pongan las suyas en circulación en el transcurso del año y que, en un futuro próximo, otras provincias puedan crear las condiciones para lograr las suyas.
La Feria Internacional del Libro, acontecimiento cultural de alcance popular, tanto en su edición internacional en La Habana como su continuidad en todas las capitales de provincia, es un espacio para acceder a las publicaciones de libros de historia, y ampliar el conocimiento en temas y autores; por ello nos honra que estemos inaugurando el congreso simultáneamente con el inicio de su 30 edición. Debe constituir un estímulo, que resultados que se expongan en nuestro congreso, puedan mañana convertirse en un nuevo libro, útil por la calidad de su contenido y por el atractivo de su redacción.
Estimados colegas, organizar el congreso es siempre un reto, máxime en las complejas condiciones en que realizamos esta 24 edición. Solicitamos a todos, la mayor colaboración y comprensión, para que estos días de cita con la historia y con la patria, estén a la altura de los objetivos que nos propusimos.
Nuestro homenaje a los historiadores que ya no están físicamente entre nosotros, algunos con ponencias presentadas en los eventos de base.
José Martí nos señalaba:
¿Cómo hemos de llegar al conocimiento de la humanidad futura y probable sin el conocimiento exacto de la humanidad presente y la pasada? Lo que pasa en algo queda. Para estudiar los elementos de la sociedad de hoy es necesario estudiar en algo los residuos de las sociedades que han vivido.
Lo pasado es la raíz de lo presente. Ha de saberse lo que fue, porque lo que fue está en lo que es...
El líder histórico de la Revolución, Comandante en Jefe Fidel Castro, al analizar el papel de la historia en la sociedad, expresó las siguientes ideas:
Ignorar la historia es perder una fuente inagotable de valores, es perder una posibilidad infinita de trasmitir valores.
No puede haber buena educación política si no hay una buena educación histórica, no puede haber una buena formación revolucionaria si no hay una buena formación histórica.
El estudio de la historia de nuestro país no solo ilustrará nuestras conciencias, no solo iluminará nuestro pensamiento, sino que el estudio de la historia de nuestro país ayudará a encontrar también una fuente inagotable de heroísmo, una fuente inagotable de espíritu de sacrificio, de espíritu de lucha y de combate.
Nada nos enseñará mejor a comprender lo que es una revolución, nada nos enseñará mejor a comprender el proceso que constituye una revolución, nada nos enseñará mejor a entender qué quiere decir revolución, que el análisis de la historia de nuestro país, que el estudio de la historia de nuestro pueblo y de las raíces revolucionarias de nuestro pueblo.
Seamos fieles defensores de nuestra historia y nuestra Revolución. Hagamos que los debates ratifiquen lo señalado por Martí y Fidel.
El XXIV Congreso Nacional de Historia inicia sus actividades.
Muchas Gracias.
INTERVENCIÓN EN EL TALLER SOBRE LA ENSEÑANZA DE LA HISTORIA, EL MARXISMO Y LA FORMACIÓN CIUDADANA
23 de marzo de 2022
Agradecer la invitación.
La Unión de Historiadores de Cuba, ha tenido entre sus prioridades y ocupaciones la atención a la enseñanza de la historia. Una parte significativa de nuestros asociados son profesores de historia en nuestras universidades y en los centros de educación general, así como metodólogos y otros funcionarios del sistema educacional.
La enseñanza de la historia es una de las líneas investigativas que se convocan en los Congresos Nacionales de Historia. Para el próximo XXIV Congreso a realizarse en Pinar del Rio, en la comisión que abordará los Problemas de la teoría y de la enseñanza de la historia y los estudios historiográficos, se presentarán 24 ponencias, de autores de 11 provincias. En el 2020, la UNHIC convocó l Taller Nacional sobre la enseñanza de la historia, cuya primera edición tuvo que realizarse de forma virtual y hoy cuenta con un libro digital, publicado por Ediciones UNHIC. La segunda convocatoria será en Las Tunas, en diciembre de este año.
La UNHIC tiene en ejecución un convenio de trabajo con el MINED, donde se señala que nuestra asociación, a partir del accionar de sus Filiales, en estrecha coordinación con las Direcciones Provinciales y Municipales de Educación y las Escuelas Pedagógicas, participará en la superación y actualización científica de los maestros y profesores que ejercen la docencia de la Historia, incluyendo el conocimiento de las historias de las provincias y los municipios, con el propósito de elevar la calidad de la integración de los sistemas de conocimientos de historia local a los programas de Historia de Cuba en los diferentes grados escolares del Sistema Nacional de Educación.
Por ello, nuestra primera reflexión va dirigida a como introducir con mayor acierto los resultados de las investigaciones en la historia local en la docencia de la historia y en primer lugar en la preparación de los maestros y profesores. Los espacios para la historia local en los programa de estudio, están definidos como parte de los temas de la historia nacional y en las actividades extradocentes y las tareas escolares. A nivel nacional no pueden definirse estos contenidos. Su determinación corresponde a las estructuras provinciales y municipales, que deben establecerlo en las orientaciones metodológicas que se le hacen llegar a los maestros. Sino se logra una plena coordinación entre los metodólogos provinciales y municipales con las Filiales de la UNHIC, los Departamentos de Historia y los Centros Universitarios Municipales de las Universidades y los Museos, que es donde fundamentalmente descansan, las investigaciones locales en los territorios, está planificación docente sería incompleta y no se lograría introducir con coherencia los resultados validados de los estudios locales, en el sistema nacional de educación.
El país encauzó hace casi 30 años, el proyecto de las historias provinciales y municipales, liderado por el Instituto de Historia de Cuba, con el objetivo de investigar y redactar la historia de los municipios y provincias de Cuba. Se ha logrado culminarlo con la publicación de la obra en un reducido número de provincias y municipios y sigue siendo un proyecto inconcluso, pero en todos los territorios hay resultados investigativos parciales o finales que pueden utilizarse, con la correspondiente actualización. Cuando el país logre contar con todas sus síntesis históricas provinciales y municipales al menos en versiones digitales, cada territorio contará con un instrumento esencial para la socialización de las investigaciones históricas en temas de historia local.
Mientras este objetivo se alcance, que demorará aún unos años, nos hemos propuesto, de conjunto con los Joven Club de Computación, que en la Enciclopedia ECURED, puedan consultarse las páginas con las historias provinciales y municipales, debidamente certificadas, de todos los territorios cubanos. Hoy tienen la historia provincial y de todos sus municipios las provincias de Artemisa, Matanzas, Cienfuegos, Villa Clara, Las Tunas, Holguín, Santiago de Cuba y Guantánamo, además del municipio Isla de la Juventud. Pinar del Rio, Mayabeque y Granma están próximo a lograrlo. Las provincias de La Habana, Sancti Spiritus, Ciego de Ávila y Camagüey, están atrasadas en este empeño y deben realizar un esfuerzo para concluirlas en el primer semestre de este año. De igual forma, desde el 2021, cada Filial de la UNHIC se ha propuesto un plan anual de certificar o acreditar 20 páginas de hechos y personalidades históricas, en su mayoría vinculadas a la historia local. Las provincias de Villa Clara y Cienfuegos ya han logrado este objetivo. Esta será una actividad de largo aliento, que permitirá incorporar nuevos contenidos y mejorar la calidad de los que existen en la Enciclopedia ECURED.
Consideramos que en las investigaciones locales, existen condiciones objetivas favorables, para que la introducción de sus resultados en la enseñanza, no sea por improvisación, sino un arreglo didáctico coherente, que en nuestra opinión, corresponderá a los colectivos pedagógicos, encabezados por los metodólogos; y a las Comisiones provinciales y municipales de historia, donde los historiadores están representados, los escenarios idóneos para articular los contenidos que se abordarán y elevar la preparación de los maestros y profesores en estos temas.
Pasemos a continuación a la introducción de los resultados investigativos de temáticas nacionales a los planes y programas, libros de texto y consulta y a la preparación de metodólogos, maestros y profesores.
La introducción de resultados de la ciencia histórica requiere de lograr primero, la validación de los mismos en los órganos científicos correspondientes y los análisis y dictámenes que se aprueben. En este empeño, interviene en primer lugar la Academia de Historia de Cuba, creada por Acuerdo del Consejo de Estado del 20 de agosto de 2010, donde se dispuso restablecer la Academia de la Historia de Cuba, como institución autónoma, de carácter nacional y consultiva en materia de historia y definió como el objetivo y misión fundamental de la Academia, como máxima autoridad en la investigación, estudio y promoción de la Historia en el país, salvaguardar nuestro legado histórico, y en razón de ello, cultivar, fomentar, promover, divulgar, y verificar el estudio de la Historia de Cuba, con el fin de proclamar la verdad histórica de la nación y reafirmar nuestra identidad nacional.
Ahora bien, junto a lo que la Academia de la Historia de Cuba deba y pueda tributar, están los planes, programas, orientaciones metodológicas y los libros de texto que se elaboran en los distintos subsistemas educacionales, donde debe conjugarse la intencionalidad, el contenido que se señala abordar y lo que reflejen nuestros libros de textos, donde se necesita conjugar que no falte lo esencial, que no existan errores y también los llamados ¨olvidos históricos¨ y también, la forma en que se planteen los contenidos, para que sean lo más ameno posible. Nuestros mejores metodólogos y profesores y maestros de historia, aquellos que están en el aula permanentemente, deben jugar un papel fundamental, interviniendo en la elaboración de estos materiales. Muchas veces un proyecto no culmina bien, porque nos equivocamos al seleccionar los que intervendrán en su elaboración. Un ejercicio que contribuiría a garantizar una mejor introducción de resultados investigativos en la docencia, es que los que intervengan en el mismo, conozcan los resultados de las últimas investigaciones sobre hechos o períodos históricos, reconociendo que entre un resultado validado y su introducción en la docencia, sobre todo en la educación general, lleva un tiempo de análisis, definiciones y realizar los arreglos didácticos correspondientes, teniendo en cuenta que no será lo mismo la primaria, que la secundaria, que el preuniversitario y mucho menos en la universidad, con su diversidad de carreras.
La producción editorial del libro de historia y el análisis de la crítica historiográfica, también aportan a este empeño de la relación investigación-docencia. A fines del pasado año se realizó el Primer Taller del libro de historia, coordinado por el Instituto Cubano del Libro y la participación de 44 editoriales del país. Quiero comentarles algunos de los temas abordados.
-Estimulante el trabajo de Ediciones Loynaz en Pinar del Rio. A nivel territorial presenta el más amplio catálogo de textos de historia en el país.
-Es necesario una acción más ágil y amplia en la comercialización del libro de historia, desde la propia concepción del libro hasta el trabajo de promoción, distribución y comercialización en librerías.
-Cada editorial debe publicar de acuerdo a sus perfiles. En unas puede trabajarse mejor la historieta, en otras el ensayo, pero lo importante es lograr obras de calidad y con una tirada que se corresponda con los posibles lectores.
-Es vital el papel de los autores realizando un buen libro, que será mejorado en el trabajo editorial, pero el autor y el tema son las fuentes primarias para hacer un mejor libro de historia.
-Es necesario preparar a los historiadores en técnicas de redacción y de investigación.
-Se propone concluir en el 2022 un Catálogo Nacional del libro de Historia.
-Debe estimularse los bolsilibros y los textos para niños y jóvenes.
-El libro digital de temática histórica debe crecer, no solo porque falte papel y medios de impresión, sino porque es otra forma de hacer el libro, ya sea de distribución gratuita como comercializando en las plataformas que se van fortaleciendo en el país.
-Debe mejorarse la crítica historiográfica al libro de historia, que es casi inexistente.
-Hay textos de historiadores redactados con terminología obsoleta.
-Debe estimularse el uso de mapas en los libros de historia.
-Los jóvenes leen hoy más en móviles y tablets. Las editoriales deben preparar proyectos de textos para estos soportes.
Los resultados que puedan exponer los centros de investigación en el campo de la histórica, como el Instituto de Historia de Cuba, el Centro de Estudios Martianos, la Oficina de Asuntos Históricos de la Presidencia de la República, el Centro de Investigaciones Históricas de la Seguridad del Estado y el Centro de Estudios de Antonio Maceo en Santiago de Cuba, los investigadores en las Oficinas del Historiador y el Conservador y en los archivos históricos y los profesores universitarios en nuestros departamentos de historia en las universidades, son esenciales en el desarrollo de la ciencia histórica en el país. Esta aparente dispersión, puede actuar de forma más coherente, si el país logra aprobar prioridades investigativas nacionales, con énfasis en los periodos, temáticas y figuras históricas menos estudiados, con énfasis en la etapa de la Revolución en el poder, que es hoy donde se manifiestan las mayores carencias, también si logramos con inteligencia, conjugar intereses y motivaciones personales con prioridades sociales y también eliminar rutinas y facilismos en la conformación de planes investigativos.
Este taller puede ser un punto de inflexión, para elevar la calidad de la enseñanza de la historia en Cuba, donde los avances que se logren en la investigación histórica y su socialización, sean base fundamental, para junto a los otras causas y factores que intervienen, dar respuesta al fin mayor que nos convoca: una mejor historia para todos, sobre todo en nuestros niños y jóvenes.
INTERVENCIÓN EN EL ACTO POR EL 153 ANIVERSARIO DEL 10 DE OCTUBRE Y ENTREGA DE RECONOCIMIENTOS A HISTORIADORES
octubre 2021
Co. Miguel Díaz-Canel Bermúdez, primer secretario del Comité Central del Partido y presidente de la República.
Co. José Amado Ricardo Guerra, miembro del Buró Político del Partido y secretario del Consejo de Ministros.
Co. Rogelio Polanco Fuentes, miembro del Secretariado y jefe del Dpto. Ideológico del Comité Central.
Ca. Inés María Chapman Waugh, viceprimera ministra de la República de Cuba.
Co. Alpidio Alonso Grau, ministro de Cultura.
Co. José Ramón Saborido Loidi, ministro de Educación Superior.
Ca. Elba Rosa Pérez Montoya, ministra del Ciencias, Tecnología y Medio Ambiente.
Ca. Miriam Nicado García, rectora de esta alta casa de estudios, que nos acoge.
Estimados historiadores y representantes de organizaciones, instituciones y asociaciones que nos acompañan en la conmemoración del 153 aniversario del alzamiento independentista del 10 de Octubre de 1868 y la entrega de reconocimientos a historiadores.
Nuestro Héroe Nacional José Martí, en la convocatoria que realizó para conmemorar esta insigne fecha patria en 1887, señaló:
Varios cubanos han creído oportuno conmemorar este año el 10 de octubre […] para honrarlo como se debe, todos juntos. Todos llevarnos en los corazones aquella esperanza que no muere jamás. ….. Aquella santa bandera de antes, es nuestra bandera de ahora […]
Este 10 de octubre es un arranque de nuestro sentimiento, y cuando más, una expresión de prudente esperanza […] El respeto a la solemnidad del día lo manda también. ¿A qué cubano, sabiendo que los cubanos van a reunirse el 10 de octubre para recordar, con sus mujeres y sus hijos a los que murieron por mejorar la suerte de la patria, no le dirá el corazón: “allí debo estar yo”? […].[José Martí: “El 10 de Octubre”, en Obras completas, t. 1, pp. 199-200.]
En este 10 de Octubre, nuestro homenaje a Carlos Manuel de Céspedes y del Castillo, el Iniciador, el que encendió la llama de nuestras luchas y liberó a sus esclavos, el que dirigió la toma de Bayamo y formó la primera administración pública local cubana, el que propició la unidad revolucionaria, aunque tuviera que ceder en ideas propias, el que fue nuestro primer presidente, el que se ganó el reconocimiento de Padre de la Patria; y a todos los que junto a él, se levantaron por la independencia de Cuba.
También hoy recordamos a José Martí, nuestro Héroe Nacional, continuador de la obra comenzada por Céspedes, que supo en su tiempo valorar con justicia a Carlos Manuel y reconocer las grandezas y abnegaciones de los Hombres del 68, valorar la importancia del cambio revolucionario que aquella gesta significó, defender ese legado y, sobre este, conformar la unidad y organizar la Guerra Necesaria para continuar la obra redentora que ellos comenzaron. Nuestro homenaje al intelectual y al político, cuyo pensamiento es uno de los pilares ideológicos y éticos de la revolución que defendemos.
Y no se puede conmemorar a plenitud el 10 de octubre de 1868, sin tener presente a Fidel Castro, cespediano por convicción y líder revolucionario que en el siglo xx retomó el llamado de Céspedes y teniendo a Martí como mentor esencial, supo conducir al pueblo cubano a su verdadera y definitiva independencia, hacer una revolución socialista y antimperialista en el traspatio de los Estados Unidos, y valorar en su tiempo y para todos los tiempos, el significado de tan gloriosa e inmortal fecha.
En 1868, previo al alzamiento que conmemoramos, existían núcleos conspirativos en La Habana, Matanzas, Trinidad, Cienfuegos, Sancti Spíritus, Santa Clara, Remedios, Camagüey y Santiago de Cuba y, en especial, en Bayamo, Manzanillo, Jiguaní, Holguín y Las Tunas, donde su actividad era intensa. Bayamo fue eje central y allí se creó el Comité Revolucionario, encabezado por Francisco Vicente Aguilera, junto a Perucho Figueredo y Francisco Maceo Osorio, encargado de coordinar los preparativos de esa amplia región del valle del Cauto y el Guacanayabo.
Hace 153 años en el ingenio La Demajagua, comenzó una nueva fase de nuestra historia. Se conoce que ese día, Céspedes ordenó tocar la campana del ingenio, llamando a todos a formación en el batey, incluida la veintena de esclavos de aquella propiedad. Emocionado, expresó los ideales que lo llevaban a la lucha en una arenga inicial: “Ciudadanos: ese sol que veis alzarse por la cumbre del Turquino, viene a alumbrar el primer día de la libertad e Independencia de Cuba¨.[Ibidem, t. 1, p. 104. ]
En todos inculcó la fe en la victoria. Manifestó que de aquella lucha debía surgir una Cuba libre y feliz, orgullo de su pueblo; y con fuerza gritó: “¡Independencia o Muerte! ¡Viva Cuba Libre!”. Después se dirigió a los esclavos: “Ciudadanos: Hasta este momento habéis sido esclavos míos. Desde ahora, sois tan libres como yo. Cuba necesita de todos sus hijos para conquistar su independencia. Los que me quieran seguir que me sigan; los que se quieran quedar que se queden. ¡Todos seguirán tan libres como los demás!¨[ Carlos Manuel de Céspedes: Escritos, t.1, p. 105; Emilio Bacardí Moreau: Crónicas de Santiago de Cuba, Imprenta Arroyo y Hermanos, Santiago de Cuba, 1923, t. IV, pp. 32-33.]
El hecho trascendental del 10 de octubre fue secundado casi de inmediato en otras partes del oriente de Cuba. Una evidencia contundente de la magnitud del movimiento emancipador es la cantidad de hombres y mujeres que se sumaron durante esos días en Las Tunas, Jiguaní, Baire, Contramaestre, Buey Arriba, Vicana, Holguín, Mayarí, Palma Soriano y El Cobre, entre otros poblados. Eran los ecos gloriosos de La Demajagua, que despertaban los sentimientos redentores del pueblo.
La toma de Bayamo, segunda población en importancia del oriente de Cuba, el 20 de octubre, fue la victoria militar independentista más trascendente de esta etapa y propició, aunque de manera temporal, que por 83 días la Revolución tuviera una capital. Ese día, se cantó por primera vez el “Himno de Bayamo”, devenido nuestro Himno Nacional, de la autoría de Pedro Felipe Figueredo, conocido por Perucho.
Poco después, el 4 de noviembre de 1868, en Las Clavellinas, los camagüeyanos iniciaban la revolución en esa región y, el 6 de febrero de 1869, se levantaron los villareños con un alzamiento simultáneo, que se extendió a todas las zonas del centro de Cuba.
La revolución del 68, a través de sus diez años de contienda, fue el crisol que forjó la nación y la nacionalidad cubana, nos legó nuestros principales símbolos nacionales y demostró la decisión de nuestro pueblo de ser libre y no claudicar a pesar de fracasos, desuniones y contradicciones. Ante un Zanjón, surgió un Baraguá, y a los guerreros de entonces se le unieron las nuevas generaciones, que juntos se levantaron en el 79 y en el 95.
Es muy importante recordar hoy las valoraciones de Céspedes, José Martí y Fidel Castro sobre el significado de la decisión de tomar las armas para lograr la independencia, de los principios que defendían y de los hombres y mujeres que secundaron el alzamiento ese día, y le dieron continuidad.
El 4 de agosto de 1868, Céspedes había señalado en la reunión que realizaron los conspiradores en San Miguel del Rompe: “Señores: La hora es solemne y decisiva. El poder de España está caduco y carcomido. Si aún nos parece fuerte y grande, es porque hace más de tres siglos que lo contemplamos de rodillas. ¡Levantémonos!”[ “Sobre la oportunidad del levantamiento”, San Miguel del Rompe, agosto 4 de 1868, t. 1, p. 105.]
Más adelante, al ser nombrado presidente de la República de Cuba en Armas, en Guáimaro, expresó: “Cubanos: con vuestro heroísmo cuento para consumar la independencia. Con vuestra virtud para consolidar la República. Contad vosotros con mi abnegación”.[ “Al pueblo cubano al ser nombrado presidente de la República”, Guáimaro, 11 de abril de 1869, t. 1, p. 180.]
Acerca de la necesidad de la unidad, reafirmó en carta y proclama: “[…] sin unión no se puede triunfar […] la desunión prolonga la lucha […]”;[“Carta a Carlos del Castillo, 16 de julio de 1871, t. 2, p.189.] “El patriotismo y la unión son nuestros baluartes y bajo su amparo seremos invencibles”. [ “Proclama a los cubanos”, 5 de febrero de 1871, t. 1, p. 227.]Años más tarde, José Martí se convertiría en el orador principal en las actividades convocadas en Nueva York por los patriotas cubanos en las sucesivas conmemoraciones del 10 de octubre. Martí valoraba entonces: “Los misterios más puros del alma se cumplieron en aquella mañana de la Demajagua, cuando los ricos, desembarazándose de su fortuna, salieron a pelear, sin odio a nadie, por el decoro, que vale más que ella: cuando los dueños de hombres, al ir naciendo el día, dijeron a sus esclavos: “iYa sois libres!”[José Martí: “Discurso en conmemoración del 10 de octubre“, Masonic Temple, 1887, en Obras completas, t. 44, pp. 215-226.]
También proclamaba el Apóstol:
“[…] Aquellos padres de casa, servidos desde la cuna por esclavos, que decidieron servir a los esclavos con su sangre, y se trocaron en padres de nuestro pueblo; aquellos propietarios regalones que en la casa tenían a su recién nacido y su mujer, y en una hora de transfiguración sublime, se entraron selva adentro, con la estrella a la frente; aquellos letrados entumidos que, al resplandor del primer rayo, saltaron de la toga tentadora al caballo de pelear; aquellos jóvenes angélicos que del altar de sus bodas o del festín de la fortuna salieron arrebatados de júbilo, a sangrar y morir, sin agua y sin almohada, por nuestro decoro de hombres […] ¡Y todo el que sirvió, es sagrado!” [José Martí: “Discurso en conmemoración del 10 de octubre”, Hardman Hall, 1891, en ob. cit., t. 4, pp. 259-260.]
Fidel Castro, al hablar en el centenario del 10 de octubre, en La Demajagua, valoró la trascendencia de esta fecha y a Céspedes como su principal protagonista. Ese día expresó:
“¿Qué significa para nuestro pueblo el 10 de Octubre de 1868? ¿Qué significa para los revolucionarios de nuestra patria esta gloriosa fecha? Significa sencillamente el comienzo de cien años de lucha, el comienzo de la revolución en Cuba […]
No hay, desde luego, la menor duda de que Céspedes simbolizó el espíritu de los cubanos de aquella época, simbolizó la dignidad y la rebeldía de un pueblo —heterogéneo todavía— que comenzaba a nacer en la historia”.[ Fidel Castro: “Discurso pronunciado en la velada conmemorativa de los cien años de lucha”, Demajagua, Manzanillo, 10 de octubre de 1968, en www. cuba.cu/gobierno.discursos.]
Llamó Fidel a “que nuestro pueblo conozca su historia”, y que:
“[…] es necesario que los hechos de hoy, los méritos de hoy, los triunfos de hoy, no nos hagan caer en el injusto y criminal olvido de las raíces de nuestra historia; es necesario que nuestra conciencia de hoy, nuestras ideas de hoy, nuestro desarrollo político y revolucionario de hoy —instrumentos […] que no podían poseer en aquellos tiempos los que iniciaron esta lucha— no nos conduzca a subestimar por un instante, ni a olvidar por un instante que […] los éxitos de hoy más que éxitos de esta generación son, y debemos decirlo con toda sinceridad, éxitos de los que un día como hoy […] se levantaron […] y libertaron a los esclavos y proclamaron la independencia e iniciaron el camino del heroísmo […] que sirvió de aliento y de ejemplo a todas las generaciones subsiguientes”.[Ibidem.]
En el 150 aniversario del 10 de octubre, las generaciones continuadoras de la Revolución, representadas por el presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez, rindieron homenaje a Céspedes y a los hombres del 68. Nuestro presidente nos dijo hace tres años:
“Las reflexiones de un apasionado de la historia como Fidel, fueron, aquel día, más que discurso, una sensible invitación a revisitar con el corazón y la mente definitivamente libres de viejas lecciones importadas y reduccionistas, el dramático curso del proceso iniciado cien años antes, en este valle —tan próximo al pantano por donde él mismo reingresaría al país, en 1956, con la expedición destinada a rescatar la revolución frustrada, por la intervención extranjera—y a la vista de las montañas, donde la generación del centenario pelearía otra vez por la independencia, con la misma entrega que los fundadores de la nación”.[Miguel Díaz-Canel: “Discurso por el 150 aniversario del 10 de octubre”, en periódico Granma, 11 octubre del 2018.]
La conmemoración del 10 de Octubre, es también el escenario para recordar a todos los que han conformado nuestra amplia historiografía sobre el inicio de nuestra gesta libertaria y las guerras emancipadoras contra el dominio colonial español; legándonos obras imprescindibles.
A nombre de la Unión de Historiadores de Cuba, trasmitimos nuestro reconocimiento a los historiadores cubanos, representados en nuestros Premios Nacionales de Historia, en los académicos, investigadores, maestros y profesores, archiveros, bibliotecarios, museólogos, periodistas, arqueólogos, y todos los activistas y amantes de la historia, diseminados en toda la República, desde los centros de investigación y universidades hasta las escuelas, museos, bibliotecas, archivos, Oficinas del Historiador o del Conservador, revistas y periódicos, editoriales, emisoras radiales y televisoras; y en todo espacio donde se ame, se cultive y se defienda nuestra historia.
Ratificamos nuestra felicitación al Dr. Alberto Prieto Rozos, Premio Nacional de Historia 2020, a los acreedores del Premio anual de la Crítica Histórica y a los condecorados con la Medalla Alejo Carpentier y la Distinción por la Cultura Nacional.
Compañeras y compañeros:
En este histórico escenario, hacemos público el acuerdo del Comité Nacional de la Unión de Historiadores de Cuba, que acordó por unanimidad, reconocer la valiosa contribución del General de Ejército Raúl Castro Ruz a la historia patria, otorgándole el Premio Nacional de Historia.
El General de Ejército Raúl Castro Ruz ha sido, durante más de medio siglo, protagonista excepcional de la historia de Cuba y apasionado estudioso del devenir histórico nacional. Tras el triunfo de la Revolución Cubana en 1959, Raúl ocupó los cargos de más alta responsabilidad en las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), el Partido Comunista de Cuba (PCC) y la conducción de nuestro Estado y Gobierno, desde los cuales impulsó los estudios históricos y la defensa y la conservación de la memoria histórica de la nación, con énfasis en la etapa revolucionaria que se inició con el asalto al cuartel Moncada el 26 de julio de 1953, donde las circunstancias de la misión asignada, lo hicieron jefe en el combate.
Fue creador del órgano para el desarrollo del trabajo con la historia en las Fuerzas Armadas, promotor dentro de las FAR de la creación de sitiales y salas de historia, y de museos como el del Segundo Frente y el de la Revolución, entre otros. Igualmente auspició la creación de un grupo para la divulgación de la historia en soportes digitales, el fondo documental relacionado con el Segundo Frente Oriental Frank País, y la conservación de exponentes de carácter histórico.
Consciente de la importancia de conservar el testimonio de momentos cruciales del decurso histórico cubano, Raúl Castro escribió su valioso Diario de campaña, que relata lo ocurrido desde la expedición del Granma y la etapa guerrillera, además de sus artículos, entrevistas, conferencias y discursos, que contribuyen al conocimiento de la historia, y son una fuente valiosa para investigadores y el público en general.
A partir del criterio de que fuimos capaces de hacer la historia y tenemos el deber de escribirla, Raúl Castro ha alentado constantemente a los combatientes a que escriban sus testimonios, realicen investigaciones sobre las columnas guerrilleras, sobre los mártires y héroes de estas, así como acerca de las misiones internacionalistas. También ha sido ejemplo en ese sentido y ha publicado trabajos sobre hechos históricos en los que participó, ha prologado numerosas obras que reconstruyen acontecimientos históricos, y ha apoyado a otros historiadores en este mismo sentido.
Los análisis históricos realizados por el General de Ejército Raúl Castro Ruz sobre los sucesos del 26 de julio de 1953, la etapa de la Guerra de Liberación Nacional, la Revolución en el poder y sus discursos conmemorativos, han sido objeto de compilaciones como las realizadas por Ocean Sur con el libro Raúl Castro y Nuestra América, la Casa Editorial Verde Olivo con el libro La vida es un eterno batallar y más recientemente Ediciones Celia de la Oficina de Asuntos Históricos de la Presidencia publicó Revolución la obra más hermosa, que contiene sus discursos, entrevistas y declaraciones entre el 2006 y el 2019.
Atendiendo a sus méritos como hacedor de la historia y sus contribuciones a la preservación de la memoria histórica, el Comité Nacional de la Unión de Historiadores de Cuba, acordó entregar al General de Ejército Raúl Castro Ruz, moncadista y expedicionario del Granma, fundador del Segundo Frente Oriental Frank País y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, y perseverante combatiente revolucionario, dirigente político y estadista, el Premio Nacional de Historia.
En el 153 aniversario del 10 de Octubre, exclamemos:
¡Vivan eternamente Céspedes y los patriotas que iniciaron nuestra gesta libertaria!
¡Viva Cuba Libre!
¡Viva la Revolución!
¡Patria o Muerte!
¡Venceremos!
INTERVENCIÓN DEL PRESIDENTE DE LA UNHIC EN EL ACTO NACIONAL POR EL DÍA DEL HISTORIADOR CUBANO, EN LA FILIAL DE MATANZAS
22 de julio 2020
Compañeros de la presidencia, historiadores matanceros, invitados:
El Día del Historiador Cubano es escenario especial para estimular la obra de nuestros historiadores, la cual se hace efectiva en los centros de investigación, escuelas y universidades, museos, archivos y bibliotecas; medios de difusión masiva y en todo aquel, que desde su espacio, ama y cultiva la historia.
En todas nuestras filiales se han realizado actividades de estímulo a los historiadores, en circunstancias distintas a las de años anteriores por la contingencia del enfrentamiento a la pandemia de la Covid-19, que hoy favorablemente vamos rebasando, por la acertada estrategia de nuestro Gobierno, el papel de las instituciones médicas y de todas las instituciones del Estado, así como con el apoyo de nuestro pueblo, que con la unidad que nos caracteriza, ha cumplido como regla, las normas sanitarias y de conducta social y ciudadana. No han sido pocos los miembros de la UNHIC que han estado colaborando, ya sea en una zona de defensa, en el apoyo comunitario en lugares bajo cuarentena, en las redes sociales promoviendo lecturas de historia o recogiendo la crónica de esta singular etapa de nuestras vidas.
Desde el 14 de junio —fecha del natalicio de Antonio Maceo y Ernesto Che Guevara— y hasta el 26 de julio —67 aniversario del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, protagonizado por la Generación del Centenario dirigida por Fidel Castro—, se realiza esta jornada de homenaje, que tiene como epicentros, el 1.o de julio, Día del Historiador Cubano, 85 aniversario de la designación de Emilio Roig de Leuchsenring como Historiador de La Habana y el presente acto nacional conmemorativo en Matanzas, provincia con destacados resultados en el trabajo de la Unión de Historiadores de Cuba, cuya filial se fundó hace hoy 38 años.
Durante la jornada se han potenciado acciones en las redes sociales, escenario novedoso para nuestra asociación, en el que aún podemos ser más activos; se han concretado espacios en los programas de la televisión y la radio nacional, provincial y municipal en los que participan historiadores. También se organizan actividades en las secciones de base, en coordinación con las instituciones o municipios en que están insertadas, cumpliendo las normas de distanciamiento establecidas. Han entrado en funcionamiento las nuevas sedes sociales de las filiales de Granma y Mayabeque, y se concluye la reparación capital de la instalación matancera que acoge a la UNHIC y la SCJM. Hemos promovido el XXIV Congreso Nacional de Historia y los eventos previos en las provincias que se realizarán en el 2021. De igual forma se han impulsado los proyectos editoriales de Historia de la UNHIC y de los Congresos Nacionales de Historia; y la revisión y creación de páginas de historia en la ECURED. Los boletines digitales de la UNHIC y los de las filiales, junto a otros materiales promocionales, han estado dedicados al Día del Historiador.
La celebración de la actividad central por el Día del Historiador en Matanzas es un reconocimiento especial a sus historiadores y a la filial provincial, que ha logrado avances en varios frentes, entre los que destacamos: la afiliación de 371 miembros, agrupados en 30 secciones de base, que abarcan todos sus municipios —necesitada de estabilidad y consolidación de su vida interna—; los resultados investigativos de sus asociados, las acciones en la divulgación de la historia provincial y local —aunque queda camino por recorrer—, su sistema de eventos históricos, encabezados por el emblemático Atenas, y las publicaciones logradas durante estos años por varios de los asociados, los propuestos para condecoraciones estatales y otros reconocimientos. Apreciamos avances en la inserción del trabajo de la UNHIC en la sociedad matancera, a través de sus vínculos con el Partido y el Gobierno, la Dirección Provincial de Cultura, como órgano de relación, donde reconocemos el apoyo de los Centros Provinciales de Patrimonio Cultural y del Libro, la Delegación Provincial del MININT, la Dirección Provincial de la ACRC y con otras instituciones.
Lo logrado y lo que resta por hacer forma parte del programa de trabajo elaborado a partir de los planteamientos y acuerdos de la Asamblea General de Miembros de la UNHIC realizada en junio del 2018, y que en la Asamblea Provincial, el próximo 20 de noviembre, someteremos a análisis en esta provincia. Contamos con la dedicación y entrega del Secretariado y las secciones de base de la filial de Matanzas —acertadamente conducida durante 33 años, por la compañera Juana Ortiz Ricardo— para avanzar en todos los objetivos y tareas, y llevar la organización a planos superiores en su misión de contribuir al desarrollo de la ciencia histórica, su enseñanza y divulgación, y a la preservación del patrimonio histórico de la nación cubana.
Compañeros:
La Unión de Historiadores de Cuba llega al acto nacional por el Día del Historiador, con todas sus filiales conectadas informáticamente, con facilidades adecuadas para la trasmisión de datos y acceso a internet, gracias al decisivo apoyo del Ministerio de Cultura y ETECSA; con una nueva identidad visual; con nuevos convenios y planes de trabajo conjuntos con el Archivo Nacional y su red de archivos provinciales y municipales, con la UPEC y sus delegaciones territoriales, con el Instituto Cubano del Libro y los Centro Provinciales, con el ICRT y los sistemas de televisión y radio territorial, con la ACRC, el MINED y los Joven Club de Computación y sus estructuras provinciales; y con vínculos más estrechos con la UNEAC y la Asociación de Comunicadores Sociales. También se avanza en la organización interna y el perfeccionamiento institucional, que, con la futura aprobación de la modificación de nuestros estatutos, nos permitirá institucionalizar una asociación más proactiva, con órganos y estructuras más equilibradas y representativas.
Confiamos que los historiadores matanceros responderán también a los espacios que se han ido creando desde la UNHIC para estimular los estudios históricos en el país: Becas de Investigación, que financiarán proyectos investigativos a partir de su selección por un jurado especializado; se otorgaron ocho en el 2019, dos de ellas a matanceros y en septiembre cierra la convocatoria del 2020; el Concurso de Investigación Histórica, dedicado en esta ocasión al periodo 1976-2016 y a los estudios sobre la Revolución en el poder; los Premios de la Crítica Histórica, que galardonan anualmente los mejores libros publicados que se presentan a concurso; así como las nuevas posibilidades de publicar para nuestros asociados, tanto libros como artículos a través del sello Ediciones UNHIC y la revista El Historiador. Además, a partir del 2020 todas las filiales cuentan con el Premio Provincial de Historia, que incluye diploma y pago en metálico. Apoyamos bajo la dirección del Partido y el Instituto de Historia, el reimpulso a la terminación y publicación de las versiones publicables de las historias provinciales y municipales.
Hacemos público en este acto, que de manera conjunta la UPEC y la UNHIC, han acordado convocar el Concurso Nacional de Periodismo Histórico, que premiará las mejores obras vinculadas con la historia, presentadas a concurso en las categorías de Prensa escrita y agencias informativas/ radio/ televisión y video/ periodismo hipermedial y fotografía, publicadas entre el 1.o de octubre del 2019 y el 30 de septiembre del 2020. El 7 de diciembre próximo, en el 39 aniversario de la UNHIC, se entregarán por primera vez los premios que reconocen el aporte de nuestros periodistas y realizadores, varios de ellos miembros de la UNHIC. También se otorgará a partir del 2021 y de forma bienal el Premio Nacional de Periodismo Histórico, por la obra de toda la vida, como el más alto reconocimiento a aquellos afiliados, cuya vida profesional en los medios de prensa sea considerada de excepcional trascendencia social por su contribución a la promoción e investigación periodística de nuestra historia.
Para los historiadores cubanos y la Unión de Historiadores, constituyen prioridad las reflexiones e indicaciones del presidente Miguel Diaz-Canel, en su encuentro con el Comité Nacional de la UNHIC el 7 de diciembre del 2019, en las que destacó la necesidad de seguir abordando problemáticas de la historia, la enseñanza de la historia y, en especial, el modo de hacerla atractiva a niños y jóvenes. Nos solicitó más trabajo, participación y aportes, teniendo en cuenta los desafíos y retos del trabajo ideológico en las condiciones actuales, cuando se intenta imponernos una plataforma capitalista y neoliberal, y el imperio trata de romper la identidad de los pueblos latinoamericanos y de lograr que asuman los patrones de dominación imperial que promueve. Nos convocó a compartir ideas y que también desde la historia pensemos como país, que integremos todas las propuestas en las que podamos avanzar, sin perder tiempo, por escenarios diversos y bien orientados hacia los diferentes públicos.
El próximo 16 de octubre se cumplirán 20 años del intercambio del líder histórico de la Revolución con los historiadores cubanos en la clausura del taller “La historia, el historiador, la sociedad cubana actual y los retos del nuevo milenio”. Fidel señalaba entonces:
[...] Nosotros tenemos que saber mucha historia de Cuba por una cuestión de identidad, para que nosotros nos sepamos valorar a nosotros mismos, para que nuestro pueblo se valore asimismo.
[…] Este país tiene muchas cosas que contar, todavía quedan muchas cosas que hacer, este país tiene muchas ideas que transmitir.
Y nos llamaba como organización a: “[…] estar unidos, estar organizados y […] jugar un papel muy importante […]”.
Ese rol que apuntaba Fidel, se percibe en la obra que debemos emprender o consolidar en la investigación, la enseñanza, la divulgación y la preservación del patrimonio histórico.
En la conmemoración del Día del Historiador Cubano:
¡Viva la Revolución Cubana, socialista, martiana y fidelista!
¡Vivan los historiadores cubanos!
7 de febrero 2020
Estimados invitados, representantes de las instituciones que auspician el proyecto Nuestra Historia, lectores que nos acompañan en el inicio de la 29 Feria Internacional del Libro de La Habana.
El internacionalismo como principio revolucionario, está muy vinculado a la Historia de la Revolución Cubana. En nuestro caso, patriotismo e internacionalismo se entrelazan y son coherentes en nuestro axioma martiano, de que Patria es Humanidad y tiene sus antecedentes en los procesos emancipadores del siglo XIX, sobre todo con la posición de los revolucionarios de entonces y ahora, con la soberanía e independencia de Puerto Rico y la creación por José Martí del Partido Revolucionario Cubano.
Ya en el siglo XX, lo apreciamos en las luchas contra las dictaduras en América Latina y el enfrentamiento al fascismo. Cubanos y latinoamericanos coincidieron en el enfrentamiento a las dictaduras de Machado y Batista en Cuba, de Trujillo en República Dominicana, de Pérez Jiménez en Venezuela, Somoza en Nicaragua, pero también en las brigadas internacionales en defensa de la República Española.
Desde el triunfo revolucionario esa vocación internacionalista se fue arraigando, hasta convertirse en un principio revolucionario, en un valor moral.
En el centenario de la Protesta de Baraguá, protagonizada por Antonio Maceo, el Co. Fidel Castro señalaba: “Sabemos hoy lo que nuestro pueblo es y lo que significa y los valores morales de nuestro pueblo, porque una patria, una revolución, una conciencia revolucionaria, el patriotismo socialista, el internacionalismo proletario, es un valor moral…No nació en un día. Nació y se desarrolló en más de 100 años. ¨
También hubo una forma de internacionalismo en nuestras guerras de independencia, porque hubo muchos dominicanos y nacionales de otros países que vinieron aquí a luchar junto a nosotros. Y hemos mencionado hoy a uno de los más connotados, que fue Máximo Gómez. En nuestra guerra revolucionaria, cuando los problemas eran simplemente nacionales todavía, cuando las cuestiones del internacionalismo no se planteaban, tuvimos al Che, que fue otro ilustre y destacadísimo combatiente internacionalista. Ahora tenemos ese inmenso tesoro, esa extraordinaria herencia que permite a nuestro pueblo ser lo que es hoy, y de lo cual, además, se siente justamente orgulloso “.
Ya sea en el apoyo a los movimientos guerrilleros emancipadores africano, a los combatientes argelinos contra el colonialismo francés y las amenazas de países vecinos, a las luchas latinoamericanas por la definitiva independencia y la justicia social, y la solidaridad internacionalismo con el pueblo vietnamita contra la agresión imperialista y en las misiones militares para proteger y defender la independencia de países hermanos, como Angola, Etiopia, Guinea Bissau y el enfrentamiento al régimen del apartheid y sus campañas desestabilizadoras y de agresión a sus vecinos, o en las misiones civiles, fundamentalmente médicas y educativas en Asia, África y América Latina, el pueblo cubano y la dirección de la Revolución han mantenido en alto las banderas del internacionalismo y la solidaridad.
Fidel Castro, líder histórico de la Revolución Cubana, nos decía el 7 diciembre 1989: “Al escoger esta fecha para dar sepultura a los restos de nuestros heroicos combatientes internacionalistas caídos en diversas partes del mundo, fundamentalmente en África, de donde vinieron los antepasados de Maceo y una parte sustancial de nuestra sangre, el 7 de diciembre se convertirá en día de recordación para todos los cubanos que dieron su vida no solo en defensa de su patria, sino también de la humanidad. De este modo, el patriotismo y el internacionalismo, dos de los más hermosos valores que ha sido capaz de crear el hombre, se unirán para siempre en la historia de Cuba.”
El 2 de diciembre de 2005, en el 30 aniversario de la misión militar cubana en Angola, 49 del desembarco del Granma y Día de las FAR, el Comandante en Jefe Fidel Castro, realizó una medular intervención sobre nuestras misiones internacionalistas, fundamentalmente en Angola. El recuento y las valoraciones históricas que nos legó Fidel en esa intervención, no deberían ser nunca olvidadas. No son pasado, son presente y futuro.
Por estas razones, los estudios históricos y la producción editorial que de los mismos se desprenden, han tenido en el internacionalismo y en las misiones militares y civiles del pueblo cubano, un tema favorito. Monografías, testimonios, selección de documentos y discursos, reportajes y entrevistas han brindado su versión del tema. Los autores en su mayoría han sido protagonistas- unos con gran incidencia en los hechos desde su papel de dirección y otros soldados y reservistas- de la propia epopeya internacionalista cubana.
Como sucede ante acontecimientos de tanta trascendencia, se requería de un tiempo de maduración y de alejamiento de los hechos, para que la producción historiográfica sobre el internacionalismo cobrara mayor fuerza. El preámbulo fue la publicación del artículo Operación Carlota, publicado en la Revista Tricontinental en 1977, de la autoría de Gabriel García Márquez. La calidad periodistica del Premio Nobel de Literatura, permitió que el mundo conociera los primeros detalles de la gran operación militar que emprendimos desde Cuba para contribuir a la independencia e integridad territorial de Angola.
En años posteriores ya sea en artículos de prensa llevados a libros o en textos específicos sobre nuestras misiones internacionalistas, ya sean militares o civiles, creció la cifra de textos, fueron más las temáticas y los contextos en que estas se abordaron.
En los años 80, aparecieron Angola asalta al cielo (1980), de Otto Vilches; Angola: Crónicas de la esperanza y la victoria (1982), de Hugo Rius Blein; Angola: Un abril como Girón (1983), de José M. Ortiz y De Cabinda a Cunene (1983), de Emilio Comas Paret. La revista Moncada del MININT publicó varios trabajos periodísticos sobre la participación de algunos de sus combatientes caídos en Angola.
En la década de 1990, la Editora Política publicó las semblanzas biográficas de los muertos en las acciones combativas pertenecientes al Ministerio del Interior. A partir de diciembre de 1988, con la firma en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, de los Acuerdos para la Solución del Conflicto en el Sudoeste Africano, la aplicación de la Resolución 435-76 de la ONU para la Independencia de Namibia y la retirada del contingente militar cubano de Angola, se inició la mayor producción en Cuba de obras sobre este tema. Entre los textos aparecidos después de la victoria de Cuito Cuanavale, sobresalen las escritas por jefes y oficiales de las Fuerzas Armadas Revolucionarias. La guerra de Angola (1989), de un colectivo de jefes militares y oficiales cubanos participantes directos en la contienda, La Batalla de Cabinda (2001), del general de cuerpo de ejército Ramón Espinosa Martín; Patria Africana (2006), del general de división Raúl Menéndez Tomassevich; Angola. Saeta al norte (2003), del general de brigada Jorge Raúl Fernández Marrero y Fronteras (2009), del general de división Enrique Acevedo. Otros jefes y oficiales también lo harían. Entre estos últimos, se destacan los textos: Sobre el cielo de Cangamba (1992), del coronel Henry Pérez Martínez; Trueno justiciero. Mis campañas en cielo angolano (1998), del coronel Humberto Trujillo Hernández; Angola: relatos desde las alturas (2003), del teniente coronel Eduardo González Sarría —autores que se desempeñaron como pilotos de combate en Angola—; Al sur de Angola (2002) y Cuito Cuanavale. Crónica de una batalla (2008), obras del teniente coronel, Rubén Jiménez Gómez; Al encuentro de lo desconocido (2005), del coronel Gonzalo del Valle Céspedes; Victoria al sur de Angola (2006), Épica Hazaña (2006) de Luis Neira, del teniente coronel Pedro Eddy Campos Perales y Jaque Mate. Misión al sur del paralelo 16 (2008), del coronel Mauro Mulet Ochoa, En mi memoria Angola (2014), de Ramón Manuel García Hernández, Angola en mi (2016) de Esteban Cruz Díaz,
Varios de nuestros corresponsales de prensa, que cumplieron misión en Angola, publicaron sus vivencias: Angola: un abril como Girón (1983), de José M. Ortiz García, referida al primer período de la Operación Carlota; Cuito Cuanavale: viaje al centro de los héroes (1989), de Cesar Gómez Chacón y Prepárense a vivir. Crónicas de Cuito Cuanavale (1989), de Roger Ricardo Luis; estas dos últimas referidas a la parte final del tercer período de la misión cubana en Angola y Cangamba (2006), de Martín Blandino. También Operación Carlota. Pasajes de una epopeya (2006 y 2012), del periodista Milton Díaz-Cánter.
La participación femenina en nuestras misiones ha sido recogida por Limbania (Nancy) Jiménez Rodríguez en dos obras: Mujeres sin fronteras (2008) y De las mujeres y sus memorias (2011), basada en la consulta de documentos y en testimonios de numerosas féminas. Estas obras tienen la peculiaridad de que no se refieren a Angola solamente, sino a las internacionalistas cubanas en diferentes países.
Una obra publicada en Cuba a partir de la consulta de archivos cubanos, norteamericanos y de otros países fue: Misiones en conflicto (2002), del investigador de origen italiano y profesor universitario norteamericano Piero Gleijeses, quien posteriormente publicó La epopeya cubana (2009) y Visiones de Libertad (2015).
Nuestra historiografía sobre las misiones combativas cubanas tiene la peculiaridad de los libros escritos por combatientes que cayeron prisioneros. Reto a la Soledad del Coronel Orlando Cardoso Villavicencio, reeditada sobre su cautiverio en cárceles somalíes, que ha tenido gran impacto, y Prisioneros de Guerra (2012) de Carlos Alberto Marú Mesa, Aunque nuestra historiografía internacionalista tiene -como es comprensible- un peso en la epopeya de Angola, también se han publicado textos sobre la misión en Etiopia, la guerrilla del Che en el Congo y en Bolivia y sobre las misiones civiles, fundamentalmente para contribuir a enfrentar desastres naturales, como han sido los textos sobre las brigadas médicas en Haití, Venezuela, Paquistán, Bolivia y Guatemala y las misiones educativas, donde aparecen las relacionadas con la campaña de Alfabetización en Nicaragua y la aplicación del método Yo si Puedo en África, América Latina y Asia.
Transcurridos más de 60 años del triunfo revolucionario, la historia, como baluarte de la memoria de un pueblos, no olvida las misiones internacionalistas, militares y civiles del pueblo cubano, que tiene en nuestro caso la peculiaridad, que no solo fueron en el exterior, pues dentro de Cuba tuvimos decenas de escuelas con niños y jóvenes africanos y latinoamericanos a las que fueron convocados los maestros de toda Cuba, o se han formado los médicos y profesionales que hoy contribuyen al desarrollo de muchos países del tercer mundo. La Unión de Historiadores a través del Congreso Nacional de Historia, el Taller sobre la Revolución Cubana y su Concurso de Investigación Histórica y las FAR con el Concurso 26 de julio, mantienen el tema del internacionalismo en sus convocatorias.
En medio de una ofensiva imperialista para revisar la historia, en especial dirigida a minimizar o desconocer el papel decisivo del ejército soviético en la victoria del fascismo en Europa junto al movimiento guerrillero, o el rol del Ejército Popular de Liberación en el enfrentamiento a los japoneses en China e incluso en el papel de Cuba en el fin del apartheid y la liberación de Namibia y la estabilidad en el cono sur africano, no podemos desmovilizarnos y es necesario continuar nuestra obra historiográfica y editorial.
Aunque aún puede resultarnos insuficiente, son decenas los libros publicados. Historiadores, oficiales, reservistas y soldados, prisioneros y profesionales, periodistas y realizadores han legado libros y publicaciones periódicas, emotivas e informativos unos, analíticos y valorativos otros, pero comprometidos con la verdad y el papel de los hombres en acontecimientos que marcaron a más de una generación; que trajeron dolor y sacrificio, pero sobre todo nos dejaron victoria, honor y gloria.
EXPOSICIÓN EN EL PANEL DE HOMENAJE A ARMADO HART
Comenzar explicando las motivaciones, no estuve ligado a su obra y actuación personal, pero lo admiro y quisiera aportar mi visión y valoración sobre determinados aspectos y momento de la vida del Dr. Armando Hart.
Primero sus propias palabras para introducir la exposición. LEER PAG. 15.
Papel en el MNR y el MR 26 de julio. Relación con Rafael García Bárcenas y Fidel Castro.
Integra la primera dirección nacional del MR-26-7 y posteriormente funge como Coordinador Nacional del movimiento para el llano, hasta que es detenido en enero de 1958, al descender de la sierra Maestra, territorio guerrillero que había visitado por primera vez en febrero de 1957.
Con el apoyo del movimiento y la denuncia pública, la dictadura no puede asesinarlo, como ya estaba decidido. Después de ser ubicado en varias prisiones, juzgado en febrero de 1958, finalmente fue confinado en agosto en el Presidio de Isla de pinos. Antes por errores de la burocracia penitenciaria estuvo en el Castillo del Príncipe, como detenido sin sentencia. Ahí fue testigo de la masacre realizada en el mismo, ante la protesta de los presos políticos.
De esta etapa, un fragmento de su alegato en el juicio en la Audiencia de Oriente. LEER PAG. 79. Y una valoración de Hart en la carta que escribe en Boniato al conocer la muerte de su hermano Enrique. LEER. PAG.82.
En el Presidio, encabezó la dirección de los presos del MR-26-julio. En el libro clandestinos en prisión de Manuel Graña, podrán encontrar una amplia información sobre esta etapa de su vida, además de en sus propios libros.
Al producirse la derrota de la tiranía, es trasladado a La Habana y el día 3 viaja a Santiago de Cuba. En Camagüey el 4 Fiel y Celia se reúnen con él y le plantean que el MR-26-7 propondrá al Presidente de la República como Ministro de Educación. Hace allí la siguiente declaración. PAG. 90. Ya en La Habana, asume el cargo el 6 de enero. LEER SUS PALABRAS. PAG. 91
Desde ese día, este joven de 28 años fue el primer Ministro de Educación del Gobierno revolucionario hasta octubre de 1965, cuando en la creación del primer Comité Central del PCC, fue designado miembro del Buró Político y Secretario de Organización. El 29 de octubre fue su última actividad en el ministerio: la despedida de honor con los trabajadores del MINED.
En el libro pasión por Cuba, de Elosia Carreras, encontrarán en las páginas 199 a la 255 una amplia cronología de las actividades desarrolladas por Hart como Ministro de Educación.
Al analizar y valorar la actuación de Hart como Ministro de Educación, sea imprescindible referirnos a su papel en:
La transformación interna del Ministerio.
El proceso de convertir los cuarteles en Escuelas.
La depuración del profesorado.
El reintegro de los maestros cesanteados por motivos políticos.
La aplicación de la reforma de la Enseñanza general y la reforma de la educación superior.
La nacionalización de los colegios privados.
La creación del Plan de Becas.
La ampliación de aulas y maestros.
El censo escolar para determinar los analfabetos en Cuba.
La Campaña de Alfabetización.
El constante recorrido por las escuelas cubanas.
La creación de las Ciudades Escolares.
La ampliación de los festejos escolares en homenaje a Martí, contextualizados en las realidades de una revolución de raíz martiana.
La defensa del laicismo en la escuela pública.
El apoyo a la doble sesión en la escuela.
La renovación de los libros de textos.
El apoyo a la educación rural.
Creación de los internados de 5. y 6. Grados.
El Plan Makarenko de formación de maestros.
El apoyo a los programas de desarrollo de la mujer rural (Plan Ana Betancourt)
El desarrollo de la enseñanza tecnológica.
El desarrollo de las universidades.
La atención a los proyectos culturales, editoriales e históricos, vinculados a las funciones que en ese momento tenía el Ministerio. (Clausuró el XIII Congreso nacional de Historia en 1960)
Unas palabras sobre su contribución pedagógica, que tiene como base programática su Mensaje Educacional al pueblo de Cuba, síntesis de su ideal educativo.
Un aspecto singular fue el tino y la necesidad que todo dirigente debe tener, de rodearse de los mejores especialistas, competentes y de prestigio. LEER PAG, 33. REFERENCIA 9 (Respuesta de Hart en entrevista)
En el cierre, las valoraciones de Torres Cuevas (Pag. 30) y de Eloisa (Pag. 24)
28 de Diciembre de 2019.
Próximos a concluir el año 61 de la Revolución y cercanos a un nuevo aniversario de su triunfo, agradecemos a todos la voluntad de acompañarnos en el último sábado del libro del 2019. Nuestro saludo especial a los autores, editora y demás realizadores del texto, a los directivos y trabajadores del Instituto Cubano del Libro y su Editorial Nuevo Milenio, casa editora que pone hoy a nuestra disposición ¨Documentos de la Revolución Cubana, 1967¨. También nuestro agradecimiento por invitarnos a presentarlo, lo cual asumí no como una obligación formal por la responsabilidad que represento en la Unión de Historiadores de Cuba, sino por conocer del importante proyecto que desde FLACSO-Cuba, han emprendido los profesores José Bell Lara, Delia Luisa López García y Tania Caram León, en el reto de recopilar documentos de nuestra Revolución desde 1959.
Para algunos la recopilación de documentos es una acción menor en el mundo de la historiografía, pero que útil e importante resulta reunir en volúmenes la información dispersa y muchas veces olvidada o desconocida de textos que nos ayudan a comprender un proceso, un acontecimiento o una figura histórica. En materia de compilaciones, recordamos los tomos de documentos de Historia de Cuba, de la doctora Hortensia Pichardo, que tantas veces consultamos en los estudios universitarios de pre y posgrado, o las compilaciones de discursos de Fidel Castro o colecciones de secciones emblemáticas aparecidas en la prensa periódica. Como reconocimiento a este género, la Unión de Historiadores de Cuba, otorga desde el año 2017 y con carácter bienal el Premio de la Crítica Histórica Hortensia Pichardo al mejor libro en concurso dedicado a la compilación de documentos.
En el año 2006 se publicó el primer libro de esta serie, dedicado al año 1959. Ya los autores que desde años atrás venían preparándolo, declaraban como premisas de su trabajo investigativo:
1.La necesidad de acudir a documentos originales en el proceso complejo de analizar, explicar e interpretar los acontecimientos de la Revolución cubana.
2.La posibilidad de que mediante el análisis de los documentos (más las notas aclaratorias que preceden a algunos de ellos), investigadores, estudiantes y lectores acuciosos expliquen e interpreten las circunstancias y el clima político-ideológico de profunda lucha de clases en que fueron llevadas a cabo las tareas constructivas de estos años de Revolución.
3.La consideración como documentos, no solo de las leyes, decretos, regulaciones emitidos por el Consejo de Ministros, sino también de discursos, comparecencias televisivas, entrevistas periodísticas, notas diplomáticas, declaraciones e, incluso, artículos escritos en publicaciones de la época por los miembros más relevantes del Ejército Rebelde y del Gobierno Revolucionario, es decir, de la vanguardia revolucionaria.
Los restantes títulos, que van siguiendo la periodización anual de la Revolución que triunfó el primer día del año, tienen como años de edición: 2007, 2008, 2009, 2011, 2012, 2013 y 2015, aunque en varias oportunidades el año de circulación es posterior al declarado, como sucede en el volumen que hoy presentamos.
1967, conocido como el Año de la Solidaridad, tuvo improntas trascendentales en el devenir de la Revolución Cubana.
Es el año en lo externo, que se acrecientan las luchas de las minorías negras en los Estados Unidos, que adoptan diversas manifestaciones de lucha, se producen las masivas protestas contra la intervención de Estados Unidos en la guerra en Viet Nam, ocurre una intensificación de la guerra de guerrillas, en el campo y la ciudades, que tuvo su máximo exponente en el Ejército de Liberación Nacional en Bolivia, encabezado por el Che Guevara y el destacamento internacionalista que lo acompañó desde Cuba, el que es derrotado y donde la mayoría de sus integrantes perdieron la vida. El apresamiento en combate del Che Guevara y su posterior asesinato, y el tributo de recordación, homenaje y compromiso con su legado, tuvo un impacto trascendental, que hoy continuamos. El pensamiento del Che sobre los retos populares de la época quedó expresado en su Mensaje a los pueblos del mundo a través de la Tricontinental, escrito en 1966, pero publicado en abril de este año. La Habana fue sede del 31 de julio al 10 de agosto, de la Primera Conferencia de la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS), que fue clausurada por el Comandante en Jefe Fidel Castro. Este discurso y la Declaración de la Conferencia aportan al conocimiento de la base programática de la lucha revolucionaria armada, como expresión principal de lucha popular en aquellos años.
Hacia lo interno. el año 67 encauzó la sustitución de la JUCEI como estructura administrativa local por el Poder Local, a nivel de municipios (en la época llegaron a existir 321), regiones y provincias y una coordinación nacional, con excepción de La Habana, donde se creó la Administración de La Habana Metropolitana, con 6 regiones y 32 seccionales. También es el año de la lucha contra el burocratismo y ls medidas tomadas en esa dirección; de un amplio esfuerzo en la zafra azucarera, que llegó a ser la tercera de mayor producción desde 1952, estimulada por el convenio azucarero con la URSS, concluyéndose la primera fase de la mayor terminal de azúcar a granel de Cuba, la Tricontinental de Cienfuegos, de la creación del Cordón de La Habana con masivas movilizaciones populares, de la Brigada Invasora de Maquinarias Che Guevara para acabar con el marabú. Este es el año en que se aceleró el desarrollo industrial y agrícola, creándose varios frentes productivos y es el momento en que también comenzó a desplegarse una distribución socialista con proyección comunista, donde se establecieron varias gratuidades y un sistema de registro económico sustituyó a la contabilidad y se disminuyeron las relaciones monetarias-mercantiles, implementándose una eliminación o disminución de impuestos. También se disolvieron y crearon nuevos ministerios e institutos, como el Instituto Cubano del Libro y se hicieron transformaciones en el movimiento sindical, con la creación del movimiento de avanzada y la eliminación de los estímulos materiales por los morales y se reforzó el apoyo de la clase obrera a la agricultura.
El 67 fue un año también de continuación del desarrollo social, ampliándose las becas, la extensión del plan la escuela al campo, la creación de internados rurales, inauguración de instalaciones de la salud, con el mayor presupuesto del MINSAP desde el triunfo de la Revolución. En el plano cultural se realizó el Festival Internacional de Ballet, el Salón de Mayo en el Pabellón Cuba, la preparación del Congreso Cultural de La Habana, que sería en enero de 1968, y comenzó a editarse la revista Pensamiento Crítico, entre otros.
Sobre estos hechos, podrán los lectores de este libro, conocerlos mejor, así como las circunstancias que los provocaron y en cierta medida el contexto en que se desenvolvieron. No están todos los documentos, pero los seleccionados o a los que pudieron tener acceso los autores, reflejan la esencia de los bloques temáticos en que ha sido organizado el libro.
Si bien hay una deuda documental sobre estos años de la Revolución, textos como el que hoy se presenta, contribuyen a llenar posibles vacios. Por lo pronto, los investigadores, profesores, estudiantes e interesados en la historia podrán tener a mano, - sin necesidad de acudir a bibliotecas y archivos-, declaraciones, leyes, discursos, y otros documentos, que posibilitarán comprender mejor la epopeya revolucionaria en su primera década, definitoria en la consolidación de nuestro proyecto social.
Bienvenido sea entonces, ¨DOCUMENTOS DE LA REVOLUCIÓN CUBANA, 1967¨. Quedamos a la espera del año 1968, ya entregado a la Editorial y exhortamos y agradecemos a los autores y editores por estas entregas y las que están por venir.
Muchas Gracias.
-Co. Miguel Díaz-Canel Bermúdez.
Presidente de la República.
-Co. Víctor Gaute López.
Jefe del Dpto. Ideológico del CC del PCC
-Co. Alpidio Alfonso Grau
Ministro de Cultura
Miembros del Comité e Invitados
Estimado Presidente:
En nombre de los integrantes del Comité Nacional de la Unión de Historiadores de Cuba agradecemos interés en sostener este encuentro, que tiene en el día de hoy una especial significación para los historiadores cubanos. Hace 38 años, muy cerca de donde nos encontramos, en el Hemiciclo Camilo Cienfuegos, del Capitolio Nacional, sede actual de la Asamblea Nacional del Poder Popular, se fundó nuestra asociación, constituyéndose la primera dirección, presidida por el destacado historiador Julio Le Riverend Brusone.
Este encuentro ha estado antecedido de la reunión del Comité Nacional de la UNHIC, donde analizamos importantes temas sobre el funcionamiento orgánico y el tratamiento de la historia en diversas esferas de la sociedad cubana. Permítame brevemente, exponerle las esencias.
-Revisamos la situación de la filiación y las secciones de base en las filiales. Hoy contamos con 4289 afiliados, organizados en 328 secciones de base y 16 Filiales provinciales.
-Aprobamos tras un amplio debate el Reglamento de los Congresos Nacionales de Historia, el cual someteremos a consulta a las instituciones que lo coauspician. Su instrumentación se aplicará en la preparación del XXIV Congreso, que tendrá por sede a Pinar del Rio en abril de 2021.
-Recibimos una amplia información del MINED sobre el perfeccionamiento de la asignatura historia en el sistema de educación general y tomamos acuerdos para hacer más efectiva nuestra presencia en las comisiones provinciales para la enseñanza de la asignatura, y en la preparación de los profesores, con énfasis de inmediato en las escuelas donde se aplica el perfeccionamiento de la asignatura. Realizaremos en marzo en Cienfuegos, nuestro primer Taller Nacional sobre la enseñanza de la Historia. Su intervención en el encuentro con los profesores de historia de la Universidad Pedagógica Varona, fue fuente de preparación para este punto.
-Muy aportador fue el intercambio con los Directores Nacionales de la Televisión, la Radio y los Servicios Informativos, a partir de la instrumentación del Convenio firmado entre la UNHIC y el ICRT. En el primer trimestre del año próximo, realizaremos los primeros talleres nacionales para formar guionistas para la radio y la televisión; se avanza en ampliar los espacios de historia en las emisoras y televisoras, en el 2020 se premiará por primera vez en los Festivales de la Radio y Televisión los mejores programas en concurso de temática histórica y trimestralmente en videoconferencias conjuntas puntualizaremos acciones y temas a atender con prioridad. Fuimos informados del programa televisivo en preparación, surgido de su encuentro en el Varona.
-Estimulante fue el intercambio con los Directores de las Oficinas del Historiador y del Conservador de las ciudades patrimoniales, al coincidir su reunión de la red que los agrupa con nuestro Comité. Identificamos áreas de colaboración, sobre todo la participación de sus especialistas en nuestros eventos y la atención a nuestras secciones de base en sus instituciones.
-Con el Instituto de Historia de Cuba, continuamos precisando el trabajo para reimpulsar el proyecto de historias provinciales y municipales, proyecto de más de 30 años, que aún no se concluye plenamente. Solo se ha concretado publicar 8 historia provinciales y 10 municipales. La UNHIC apoyará en la base y su editorial Ediciones UNHIC-, asumirá la edición de las historias municipales en formato digital, una vez que se entreguen y pasen por la aprobación del IHC.
-Valoramos la situación del Boletín Digital UNHIC, y nuestra inserción en las redes sociales, al contar recientemente con el apoyo del MINCULT y ETECSA con conectividad por ADSL en todas las filiales. Comenzaremos el 2020 en mejores condiciones para posicionarnos en las redes sociales y divulgar nuestra historia y el trabajo de la asociación.
-Aprobamos el nuevo logotipo de la UNHIC y las bases de su Manual de Identidad, a partir de la colaboración de diseñadores que solidariamente aportó la Asociación de Comunicadores de Cuba.
-Con una esclarecedora intervención del Presidente Nacional de la UPEC, analizamos la instrumentación del Convenio firmado, donde se destaca la aprobación de las bases del Premio Nacional de Periodismo Histórico que a partir del 2021 y que con carácter bienal estimulará a un periodista con una obra destacada en la divulgación de nuestra historia; y del Concurso Nacional de Periodismo Histórico, que premiará los mejores trabajos publicados anualmente.
-El Presidente de la Academia de la Historia de Cuba, intervino para darnos a conocer sus proyecciones y nos ratificó la colaboración y la unidad de acción con la UNHIC, que ya se va expresando en acciones tangibles.
-Realizamos una valoración sobre el proceso de estimulación en el 2019, donde se destaca la recepción de 11 investigaciones al Concurso Nacional de Investigación Histórica, dedicado este año al periodo 1959-1976, el envío de 20 proyectos para las Becas de Creación UNHIC, la nominación de libros para los Premios de la Critica Histórica y el Premio Nacional de Historia. El jurado de este último, dio a conocer su fallo en el Comité. Podemos informar que el Dr. Alejandro García , profesor de la Universidad de La Habana es el Premio Nacional de Historia 2019.
-Valoramos el estado de atención a los planteamientos, acuerdos y proyecciones de trabajo del proceso de la Asamblea General de Miembros realizada en junio de 2018, donde se logra ya implementar más del 70 % de los mismos.
-Acordamos realizar una Asamblea General Extraordinaria, coincidiendo con el II Taller La Historia, el historiador y la sociedad cubana actual, a realizarse el 15 y 16 de octubre del 2020, en el 20 aniversario del intercambio de Fidel con los historiadores en la clausura del Primer Taller. La Asamblea deberá aprobar los cambios necesarios en nuestros estatutos, para fortalecer nuestra labor y lograr que estos se correspondan con las necesidades actuales.
Agradecemos las facilidades recibidas para la realización de las actividades de nuestro Comité por el Ministerio de Cultura, la UPEC y el Instituto de Periodismo José Martí, la Universidad de La Habana, la Oficina del Historiador de la Ciudad, el Instituto Cubano del Libro, la Oficina de Asuntos Históricos, el Grupo Empresarial GeoCuba y la Presidencia de la Asamblea Nacional del Poder Popular.
Muchas Gracias.
El 10 de Octubre: Céspedes, Martí y Fidel *
Jorge Luis Aneiros Alonso
Al invitarnos a este espacio, organizado por la Sociedad Cultural José Martí, -que la Unión de Historiadores de Cuba y su Filial en la capital, ha incluido en su Cartelera de Historia en La Habana-; y que hoy rinde homenaje al 10 de Octubre; recordaba la convocatoria que hizo José Martí para conmemorar esta insigne fecha patria en 1887. Cito algunos fragmentos de aquella: “Varios cubanos han creído oportuno conmemorar este año el 10 de octubre, …. para honrarlo como se debe, todos juntos. Todos llevarnos en los corazones aquella esperanza que no muere jamás. ….. Aquella santa bandera de antes, es nuestra bandera de ahora. …
Este 10 de octubre es un arranque de nuestro sentimiento, y cuando más, una expresión de prudente esperanza. …. El respeto a la solemnidad del día lo manda también. ¿A qué cubano, sabiendo que los cubanos van a reunirse el 10 de octubre para recordar, con sus mujeres y sus hijos a los que murieron por mejorar la suerte de la patria, no le dirá el corazón: “allí debo estar yo”? ….[ José Martí: Obras Completas, t.1, pp. 199-200.]
Reunidos esta tarde, víspera del 10 de octubre, cuando se cumplirán151 años del alzamiento de Carlos Manuel de Céspedes en su ingenio Demajagua, queremos dedicar nuestra intervención al Iniciador, que encendió la llama de nuestras luchas y liberó a sus esclavos, al que dirigió la toma de Bayamo y formó la primera administración pública local cubana, al que propició la unidad revolucionaria, aunque tuviera que ceder en ideas propias, al que fue nuestro primer presidente, el que se ganó el reconocimiento de Padre de la Patria, al que respetó la civilidad de nuestra naciente democracia republicana, a pesar de tener razones para no hacerlo, y al que supo morir con dignidad, obviando los agravios y el acoso.
Pero también hoy, recordamos a José Martí, nuestro Héroe Nacional, continuador de la obra comenzada por Céspedes, que supo en su tiempo valorar con justicia a Carlos Manuel y en sus discursos sobre el 10 de octubre reconocer a los hombres del 68, defender ese legado y sobre este, conformar la unidad, la guerra necesaria para poder terminar la obra que ellos comenzaron, y tener una Cuba libre e independiente; pero también al intelectual y político que conformó un pensamiento que es hoy uno de los pilares ideológicos y éticos de la causa que defendemos.
Pero no se puede homenajear a plenitud el 10 de octubre de 1868, sin tener presente a Fidel Castro, cespediano por convicción y líder revolucionario que en el siglo XX, tomó la antorcha encendida por Céspedes y teniendo a Martí, como mentor esencial, supo conducir al pueblo cubano a su verdadera y definitiva independencia, hacer una revolución socialista y antimperialista en el traspatio de Estados Unidos, la mayor potencia imperialista de la historia y valorar en su tiempo y para todos los tiempos, el significado del 10 de Octubre. Ahí están sus discursos, intervenciones y reflexiones.
Vale la pena contestar hoy varias peguntas: ¿Por qué el 10 de octubre? ¿Por qué Céspedes?, ¿Por qué La Demajagua, Manzanillo y Bayamo?, ¿Casualidad o Causalidad?
El alzamiento del 10 de octubre de 1868 es el resultado de un proceso conspirativo que se venía gestando en el orden práctico y organizativo desde mediados de esa década, con la formación de grupos conspirativos en varias regiones del país, sobre todo en la del Cauto-Guacanayabo, conformada por las jurisdicciones de Bayamo, Manzanillo, Jiguaní, Holguín y Las Tunas; ademán de las de Puerto Príncipe y Nuevitas, que se expresaron en la constitución de Juntas Revolucionarias, lideradas fundamentalmente por propietarios azucareros y ganaderos, varios de ellos abogados e integrantes de logias masónicas, que sirvieron de sede a reuniones conspirativas. En muchos de aquellos hombres había una influencia de ideas de progreso social, propias de las luchas y el pensamiento más progresista europeo de la época, países donde habían estudiado en sus colegios y universidades, graduándose de abogados, médicos e ingenieros. A la vez tenían la influencia de las luchas independentistas en América y la Guerra de Restauración en Santo Domingo, la lucha de los mexicanos contra la invasión francesa y la Guerra de Secesión en los Estados Unidos, donde algunos habían logrado alcanzar experiencias militares. Las ideas emancipadoras habían llegado también a sectores medios y trabajadores agrícolas, que, en el caso de Bayamo y Manzanillo, incluía a varios dominicanos con experiencia militar en la guerra contra la ocupación militar española de su país y que, durante el conflicto armado, estuvieron del lado de la Corona hispana.
Si bien en la historia, los procesos tienen antecedentes, que muchas veces se remontan bien atrás en el tiempo, y en el 10 de octubre no puede soslayarse todo lo acontecido en lo interno y lo externo; desde las revoluciones norteamericana, francesa y haitiana, el genocidio de la trata y la esclavitud, el proceso de formación de una nacionalidad propia, las corrientes ideológicas que se expresaron en diversos movimientos políticos desde la reforma, la independencia, la abolición y la anexión a Estados Unidos, la deposición de la monarquía española, y el Grito de Lares en Puerto Rico; los hechos que conducen al 10 de octubre, tienen un antecedente directo en la convocatoria en la isla, en noviembre de 1865 de la Junta de Información, que tenía como objetivo básico reunir información necesaria para preparar el plan de reformas del sistema colonial. Tras sesionar entre noviembre de 1866 y abril de 1867, no llegó a acuerdos importantes y las autoridades españolas hicieron caso omiso a lo discutido. El fracaso de este nuevo intento reformista, y el recrudecimiento de la política colonial con el restablecimiento de las Comisiones Militares y la reactivación de los Cuerpos de Voluntarios, hizo que muchos de los vacilantes ante el proyecto emancipador se convencieran de ya no abría otro camino que el de la lucha armada, como exhortaban los más radicales y decididos.
La década de los años 60 estuvo marcada, además, por la influencia de una crisis económica mundial, que afectó el precio del azúcar y una agudización de las contradicciones políticas y económicas entre España y Cuba.
Los grupos conspiradores se ampliaron, con una marcada influencia del cuerpo masónico del Gran Oriente de Cuba y las Antillas, creada bajo la influencia del médico trinitario Vicente Antonio de Castro, que tenía una proyección patriótica, laica y republicana y un carácter secreto, que permitió un espacio conspirativo de importancia. Muchos de los “hombres del 68” estuvieron en ella.
Previo al 10 de octubre, existían núcleos conspirativos en La Habana, Matanzas, Trinidad, Cienfuegos, Sancti Spiritus, Santa Clara, Remedios, Camagüey y Santiago de Cuba y, en especial, en Bayamo, Manzanillo, Jiguaní, Holguín y Las Tunas, donde su actividad era intensa. En esos momentos había el movimiento conspirativo, si bien no tenía una dirección central, si estaba expandido con mayor o menor fuerza en todas las regiones del país. Fue en esas zonas donde la organización conspirativa para el inicio de la guerra independentista más avanzó. Bayamo fue eje central y allí se creó el Comité Revolucionario, encabezado por Francisco Vicente Aguilera, junto a Perucho Figueredo y Francisco Maceo Osorio, que coordinaba los preparativos de esa amplia región.
Estos planes se aceleraron a partir del 4 de agosto de 1868, cuando los conspiradores se reúnen en la Convención de Tirsán[ Significa en lenguaje masónico “Asamblea de hermanos”.], celebrada en la finca de San Miguel del Rompe, en Las Tunas. Una segunda reunión, con menos participantes, efectuada en la finca Muñoz el 1 de septiembre, acordó realizar el alzamiento una vez terminada la zafra azucarera, pero existía una posición contraria, la que planteaba el levantamiento inmediato, que encabezada Carlos Manuel de Céspedes, quien estuvo ausente en este encuentro. Allí se acordó que los que adelantarán al alzamiento, serían declarados traidores a la patria y no se les consideraría cubanos, pero dejaban una ventana abierta: “En caso de ser descubierta la conspiración, o se librase orden de prisión contra cualquier conspirador, este quedaba autorizado en pronunciarse en armas y los demás lo apoyaría.”[ Hortensia Pichardo. “Las reuniones preliminares de la Guerra de 1868”, en Hortensia Pichado y Fernando Portuondo: Dos fechas históricas, Editorial de Ciencias Sociales, La habana, 1989, p. 22.]
El 4 de octubre, ante las dilaciones, Vicente García convocó a una reunión urgente en El Mijial, entre Las Tunas y Holguín, donde asisten representantes manzanilleros, bayameses, holguineros y tuneros. Además de Vicente García, estuvieron Donato del Mármol, Calixto García, Jaime Santiesteban, Ramón Ortuño y Francisco Muñoz, entre otros, los que acordaron el 14 de octubre como fecha de alzamiento. Aunque Céspedes tampoco estuvo presente, dejó sentado que se adheriría a cualquier levantamiento inmediato.
Un encuentro entre Céspedes y Aguilera, había sellado el compromiso de realizar el alzamiento para fines del mes de diciembre, pero días después, el 6 de octubre, reunidos los manzanilleros en el ingenio El Rosario de Calix, de Jaime Santiesteban, acordaron adelantar el levantamiento, avisar a todos los conjurados, y como primer acto de guerra, atacar la villa de Manzanillo. Por unanimidad, los presentes eligieron a Céspedes, General en Jefe del Ejército Libertador y Encargado del Gobierno Provisional Revolucionario. Ese día se levantó un acta de lo acordado, que solo pudo ser conocida por los historiadores en 1954.
En la madrugada del 9 de octubre, Céspedes comisionó a su primo Francisco Estrada Céspedes para comunicarle a su hermano Pedro María de Céspedes en la hacienda La Caridad de Macaca que adelantara la orden de alzamiento para el próximo día y que procediera a tomar la capitanía de Vicana. Igual misión llevó Agustín Valerino a Bartolomé Masó, quien debía esperar con los suyos en la hacienda San José de Blanquizal, guardando la entrada de Manzanillo. En esta hora, Céspedes redactó mensajes con destino a los directivos revolucionarios en Holguín, Las Tunas y Camagüey, poniéndolos al tanto del pronto alzamiento y los invitaba a apoyar la insurrección.[ Ramiro Guerra Sánchez: Guerra de los Diez Años, Editorial Pueblo y Educación, La Habana, 1986, t.1, pp. 113-114. Aunque no han aparecido las fechas exactas de estas comunicaciones, se consideran que fueron redactadas vísperas de la sublevación, porque está en correspondencia con los mensajes a los bayameses. Además, Céspedes no se arrogaba egoístamente un alzamiento para sí, por el contrario, quería alzamientos simultáneos en la Oriente y Camagüey. ]
El 10 de octubre de 1868, en el ingenio La Demajagua, comenzó una nueva fase de nuestra historia. Este día acompañaron a Céspedes: Bartalomé Masó que llegó el día 9 con unos 80 hombres, al igual que Manuel de Jesús Calvar (Titá Calvar) con unos 150 y Ángel Mestre y Juan Fernández Ruz con una nutrida partida. Ya en la madrugada del 10, se incorpora Juan Hall Figueredo con unos 200 hombres. En total hay en La Demajagua unas 600 personas.
A las diez de la mañana, Céspedes ordenó tocar la campana del ingenio, llamando a todos a formación en el batey, incluyendo a la veintena de esclavos de su propiedad. Entonces Carlos Manuel sale llevando la bandera, acompañado por Candelaria Acosta Fontaine “Cambula”, quien la había confeccionado.
Emocionado presentó los ideales de la lucha en una arenga inicial: “Ciudadanos: ese sol que veis alzarse por la cumbre del Turquino, viene a alumbrar el primer día de la libertad e Independencia de Cuba.[ Ibídem, t.1, p. 104.]
En ese momento solo contaba con poco más de cien armas propiamente dichas: fusiles Spencer y Remington, carabinas Minié, escopetas calibres 16 y 22, arcabuces, pistolas y revólveres. El resto de los hombres esgrimían machetes de trabajo, algún sable y lanzas de maderas.
A continuación trazó un vivo cuadro de la barbarie española con los cubanos liberales y la sistemática violación de los elementales derechos humanos. Puntualizó el deber de todos los hijos de esta tierra de levantarse en armas contra un poder tan despótico, injusto y opresor. Habló de los grandes beneficios que disfrutaban las naciones civilizadas, donde regían los sagrados derechos del hombre.[ Miguel García Pavón: Ofrenda de cariño. El grito de Yara, Imprenta de Manzanillo, Oriente, 1923, p.13.] En todos inculcó la fe en la victoria con las palabras siguientes: “Desde luego, podemos conquistar la libertad empuñando las armas, ya que el país lo quiere y no faltarán rifles que traerán las expediciones.”[ Ídem.] Manifestó que de aquella lucha debía surgir una Cuba libre y feliz, orgullo de su pueblo. Y con fuerza gritó: “¡Independencia o muerte! ¡Viva Cuba Libre!”, siendo coreado por sus compatriotas.[ Ídem.]
Después se dirigió a los esclavos, congregados en el lateral derecho: “Ciudadanos: Hasta este momento habéis sido esclavos míos. Desde ahora, sois tan libres como yo. Cuba necesita de todos sus hijos para conquistar su independencia. Los que me quieran seguir que me sigan; los que se quieran quedar que se queden. ¡Todos seguirán tan libres como los demás![ Carlos Manuel de Céspedes: Escritos, t.1, p.105; Emilio Bacardí Moreau: Crónicas de Santiago de Cuba, Imprenta Arroyo y Hermanos, Santiago de Cuba, 1923, t. IV, pp.32-33.]
Se cuenta que Céspedes, muy emocionado, hizo una señal a Cambula Acosta, y esta avanzó y tomó en sus manos el asta de la bandera. Un golpe de viento la hizo ondear. Antes de entregar el pabellón a Emilio Tamayo, Céspedes pidió a Cambula que dijera algunas palabras a los reunidos. La joven un poco nerviosa, exhortó a los presentes a defender la bandera al precio de la muerte: “Ante esta bandera no podrán flaquear jamás por muy difícil que sea la meta. Es preferible la muerte antes que cederla al enemigo.”[ Rafael Estenger: Céspedes, el precursor, Imprenta Hernández, La Habana, 1949, p. 79.]
A la sombra de la bandera tricolor, los presentes juraron vengar los agravios de la patria y perecer en la contienda antes que retroceder en la demanda. Céspedes señaló que los acompañaría hasta el final de sus días, y si tenía la gloria de morir antes que ellos, entonces saldría de la tumba para recordar los deberes patrios y el odio que todos debían tener al gobierno español.[ Carlos Manuel de Céspedes: Escritos, t.1, p.105; José María Izaguirre: Asuntos cubanos. Colección de artículos y poesía, p.11. ]
Desde ese primer momento, Céspedes tuvo clara la necesidad estratégica de extender la lucha armada a toda la Isla, cuestión que la abordó después de la jura de la bandera. En este sentido anunció: “Nuestra meta es llegar con las legiones del Ejército Libertador hasta las riberas del río Almendares, cuyas límpidas aguas apagarán la sed de nuestros corceles prontos a hollar con sus cascos el último rincón donde se oculta el ibero.”[ José Joaquín Garcés: “Efemérides de la Revolución cubana. La Demajagua-Yara-Bayamo”, en periódico La Discusión, La Habana, 10 de octubre de 1915, p. 4.; José Joaquín Garcés: “El grito de Yara”, en revista Bohemia, 9 de octubre de 1965, pp. 100-101. ]
Céspedes presentó el Manifiesto de la Junta Revolucionaria de la Isla de Cuba, dirigido a sus compatriotas y a todas las naciones civilizadas, en el cual exponía las causas generales de la contienda y la política de guerra a seguir. El Manifiesto de La Demajagua fue aprobado por los cientos de hombres reunidos en aquel ingenio azucarero de Manzanillo, viendo en el mismo, el fiel reflejo de sus ideas y sueños.
Pero también expuso lo que consideraba posible y necesario en ese momento, la necesidad de la eliminación gradual y bajo indemnización de la esclavitud y la centralización del mando civil y militar en una sola persona, como premisa para encauzar la guerra, lo que no sería aceptado por otros grupos conspirativos, especialmente en el Camagüey.
El hecho trascendental del 10 de octubre, y la figura cimera de Céspedes, no pueden significar el olvido de lo ocurrido casi de inmediato en otras partes del centro-oriente de Cuba. El árbol no nos puede hacer olvidar el bosque.
Una evidencia contundente de la magnitud del movimiento conspirador, es la cantidad de hombres y mujeres que se sumaron durante esos días. Un ejemplo es que, tras el fracaso de la primera acción en Yara, el 11 de octubre, cuando en la confusión de ese crítico momento, quedó junto a Céspedes, un reducido grupo de hombres, y uno de ellos exclamó: ¡Todo se ha perdido!, el iniciador de la Revolución, expresó: Aun quedamos doce hombres. ¡Bastan para hacer la independencia de Cuba![ Ángel Maestre: “Apuntes históricos: los comienzos de la Revolución”, en revista Bohemia, La Habana, a.63, no. 40, 1º de octubre de 1971, p. 103. Cf. Periódico Patria, Nueva York, a. 3, no. 132,10 de octubre de 1894, pp.1- 2. ], y al día siguiente, ya se multiplicaban las fuerzas insurrectas.
En Las Tunas, desde el 11 de octubre comenzaron a concentrarse los patriotas encabezados por Vicente García González, Francisco Muñoz Rubalcaba, Francisco Varona González, Julián Santana, Ramón Ortuño Rodríguez y Francisco Vega Espinosa en el campamento El Hormiguero, a las afueras de la ciudad, sumando unos 300 hombres, los que estaban escasamente armados. El día 13, los sublevados entraron en la ciudad, arrasaron con algunas barricadas y el enemigo buscó amparo en la Iglesia de San Gerónimo, donde hicieron una fuerte resistencia. El poblado estaba prácticamente en poder de los libertadores, pero ante la falta de artillería para destruir los portones de la iglesia, tuvieron que suspender el ataque.
En Jiguaní se pusieron sobre las armas, en la finca Santa Teresa, Donato del Mármol, Calixto García, Benjamín Ramírez, Rafael Milanés, Ignacio Tamayo, Juan Bautista Rondón y Félix Figueredo, al frente de unos 300 hombres. De inmediato cortaron la línea telegráfica entre Bayamo y Jiguaní. A las once tomaron sin mucho esfuerzo la capitanía de Santa Rita. Al mediodía asaltaron la villa de Jiguaní y tras un breve tiroteo, rindieron al teniente gobernador Federico Muguruza y Lersundi[ “Campaña de Jiguaní”, en periódico El Cubano Libre, a.1, n. 4, martes 27 de octubre de 1868, p. 1.]. Esa misma tarde, los insurrectos de Jiguaní dominaron las capitanías de Baire y los cuartones de Maibío, Contramaestre y Venta de Casanova.
Por su importancia estratégica en el eje Bayamo- Holguín-Santiago de Cuba, Céspedes reforzó con fuerzas la región, enviando a Máximo Gómez. Por ello en la zona se produce la primera carga al machete en Tienda del Pino o Piro de Baire el 26 de octubre de 1868.
Casi simultáneamente se alzó en el ingenio azucarero Las Mangas, en las cercanías de Bayamo, Perucho Figueredo, al frente de 200 hombres. Sólo 32 portaban carabinas y escopetas. A su lado estaban Carlitos de Céspedes, Ismael de Céspedes Yero, Fernando Fornaris Céspedes, José Joaquín Palma y Lucas del Castillo, entre otros distinguidos de esa localidad. En tanto, en el partido de El Horno tomó las armas Ángel Céspedes con un pequeño grupo.[ Benjamín Ramírez Rondón: “Memorias autobiográfica de la guerra” (inédita), p.6.] En Buey Arriba secundó el grito, Miguel de Céspedes y Fornaris al mando de 60 patriotas.
En Holguín, el 14 de octubre, secundó la guerra el bravo Julio Grave de Peralta, en Guayacán del Naranjo, cercano a las riberas del río Cauto, al mando de unos 120 parciales, mientras en el partido de Yareyal lo hizo el maestro Manuel Hernández Perdomo. A ellos siguieron Félix Camejo en San Andrés; los hermanos Arcadio y Elías Leyte Vidal Delgado, en Mayarí; y Luis de Feria Garayalde, en la zona de Tacajó. El día 16, las fuerzas de Grave de Peralta tuvieron su bautismo de fuego en Cayos del Papayal.
En Santiago de Cuba secundaron el alzamiento, patriotas de la talla de Flor Crombet, los Maceos, Guillermón Moncada, los Amábile, los Cebreco, los Ducasse, y otros. Un ejemplo claro de ese temprano apoyo fue el alzamiento el 14 de octubre de la partida de Nicolás Pacheco, en la zona de Mayarí Arriba y las comarcas cercanas. Las acciones rebeldes acometidas en la jurisdicción, fueron abundantes y comprendieron la ya referida toma de Baire el 13 de octubre y operaciones de incautación de viejas armas y municiones, caballos y otros útiles para la guerra. Como parte de las acciones iniciadas en la región de Cuba, se produjo la toma del poblado de Palma Soriano por Donato Mármol,[ Archivo Histórico Provincial de Santiago de Cuba, Fondo: Gobierno Provincial, Leg. 735, Exp. 36.] y de El Cobre, a cargo de los generales Luis Marcano, Félix Figueredo y el estrenado coronel José de Jesús Pérez de la Guardia.[ Ibídem, Págs. 48-49 y 78-79.]
No olvidar, que el juramento que Mariana Grajales hizo hacer a su esposo e hijos, fue días después del alzamiento de Céspedes. Ante el crucifijo les dijo: “De rodillas todos, padre e hijos, delante de Cristo, que fue el primer hombre liberal que vino al mundo, juremos libertar la patria o morir por ella” [ Eusebio Leal: Discurso el 10 de octubre de 2017 en el Cementerio de Santa Ifigenia. ACN] Ese día saldrían tres de sus hijos a incorporarse al Ejército Libertador, encabezados por el primogénito de su segundo matrimonio: José Antonio de la Caridad Maceo y Grajales.
La toma de Bayamo, segunda población del Oriente de Cuba, el 20 de octubre, fue la victoria militar independentista más importante, que propició, aunque temporal, una capital para la revolución. Allí se cantó por primera vez, el Himno Nacional, Céspedes organizó su primer gobierno, que contó con su órgano de prensa, El Cubano Libre.
El 4 de noviembre de 1868, en Las Clavellinas, 76 camagüeyanos iniciaban la revolución en esa región. El día 6, el capitán Luis Magín Díaz, al frente de una partida, ocupó el poblado de Guáimaro. A continuación, prendió la llama insurrecta en los partidos de Cascorro, Sibanicú y Caonao, siendo dominados en su totalidad por los patriotas.
Contrario al criterio de Céspedes –acerca de una jefatura única- los camagüeyanos dividieron el mando en civil y militar, y supeditaron el segundo al primero. Difícil fueron los inicios en la región por las vacilaciones, traiciones y maniobras, pero Ignacio Agramonte con su accionar en Minas, salvó la insurrección y adquirió un prestigio como político y militar que lo acompañaría hasta su muerte.
A los camagüeyanos se sumó en diciembre de 1868 una expedición formada mayoritariamente por habaneros –muchos de ellos provenientes de los medios universitarios- bajo el mando de Manuel de Quesada. La relación habanera-camagüeyana, a la que después se sumarán villareños, reforzó la tendencia civilista dentro de la revolución.
El 6 de febrero de 1869, se levantaron los villareños en varios puntos de la región bajo la dirección de una Junta Revolucionaria encabezada por Miguel Gerónimo Gutiérrez. Fue un alzamiento simultáneo, numeroso, pero mal armado, que se extendió a todas las zonas del centro de Cuba: Santa Clara, Remedios, Cienfuegos, Sancti Spiritus, Trinidad y Morón. En el cafetal González, entre Santa Clara y Manicaragua, el día 7, se reunieron la mayoría de los grupos levantados en armas y aprobaron una Declaración, que hasta hoy no se ha podido ubicar. Ante la disyuntiva de avanzar hacia Occidente o retroceder hacia Oriente, adoptaron la última opción.
La ofensiva contra la capital del gobierno de Céspedes, Bayamo, conocida como Creciente de Balmaseda culminó, en enero de 1869, con la toma por las tropas españolas de la ciudad. Bayamo fue defendida heroicamente, pero de forma inexperta. Antes de abandonarla, el 12 de enero se llevó a cabo un acto de enorme significación independentista: el incendio de la ciudad antes que entregarla al enemigo.
Es muy importante recordar hoy las valoraciones del propio Céspedes, de José Martí y Fidel Castro sobre el significado del 10 de octubre, los principios que se defendían y de los hombres que lo secundaron ese día y en lo adelante.
Céspedes, sobre el que se conoce quizás más a partir de sus hechos, nos legó un amplio pensamiento, contenido en sus cartas, proclamas, decretos y su diario. Resumo estas breves ideas suyas, que ilustran al Céspedes decidido, preclaro y consecuente que se levantó en armas el 10 de Octubre:
En San Miguel del Rompe señaló: “Señores: La hora es solemne y decisiva. El poder de España está caduco y carcomido. Si aún nos parece fuerte y grande, es porque hace más de tres siglos que lo contemplamos de rodillas. ¡Levantémonos!”[ “Sobre la oportunidad del levantamiento, San Miguel del Rompe, agosto 4 de 1868”, t.1, p.105.]
Al ser nombrado Presidente en Guáimaro, expresó: “Cubanos: con vuestro heroísmo cuento para consumar la independencia. Con vuestra virtud para consolidar la República. Contad vosotros con mi abnegación.” [ “Al pueblo cubano al ser nombrado Presidente de la República, Guáimaro, abril 11, 1869”, t.1, p.180.]
Sobre la necesidad de la unión, reafirmaba en carta y en proclama: ¨… sin unión no se puede triunfar (…) la desunión prolonga la lucha, acaba de desolar el país y aumenta la cifra de las víctimas inmoladas.”[ A Carlos del Castillo, Julio 16 de 1871, t.2, p.189.] … “Yo siempre he creído que la unión es la que puede hacernos triunfar, y que debemos posponerlo todo a ese triunfo, que es el que nos puede dar honra y prosperidad.” [ Comunicación a la junta revolucionaria de la Habana. Cuartel general en la Veguita, marzo 1ro 1869, t.1, p.157.]… “El patriotismo y la unión son nuestros baluartes y bajo su amparo seremos invencibles.” [ Proclama a los cubanos, febrero 5, 1871, t.1, p. 227.]
Años más tarde, José Martí fue el orador principal en las actividades convocadas en Nueva York por los patriotas cubanos en la conmemoración del 10 de octubre. Martí valoraba:
1887: “Los misterios más puros del alma se cumplieron en aquella mañana de La Demajagua, cuando los ricos, desembarazándose de su fortuna, salieron a pelear, sin odio a nadie, por el decoro, que vale más que ella: cuando los dueños de hombres, al ir naciendo el día, dijeron a sus esclavos: “iYa sois libres!” [ OC. Tomo IV, pp. 215-226.]
1890: “Porque nuestra espada no nos la quitó nadie de la mano, sino que la dejamos caer nosotros mismos; y no estamos aquí para decirnos ternezas mutuas, ni para coronar con flores de papel las estatuas heroicas, ni para entretener la conciencia con festividades funerales, ni para ofrecer, sobre el pedestal de los discursos, lo que no podemos ni intentamos cumplir; sino para ir poniendo en la mano tal firmeza que no volvamos a dejar caer la espada…” [ Ob. Cit., 255.]
1891: “Proclamar que nunca fue tan vehemente ni tan tierno en nuestras almas, el culto de la Revolución. Aquellos padres de casa, servidos desde la cuna por esclavos, que decidieron servir a los esclavos con su sangre, y se trocaron en padres de nuestro pueblo; aquellos propietarios regalones que en la casa tenían a su recién nacido y su mujer, y en una hora de transfiguración sublime, se entraron selva adentro, con la estrella a la frente; aquellos letrados entumidos que, al resplandor del primer rayo, saltaron de la toga tentadora al caballo de pelear; aquellos jóvenes angélicos que del altar de sus bodas o del festín de la fortuna salieron arrebatados de júbilo, a sangrar y morir, sin agua y sin almohada, por nuestro decoro de hombres; (….)
¡Y todo el que sirvió, es sagrado! El que puso el pie en la guerra; el que armó un cubano de su bolsa; el que quiso la redención de buena fe, y le sacrificó su porvenir y su fortuna, …... I A todos los valientes, salud, y salud cien veces, ¡aunque se hayan empequeñecido o equivocado!” [ Ob. Cit., t. IV, p. 26.]
Martí fue el continuador del 10 de octubre, él que organizó a un pueblo a través de un Partido, el que unió voluntades y generaciones y con el alzamiento del 24 de febrero de 1895, se levantó de nuevo junto a todo un pueblo.
Pero 60 años después, Fidel Castro, que ya venía de enfrentar el golpe de estado del 10 de marzo, formar una organización insurreccional clandestina, dirigir las acciones del 26 de julio con los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, guardar prisión, convertida en fecunda etapa de preparación teórica y política y que se encontraba en el exilio preparando el reinició de la lucha, que vendría en el Granma, fue el orador principal del acto organizado el 9 de octubre de 1955 en el parque de Chapultepec, en Ciudad México.
Decía Fidel: “Al venir para dirigirles la palabra, viene a mi mente una frase de Martí en ocasión de conmemorarse también el 10 de octubre, vísperas de la independencia de Cuba. Dijo Martí que había algo de vergüenza en la oratoria en esos tiempos de sobra de palabras y falta de hechos; que la palabra había caído en descredito porque los débiles, los vanos y los ambiciosos habían abusado de ella'… Por eso, al venir a este acto sencillo, pero emotivo y solemne, siente uno la necesidad de despojarse de todas las retóricas para verter nuestro corazón sobre los que nos escuchan.”[ Todos los fragmentos del discurso están tomados de la transcripción del mismo. En la OAH se conserva copia del audio grabado del discurso de Fidel Castro.]
“Y para nosotros este acto tiene el valor de un alto simbolismo; tiene el valor que para todo hombre puede tener, por ejemplo, la bandera de su patria; la bandera, un pedazo de lienzo en colores, simboliza para el hombre su patria, simboliza todo el amor que los hijos de un país puedan sentir por ella.”
“Hago aquí la profesión de fe en América, y la hago con la fe que sentimos en nosotros mismos; la hago con la seguridad de que América va a terminar cansándose, que América ya se está cansando, que América se está hastiando de tanta casta de politiqueros y de traidores y de opresores…. el pensamiento de Martí y la espada de Bolívar van a volver a centellear en América.”
Trece años más tarde, en 1968, Fidel tuvo el privilegio de hablar en el centenario del 10 de octubre. Esa tarde-noche, en ese lugar sagrado, para muchos el templo de la Patria, Fidel valoró la trascendencia del 10 de octubre y a Céspedes como su principal protagonista.
Nos decía Fidel: “¿Qué significa para nuestro pueblo el 10 de Octubre de 1868? ¿Qué significa para los revolucionarios de nuestra patria esta gloriosa fecha? Significa sencillamente el comienzo de cien años de lucha, el comienzo de la revolución en Cuba, porque en Cuba solo ha habido una revolución: la que comenzó Carlos Manuel de Céspedes el 10 de Octubre de 1868. Y que nuestro pueblo lleva adelante en estos instantes.”[ Todas las citas están tomadas de la transcripción del Discurso pronunciado por Fidel Castro. Versiones Taquigráficas del Gobierno Revolucionario.]
“No hay, desde luego, la menor duda de que Céspedes simbolizó el espíritu de los cubanos de aquella época, simbolizó la dignidad y la rebeldía de un pueblo —heterogéneo todavía— que comenzaba a nacer en la historia.”
Nos llamaba Fidel entonces a “…. que nuestro pueblo conozca su historia, es necesario que los hechos de hoy, los méritos de hoy, los triunfos de hoy, no nos hagan caer en el injusto y criminal olvido de las raíces de nuestra historia; es necesario que nuestra conciencia de hoy, nuestras ideas de hoy, nuestro desarrollo político y revolucionario de hoy —instrumentos …. que no podían poseer en aquellos tiempos los que iniciaron esta lucha— no nos conduzca a subestimar por un instante ni a olvidar por un instante que …, los éxitos de hoy más que éxitos de esta generación son, y debemos decirlo con toda sinceridad, éxitos de los que un día como hoy…., se levantaron …. y libertaron a los esclavos y proclamaron la independencia e iniciaron el camino del heroísmo … que sirvió de aliento y de ejemplo a todas las generaciones subsiguientes.”
Hará mañana un año, que, en el 150 aniversario del 10 de octubre, las generaciones continuadoras de la Revolución, representadas por el Presidente Miguel Diaz-Canel Bermúdez, rindieran homenaje a Céspedes y a los hombres del 68. Nuestro Presidente nos decía: “Las reflexiones de un apasionado de la historia como Fidel, fueron, aquel día, más que discurso, una sensible invitación a revisitar con el corazón y la mente definitivamente libres de viejas lecciones importadas y reduccionistas, el dramático curso del proceso iniciado cien años antes, en este valle -tan próximo al pantano por donde él mismo reingresaría al país, en 1956, con la expedición destinada a rescatar la revolución frustrada, por la intervención extranjera- y a la vista de las montañas, donde la generación del centenario pelearía otra vez por la independencia, con la misma entrega que los fundadores de la nación.”[ Discurso del Presidente Miguel Diaz-Canel Bermúdez en el 150 aniversario del 10 de octubre, en periódico Granma, 11 octubre 2018.]
Por ello, concluyo, reafirmando junto a Fidel: “Esas banderas que ondearon en Yara, en La Demajagua, en Baire, en Baraguá, en Guáimaro; esas banderas que presidieron el acto sublime de libertar la esclavitud; esas banderas que han presidido la historia revolucionaria de nuestro país, no serán jamás arriadas. Esas banderas y lo que ellas representan serán defendidas por nuestro pueblo hasta la última gota de su sangre.”[ Fidel Castro Ruz: Discurso en el acto celebrado en la Escalinata de la Universidad de la Habana, 13 de marzo de 1965, en Discursos e intervenciones de Fidel Castro, disponible en URL: http: www. cuba. cu/gobierno/discurso/ ]
* Intervención en el espacio “Cultura y nación: el misterio de Cuba”, de la SCJM, 9 de octubre del 2019.
FIDEL CASTRO: LA HISTORIA Y LA ÉTICA REVOLUCIONARIA
Jorge Luis Aneiros Alonso
Con dos ideas conceptuales quiero comenzar mis palabras, en este homenaje a Fidel Castro en el 93 aniversario de su natalicio y que se relacionan con la historia y la ética, tan unidas, en su pensamiento y acción.
Fidel señaló: (...) Nosotros tenemos que saber mucha Historia de Cuba por una cuestión de identidad, para que nosotros nos sepamos valorar a nosotros mismos, para que nuestro pueblo se valore asimismo. ¨
José Martí dijo hace más de 100 años: “Todo hombre está obligado a honrar con su conducta privada, tanto como con la pública, a su Patria”.
Historia y ética, ética e historia, constituyen congruencias en la obra de Fidel Castro. Por la profundidad de sus ideas, el ejemplo personal, la permanencia en la dirección y su influencia social, el líder indiscutible de la Revolución Cubana Fidel Castro Ruz, nos legó un pensamiento sobre la historia y la ética.
El precepto martiano “La Patria necesita sacrificios. Es ara y no pedestal. Se le sirve, pero no se la toma para servirse de ella.” [ José Martí, O.C. Tomo I, pág. 196. Carta a Ricardo Rodríguez Otero.] , fue una práctica constante en Fidel, a partir de cumplir con la máxima de predicar con el ejemplo y de ser consecuente con lo expresado por el héroe nacional José Martí, de que “la pobreza pasa, lo que no pasa es la deshonra, que con pretexto de la pobreza suelen echar los hombres sobre sí”.[ José Martí. O.C. Tomo II, pág. 361. La delegación del PRC a los club.]
Fidel Castro Ruz desde muy temprano desarrolló la característica de pensar de manera independiente. El mismo ha señalado que “…era un niño privilegiado (…) Tengan en cuenta que a mí me pusieron 12 años a pupilo en un colegio religioso, con una enseñanza dogmática y yo soy sencillamente revolucionario. Soy revolucionario porque toda mi vida pensé con mi propia cabeza, toda mi vida me negué a aceptar las mentiras de otros. Soy revolucionario producto de mi propio análisis, de mi propio juicio, de mi propia observación de las realidades.” [ Fidel Castro. Discurso en la clausura del IV Congreso de Educación Superior. La Habana. Granma, p.2.]
En su formación inicial de base religiosa, incidió además su relación con personas pobres, de escasos recursos, que le ayudaron a conformar un sentido de justicia. En Birán conoció de cerca la pobreza. Sus recuerdos de esta etapa lo remontan a las filas de desempleados analfabetos que hacían colas en las proximidades de los cañaverales. Al referirse al papel que jugaron estas circunstancias en la formación de su ideal de justicia social, Fidel ha expresado: “ … creo que toda la vida tuve una idea de lo justo y de lo injusto, y bastante temprano porque lo viví y lo sufrí (…) Creo que un conjunto de cosas me hicieron, primero, poseer ciertas normas éticas, y luego, la vida me hizo imposible adquirir una cultura de clase, una conciencia de una clase diferente y superior a la otra (…) esa fue la base con la cual después desarrollo una conciencia política ( …) en mi caso, no la adquiero porque proceda de una clase pobre, proletaria, campesina, humilde, no la adquiero por mis condiciones sociales, mi conciencia la adquiero a través del pensamiento, a través de la razón, y a través del desarrollo de un sentimiento y de una convicción profunda”.[Ignacio Ramonet. Cien horas con Fidel. Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado. Pág. 52. ]
Estar al tanto, desde su adolescencia, de acontecimientos internacionales como la Guerra Civil en España y lo que significó para el pueblo español la caída de la República Española, y cómo este hecho contribuyó a dar paso a la II Guerra Mundial, sin lugar a dudas también marcaron su pensamiento.
El pensamiento ético de Fidel Castro, caracterizado por un profundo humanismo, como el que se expresa en la entrega total a la causa de la Revolución Cubana, y a las causas más justas existentes hoy en el mundo, posee también una profunda raíz martiana. La lectura de los textos martianos durante su adolescencia lo convierte en un simpatizante de esas ideas y fue importante contribución en la formación de una cultura política sólida desde su juventud. Así como jugaron un rol esencial en la formación de su pensamiento patriótico los discursos de Martí en conmemoración al 10 de octubre y al 27 de noviembre, adonde demuestra admiración que sentía por los luchadores cubanos.
El propio Fidel Castro los califica como: “(…) una catarata de ideas en un pequeño arroyo de palabras”.[Ignacio Ramonet. Cien horas con Fidel. Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado. Pág. 52.] Consultando la obra martiana conoció Fidel su concepción de la “República con todos y para el bien de todos”, la organización del partido y su significado en el logro de la unidad en la Revolución, su crítica profunda al imperialismo norteamericano y sus pretensiones de apoderarse de América Latina, así como sus simpatías por los trabajadores. El independentismo, antiimperialismo y latinoamericanismo consecuentes, que caracterizan el pensamiento martiano, aportaron valores éticos inigualables al pensamiento revolucionario de Fidel Castro, quien asumió una vez más, consecuentemente el precepto martiano: “Toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz”. Sobre el significado de esta frase el propio Fidel expresó: “Lo que me agrada especialmente de la frase de Martí es la idea de la insignificancia del hombre en sí, ante la enorme trascendencia y la magnitud inabarcable del universo, la realidad de que somos realmente como un minúsculo fragmento de polvo que flota en el espacio. Mas esa realidad no disminuye un ápice la grandeza del hombre; por el contrario, la eleva (…)”.[Discurso en el Aula magna de la Universidad Central de Venezuela el 3 de febrero de 1999. La Habana. Editora Política. Pág. 45. ]
Cuando en septiembre de 1945, matrícula en la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana, vinculándose a la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) y más tarde al Partido del Pueblo Cubano (Ortodoxos), y en 1948 en nombre de la FEU visitó Venezuela, Panamá y Colombia, para participar en la preparación del Congreso Latinoamericano de Estudiantes cuyo objetivo era demandar la soberanía panameña sobre la Zona del Canal, exigir la independencia de Puerto Rico y reclamar la eliminación del colonialismo, adonde lo sorprende además las jornadas del Bogotazo, testigo y participante circunstancial de la insurrección del pueblo colombiano, lo hacen identificarse más con la causa de la justicia social en un pueblo en revolución, sería gran experiencia para un revolucionario en formación, la asunción en la toma de conciencia de los problemas de Cuba y América Latina, de su liderazgo y altos valores cívicos.
Sobre lo que aportó esa experiencia colombiana en su formación revolucionaria expresó: “(…) aquella experiencia me hizo identificarme más con la causa de los pueblos. Las ideas marxistas, todavía incipientes, no tuvieron nada que ver con nuestra conducta, fue una reacción espontánea de nuestra parte, como jóvenes con ideas martianas, antiimperialistas, anticolonialistas, y predemocráticas.”[Ignacio Ramonet. Cien horas con Fidel. Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado. Pág. 138.]
Sus valores académicos sobresalieron en 1950 al obtener los títulos de Licenciado en Derecho Diplomático y Doctor en Derecho Civil, estudios que realizó en un complejo y difícil medio que le exigió mucho tiempo frente a los libros. Al valorar esta etapa tan importante de su vida, expresó: “Y si le digo que en esa universidad me hice revolucionario, fue porque hice contacto con algunos libros…en lo que yo me había convertido ya, antes de encontrarme con el material marxista o leninista, era en un comunista utópico. Comunista utópico es el que no parte de una base científica ni histórica, sino de algo que le parece muy mal, de la existencia de la pobreza, injusticias, desigualdades, una insuperable contradicción entre sociedad y verdadero desarrollo”.[Ignacio Ramonet. Cien horas con Fidel. Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado. Pág. 140. ]
La lectura de obras marxistas como “El Manifiesto Comunista” o “El Estado y la Revolución” contribuyeron a completar su pensamiento político y revolucionario. Destaca que las influencias fundamentales en su formación son: “De Martí, inspiración, su ejemplo y muchas cosas más; pero sobre todo la ética (…) La ética, como comportamiento, es esencial, y una riqueza que no tiene límites. (…) De Marx recibimos el concepto de lo que es la sociedad humana (…) Marx nos mostró lo que era la sociedad y la historia de su desarrollo. Sin Marx, usted no puede encajar ningún argumento que interprete de forma razonable los acontecimientos históricos, cuáles son las tendencias y la evolución probable de una humanidad que no ha terminado de evolucionar socialmente”[Ignacio Ramonet. Cien horas con Fidel. Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado. Pág. 142.]
La génesis de los escritos y discursos de Fidel Castro, está en La Historia me Absolverá[ La historia me absolverá, Edición anotada. Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado, 2005], documento programático de la lucha insurreccional, que tuvo como base el alegato en el juicio por los sucesos del 26 de julio de 1953, y que es la expresión de un pensamiento revolucionario en evolución, un pensamiento avanzado, en desarrollo, que tiene un valor teórico que puede ser útil desde el punto de vista económico y político, pero más que ello, aporta desde el camino de la ética porque contribuye a conocer el camino de los revolucionarios.
En las propias interpretaciones que se derivan de esta obra encontrarán una clave ética de conducta: Ser sincero, no ocultar ni tergiversar jamás la verdad. Luchar contra la mentira, el engaño, la demagogia y el fraude, Cultivar la vergüenza, el honor y la dignidad, y Fomentar y cumplir la disciplina, el respeto y la lealtad conscientes al Partido, a la Constitución y demás leyes.
Desde la organización del Movimiento 26 de Julio y la lucha insurreccional predicó y defendió el alcance humanista que debe tener un revolucionario, pero sobre todo un dirigente. La concepción humanista en la dirección del proyecto revolucionario cubano que comenzó a estructurarse a partir del Primero de enero de 1959 es expresión genuina de la atención a las necesidades del pueblo que se concretó en un conjunto de medidas institucionales, políticas, culturales y económicas que tuvieron como pauta ética y dialéctica las ideas preconizadas por Martí.
Una idea recurrente en su pensamiento está determinada por la coherencia en su pensamiento ético, desde los momentos de su actividad revolucionaria, y lo más importante, ser consecuente con sus principios. ¨La revolución siempre fue fiel a sus normas, a su ética…¨[ Fidel Castro. Discurso en el X Aniversario del MININT, 6 de junio de 1971], expresó en varias oportunidades; y señaló a la educación como la vía más efectiva para crear una ética, pues está convencido que ¨…… la educación es el arma más poderosa que tiene el hombre de crear una ética, para crear una conciencia, para crear un sentido del deber, un sentido de la organización, de la disciplina, de la responsabilidad…[ Fidel Castro. Graduación del III Contingente del Destacamento Pedagógico, 13 de julio de 1979.]. Cualidades que articulan con principios de organización, disciplina, responsabilidad y eficiencia.
Para Fidel Castro ¨…La ética, la moral y la fe no pueden ser detenidas con nada…[ Fidel Castro. Acto por la VI Caravana de amistad EU-Cuba, 19 de septiembre de 1996.],…¨No se sabe lo que vale tener una ética y una línea de conducta digna. Esa es la fuerza más poderosa de la que se puede disponer...[ Fidel Castro. Acto en la Iglesia Riverside, Nueva York, 8 septiembre de 2000.]. Está reafirmando la idea rectora de que la ética, y la moral mantenida como línea de conducta son esenciales en la conducta de los revolucionarios y dentro de ellos a los que cumplen misiones públicas, todo ello sin hiperbolizar su rol y sin dejar de reconocer que ¨El acceso al conocimiento y la cultura no significa por si solo la adquisición de principios éticos; pero sin conocimientos y cultura no se puede acceder a la ética...[ Fidel Castro. Clausura del Congreso Pedagogía, 7 de febrero de 2003.].
Cuando reflexionó sobre el papel de la ética y como esta comienza a formarse expresó: ¨Yo he pensado mucho en el papel de la ética ¿Cuál es la ética de un revolucionario? Todo pensamiento revolucionario comienza por un poco de ética, por un poco de valores que lo inculcaban los padres, le inculcaban los maestros...[ Ibídem]
En varias intervenciones públicas, insistió Fidel en el papel de la conciencia y la ética: ¨…Nosotros demostramos que el ser humano puede y debe ser mejor. Nosotros demostramos el valor de la conciencia y de la ética…[ Fidel Castro. Constitución del Contingente Henry Reeve. 19 de septiembre de 2005]…. El enemigo no se imagina el apoyo con que cuenta la Revolución, nosotros lo sabemos y todo ha sido sobre la base de patriotismo, de ética, de respeto…[ Fidel Castro. Clausura del VI Congreso de los CDR. 28 de septiembre de 2003.]
Desde fecha tan temprana, como febrero de 1959, en que Fidel Castro asumió su primer cargo en el gobierno, al ser designado Primer Ministro del Gobierno Revolucionario, señalaba ¨....los hombres que sirven al estado tienen que ser hombres de vocación para que la administración, el estado, que es la del pueblo,….funcione mejor que cualquier tipo de institución…[ Fidel Castro. Discurso en la toma de posesión del cargo de Primer Ministro, 16 febrero de 1959.]
Y desde el propio inicio de su labor administrativa, que en el caso de Cuba, por su simultaneidad con la dirigencia política y su condición de líder revolucionario, lo administrativo y lo político tienen una unidad conceptual y práctica en Fidel Castro, señalaba que primero era necesaria una depuración administrativa, para barrer con funcionarios venales heredados de gobiernos anteriores, por eso señalaba que en sus inicios ¨…el problema era que no quedaran realmente funcionarios que deshonraran la administración, funcionarios inmorales…[ Fidel Castro. Discurso en Asamblea de fabricantes de calzado, 1959.]
Al abordar las normas de conducta de los funcionarios públicos, Fidel Castro señalaba tempranamente ¨…nuestras normas se guían por un principio moral recto, decimos lo que pensamos y hacemos lo que decimos…[ Fidel Castro. Discurso en el Primer Aniv. de la huelga del 9 de abril, 1959]
El anterior enunciado constituye en sí un reto para todo funcionario y ciudadano. Decir lo que se piensa requiere libertad, valor y responsabilidad, y en ello Fidel ha sido un ejemplo. Si lo anterior es un reto, lo segundo es aún un peldaño superior, hacer lo que se dice, predicar con el ejemplo y ser consecuente con lo se promete o se expresa. La historia de la Revolución Cubana, en lo que a su liderazgo respecta ha sido consecuente con ese enunciado, y cuando lo que se dice no se puede luego hacer o lograr, se expone y se asumen las responsabilidades, como fue en la Zafra de los Diez Millones en 1970.
Señalando la diferencia del gobierno revolucionario con las administraciones burguesas anteriores, Fidel Castro expresaba que ¨...por primera vez el gobierno no solamente se ocupó de establecer normas morales, de establecer la más completa y absoluta honradez en la administración de los fondos públicos, de erradicar el vicio,… de perseguir el contrabando, de perseguir el tráfico de drogas…[ Fidel Castro. Discurso en la Asamblea de Empleados del Comercio, 1959.]. Esta idea se ha mantenido como espíritu de lucha, de brújula para la dirección, no porque nunca se hayan dado estos fenómenos, sino la definición conceptual, política y ejemplarizante de sus máximos dirigentes en establecer normas morales, tanto en la praxis del discurso político y la ejecución administrativa como en los documentos rectores.
Nada de lo anterior es lograble si no se cumple lo que Fidel Castro señalaba en fecha tan temprana como 1963: ¨Dentro del país tiene que haber disciplina, tiene que haber responsabilidad, dentro de la administración tiene que haber seriedad y responsabilidad, autoridad…[ Fidel Castro. Acto de graduación de 300 instructores revolucionarios. Teatro Chaplin, 16 de marzo de 1963]. A decir de Fidel, en última instancia ¨...El pueblo sabe que lo que tenemos, por encima de todo es honradez…[ Fidel Castro. Discurso en Sancti Spiritus, 6 de enero de 1959.].
Ese reto planteado a la actuación política se desarrolla en un contexto internacional donde la corrupción es galopante y en determinados campos práctica habitual, por eso Fidel Castro estaba consciente que ¨…hay otra cosa que nos perjudica, paradójicamente nuestra honradez, porque en este mundo de hoy, en materia de comercio no se imaginan ustedes cuanta corrupción hay..[ Fidel Castro. Día de la Ciencia Cubana, 15 de enero de 1997] y años después señalaría¨…garantizar la honradez total de los que ocupan las más altas responsabilidades políticas y administrativas, convertir la política en un sacerdocio…[ Fidel Castro. Entrevista concedida a Federico Mayor Zaragoza, 22 de junio de 2000.]
Refiriéndose precisamente a los valores en la gestión pública en Cuba, señaló: “Hay que cultivar valores, no queda otra alternativa, dentro del máximo de libertad, porque los valores auténticos son aquellos que se practican en medio de la mayor libertad del mundo... El gran desafío es cómo reunimos todas las inteligencias, todos los valores y todas las éticas para alcanzar esos objetivos”.[ Castro, Fidel: Conferencia magistral en la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Santo Domingo: Editora Universitaria, UASD, 1998, p. 84.]
Ese pensamiento ético de Fidel Castro, está presente también en sus análisis históricos y en sus valoraciones sobre nuestra historia y los historiadores.
Su concepto de la historia lo definió en la carta enviada en 1984 a la Oficina de Asuntos Históricos en su XX aniversario: “Para nosotros, la historia, más que una minuciosa y pormenorizada crónica de la vida de un pueblo, es base y sostén para la elevación de sus valores morales y culturales; para el desarrollo de su ideología y su conciencia; es instrumento y vehículo de la Revolución.”[ Archivo de la Oficina de Asuntos Históricos.]
Y lo que significó la historia en su formación, la definió en el año 2000, cuando se reunió con los historiadores en el Palacio de las Convenciones: ¨ Saben lo primero que yo aprendí en mi vida, un poco de Historia y de la Historia me salieron todas las demás ideas, de los hechos de la Historia, de la nuestra y de la Historia Universal. “[ UNHIC. Notas tomadas de su intervención en el Taller La historia, el historiador, la sociedad cubana actual y los retos del nuevo milenio. Palacio de Convenciones. 2000.]
Esa preparación histórica de Fidel, obtenida entre sus estudios curriculares y en sus propias lecturas, en la vida política, en la prisión, en la clandestinidad, en la sierra y después en los libros leídos durante el período revolucionario, se reflejó en su oratoria, en el análisis de la historia de Cuba y sus valoraciones sobre nuestras principales figuras y acontecimientos históricos.
Basta leer sus textos rechazando el golpe del 10 de marzo, La Historia me Absolverá, sus manifiestos y discursos en el exilio, como aquel que pronunció por el 10 de octubre en el parque de Chapultepec en México, o los elementos históricos que aparecen en sus cartas y partes militares en la Sierra Maestra, o en sus discursos durante la Caravana de la libertad, sobre todo aquel en la noche-madrugada del 1 al 2 de enero de 1959 en el parque Céspedes de Santiago de Cuba.
Pero los más integrales y de mayor profundidad histórica han sido sus discursos conmemorativos por el centenario de la Demajagua, en el centenario de la caída en combate de Ignacio Agramonte, en el centenario de la Protesta de Baraguá, en el 50 aniversario de la fundación de nuestro primer partido marxista-leninista, en el 20 aniversario del 26 de julio, en el 30 aniversario del triunfo de la Revolución, en las honras fúnebres de las víctimas de los bombardeos mercenarios el 16 de abril de 1961, en el 35 aniversario de la victoria de Playa Girón, en el homenaje a los combatientes caídos en las misiones internacionalistas y el análisis histórico que incluyó en su Informe al Primer Congreso del Partido en 1975. Estas medulares intervenciones aparecen recogidas en el libro Fidel Castro, Un solo camino, una sola línea revolucionaria, compilado en la Oficina de Asuntos Históricos, y precedidos por el texto de Eusebio Leal: “Fidel Castro: el revolucionario que vivió bajo la urgencia de los profetas”. Y que podrán adquirirlo al concluir la actividad.
Fidel también alertó que en la historia no hay que decir jamás una mentira pero no se podría decir todas las verdades que uno conoce. El máximo de verdad es posible pero ninguna mentira. Esto es un reto para los historiadores, sobre todo para los que trabajan los años más recientes, a los que Fidel aconsejaba que hay cosas que tienen que esperar porque están vivos los personajes y los hijos de los personajes y los nietos.
Hace casi 20 años Fidel señalaba que ¨….Este país tiene muchas cosas que contar, todavía quedan muchas cosas que hacer, este país tiene muchas ideas que transmitir.¨ No le ha faltado razón y ese es también otro reto para lo que investigan la historia, hurgar y profundizar en lo que queda por investigar, en periodos, hechos, personajes, situaciones que necesitan darse a conocer o promoverlas y divulgarlas con mayor énfasis.
La obra de Fidel, su ejemplo, sus valoraciones sobre la historia y las misiones que nos señaló serán una brújula y un estímulo permanente en la obra de los historiadores cubanos. Reconocimos a muestro Comandante con el Premio Nacional de Historia y estará junto a nosotros en las ideas, en nuestra obra y en nuestros corazones.
Muchas gracias
INTERVENCIÓN DEL PRESIDENTE DE LA UNHIC EN EL ACTO NACIONAL POR EL DÍA DEL HISTORIADOR CUBANO EN LA FILIAL DE CIEGO DE ÁVILA
6 de julio de 2019
Compañeros de la presidencia, historiadores avileños, distinguidos invitados.
La Unión de Historiadores de Cuba instituyó el Día del Historiador Cubano, como escenario ideal para estimular y dar a conocer la obra de nuestros historiadores. En los centros de investigación, en escuelas y universidades, museos, archivos y bibliotecas; desde el periodismo e incluso desde la afición, se hace efectiva su obra. Es esta también una oportunidad para que la sociedad cubana pueda visualizar con mayor nitidez, el aporte de los historiadores por la historia y la defensa del patrimonio histórico de la nación.
En todas nuestras filiales se están realizado actividades de estímulo, donde se entregan los diplomas reconocimiento nacionales correspondientes a este año, a miembros de la UNIÓN y a instituciones, que se han destacado en varios de los diversos campos en que se desarrolla nuestra actividad: la investigación, la bibliotecológica, la labor periodística, la preservación del patrimonio histórico y cultural, la historia de las ciencias y la promoción de la historia local. De igual manera la UNHIC promueve el otorgamiento de condecoraciones estatales a sus miembros, desarrollándose un proceso comenzado en el exitoso XXIII Congreso Nacional de Historia, en Bayamo, Granma y que se extenderá hasta el 7 de diciembre, 38 aniversario de la fundación e la UNHIC. Reciban nuestra felicitación los avileños reconocidos en este acto.
La celebración de la actividad central por el Día del Historiador en Ciego de Ávila, es un reconocimiento especial a sus historiadores y a la Filial de la UNHIC, que ha logrado avances en varios frentes, entre los que destacamos la afiliación con 355 miembros y la existencia de 33 secciones de base, que abarcan todos sus municipios, la cual estará siempre necesitada de estabilidad y consolidación de la vida interna, el sostenido trabajo en la preparación de los maestros y profesores, las acciones en la divulgación de la historia provincial y local en la prensa plana, la radio y el telecentro, su sistema de eventos históricos y las publicaciones logradas durante estos años por varios de los asociados en el territorio.
La celebración del Día del Historiador ha sido también espacio para impulsar y dar a conocer la convocatoria del II Coloquio Internacional de Historiadores, con sede en La Habana en abril del 2020, avanzar en la conformación de la convocatoria del XXIV Congreso Nacional de Historia en Pinar del Rio en el 2021, que tendrá como antesala en esta Filial, en el año próximo, el Evento Ávila, espacio integrador de la historia provincial y local, donde esperamos una masiva participación, la atención a tarjas y sitios históricos y la definición de tareas conjuntas con el Archivo Provincial, la Delegación de la UPEC y el Centro Provincial del Libro, a partir de los convenios nacionales que la UNHIC ha firmado. Actualmente se avanza en establecer nuevos convenios con el ICRT, la ACRC, el MES y el MINED
Confiamos que los historiadores avileños responderán también a otros espacios que se han ido creando desde la UNHIC para estimular los estudios históricos en el país: Becas de Investigación, que financiarán proyectos investigativos a partir de su selección por un jurado especializado; en este noviembre deben otorgarse las diez primeras, Concurso de Investigación Histórica, dedicado este año al periodo 1959-1976, en los estudios sobre la Revolución en el poder, donde se publicará la obra premiada, los Premios de la Crítica Histórica, que premian anualmente los mejores libros publicados que se presentan a concurso, y las nuevas posibilidades de publicar por nuestros asociados, libros y artículos a través de las Ediciones UNHIC y la revista El Historiador. A partir del 2020 todas las Filiales contarán con el Premio Provincial de Historia, que incluye diploma y premio en metálico.
Apreciamos avances en la inserción del trabajo de la UNION en la sociedad avileña, a través de sus vínculos con el Partido, el Gobierno, la Dirección Provincial de Cultura, la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana y otras instituciones y organizaciones.
Lo logrado y lo que resta por hacer forma parte del programa de trabajo elaborado a partir de los planteamientos y acuerdos de la Asamblea General de Miembros de la UNHIC realizada en junio de 2018, que incluye también la mejoría de las condiciones de las sedes de las filiales, que en el caso de Ciego de Ávila se plantea un cambio de lugar; la atención a la conservación del patrimonio histórico, incluyendo el azucarero, y reimpulsar el proyecto de las historia provinciales y municipales, que en el caso de esta provincia no se ha logrado publicar ninguna de ellas: la provincial está en fase de edición en el Instituto de Historia de Cuba y las municipales, en su mayoría aún no están presentadas.
Compañeros:
La celebración del Día del Historiador y la Jornada que le ha dado lugar, ha coincidido con la celebración del IX Congreso de la UNEAC. Los debates realizados, los documentos programáticos aprobados y el discurso del Presidente Miguel Diaz-Canel, aportan a la política cultural cubana, y trazan ejes directrices, que serán insertados donde nos corresponda, en el trabajo de la UNHIC y de los historiadores.
Son muchos los retos y las tareas que tiene por delante la UNHIC en el país y en Ciego de Ávila. Con la acción de sus dirigentes y asociados y con el apoyo del Partido, el Gobierno, Cultura y las demás instituciones que se relacionan con la historia, seguiremos avanzado en proyectos donde no se olvidarán las indicaciones y valoraciones que nos trasmitió el líder histórico de la Revolución. Fidel señalaba: (...) Nosotros tenemos que saber mucha Historia de Cuba por una cuestión de identidad, para que nosotros nos sepamos valorar a nosotros mismos, para que nuestro pueblo se valore asimismo.¨…… Este país tiene muchas cosas que contar, todavía quedan muchas cosas que hacer, este país tiene muchas ideas que transmitir. Ustedes tienen que estar unidos, estar organizados y ….tienen que jugar un papel muy importante …...¨
Ese rol que apuntaba Fidel, se percibe en lo logrado, en la presencia de ustedes, en la obra que realizan, y las que debemos emprender o consolidar en la investigación, la enseñanza y la preservación del patrimonio histórico. El país tiene en los historiadores un baluarte, que seguirá expresándose con el trabajo y los aportes que realizan a la historia nacional y local.
En la conmemoración del Día del Historiador Cubano:
¡Viva la Revolución Cubana ¡
¡Vivan los historiadores cubanos ¡
Hasta la victoria, Siempre.
INTERVENCIÓN DEL PRESIDENTE DE LA UNHIC
29 Junio 2019
La Unión de Historiadores de Cuba instituyó el Día del Historiador Cubano, como escenario ideal para estimular y dar a conocer la obra de nuestros historiadores: a los que investigan profesionalmente, y a los que lo hacen desde la docencia, los museos, los archivos, las bibliotecas, el periodismo e incluso desde la afición. También es un momento en que la sociedad cubana puede visualizar con mayor nitidez, lo que los historiadores hacen por la historia y la defensa del patrimonio histórico de la nación.
En todas nuestras filiales se están realizado actividades de estímulo y como ha sido hoy aquí, se entregan los diplomas reconocimiento nacionales correspondientes a este año a miembros de la UNIÓN y a instituciones, que se han destacado en varios de los diversos campos en que se desarrolla nuestra actividad: la investigación, la bibliotecológica, la labor periodística, la preservación del patrimonio histórico y cultural, la historia de las ciencias y la promoción de la historia local. De igual manera la UNHIC promueve el otorgamiento de condecoraciones estatales a sus miembros. En los próximos días en sesión solemne se entregará la Distinción por la Cultura Nacional y se conforman propuestas para la Medalla Alejo Carpentier.
La celebración de este acto es un reconocimiento a los historiadores capitalinos y a la Filial de la UNHIC, que ha logrado avances en varios frentes, entre los que destacamos el crecimiento en afiliados y secciones de base, -necesitado ahora de la estabilidad y la consolidación de la vida interna-, el sostenido trabajo en la preparación de los maestros y profesores de conjunto con la Dirección Provincial de Educación, la estructuración de una cartelera integradora para la promoción de los espacios permanentes que en la capital promueven diversas temáticas históricas. Además de los que ya existían, en esta etapa se crearon dos nuevos:
LA REVOLUCIÓN CUBANA EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE, organizado por la UNHIC y la Casa del ALBA Cultural. Se realiza el primer miércoles de cada mes, a las 3.00 p.m..
HISTORIA Y LIBERACIÓN: DOS SIGLOS DE PENSAMIENTO EN CUBA, organizado por la UNHIC y el Memorial José Martí.. Se realiza el cuarto martes de cada mes a las 2.00 p.m.
A estos se unen:
CULTURA Y NACIÓN: EL MISTERIO DE CUBA, organizado por la Sociedad Cultural José Martí (SCJM).
SALA DE CONFERENCIAS SOBRE CULTURA HISPANO CUBANA, organizado en la Asociación de Beneficencia Catalana.
LA SABATINA DE FRESA Y CHOCOLATE, auspiciado por ARTEX en el Centro Cultural Fresa y Chocolate.
CÁTEDRA EMILIO ROIG DE LEUCHSENRING, organizado por el Instituto de Historia de Cuba.
MEMORIAS DE LA GUERRA, organizado por el Instituto de Historia de Cuba con el coauspicio del Centro Dulce María Loynaz.
TALLER FRANCISCO PÉREZ GUZMÁN, organizado por la Casa de Altos Estudios Fernando Ortíz de la UH.
JOSÉ MARTÍ Y SU VISIÓN ACERCA DE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA A LA LUZ DEL SIGLO XXI, organizado por el Centro de Estudios Martianos (CEM).
TRINCHERA DE IDEAS, Organizado por la UNHIC y el Memorial de la Denuncia.
CÁTEDRA DE ESTUDIOS HISTÓRICOS CELIA SÁNCHEZ MANDULEY, organizada por la Oficina de Asuntos Históricos.
CÁTEDRA HONORIFICA PARA EL ESTUDIO DEL PENSAMIENTO Y LA OBRA DE FIDEL CASTRO, de la Universidad de la Habana.
Seguiremos fortaleciendo la promoción, visibilidad y concurrencia en estos espacios y seguro se sumaron otros en lo adelante, hasta crear un sólido circuito que aporte al conocimiento de la historia en la capital del país.
La Habana estuvo dignamente representada en el exitoso XXIII Congreso Nacional de Historia, realizado en Bayamo. Ya se trabaja en la organización del II Coloquio Internacional de Historiadores, con sede en La Habana en abril del 2020 y en la convocatoria del XXIV Congreso en Pinar del Rio en el 2021, que tendrá como antesala en esta Filial, en el año próximo, el Simposio de Historia habanera Emilio Roig, donde esperamos una masiva participación.
Confiamos que los historiadores habaneros responderán también a otros espacios que se han ido creando desde la UNHIC para estimular los estudios históricos: Becas de Investigación UNHIC, que financiarán proyectos investigativos a partir de su selección por un jurado especializado; en este noviembre debe otorgarse las diez primeras, Concurso de Investigación Histórica, dedicado este año al periodo 1959-1976, en los estudios sobre la Revolución en el poder, donde se publicará la obra premiada, los Premios de la Crítica Histórica, que premian anualmente los mejores libros publicados que se presentan a concurso, y la posibilidad de publicar por nuestros asociados, libros y artículos a través de las Ediciones UNHIC y la revista El Historiador.
Apreciamos avances en la inserción del trabajo de la UNION en la sociedad habanera, a través de sus vínculos con el Partido, el Gobierno, la Dirección Provincial de Cultura, la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana y otras instituciones y organizaciones.
Es un estimulo para nosotros que coincida la celebración el Día del Historiador en La Habana con la Jornada por el 500 aniversario de la fundación de la capital de la nación y que sea el día escogido para celebrarlo, el momento en que Emilio Roig fuera declarado Historiador de la Ciudad. Llegue a los historiadores capitalinos y a la Oficina del Historiador de La Habana, nuestra felicitación.
Son muchos los retos y las tareas que tiene por delante la UNHIC en La Habana. Con la acción de sus dirigentes y asociados y con el apoyo de las instituciones que en la capital atienden esferas de los estudios históricos, seguirá avanzado en proyectos donde no se olvidarán las indicaciones y valoraciones que nos trasmitió el líder histórico de la Revolución. Fidel señalaba: (...) Nosotros tenemos que saber mucha Historia de Cuba por una cuestión de identidad, para que nosotros nos sepamos valorar a nosotros mismos, para que nuestro pueblo se valore asimismo.¨…… Este país tiene muchas cosas que contar, todavía quedan muchas cosas que hacer, este país tiene muchas ideas que transmitir. Ustedes tienen que estar unidos, estar organizados y ….tienen que jugar un papel muy importante …...¨
Ese rol que apuntaba Fidel, se percibe en lo logrado, en la presencia de ustedes, en la obra que realizan, y las que debemos emprender en la investigación, la enseñanza y la preservación del patrimonio histórico en la capital. El país tiene en los historiadores capitalinos un baluarte, que seguirá expresándose con el trabajo y los aportes que realizan a la historia nacional y local.
En la conmemoración del Día del Historiador Cubano:
¡Viva la Revolución Cubana ¡
¡Vivan los historiadores cubanos ¡
Hasta la victoria, Siempre.
INTERVENCIÓN DE JORGE LUIS ANEIROS ALONSO, PRESIDENTE NACIONAL DE LA UNIÓN DE HISTORIADORES DE CUBA EN LA SESIÓN SOLEMNE DE LA ASAMBLEA MUNICIPAL DEL PODER POPULAR DE SANCTI SPÍRITUS POR EL 505 ANIVERSARIO DE LA FUNDACIÓN DE LA CIUDAD.
4 de junio de 2019.
Compañeros de la Presidencia, delegados e invitados a esta sesión solemne de la Asamblea Municipal del Poder Popular en Sancti Spiritus.
La Ciudad conmemora hoy un nuevo aniversario de su fundación. Hace 505 años, a unos kilómetros de donde nos encontramos, el Adelantado Diego Velázquez y Fray Bartolomé de las Casas, junto a un grupo de conquistadores españoles establecieron el primer asentamiento de la villa. Surgía así lo que para muchos historiadores, es la cuarta fundada por los españoles en Cuba.
Las villas fundacionales cubanas se crean como parte de un proceso colonizador de conquista entre 1511 y 1515, donde no existen documentos fundacionales precisos, pero, el análisis documental de las cartas cruzadas entre Velázquez y el Rey, más los libros de los cronistas de indias, permiten establecer fechas conmemorativas, interpretando las fuentes de la época.
En el caso de Sancti Spiritus, no fue hasta que se preparó el 480 aniversario de la ciudad en 1994, en medio de los avatares del periodo especial, que el gobierno local a propuesta de los historiadores espirituanos, declaró el 4 de junio como fecha conmemorativa fundacional y desarrolló el primer programa integral de celebraciones. Desde entonces, cada 4 de junio, los espirituanos y toda Cuba tienen un lugar en el tiempo para homenajear a la ciudad y sus habitantes; un especial motivo para agregar nuevas obras o remozar y hacer más bellas y funcionales las existentes. El 500 aniversario en el 2014 y la posterior sede del acto nacional del 26 de julio, permitieron avanzar en el cuidado de la actual imagen de la ciudad, que con su Iglesia Mayor, el Puente sobre el Yayabo, el Teatro Principal y el Parque Serafín Sánchez, le dan un sello único, que la distingue de sus homólogas en Cuba. A ello se une el trazado de su centro histórico, Independencia y su paseo peatonal y la emblemática Avenida de los Mártires, los demás parques tradicionales, entre otras edificaciones, y más reciente, con su toque de modernidad, la bella y funcional terminal de ómnibus nacionales.
Cuanta historia se atesora en estos 505 años. Atrás han quedado siglos de conquista, vasallaje y esclavitud; ejemplos de patriotismo y cubanía, de luchas por la independencia y la justicia social; y desde hace más de 60 años, victoria y obra transformadora revolucionaria, socialismo y plena soberanía, vigencia del pensamiento martiano y fidelista.
Resumir esa historia en este acto de homenaje a la ciudad, monumento nacional, se hace difícil, pero no puedo dejar de reflejar, momentos trascendentales de la historia de este municipio.
A diferencia del resto de las primeras villas españolas, que se establecieron en la costa o cerca de ella, Sancti Spíritus se asentó en un paraje interior que, en medio de la isla, podría facilitar el acceso de la costa sur a la norte, al respecto se refería Bartolomé de Las Casas: ¨ Diego Velázquez (...) ordenó que se poblase otra villa más dentro en la tierra, cuasi en medio de las dos mares del Sur y del Norte, y llamó la villa de Sancti Spiritus"
El proceso de fundación de la ciudad puede enmarcarse desde la primavera de 1514, hasta su traslado definitivo a las márgenes del Yayabo en 1522, destacándose el acto fundacional, el famoso sermón del arrepentimiento del Padre Las Casas y la violenta represión en 1521 a la llamada revuelta comunera en Sancti Spíritus, que depuso del cargo en nombre del rey al alcalde elegido por los vecinos.
Desde 1522 la ciudad está en este lugar. Las primeras casas se situaron muy próximas al río, con la iglesia en el mismo sitio que ocupa hoy la Iglesia Parroquial Mayor. El Sancti Spiritus de los siglos XVI al XVIII estuvo marcado por la ganadería y en menor media por la producción azucarera y los cultivos varios y un lento desarrollo urbano, que comienza a tomar auge en el siglo XIX, cuando se enlaza por ferrocarril con Tunas de Zaza y se realizan construcciones de mayor prestancia, con una superior presencia esclava africana. No fue hasta más de 300 años posterior a su fundación, que se recibió en Sancti Spíritus el 24 de julio de 1867, la Real Orden de su Majestad la Reina Isabel II de España, fechada el 12 de mayo, por la que se le otorgaba el Título de Ciudad.
El pensamiento político preponderante entre los espirituanos a fines de la década de los 60 del siglo XIX, era el independentismo, y comenzaron a aparecer grupos que conspiran en conexión con la Junta Revolucionaria de La Habana y muy vinculada a la Junta Revolucionaria de Santa Clara que presidía el patriota Miguel Jerónimo Gutiérrez. El Grito de Independencia o Muerte lanzado por Carlos Manuel de Céspedes el 10 de octubre de 1868, en el Ingenio Demajagua, fue secundado por los espirituanos, que formaron su Junta Revolucionaria ya a finales de 1868, donde se destacó el joven médico y profesor del colegio El Salvador, Honorato del Castillo y Cancio.
Ante el aumento de las medidas represivas españolas se decide el alzamiento el 6 de febrero de 1869, en cinco puntos de la jurisdicción en forma simultánea: Honorato, Jefe del movimiento lo hace en Jobosí, Néstor Leonelo Carbonell en el Jíbaro, Leonte Guerra en Morón, Serafín Sánchez en la finca Los Hondones, y Marcos García en Banao.
Después de la Asamblea de Guáimaro, donde participó Honorato, este regresó al territorio espirituano y reasumió el mando de la División de Sancti Spíritus hasta su caída en combate el 20 de julio de 1869. La fuerte represión española obligó entre 1870 y 1873, a que el peso de los espirituanos pelearan en el Camagüey bajo las órdenes de Agramonte, entre ellos Serafín Sánchez. Con el inicio de la invasión de 1875, se reactivaron las operaciones militares en Sancti Spíritus, y en ello tuvieron gran incidencia la labor de Pancho Jiménez, Diego Dorado, José Antonio Legón y otros jefes mambises, cuyos nombres ostentan calles de la ciudad. Sancti Spíritus fue la base principal de operaciones de la Primera División del Ejercito Libertador. La Brigada de Sancti Spíritus estuvo bajo el mando de Serafín Sánchez en momentos del avance pacificador español, propinando fuertes golpes al enemigo, como fue en Nuevas de Jobosí.
Ante las maniobras españolas, el agotamiento y las divisiones internas en las filas cubanas, se impuso el Pacto del Zanjón, pero en la jurisdicción espirituana, Ramón Leocadio Bonachea, durante 14 meses se mantuvo operando, hasta que tuvo que deponer las armas, pero antes de partir al exterior, el 15 de abril de 1879, cerca del apeadero ferroviario de Jarao, firmó el acta donde afirmaba que abandonaba las armas sin acogerse a ningún pacto. Esta acción ha pasado a la historia como la Protesta de Hornos de Cal o Protesta de Jarao, singularidad en la historia política y combativa de la región.
Después de 1878, Sancti Spíritus continuó con la categoría de municipio que detentaba desde la época de la conquista, pero desde entonces formó parte de la recién creada provincia de Las Villas. El antiguo municipio quedó reducido casi a la mitad de su territorio pues se estableció como su límite oriental, el río Jatibonico del Sur.
Durante la Guerra Chiquita, en la jurisdicción de Sancti Spíritus se incorporaron grupos dirigidos por Serafín Sánchez, José Miguel Gómez y Juan Veloso.
El reinicio de la lucha independentista en 1895, bajo la dirección de José Martí y el Partido Revolucionario Cubano también involucró a Sancti Spiritus. En la ciudad se creó un grupo conspirativo encabezado por Luis Lagomasino Álvarez, que derivó en la constitución de una delegación del PRC. Posterior al levantamiento armado del 24 de febrero de 1895, varios independentistas, lograron levantarse en armas en la noche del 15 al 16 de mayo, en la finca La Cueva, cerca de Tunas de Zaza. Con la llegada de la Expedición Roloff-Sánchez-Mayía por Punta Caney, cerca de Tayabacoa, al sur de Sancti Spíritus, el 24 de julio de 1895, se produce el verdadero estado de guerra en el territorio.
En los tres años de lucha fueron múltiples las acciones en la jurisdicción espirituana, que abarcaba entonces además de los límites actuales del municipio, los que hoy ocupan los de La Sierpe, Taguasco, Cabaiguán y parte de Yaguajay. En esta zona operó el Generalísimo Máximo Gómez, por aquí avanzó el contingente invasor, en Las Damas cayó en combate el Mayor General Serafín Sánchez el 18 de noviembre de 1896, y aquí se vivió el drama terrible de la reconcentración española, con más de 3000 reconcentrados.
Tras la ocupación norteamericana y el advenimiento de la República neocolonial, Sancti Spiritus no experimentó un notable auge económico, prevaleciendo la ganadería, aunque también se desarrolló la producción tabacalera y azucarera. La ciudad quedó conectada por carretera con Trinidad, El Jibaro y con la Central con el resto del país y por ferrocarril se enlazó a la vía central. En el plano urbanístico creció hacia el norte y el suroeste, con el desarrollo de los barrios de Colón, Pueblo Nuevo y La Caridad y en su casco histórico se produjeron transformaciones. La politiquería y las luchas por el poder protagonizaron alzamientos caudillista como la guerrita de 1906 y la de la Chambelona en 1917. En la ciudad se crearon varias organizaciones gremiales, dentro de las que se destacó el Gremio de Escogedores, presidido por Pedro Larrea.
Durante la dictadura machadista, se constituyó la primera célula comunista espirituana el 5 de diciembre de 1930, encabezada por Mildreado Miranda y en junio de 1932 se estructuró el primer Comité Municipal. En la jurisdicción se produjeron varios alzamientos antimachadistas, destacándose el grupo al mando de Juan Blas Hernández.
En la república neocolonial se combatió la politiquería, el latifundio, la miseria, la corrupción y la desigualdad social.
Durante la lucha insurreccional contra la dictadura batistiana, en la ciudad se constituyeron organizaciones insurreccionales, destacándose la presencia del Directorio Revolucionario y del Movimiento 26 de julio, que contaron con la activa participación de hijos de esta tierra, destacándose Enrique Villegas Martínez, organizador del primer grupo guerrillero del Directorio en el Escambray y que cayera en acción el 24 de enero de 1958. En la ofensiva final revolucionaria dirigida por el Che en Las Villas, el 23 de diciembre de 1958, fuerzas del 26 de Julio y el Directorio Revolucionario tomaron la ciudad. Fue en ese momento, el municipio más importante en manos rebeldes.
Con el triunfo del 1 de enero de 1959, el Comandante en Jefe Fidel Castro, llegó a Sancti Spiritus al frente de la Caravana de la Libertad en la noche del 5 de enero y en el parque Serafín Sánchez pronunció su primer discurso a los espirituanos, donde nos dijo que esta ciudad, no era una más en su recorrido y señaló: Y si las ciudades se admiran y los pueblos se quieren por lo que han tenido de fe en las horas difíciles, es lógico que hacia esta ciudad, como hacia otras, especialmente en nuestra Patria, sintamos nosotros especial cariño… Esta vez –y eso es lo que comprende el pueblo al cabo de cuatro siglos–, por primera vez un pueblo manda; por primera vez los hombres que tienen las armas en la mano se inclinan reverentes ante el pueblo de Cuba [...]. Y decía también Fidel hace 60 años: [...] El pueblo sabe que lo que tenemos, por encima de todo, es honradez; que por el camino aprenderemos a hacer las cosas lo mejor posible, a hacer las cosas escuchando las opiniones de los que saben, poniendo siempre el oído al mandato y al sentimiento de nuestro pueblo [...]. / [...] Hemos triunfado porque creímos en el pueblo [...].
La obra de la Revolución en Sancti Spiritus hasta 1986, la reseñó Fidel, cuando volvió a hablarles a los espirituanos en el acto central por el 26 de julio en 1986. Recordemos hoy sus palabras: Yo, por lo pronto, puedo asegurar que este Sancti Spíritus, esta ciudad, no se parece en nada a aquella que visitamos, precisamente, el 6 de enero de aquel año donde, por cierto, les decíamos a los espirituanos que había llegado el momento de la verdadera Revolución. El territorio que hoy ocupa esta provincia era uno de los más pobres y atrasados del país, cuya economía estaba fundamentalmente basada en la agricultura, una agricultura bastante atrasada y con un buen número de terratenientes ocupando la inmensa mayoría de las tierras agrícolas de la provincia. En estos años de Revolución, el país ha invertido en la provincia de Sancti Spíritus, para su desarrollo económico y social, casi 2 000 millones de pesos.
[...] La Revolución ha tenido, afortunadamente, la oportunidad de reconstruir esos valores históricos, esos llamados cascos históricos, como lo hace en la ciudad de La Habana, lo ha venido haciendo en Trinidad y también en Sancti Spíritus. Nuestro pueblo, con una mayor cultura, tiene posibilidad de apreciar la importancia de estos valores.
El municipio, con sus 1152 km2 de extensión territorial, sus más de 120 000 habitantes, 14 consejos populares, 135 circunscripciones y 54 asentamientos; llega a su 505 aniversario con avances en diferentes frentes y la inauguración de nuevas obras de beneficio social y el renovado compromiso de las autoridades locales y provinciales, - estas últimas, las únicas en Cuba con el reto de salir victoriosas en organizar dos aniversarios cerrados de ciudades patrimoniales en un mismo año -, de hacer de Sancti Spiritus una ciudad aún más bella, limpia y querida por sus habitantes.
En este recuento histórico, no olvidamos la obra revolucionaria en la agricultura con el Plan Banao, en la ganadería con los planes de Managuaco y Dos Ríos, en la industria con el Combinado Rio Zaza, la Empresa Militar y las industrias de materiales, en la educación con escuelas en todos los niveles y cobertura total, la salud con dos nuevos hospitales, policlínicos, salas de rehabilitación, clínicas estomatológicas y Universidad Médica, el deporte con un nuevo estadio, salas polivalentes y hotel deportivo, la vivienda con nuevos repartos y urbanizaciones, la seguridad social, el saneamiento del Yayabo, los viales con nuevas calles y circurvalante, el desarrollo de las comunidades, la universalización de la educación superior y la nueva universidad integradora, el desarrollo del turismo con hoteles de mayor calidad y nuevas rutas de transporte.
La ciudad de Sancti Spiritus ha desarrollado una amplia cultura. En la memoria, el periódico El Fénix y la Revista Hero, la parranda espirituana, el coro de claves, Teofilito y Companioni, con Pensamiento y Mujer Perjura, el punto espirituano y el Santiago, Oscar Fernández Morera y su pintura; poetas y escritores de varias generaciones, Francisquito, Serapio y otros personajes populares. También el aporte de sus historiadores municipales: Manuel Martínez Moles, Segundo Marín García, Orlando Barreras Figueroa y María Antonieta Jiménez Margolles, la Oficina Técnica de Monumentos y el Centro de Patrimonio Cultural, los museos, salas y grupos de teatro, pintores y galerías de artes plásticas, los escultores con sus murales y monumentos, la Casa de la Cultura, la UNEAC, la Casa del Joven Creador, la Casa de la Trova, Luminaria y el Centro del Libro, el proyecto La Guayabera, el periódico Escambray, Radio Sancti Spiritus, Radio Vitral y Centro Visión Yayabo, la UNHIC, su evento de historia regional Serafín Sánchez y el XV Congreso Nacional de Historia que sesionó en esta ciudad hace 20 años; y la labor comunitaria en barrios, comunidades y centros educacionales, son entre otros, ejemplos de la cultura en Revolución.
Nuestro reconocimiento a los que contribuyeron y los que hoy continúan en el empeño para proteger y dar a conocer su patrimonio, a la dirección del Partido y del Gobierno desde el municipio, la entonces región y la actual provincia, a los funcionarios y trabajadores de Comunales, de la Construcción y Patrimonio. Deseamos éxitos a la Oficina del Conservador de la Ciudad en fase de implementación. Un reconocimiento especial al pueblo espirituano, por los logros alcanzados, por su sentido de pertenencia y de amor a la patria chica, -que por ella se empieza a amar la patria grande- y su desvelo por cuidar y proteger la ciudad, cumpliendo las normas urbanísticas y contribuyendo a su limpieza y embellecimiento.
En el 505 aniversario, la recordación perpetua a los héroes y mártires, a los que combatieron el dominio colonial, a las tiranías de Machado y Batista, a la contrarrevolución armada, a los mercenarios en Playa Girón y a los que cayeron en las honrosas misiones internacionalistas.
Espirituanos:
Coincide el 505 aniversario con un escenario complejo y difícil, donde nuevamente el garrote imperial quiere asfixiar y destruir la revolución cubana, profundizando el bloqueo con la aplicación del Capítulo III de la Ley Helms-Bulton y otras medidas económicas y políticas. Tal parece que no les bastan 60 años de políticas fracasadas. Se impone aún más que nunca, la unidad, la firmeza y el patriotismo, junto a la necesidad de hacer bien las tareas, de salir airosos en la batalla por la economía y la defensa
Este nuevo aniversario está imbricado con el aniversario 60 del triunfo de la Revolución y los 150 años de lucha libertaria. Bajo la guía del pensamiento y la obra de Fidel Castro, de la dirección de nuestro Partido y su Primer Secretario, el General de Ejército Raúl Castro y de nuestro gobierno, encabezado por el Presidente Miguel Diaz-Canel, continuaremos forjando una patria victoriosa y digna; socialista y antimperialista.
En Sancti Spiritus, dijo Fidel: ¨…aquí se puede hablar de patriotismo, aquí se puede hablar de firmeza, aquí se puede hablar de heroísmo, aquí se puede hablar de valentía, aquí se pueden desafiar todos los riesgos, todos los peligros, aquí se puede hablar de dificultades, como se puede hablar a lo largo y ancho de nuestra Patria, sin temor a ninguna de ellas.
También nos señalaba en la Plaza de los Olivos y parece que es hoy:
Con la fe de los días más difíciles, y con la fe y la seguridad que nos ha dado la victoria, digo hoy, le decimos al imperio y les decimos a los adversarios, que nuestro pueblo será capaz de vencer cualquier obstáculo, cualquier dificultad; que nuestro pueblo será capaz de marchar adelante incontenible, será capaz de vencer sus propias debilidades, será capaz de vencer sus propios defectos, será capaz de vencer sus propios errores. Y un pueblo… que no teme a nada, un pueblo que no se doblega ante nada ni ante nadie, es y será siempre un pueblo invencible.
¡Viva la Revolución Cubana!
¡Viva el aniversario 505 de la Ciudad de Sancti Spiritus!
¡Viva el pueblo espirituano!
Hasta la Victoria, Siempre.
INTERVENCIÓN DEL PRESIDENTE NACIONAL DE LA UNHIC EN EL ACTO CENTRAL POR EL 145 ANIVERSARIO DE LA CAÍDA EN COMBATE DE CARLOS MANUEL DE CÉSPEDES.
CEMENTERIO SANTA IFIGENIA,
27 de febrero de 2019.
Compatriotas:
En San Lorenzo, intrincado paraje de la Sierra Maestra, hoy en el santiaguero municipio del III Frente, cayó hace 145 años, enfrentando prácticamente solo a un destacamento español, que las evidencias apuntan estaba destinado a su captura; Carlos Manuel de Céspedes y del Castillo; el iniciador de la gesta independentista en Demajagua el 10 de octubre de 1868, el primero en armas en dar la libertad a sus esclavos, el primero en encabezar una administración genuinamente cubana, el primer Presidente de la República Cubana en Armas, el hombre que se ganó que lo recordemos siempre como el Padre de la Patria, por su acción inmortal de iniciar nuestra Revolución y no aceptar el chantaje español de cambiar sus principios por la vida de uno de sus hijos. “… Oscar no es mi único hijo, lo son todos los cubanos que mueran por nuestras libertades patrias.”, le contestó al Capitán General español.
Carlos Manuel de Céspedes, nacido el 18 de abril de 1819 en Bayamo, en el seno de una rica familia, desarrolla en esa villa sus primeros estudios, para luego cursar los de Derecho Civil en el Colegio de San Carlos en la capital de la isla. Completa su formación académica en España, donde obtiene el título de abogado en 1842. En ese año viaja por naciones europeas y conoce los sistemas de gobiernos y sus instituciones. Permeado de una sólida formación cultural, que incluye el dominio de varios idiomas y dotado de una elevada capacidad de análisis, concibe criterios referidos a la libertad y a la igualdad que definirán su actividad al regresar a Cuba.
En Bayamo se dedica a trabajar intensamente como abogado y en desarrollar sus ideas libertarias. Es encarcelado y desterrado en la Isla en cinco ocasiones por su actitud contra los desmanes españoles. El 24 de febrero de 1851 funda la Sociedad Cultural “La Filarmónica” de Bayamo, traduce La Eneida, escribe poesías y artículos. Se radicó definitivamente en Manzanillo en 1852, desde donde se afilia a la Sociedad Económica de Amigos del País y trabaja como Contador Secretario de la Junta de Fomento. Colabora en periódicos de varias localidades.
Este hombre de mármol, como lo llamara José Martí, simboliza el espíritu de combate, decisión y dignidad de los cubanos. Asistido de una gran visión política y revolucionaria, organiza a patriotas de Bayamo y Manzanillo para luchar por la libertad. No es casual que fuera el más decidido de todos en el empeño redentor. En San Miguel del Rompe, el 4 agosto de 1868 dice; “Señores: La hora es solemne y decisiva. El poder de España está caduco y carcomido. Si aún nos parece fuerte y grande, es porque hace más de tres siglos que lo contemplamos de rodillas. ¡Levantémonos!”.
En virtud de ello proclama el grito de independencia el 10 de octubre de 1868 en su ingenio Demajagua, libera a sus esclavos y los nombra ciudadanos con derechos idénticos a los demás. Ese día, con una clara visión de futuro, expresa que la Revolución por él iniciada no sólo tendría como desenlace la libertad de Cuba, sino, también la emancipación de América de la tutela extranjera.
Sus palabras: “Aún quedamos doce hombres: ¡bastan para hacer la independencia de Cuba!”, ante el primer revés en Yara, demuestran la fortaleza moral de la revolución, que se cristaliza con la victoriosa toma de la ciudad de Bayamo días más tarde. En heroicas jornadas es enarbolada la bandera de Céspedes, se canta el Himno de Bayamo, se edita El Cubano Libre y se adoptan medidas de alcance popular y democrático, Bajo la divisa de “Independencia o muerte” los bayameses abandonan la ciudad ante la imposibilidad de resistir la contraofensiva enemiga que la encuentra envuelta en llamas por la decisión patriótica de los revolucionarios.
Durante su gobierno desplegó una extensa actividad diplomática y establece correspondencia con diversos países del mundo, interesado en el reconocimiento de la independencia y beligerancia de la lucha de los cubanos. El Gobierno de Estados Unidos no mostró simpatía hacia la causa cubana. En julio de 1870, Céspedes advierte que el Gobierno de los Estados Unidos “a lo que aspira es a apoderarse de Cuba sin complicaciones peligrosas para su nación”.
Consecuente con sus avanzadas posiciones revolucionarias, el hombre de La Demajagua no descansa un solo día, ni acepta ninguna oferta del enemigo y en todo momento mantiene la dignidad del puesto confiado por su pueblo. En la manigua padece de enfermedades, pero nadie le puede impedir estar en los escenarios de combate. Representa en ese momento el más alto exponente de eticidad y civilidad de la nación; en cada momento mantiene un irrestricto respeto a las leyes revolucionarias y hace prevalecer la confianza ilimitada en el espíritu combativo del pueblo.
El 10 de agosto 1871, escribió ¨…la Revolución Cubana ya vigorosa es inmortal; … el pueblo de Cuba, lleno de fe en su destino de libertad, y animado de inquebrantable perseverancia en la senda del heroísmo y de los sacrificios, se hará digno de figurar, dueño de su suerte, entre los pueblos libres de América.”
Los años de guerra grande estuvieron cargados de momentos difíciles, intrigas políticas e incomprensiones que provocaron su deposición como Presidente el 27 de octubre de 1873. El 22 de abril ya en carta a quien le había puesto al tanto de las aprensiones de la Cámara e Representantes contra el Ejecutivo, le agradece su franqueza y le confiesa que conoce bien de esos manejos para deponerlo, pero le aclara que no le quitan el sueño, y le expresa: “Nada me remuerde, porque si puedo equivocarme es de buena fe y deseo que me lo hagan ver; pero a nadie le hago injusticia a sabiendas.” El 9 de agosto le escribió a Ana de Quesada desde la zona de Cambute y le dice que no deja un solo instante de trabajar para la causa de la libertad y remarca: “No puedo asegurar que lo haga con acierto, pero es con buena fe. … no hago intencionalmente agravios a nadie. Procuro proceder imparcialmente en mis resoluciones, y que haya orden y justicia. Jamás transigiré con los españoles sino sobre la base de nuestra independencia…¨
El 23 de enero de 1874 llegó Céspedes a la prefectura de San Lorenzo, a cargo del capitán José Lacret Morlot, donde fija su residencia. Entre sus ocupaciones están las de enseñar a leer y escribir a los vecinos de la ranchería.
El 27 de febrero, el 4º Batallón de San Quintín, ataca la prefectura. Avisado Céspedes del inminente peligro, corre desde el bohío de Francisca Rodríguez en que se encuentra hacia el monte, disparando dos balas de su revólver contra el enemigo. Los españoles lo abaten y su cuerpo inanimado cae por un barranco, donde bajan los contrarios y lo golpean con saña.
Es esta fecha, una de las más memorables de nuestra historia, porque ella representa el ascenso a la inmortalidad de un hombre clave en el independentismo cubano. La obra precursora de Carlos Manuel de Céspedes fue continuada por generaciones posteriores de compatriotas liderados por José Marti y Fidel Castro.
Desde hoy continuaremos un intenso programa de recordación al prócer que en el próximo abril, conmemoraremos el bicentenario de su nacimiento. Los historiadores cubanos, conscientes de la significación y trascendencia histórica de su personalidad, realizaremos el XXIII Congreso Nacional de Historia, en la ciudad de Bayamo dedicado a los doscientos años del nacimiento del Padre de la Patria y el 60 aniversario del triunfo de la Revolución Cubana; y que hará suyo, como lema, una frase de Céspedes. Frase que hoy cuando la nueva Constitución de la República ha sido refrendada ampliamente por nuestro pueblo, reiterando el carácter socialista, martiano y fidelista de la Revolución, iniciada por él hace 150 años; y el imperio y sus lacayos avivan sus amenazas y sueños de conquista,- recobra actualidad para los cubanos:
“La unión y el patriotismo son nuestros baluartes, y bajo su amparo seremos invencibles”.
Céspedes, ante tus restos mortales, franqueados por los de Mariana Grajales, la santiaguera, madre de la patria, que después que llamaste al combate en Demajagua, reunió a su esposo y sus hijos y los hizo jurar luchar por la independencia de su patria; por los del Héroe Nacional José Martí que fue continuador de tus ideas y te reconoció como el hombre del ímpetu que la patria necesitaba y por los de Fidel Castro, líder histórico de la Revolución Cubana, que fue martiano y cespedista y que recordando tú hazaña inmortal dijo en el centenario de tu grito libertario: ¨No hay, desde luego, la menor duda de que Céspedes simbolizó el espíritu de los cubanos de aquella época, simbolizó la dignidad y la rebeldía de un pueblo…que comenzaba a nacer en la historia¨; los cubanos de hoy juramos defender la independencia y las conquistas revolucionarias, con confianza y optimismo por nuestro futuro, por el que distes la vida hace 145 años.
¡Gloria eterna a Carlos Manuel de Céspedes!
¡Vivan los héroes y mártires de la Patria!
¡Viva Cuba Libre!
Hasta la Victoria, Siempre
INTERVENCIÓN EN LA APERTURA DEL ENCUENTRO DE ESCRITORES HISTÓRICOS EN LA FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO.
CASA DEL ALBA CULTURAL,
11 DE FEBRERO DE 2019.
Estimados historiadores:
Compañeros de la Editorial Ciencias Sociales:
Nuevamente la Feria Internacional del Libro nos acoge, convocados por la Editorial de Ciencias Sociales, con la colaboración del Instituto de Historia de Cuba, ADHILAC, la Sección de Literatura Histórica-social de la UNEAC y la Unión de Historiadores de Cuba.
En esta edición, el tema central es el 60 aniversario de la Revolución Cubana, acontecimiento trascendental en la Historia de Cuba, que como gran parte agua, significó una profunda transformación de nuestra sociedad, en lo político, económico, social y cultural y también en el estudio, análisis, investigación y promoción de la historia.
En esta ocasión, este encuentro un Panel nos permitirán acercarnos al papel del líder de la Revolución Cubana Fidel y la unidad de las fuerzas políticas en la Revolución, la actuación de los gobiernos de EU contra la Revolución y la cultura en Revolución y un abordará la Revolución y el socialismo en Cuba: historia, actualidad y desafíos. También analizaremos el proyecto integrador de Simón Bolívar en el bicentenario de la fundación de la Gran Colombia, muy vinculado con la vocación latinoamericanista de la Revolución Cubana, que tiene sus raíces más profundas en Bolívar y Martí.
A 60 años del triunfo revolucionario, continuador de un proceso de las luchas emancipadoras que se iniciaron con Carlos Manuel de Céspedes en Demajagua el 10 de octubre de 1868, se va dando el tiempo histórico necesario para el análisis más objetivo de lo sucedido hace más de medio siglo.
Encuentro como este, contribuyen a identificar temas, figuras históricas, zonas geográficas y etapas y periodos que necesitan ser abordados, revalorizados o profundizados.
La Revolución amplió el acceso a la cultura y también a las investigaciones históricas. La creación de la primera Escuela de Historia en la Universidad de La Habana, continuada después en Oriente y hoy presentes en 6 universidades, fue un paso de avance y renovación. El movimiento de activistas de historia permitió incorporar nuevos actores, que si bien tenían una formación empírica, amplió los estudios locales. La creación de centros de investigación, fundamentalmente en La Habana, nucleó a valiosos investigadores, que pudieron dedicarse a tiempo completo a la investigación histórica. De igual manera la Revolución creó una red de archivos históricos temáticos, provinciales y varios municipales, que permitieron organizar y garantizar la documentación que pudo salvarse, aunque contradictoriamente la generada en los años de la Revolución en el poder ha sido la más vulnerable y la de más difícil acceso.
La edición de libros sobre nuestra historia también ha ido creciendo durante los últimos años, con una historiografía abundante y profunda, como lo refleja el catálogo de la Editorial de Ciencias Sociales, junto a otras editoriales que tienen entre sus línea editoriales esta etapa de nuestra historia: Verde Olivo, Publicaciones del Consejo de Estado, Editoriales Historia, Oriente, Capitán San Luis y Abril.), con una amplia diversidad de autores, muchos de ellos protagonistas de los hechos.
Las carreras pedagógica de perfil histórico en todas las provincias y la creación de la red de museos provinciales, municipales, temáticos y memoriales, resultado también de la Revolución, permitió disponer de profesionales e instituciones que conservan y promueven la memoria histórica nacional y local y pueden aportar más a los estudios históricos en todos los municipios.
Hoy los investigadores tenemos un gran reto: encauzar las investigaciones históricas para que no se produzcan indeseados desbalances epocales, temáticos y de géneros y lograr resultados de calidad no solo en el contenido, sino también en la forma, que atraiga a más lectores y los libros tengan un interés más masivo, sin perder el balance necesario entre la obra para un público especializado, la divulgativa y la que armonice las dos cosas, que sería la más deseable.
Tengo la seguridad que las intervenciones que tendremos la oportunidad de escuchar, enriquecerán los estudios sobre los temas convocados.
Permítanme aprovechar este espacio para dar a conocer algunas de las decisiones aprobadas o en estudio en la UNHIC para promover la investigación, la promoción y el trabajo editorial en función de la historia.
1-Definición del sistema de eventos de la UNHIC, a partir de las siguientes ideas conceptuales:
-Un evento principal anual, que se alternaría entre el Congreso Nacional de Historia (2019) y el Coloquio Internacional de Historiadores (2020).
-Eventos por temáticas o períodos históricos, en su mayoría eventos ya consolidados que la UNHIC coauspiciará.
Arqueología; Jornada Nacional de Arqueología, en Banes, Holguín, octubre 2019.
Colonia: Taller Nacional sobre Cuba Colonial, Camagüey, marzo 2020
Guerras de Independencia: Encuentro de Estudios sobre las Guerras de Independencia, Holguín, enero 2020.
República: Voces de la República, mayo de 2020.
Lucha Insurreccional: Taller Visión múltiple de la lucha insurreccional, Stgo. de Cuba, junio 2019.
Revolución Cubana: Taller sobre la Revolución Cubana, La Habana, Dic. 2019.
Jóvenes Historiadores: Taller de Jóvenes Historiadores, Stgo. de Cuba, mayo 2019.
Historia Local: Encuentro de Historiadores Locales, Stgo. de Cuba, noviembre 2020.
Historia de las Ciencias: Taller Nacional sobre Historia de la Ciencias ¨José López Sánchez¨, octubre 2020.
-Eventos provinciales integradores, con frecuencia bienal y que se convertirían en el evento de base del Congreso Nacional de Historia.
-Realización de Jornadas de Reflexión Histórica o Talleres Conmemorativos.
2-Se revisó la convocatoria del Concurso Nacional de Investigación Histórica, que ahora otorgará un premio único y hasta tres menciones, que consiste en un pago en metálico y la publicación de la obra premiada. Ya está abierta la convocatoria al Premio del 2019, que tiene como temática “La Revolución Cubana: construcción y desafíos (1959 – 1976)”, y el plazo de admisión cierra el 30 de abril.
3-Próximamente se convocará a las Becas de Investigación UNHIC, que permitirá financiar la terminación de proyectos de investigaciones en ejecución que se presenten a concurso y no estén insertados en programas nacionales con apoyo financiero.
4-Se trabaja en la organización del XXIII Congreso Nacional de Historia, del 15 al 18 de abril en Bayamo, en homenaje al bicentenario del natalicio del Padre de la Patria. El Comité Nacional de Admisión seleccionó 102 ponencias y está muy avanzado el programa científico, que permitirá un tiempo mayor para la presentación y debate de las ponencias y se realizarán conferencias y talleres con la intervención de académicos y especialistas en las línea temáticas convocadas.
5-La revista El Historiador reanudará sus salidas con tres números al año. En abril debemos tener nuevos números que pondrán al día la publicación cubana de historia, a la cual invitamos envíen sus artículos.
6-El 2019 comenzó con un nuevo sello editorial, Ediciones UNHIC, que tendrá sus primeros textos en el Congreso Nacional de Historia. Junto con la holguinera Ediciones La Mezquita, orientada a autores del oriente del país, contribuiremos a diversificar la impresión de libros de temática histórica de todo el país.
7-Se firma un convenio con el Archivo Nacional que entrará en vigor el 1 de marzo, que ofrece nuevas facilidades de acceso de los historiadoresa los archivos y a los servicios de reprografía.
La XXVIII Feria Internacional del Libro, acontecimiento cultural de alcance popular, tanto en su edición internacional en la Habana como su continuidad en todas las capitales de provincia, es un momento para acceder, conocer y valorar qué y cómo marchan las publicaciones de libros sobre la Historia en Cuba y su contexto latinoamericano, ampliar el conocimiento en temas y autores, y acceder a futuros proyectos editoriales.
El próximo 16, en la Sala Nicolás Guillén de la Cabaña, el holguinero José Abreu Cardet recibirá el Premio Nacional de Historia y serán entregados los siguientes premios de la crítica histórica:
-Ramiro Guerra, al mejor libro publicado por una editorial nacional: La tesorería del Partido Revolucionario Cuban, del DrC. Ibrahim Hidalgo Paz, Editorial del Centro de Estudios Martianos.
-Especial de la Crítica Histórica: Colección de libros Pasión por Cuba de Armando Hart Dávalos, compilados y preparados por la DrC. Eloisa Carrera Varona y editados por varias editoriales nacionales.
-José Luciano Franco, al mejor libro publicado por una editorial territorial: Raíces profundas en el Oriente de Cuba, de Ivette García González, publicado por la editorial El mar y la montaña de Guantánamo.
-Fernando Rodríguez Portela, al libro publicado por autor hasta 35 años: La miseria en nombre de la libertad, del DrC. Elier Ramírez Cañedo publicado por la editorial de Ciencias Sociales.
Aún tenemos que promover mejor estos premios y elevar su jerarquía. Para este año se introducirán cambios en el proceso de nominación, que deben permitir ampliar la participación y por consiguiente su alcance.
Colegas:
Confiamos que este encuentro permita una nueva mirada investigativa a la Revolución Cubana en sus 60 años y al legado bolivariano de unidad latinoamericana, cuando enfrentamos una ofensiva de la derecha en todos los campos, un auge del modelo neoliberal y una política imperial agresiva que aún sueña con frustrar y aislar la continuidad de la Revolución que Fidel Castro, sus compañeros de generación y de armas, hicieron posible junto al pueblo, y cuyo legado, las nuevas generaciones hacen suya, influidas también por lo que investigan y publican los historiadores comprometidos con la Patria y la Revolución.
Muchas Gracias.
INTERVENCIÓN DE JORGE LUIS ANEIROS ALONSO, PRESIDENTE NACIONAL DE LA UNIÓN DE HISTORIADORES DE CUBA EN LA SESIÓN SOLEMNE DE LA ASAMBLEA MUNICIPAL DEL PODER POPULAR DE TRINIDAD EN OCASIÓN DEL 505 ANIVERSARIO DE LA FUNDACIÓN DE LA CIUDAD.
13 de enero de 2019.
Compañeros de la Presidencia, delegados e invitados a esta sesión solemne de la Asamblea Municipal del Poder Popular.
La fundación por los conquistadores españoles de las primeras villas cubanas entre 1511 y 1515, es un proceso que genera aún determinadas polémicas entre los historiadores sobre el orden, fecha y lugar fundacional. La ausencia en los archivos de documento claves, como cartas de Diego Velázquez al Rey o viceversa, y las diferentes interpretaciones sobre lo que escribieron los cronistas de indias, sobre todo el Memorial del Padre Las Casas, escrito muchos años después a su estancia en Cuba, provoca todavía dudas y especulaciones.
En el caso de Trinidad, hay certeza que fue la tercera en fundarse, que no fue en su actual emplazamiento, sino mucho más al oeste en el rio Arimao y que el propio Velázquez, protagonizó el hecho. Solo La Habana, a partir de su traslado al norte de la isla en 1519, cuenta con un acta fundacional, que permite ubicar sin lugar a dudas la fecha de fundación. Las demás tienen fechas conmemorativas que se insertan en el período que marca el proceso fundacional de los primeros asentamientos españoles en la isla. Todas menos Baracoa, tuvieron cambios en su ubicación, algunas en cortas distancia como Santiago de Cuba y otras con desplazamientos muy marcados como es el caso trinitario. La decisión de escoger el segundo domingo de enero, como fecha conmemorativa a propuesta de Carlos Joaquín Zerquera, entonces historiador de la ciudad, permite contar con el momento en que los trinitarios y toda Cuba, recordamos y celebramos el surgimiento de esta ciudad, símbolo de tradición, cubanía y valores patrimoniales.
Cuanta historia en estos 505 años. Cuantas páginas de vasallaje, conquista y esclavitud. Cuantos ejemplos de patriotismo y heroísmo. Cuanto tiempo de aislamiento e injusticia. Cuantos años de real independencia, defensa revolucionaria y obra transformadora.
Resumir tanta historia en este acto de homenaje a la ciudad, reconocida como monumento nacional, con su centro histórico y el Valle de los Ingenios, declarados por la UNESCO Patrimonio Cultural de la Humanidad desde 1988, considerada también desde 2018, Ciudad Artesanal del Mundo; entraña riesgos, cuando se impone la síntesis, pero en un día como hoy, no podemos dejar de reflejar momentos trascendentales de la historia de este municipio, integrados a la memoria popular y donde algunos de los hechos,son imprescindibles en la historia nacional.
Trinidad fue un ejemplo palpable de la dominación colonial española. Desde aquí Hernán Cortésdio el principal impulso a la expedición hacia la conquista de México, que dejo la villa casi deshabitada; en las encomiendas de la zona se explotó al indígena autóctono en nombre de la evangelización católica, en las costas trinitarias se enfrentó a los corsarios y piratas, y resistieron a los invasores ingleses.
En el Valle de los Ingenios se desarrolló la producción azucarera, con una amplia concentración de trapiches e ingenios, que llegaron a ocupar a mediados del siglo XIX, importantes lugares en los niveles de producción nacional y mundial, con la introducción de técnicas avanzadas para la época y una amplia masa esclava africana que fue la fuente principal de la riqueza de la aristocracia trinitaria, que se expandió hasta Sancti Spiritus, Cienfuegos y La Habana.
Las ruinas de los ingenios y las mansiones y casas coloniales que aún se conservan, - gracias al tesonero trabajo que impulsaron los iniciadores del rescate del patrimonio tangible e intangible de esta ciudad en épocas de la Región Escambay y que han continuado el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural, las autoridades locales y de la provincia de Sancti Spiritus, las instituciones turísticas, la Oficina del Conservador y los propios ciudadanos, reflejan la opulencia de la clase dominante y el modo de vida de sus habitantes, que hizo de Trinidad un referente de desarrollo colonial en la primera mitad del siglo XIX.
Con el declive de la producción azucarera, entraron capitales de otras naciones como Estados Unidos, Inglaterra y Alemania y continuó el desarrollo de la producción cafetalera y ganadera. Trinidad sufrió un cierto aislamiento que le impuso su ubicación geográfica y el monopolio comercial español, pero este le dio un toque peculiar dentro de las villas cubanas, que épocas de abandono posterior, permitieron conservar. Posee un paisaje y una urbanística colonial que la hace trascender en Cuba y fuera de nuestras fronteras.
Las guerras de independencia dejaron su huella en Trinidad; también aquí se manifestaron antecedentes independentistas y de las corrientes ideológicas del decimonónico cubano, y de incipientes conspiraciones independentistas y anexionistas. Tras el estallido insurreccional villareño en febrero de 1869, los trinitarios se incorporaron a las fuerzas independentistas, tuvieron que enfrentar una férrea persecución española, que no evitó la destrucción de cafetales y plantaciones. Después del Pacto del Zanjón, durante la Tregua Fecunda que precedió a la contienda de 1895 organizada por José Martí, en Trinidad se conspiró intensamente a pesar de la influencia autonomista y la represión española. En julio de 1895 se producen diversos alzamientos como los de los generales Juan Bravo Pérez, Lino Pérez Muñoz y Hugo Rubens, destacándose la Brigada de Trinidad del IV Cuerpo del Ejército Libertados. Por estas montañas avanzó la infantería del contingente invasor dirigida por Quintín Banderas y trinitarios estuvieron en varios combates y batallas como Mal Tiempo.
Tras la ocupación norteamericana y el advenimiento de la República neocolonial, Trinidad no experimentó un auge económico. Aquí se enfrentó a la dictadura de Machado y se fundaron las primeras células del Partido Comunista. No debe olvidarse que tras la ofensiva reaccionaria por el fracaso de la Revolución del 30, en el parque de la ciudad se manifestó de forma abominable la discriminación racial, que provocó que se creara la Comisión por los derechos del negro y figuras como Juan Marinello se presentaran en la ciudad.
Durante la lucha insurreccional contra la dictadura batistiana, en las montañas que nos circundan actuaron varias fuerzas, destacándose la presencia del Directorio Revolucionario y del Movimiento 26 de julio, que contaron con la activa participación de hijos de esta tierra. En la ofensiva final revolucionaria dirigida por el Che en Las Villas, el 28 de diciembre de 1958, fuerzas del Directorio Revolucionario comandadas por Faure Chomont, iniciaron el asalto a la ciudad, y rindieron dos días más tarde el último bastión del ejército batistiano. Trinidad era declarada ciudad libre.
Con el triunfo del 1 de enero de 1959, en Trinidad comenzaron las transformaciones revolucionarias y también los planes contrarrevolucionarios contra ella. En ese año se produce la primera presencia física del Comandante en Jefe, tras conocer las pretensiones de la conspiración preparada por la tiranía trujillista de República Dominicana para destruir la Revolución con el plan para desembarcar una legión extranjera en contubernio con elementos internos. El 12 de agosto se trasladó hacia la ciudad, donde se había producido un lanzamiento de armas trujillistas y se esperaba el aterrizaje de un avión, pues se desarrollaba una operación para hacerle creer al sátrapa dominicano que se habían producido alzamientos y revueltas en el país, y que la ciudad de Trinidad estaba en manos contrarrevolucionarias. Fidel impartió instrucciones para actuar contra los agresores. El 13 fue neutralizado un avión trujillista. Desde el área del aeropuerto trinitario, Fidel se trasladó al cuartel, donde ya estaban los primeros detenidos, procediendo a su interrogatorio. Del cuartel salió para el hospital, donde visitó a todos los heridos. Con esta operación se logró el fracaso de la intentona de Trujillo con sus aliados internos, conocida como la Conspiración de la Rosa Blanca. Años después, Fidel al referirse a estos acontecimientos, señalaba: Ese 13 de agosto de 1959 cumplía yo 33 años de edad, estaba en la plenitud de la vida y de las facultades físicas y mentales. Se trataba de una importante victoria revolucionaria, pero a la vez una señal de los tiempos que vendrían y un triste obsequio que me hizo Rafael Leónidas Trujillo el día de mi onomástico [...].
La creación de bandas contrarrevolucionarias, apoyadas directamente por la CIA en las montañas trinitarias, para secundar una invasión mercenaria fue enfrentada con la Limpia del Escambray, amplia operación militar que trajo a estas tierras a miles de milicianos, y que obligó al imperialismo a mover la invasión a la Bahía de Cochinos. Los trinitarios apoyaron esta epopeya en el campo y la ciudad, empuñando los fusiles y aportando logística. De igual modo se procedió con la aplicación de la Ley de Reforma Agraria, la campaña de Alfabetización y en la lucha contra bandidos hasta su total liquidación en 1965. Aquí también Trinidad contó con la participación directa de Fidel, como fue su presencia tras el asesinato del maestro voluntario Conrado Benítez García en la zona de Pitajones, incorporándose a las acciones que se emprendían contra la banda responsable del vil asesinato.
En Trinidad, y en el Escambray, a decir del propio Fidel: donde el imperialismo pretendió levantar una trinchera, la Revolución levantó un baluarte invencible.
El 18 de julio de 1966, en uno de sus recorridos por el Escambray, visitó Fidel la escuela formadora de maestros Makarenko, ubicada en Topes de Collantes y realizó una intervención ante los maestros y estudiantes y allí expresó: …..Los que cayeron y los que murieron, los que iniciaron el sendero de la Revolución, lucharon para que la Patria sea cada vez mejor, para que los hombres sean cada vez mejores, para que las generaciones sean cada vez superiores; lucharon para ser el escalón de un camino que no tiene fin [...]
Con la creación del Plan Especial Escambray y la región administrativa de igual nombre y las constantes visitas de Fidel en los años 70, se ejecutaron importantes planes hidráulicos, agrícolas, de construcción de viales, y de comunidades. Algarrobo, San Pedro, Caracusey, Topes de Collantes, la Península de Ancón y la propia villa, entre otros, fueron testigos de su preocupación y las decisiones tomadas para desarrollar esta zona. Acciones que continuaron a partir de la creación de la provincia de Sancti Spiritus en 1976.
En este recuento histórico, no olvidamos la obra revolucionaria en la educación, la salud, el deporte, la vivienda, la electrificación de comunidades, la universalización de la educación superior, el desarrollo del turismo y la cultura.
Trinidad puede preciarse de contar con un centro urbano colonial entre los mejores conservados en la región y con una amplia cultura y valores históricos. La ciudad fue sede de 4 congresos nacionales de historia en la década del 40 del siglo pasado. Ha tenido un peculiar desarrollo intelectual y artístico, con importantes agrupaciones, tanto del folclore africano como de tradiciones campesinas y de la trova, de una potente artesanía que defiende lo autóctono, con pintores y músicos de amplio reconocimiento nacional e internacional, con instituciones culturales de arraigo, como sus museos y casa de cultura. No olvidamos que por Trinidad comenzaron a celebrarse las Semanas de la Cultura en Cuba, que sirvieron de modelo al país.
Este municipio, con sus 1155.4 km2 de extensión territorial, sus más de 76 000 habitantes, sus 13 Consejos Populares, 92 Circunscripciones y 54 Asentamientos; con el 48 % de su superficie montañosa, con 4 Consejos Populares comprendidos en áreas del Plan Turquino y con escenarios turísticos de incalculable belleza y aceptación: el Valle de los Ingenios, el centro histórico de la ciudad, la Península de Ancón y Topes de Collantes; llega a su 505 aniversario con avances en diferentes frentes y la inauguración de nuevas obras de beneficio social y el renovado compromiso de las autoridades locales y provinciales, - estas últimas con el reto de tener el privilegio de ser la única provincia con dos villas fundadoras, que celebran sus aniversarios el mismo año, con 5 meses de diferencia-, de hacerla aún más bella y accesible, cuidando que no se afecten sus valores patrimoniales y que prevalezca la armonía entre turismo, patrimonio y desarrollo local.
Sea este momento, también un reconocimiento al pueblo trinitario, -cultivador y defensor de sus tradiciones-, por lo logrado y por estar conscientes de lo que resta por hacer. También nuestro reconocimiento a los que contribuyeron a salvar, proteger y dar a conocer su patrimonio, antes desde el Comité de Turismo y la Asociación Pro-Trinidad y sobre todo después del triunfo revolucionario, por el Equipo Técnico de Monumentos, el Ministerio del Turismo y la Oficina del Conservador de la Ciudad. Ya varios no nos acompañan físicamente o no residen en la ciudad, pero existe la satisfacción, de que los que hoy están aquí, cuidando y desarrollando la ciudad, se han inspirado en ellos y con infinito amor trabajan para no retroceder en lo logrado y que cada nuevo aniversario nos depare satisfacciones y nuevas realizaciones.
Coincide este 505 aniversario con la convocatoria al referendo constitucional el 24 de febrero, donde seguro los trinitarios darán un si por la patria y el socialismo, conscientes de que los postulados de la nueva carta magna, analizada previamente por el pueblo, responden al anhelo martiano y fidelista de justicia social, independencia, antimperialismo y de alcanzar un desarrollo próspero y sostenible.
En el 505 aniversario, la recordación perpetua a los héroes y mártires, a los que combatieron el dominio colonial, a las tiranías de Machado y Batista, la contrarrevolución armada, las intervenciones imperiales y a los que cayeron en las honrosas misiones internacionalistas.
Trinitarios:
El 505 aniversario ha sido un estímulo para lo hecho y un punto de partida para lo que queda por hacer. Nuevas realizaciones y retos tendrán por delante: defender su autenticidad en un mundo cada vez más globalizado, lograr un desarrollo armónico y amigable con el medio ambiente y contar con la inteligencia colectiva, y la aplicación de un plan de manejo, para que su principal locomotora de desarrollo, que es el turismo, armonice con el urbanismo y el desarrollo de la comunidad; sin perder la perspectiva de que también se necesita del café, la repoblación forestal, de los servicios de salud, educación, deporte, cultura, comunales y comercio y gastronomía. Pero la principal riqueza de Trinidad serán siempre sus propios habitantes, los que la habitan y quieren, los que la construyen y defienden.
Este nuevo aniversario, está precedido por el aniversario del triunfo de la Revolución. 505 años de historia y tradición y 60 años de Revolución victoriosa. Ambos unidos en los 150 años de lucha libertaria. Todo un símbolo de la Cuba de hoy, que mira el futuro con seguridad y optimismo, que no teme a los retos, al perfeccionamiento y a las amenazas. La Cuba que bajo la guía del pensamiento y la obra de Fidel, la dirección de nuestro Partido y su Primer Secretario, el General de Ejército Raúl Castro y del Presidente Miguel Diaz-Canel, continuará victoriosa y digna; y con ella, Trinidad, fiel y comprometida con nuestra historia y con la patria.
Viva el aniversario 505 de la villa trinitaria.
Viva el pueblo de Trinidad.
Viva la Revolución.
Hasta la Victoria, Siempre.
INTERVENCIÓN DEL PRESIDENTE DE LA UNHIC EN EL ACTO NACIONAL POR ANIVERSARIO 37 DE LA UNIÓN DE HISTORIADORES DE CUBA
7 de diciembre de 2018
Compañeros de la presidencia.
Miembros del Comité Ejecutivo Nacional de la UNHIC, del Secretariado Provincial de Granma y representantes de las secciones de base de la UNHIC en Bayamo.
Invitados representantes de instituciones relacionadas con la investigación, la enseñanza, la promoción y la conservación de nuestra historia y el patrimonio de la provincia Granma.
La Unión de Historiadores de Cuba se fundó el 7 de diciembre de 1981, al constituirse el primer Comité Nacional encabezado por el insigne historiador Julio Le Riverend Brusone. Han pasado 37 años. Cuantos acontecimientos vienen a nuestra memoria, cuantos historiadores que prestigiaron a la UNHIC ya no están junto a nosotros, cuantas tareas han cumplido nuestros asociados, cuantos avatares y retos se han enfrentado, y de los que la asociación ha salido fortalecida. Cuales han sido los aportes de la asociación a la investigación, la divulgación y la preservación de nuestra rica y patriótica historia. Estas y otras preguntas podemos formular al evocar el trabajo de la UNHIC en estos años.
Cuando en el Hemiciclo Camilo Cienfuegos del Capitolio Nacional, sede entonces de la Academia de Ciencias de Cuba, se reunieron aquella noche del lunes 7 de diciembre, coincidiendo con el 85 aniversario de la caída en combate del Mayor General Antonio Maceo y Grajales, los historiadores que constituyeron su organización en la Revolución, estaban dando un primer paso en la vida de nuestra asociación y echando andar la que a decir del Dr. Le Riverend, una UNION que ¨ habrá de promover en esas grandes líneas-cubanas y universales- el provechoso afán de los historiadores, de los enseñantes de la historia, de los archivistas, de los museógrafos, de cuantos, por una u otra senda, deben dilucidar y trasmitir conocimientos científicos-históricos. Muchas podrán ser sus iniciativas. No pocas de ellas han de abordarse, sin premura y con reflexión, a un corto plazo y ante ella y los que deban reemplazar al Comité Ejecutivo honrados por ustedes..., se avizora un horizonte ilimitado, coherente con el desarrollo indetenible de la transformación revolucionaria socialista.¨
Que valorativas y proféticas palabras de nuestro primer Presidente. A 37 años meditamos sobre lo logrado y lo que queda por hacer, y nos enorgullecemos de dar continuidad a la obra que emprendieron nuestros fundadores.
Entre las principales realizaciones que debemos destacar en el quehacer de la UNHIC es estos años se encuentran:
La creación de Filiales y asociaciones de bases en todas las provincias del país.
Realización de eventos y talleres temáticos y conmemorativos.
Reanudar desde la edición 14 en 1997, los Congresos Nacionales de Historia, fundados en 1942 por Emilio Roig, Historiador de La Habana,.
Creación del Premio Nacional de Historia, reconocimiento que han recibido 25 historiadores en reconocimiento a su obra, entre los que destacamos al Comandante en Jefe Fidel Castro, líder e nuestra Revolución, y hombre político que estudió nuestra historia y la supo valorar y dignificar. Recordemos que en su Mensaje por el XX aniversario de la Oficina de Asuntos Históricos señaló: ¨ Para nosotros, la historia, más que una minuciosa y pormenorizada crónica de la vida de un pueblo, es base y sostén para la elevación de sus valores morales y culturales; para el desarrollo de su ideología y su conciencia; es instrumento y vehículo de la Revolución¨.
Otorgamiento de los Premios Nacionales de la Critica Histórica a los mejores libros publicados en diferentes géneros y vías editoriales.
La estimulación con diplomas de reconocimientos nacionales a los miembros de la UNHIC que se destaquen por su obra en la investigación de la historia, el trabajo en archivos, bibliotecas y museos, en la labor periodística, en la historia combativa y antimperialista, en la historia de la ciencia y en la historia regional y local.
La atención a los historiadores, tratando de mejorar las condiciones de su trabajo y el acceso a las fuentes y la creación de sedes sociales en las filiales, proceso aún en desarrollo y que tendrá su concreción en esta provincia el próximo año, con el apoyo de sus autoridades.
La creación de medios de divulgación, como boletines y el Tabloide El Historiador, devenido hoy en la Revista El Historiador, llamada a convertirse en la publicación periódica de los historiadores cubanos.
El apoyo a la enseñanza de la historia, a la preservación del patrimonio histórico y a la divulgación de nuestra historia.
La UNHIC ha realizado 7 congresos orgánicos, devenidos en lo adelante en Asambleas Generales de Miembros, que tuvo su primera realización en junio de este año. Se ha aprobado un programa de trabajo, que ha sido objeto de análisis en el Comité Ejecutivo Nacional de la UNHIC que acaba de sesionar en esta ciudad, lográndose para la ocasión de este aniversario:
-Crear el sistema editorial de a UNHIC con los sellos editoriales Ediciones UNHIC y Ediciones La Mezquita, este último con sede en Holguín para la zona oriental el país y proyectar un fuerte trabajo editorial de conjunto con el ICL, con el que se firmó recientemente con convenio de colaboración.
-Avances en los preparativos del XXIII Congreso Nacional de Historia, a sesionar en esta ciudad de Bayamo en abril de 2018, en el bicentenario del padre de la patria, realizándose los 17 eventos de base previstos y definiéndose su Comité Organizador y programa general de trabajo. Estamos seguro que Granma y Bayamo serán una digna sede, a la altura de amplia historia patriótica, de su proverbial hospitalidad y sus tradiciones de lucha. El congreso honrara su lema principal representado en las palabras de Céspedes: “La unión y el patriotismo son nuestros baluartes, y bajo su amparo seremos invencibles”.
-Ampliación de las relaciones con instituciones y organizaciones, como el ANRC, la UPEC, el ICL, el MINED y el MES.
-La aprobación del nuevo sistema de evento científicos de la UNHIC, que incluye además del Congreso Nacional de Historia y el Coloquio Internacional de Historiadores, 12 eventos temáticos nacionales y 16 eventos provinciales integradores, todos con periodicidad bienal.
-La actualización del Código de Etica profesional de la UNHIC.
Muchos son los retos que tenemos por delante, tanto en la investigación y la conservación del patrimonio histórico y en nuestra vida orgánica, pero sobre todo en cómo exponemos y trasmitimos nuestra historia, en especial con los jóvenes; teniendo muy presentes que los códigos no podrán ser los mismos ante los distintos escenario en que se aborda el conocimiento histórico.
Estimados compañeros:
La conmemoración del nuevo aniversario de la Unión de Historiadores de Cuba, es también un espacio en que renovamos nuestro compromiso de profesión en el empeño por investigar, promover, conservar y enseñar la historia de la nación cubana; y con ella seguir defendiendo el proceso revolucionario liderado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, continuador de nuestros 150 años de lucha, iniciados en Demajagua el 10 de octubre de 1868. ¨
Son muchos los retos y las tareas que tenemos por delante. Con el apoyo de nuestros dirigentes y asociados y de las autoridades partidistas y gubernamentales en el país y los territorios, seguiremos avanzado en proyectos donde no olvidamos las indicaciones y valoraciones que nos trasmitió el líder histórico de la Revolución en el encuentro que tuvo con una representación de los historiadores cubanos en octubre del 2000. Fidel nos señalaba: (...) Nosotros tenemos que saber mucha Historia de Cuba por una cuestión de identidad, para que nosotros nos sepamos valorar a nosotros mismos, para que nuestro pueblo se valore asimismo.¨ También nos apuntaba: ¨ Consideren al historiador también un trabajador de la cultura. No tienen ninguna razón para no considerarlo.¨ Y refiriéndose a la Unión de Historiadores nos señalaba: ¨Ustedes tienen una organización fuerte, entonces, ustedes verán como todas las demás organizaciones han a establecer lazos más estrechos. Este país tiene muchas cosas que contar, todavía quedan muchas cosas que hacer, este país tiene muchas ideas que transmitir. Ustedes tienen que estar unidos, estar organizados y atacar todos con las mismas fuerzas en una misma dirección. Creo yo, … creo de verdad que ustedes tienen que jugar un papel muy importante en lo que estamos haciendo.¨
Cumpliremos con ese mandato y en el XX aniversario de aquel memorable encuentro, nos volveremos a reunir en octubre de 2020 para pasar balance al cumplimiento de sus indicaciones y al programa de trabajo que tenemos como mandato. En este empeño contaremos con el apoyo de la UNHIC en Granma y de sus historiadores, empeñados en un proceso de fortalecimiento con el apoyo del Partido y de Cultura, que le permitirá arribar XXIII Congreso convertida en una Filial robusta y fortalecida.
La obra de Fidel, que tuvo en Granma un escenario amplio y victorioso, y sus valoraciones sobre la historia y las misiones que nos señaló, serán un estímulo permanente en la obra de los historiadores cubanos.
Llegue nuestro mensaje de reconocimiento a los miembros de la UNHIC y a sus dirigentes, que en su inmensa mayoría brindan su aporte de forma no profesional, para que la asociación sea cada vez más cohesionada y con aportes en los diversos campos en que accionamos.
! Viva la Unión de Historiadores de Cuba!
¡ Viva la Revolución Cubana, la que inició Céspedes y continuaron Martí y Fidel, y que seguiremos defendiendo con dignidad y fidelidad ¡
!Hasta la victoria, siempre!
Octubre de 2018
El Presidente Nacional de la UNHIC fue invitado a realizar una intervención ante los Directores Provinciales de Cultura en la sede del MINCULT el 15 de octubre. En la misma se hizo una breve reseña sobre la fundación de la UNHIC, su estructura actual y las principales misiones que establecen sus estatutos de conjunto con el órgano de relación y las principales proyecciones de trabajo en el mandato actual del Secretariado Nacional de la UNHIC entre las que destacó:
-Fortalecer el funcionamiento en todas las instancias de la UNION, en primer lugar el accionar del Secretariado Nacional, en su relación con el PCC, MINCULT y otros ministerios e instituciones y su presencia en la base.
-Establecer y consolidar un sistema de eventos nacionales de carácter bienal, donde el Congreso Nacional de Historia y el Coloquio Internacional de Historiadores, sean sus máximos exponentes y auspiciar o coauspiciar -a partir de espacios que en su mayoría ya existen- eventos temáticos.
-Impulsar las Ediciones UNHIC como principal vehículo divulgativo, encargado de editar la Revista El Historiador con frecuencia cuatrimestral , además de libros impresos y digitales resultado de los eventos nacionales y otros textos de impacto historiográfico.
-Realizar de conjunto con el ICL un taller bienal para analizar la producción de libros de historia y estimular a los mejores editores.(Premio Pedro Álvarez Tabio)
-Potenciar los Premios de la Crítica Histórica y el Concurso de Investigación Histórica.
-Estimular los mejores programas y materiales de corte histórico en la radio, la televisión, los servicios informativos y la prensa plana y digital.
-Crear las Becas UNHIC para la Investigación histórica.
-Posibilitar un amplio acceso a los archivos históricos con facilidades para la reprografía de documentos.
-Ampliar las relaciones de trabajo con el MINED y el MES, para apoyar una elevación de la calidad en la enseñanza de la historia.
-Estimular la conservación del patrimonio, con acciones concretas a nivel de Secciones de Base, Filiales y nación, participación en Comisiones de Monumentos y estimulación a las mejores acciones de restauración y conservación de monumentos históricos.
-Organizar con la UPEC, el ICRT y los Joven Club de Computación un Taller Nacional sobre la divulgación de la historia, con frecuencia bienal, donde participen delegados de esas instancias y la UNHIC, para valorar el trabajo conjunto y las experiencias en la promoción de la historia.
- Definir con la dirección de ECURED un mecanismo sostenible que permitan que afiliados de la UNHIC con preparación y a partir de un contrato de trabajo, revisen las informaciones históricas en la red y vayan resolviendo las insuficiencias existentes en la Enciclopedia Digital cubana.
En la reunión se plantearos varias cuestiones que deben atenderse en las provincias:
-Fortalecer la afiliación en las Filiales, llegar a todos los municipios y sectores y secciones de base.
-Lograr que las Filiales tengan su sistema de eventos de historia a partir de:
Evento Provincial de Historia: Bienal y sería el espacio para preseleccionar trabajos a los Congresos Nacionales de Historia.
Talleres de historia de local en todos los municipios.
Eventos históricos temáticos auspiciados o coauspiciados por la Asociación.
-Lograr el apoyo en lo posible, por las Direcciones de Cultura, en mejorar el mobiliario, los medios informáticos e insumos de trabajo.
-Crear donde no existan, las sedes sociales; y mejorar las condiciones donde estén funcionando:
NO TIENEN SEDE: Pinar del Rio, Artemisa, S. Spiritus.
NO TIENEN SEDE, PERO HAY UNA PERSPECTIVA DE SOLUCIÓN: La Habana, Mayabeque, Granma, Stgo. de Cuba.
TIENEN SEDE PERO NECESITAN REPARACIÓN: Matanzas, Ciego de Ávila, Las Tunas, Holguín, Isla de la Juventud.
TIENEN SEDE PERO DEBE VALORARSE CAMBIO DE LOCAL: Villa Clara, Cienfuegos.
SEDES CON BUENAS CONDICIONES PERO NECESITAN APOYO DE DETERMINADOS MEDIOS: Camagüey, Guantánamo.
El Presidente Nacional solicitó el apoyo de las Direcciones de Cultura para llegar a octubre de 2020, en el XX aniversario del encuentro de Fidel con los historiadores, con la mayor parte de este programa instrumentado; además destacó el apoyo recibido del Ministerio de Cultura y las Direcciones Provinciales de Cultura, que ha sido importante para nuestra asociación y que seguro lo será más en el futuro. También apuntó que la UNHIC tiene que hacer y aportar con superior intensidad y ratificó nuestro compromiso de trabajar en unidad con el MINCULT y las Direcciones Provinciales, el Partido, y con todos los que intervienen en la investigación y promoción de la historia de nuestra Patria, por fortalecer el conocimiento y la defensa de la memoria histórica de la nación cubana.
En el intercambio intervinieron algunos Directores, el Viceministro de Cultura Fernando Rojas Gutiérrez, la Ca. Gladys Collazo Usallán Presidenta del Consejo Nacional de Patrimonio Cultural y la Viceministra Primera del MINCULT María Elena Salgado Cabrera.
Encuentro con metodólogos de historia en las provincias y profesores de historia en las escuelas pedagógicas.
El Ministerio de Educación realizó del 22 al 26, el Taller Nacional de preparación de metodólogos, organizado por el Dpto. de Historia y Marxismo Leninismo.
Como parte de la agenda del Taller, el Co. Fabio Fernández Batista, Vicepresidente Nacional de la UNHIC, desde su condición de profesor del Dpto. de Historia de Cuba de la Universidad de la Habana intervino con una conferencia en la sesión de apertura. En la sesión de clausura en el Memorial José Martí, el Presidente Nacional de la UNHIC se dirigió a los asistentes, exponiéndoles el programa de trabajo que realiza la UNION, la importancia que se le concede al apoyo a la enseñanza de la historia, insistiendo en la necesidad que los metodólogos provinciales y las filiales de la UNHIC establezcan planes de trabajo conjunto, con acciones tangibles. Un nuevo convenio que se firmará con el MINED deberá contribuir a este empeño.
Todos los participantes en el Taller recibieron un ejemplar de la Revista El Historiador y recibieron con entusiasmo la participación de un estudiante de la carrera de historia de cada Escuela Pedagógica en el XXIII Congreso Nacional de Historia, la próxima convocatoria a un Taller Nacional sobre la enseñanza de la historia que organizará la UNHIC con el MINED y el MES a partir del 2020, de forma bienal, donde además de analizar las mejores experiencias, se hará un balance de la situación actual del tema y la marcha de los convenios con el MES y el MINED.
El Presidente Nacional de la UNHIC reconoció el papel de profesores y maestros en el proyecto de historias provinciales y municipales y la participación de varios de ellos en las secciones de base de la UNHIC y en sus Secretariados en las Filiales. También se reconoció las relaciones de trabajo con el Dpto. de Historia y marxismo-Leninismo del MINED, dirigido por la Ca. Miriam Egea Alvarez.
11 de septiembre de 2018
Estimados académicos:
Agradezco la invitación recibida para dirigirme a ustedes desde la Unión de Historiadores de Cuba. Interpreto la misma como expresión de la importancia que la Academia brinda a la Asociación que representa a la inmensa mayoría de los historiadores cubanos, en primer lugar a los que la investigan, donde ustedes desempeñan junto a otros colegas no académicos, un papel de vanguardia; y también a los compañeros que tienen la historia en sus actividades profesionales, ya sea desde la docencia, la archivística, la bibliotecología, el patrimonio y los medios de comunicación masiva. Somos una familia diversa, con un tronco común que es la historia.
El 7 de diciembre de 1982, se creó el Comité Gestor de la Unión de Historiadores de Cuba con el Dr. Le Riverend al frente, momento que se toma como fecha fundacional de la UNHIC. En estos casi 36 años de existencia, la organización ha realizado aportes desde su posición de asociación profesional, al desarrollo de la historia en nuestro país, y también no ha estado exenta de momentos difíciles, sobre todo en su vida interna.
En 2010 cuando nuestro Gobierno decidió refundar la Academia de la Historia de Cuba, esta decisión no fue comprendida en su momento por algunos dentro de la UNHIC. Hoy la situación es otra. La Academia de la Historia y nuestra asociación tienen sus misiones bien definidas, su propio espacio de actuación y muchas cosas por hacer en un espacio común, donde el accionar conjunto es vital para el desarrollo de la historia en Cuba.
El mandato que iniciamos en la UNHIC el pasado 8 de junio se ha propuesto profundizar nuestra relación profesional, sobre la base del respeto mutuo, la cordialidad, las buenas prácticas y la participación en proyectos que visibilicemos y aprobemos. La mayoría de los académicos son asociados de nuestra organización, y 10 han recibido el Premio Nacional de Historia y fueron declarados Miembros de Honor de la UNHIC.
Como temprano testimonio de esta voluntad mutua de colaboración, está el hecho que antes de reunirnos hoy, sostuvimos un fructífero despacho con el Dr. Torres, el pasado 14 de julio y posteriormente hemos sostenido otros encuentros junto al Presidente del Instituto de Historia de Cuba (IHC). Nuestra asociación viabilizó un importante apoyo financiero y logístico a los compañeros seleccionados para el próximo evento que convocó la Academia sobre el 150 aniversario de la Guerra del 68.
Permítanme hacerles llegar en este encuentro un resumen de algunos de los proyectos que hoy desarrollamos en la UNHIC, donde seguro contaremos con la entusiasta participación de ustedes, desde la condición de académicos y para la mayoría también, como miembros de nuestra asociación.
En primer lugar me referiré al desarrollo de la actividad científica desde la UNION, donde debemos someter a análisis desde nuestra perspectiva, el desarrollo de las investigaciones históricas actuales en el país, -tema en que podríamos intercambiar opiniones-, y en consecuencia hacer las propuestas correspondientes. De inmediato estamos avocados a definir el sistema de eventos de la asociación a partir de las siguientes ideas conceptuales:
-Un evento principal anual donde que se alternaría el Congreso Nacional de Historia (2019) y el Coloquio Internacional de Historiadores (2020).
-Eventos por temáticas o períodos históricos que se alternarían anualmente. Se estudiarían los actuales eventos de estas características en el país y se definiría cual debe potenciarse para que tenga carácter nacional en la UNHIC
-y reciba financiamiento central.
I.Arqueología
II.Colonia.
III.Guerras de Independencia.
IV.República.
V.Lucha Insurreccional
VI.Revolución Cubana.
VII.Enseñanza de la Historia.
VIII.Patrimonio.
IX.Archivo.
X.Jóvenes Historiadores.
XI.Historia Local.
XII.Historia de las Ciencias.
-Definición en cada Filial el evento provincial o regional integrador, que sería su evento principal, con frecuencia bienal y se convertiría en el evento de base del Congreso Nacional de Historia, recibiendo financiamiento central.
11 de septiembre de 2018
Estimados compañeros de la Presidencia del Instituto Cubano el Libro, Directores de Editoriales y demás participantes en este encuentro.
Agradezco la invitación recibida para dirigirme a ustedes desde la Unión de Historiadores de Cuba. Tomo la misma como expresión de la importancia que presta el Instituto Cubano del Libro y las editoriales que ustedes representan a la publicación y promoción del libro de temática histórica, ya sea a través de monografías como resultado de investigaciones, testimonios, biografías, textos divulgativos, entrevistas, historietas, cronologías, iconografías, discursos, compilaciones, entre otras formas de trabajar y publicar la historia.
El Comandante en Jefe Fidel Castro señalaba el 30 de mayo de 1992: "... ignorar la Historia es perder una fuente inagotable de valores, es perder una posibilidad infinita de transmitir valores...", y durante el Taller “La Historia, el historiador, la sociedad cubana actual y los retos del nuevo milenio”, realizado en octubre del 2000, planteó: ¨ Saben lo primero que yo aprendí en mi vida, un poco de Historia y de la Historia me salieron todas las demás ideas, de los hechos de la Historia, de la nuestra y de la Historia Universal¨, y apuntaba más adelante “La Historia tiene muchísimo valor, es muy importante y muy útil para la nación y para el pueblo […] Tenemos que saber mucho de la Historia de Cuba por una cuestión de identidad, para que nos sepamos valorar a nosotros mismos, para que nuestro pueblo se valore a sí mismo […]”.
Ahora bien, no solo se trata de concordar con el pensamiento del líder histórico de la Revolución Cubana, sino actuar en consecuencia. El reto lo tenemos en primer lugar los que investigamos, promovemos y enseñamos la historia, mayormente representados en nuestra asociación. Reconocemos que hay que mejorar la calidad de lo que se proyecta para que quede en un libro y sea del mayor interés; y también abarcar temáticas, períodos y géneros necesarios y que hoy son olvidados o rehuidos por los historiadores. Esta será una misión de las instituciones y también de la UNHIC en sus diferentes niveles: la nación, las filiales en las provincias y las secciones de base.
También en este empeño podemos contar con el apoyo de las editoriales, a través de sus líneas temáticas, sus proyecciones anuales y a más largo plazo, encargando o proponiendo obras y garantizando procesos de edición y diseño de mayor calidad. En esta dirección pueden contar con el apoyo de nuestra organización, que se ha propuesto acercarse más a ustedes y reconocer el rol que desempeñan en la buena salud de la historia.
Hemos decidido seguir uniendo esfuerzos con el ICL para propiciar un mayor desarrollo de las publicaciones históricas en el país, a partir de concretar acciones que viabilicen el acceso de los historiadores con proyectos editoriales de calidad al sistema editorial cubano, la promoción de los libros y de los autores que trabajan temas y géneros vinculados a la historia, la mejor relación y reconocimiento a los autores, editores, diseñadores y demás profesionales que intervienen en el proceso editorial y mejorar aún más los proyectos vinculados a la historia en las Ferias del Libro a nivel nacional y provincial.
Estos medulares propósitos deben dar respuesta de manera orgánica a los Lineamientos y objetivos trazados por nuestro Partido en sus últimos Congresos y en la Conferencia Nacional, a la estrategia nacional de promoción de la lectura y de defensa de la memoria histórica de la nación cubana, a los documentos rectores del sistema editorial cubano; y constituyen además una tarea de primordial importancia, que presupone la concertación de propósitos y acciones conjuntas.
Por ello nos hemos propuesto una estrategia de trabajo orientada a:
1-Crear donde sea posible secciones de base de la UNHIC con personal de las editoriales que cumplan los requisitos de afiliación. Ya en la Habana se dan los primeros pasos. ¿ Será posible que un buen editor de libros de historia, no sea también un conocedor de la misma y tenga el deber de investigar ?.
2-Lograr una mayor promoción y participación en los Premios de la Crítica Histórica que otorga la UNHIC en cada Feria Internacional del Libro, a textos con autores miembros de la asociación. Estos premios son:
Con convocatoria anual:
PREMIO NACIONAL DE CRÍTICA HISTÓRICA RAMIRO GUERRA SANCHEZ: Creado desde 1997 para reconocer a la mejor obra en concurso en la categoría de monografía o ensayo histórico, para libros publicados por las editoriales nacionales.
PREMIO NACIONAL DE CRÍTICA HISTÓRICA JOSE LUCIANO FRANCO FERRÁN: Se otorga desde el 2002 a la mejor obra en concurso en cualquier temática histórica, que haya sido publicada por las editoriales territoriales pertenecientes a los Centros Provinciales del Libro y la Literatura.
Con convocatoria bienal:
PREMIO NACIONAL DE CRÍTICA HISTÓRICA FERNANDO RODRÍGUEZ PORTELA: Creado en 2008 para estimular la mejor obra en concurso referida a las Ciencias Históricas publicada en los dos años anteriores por historiadores menores de 35 años sin diferenciar qué tipo de editorial la publicó.
PREMIO DE LA CRÍTICA HISTÓRICA LEONARDO GRIÑÁN PERALTA: Se otorga desde 2014 a la mejor obra en concurso en la categoría de estudios biográficos publicado por una editorial cubana.
PREMIO DE LA CRÍTICA HISTÓRICA HORTENCIA PICHARDO VIÑALS: Se otorga desde el 2016 a la mejor obra en concurso que recopile documentos y materiales históricos publicados por una editorial cubana.
Para aspirar a estos premios, los libros concursantes deberán haber sido publicados en el año de la convocatoria del premio, así como los textos en cuya página legal aparezca como fecha de publicación el año anterior, pero que en realidad hayan sido puestos en circulación en el año fijado. Las propuestas se harán por las filiales de la UNHIC, las editoriales y también a título personal por los autores. Cada premio es único en su categoría y consiste en Diploma acreditativo y $ 5000 MN.
Los invitamos a enviar propuestas a estos premios hasta el próximo 30 de septiembre. Este año los jurados que los otorgarán tendrán por primera vez entre sus integrantes a editores especializados en la temática.
Entre el 2013 y el 2017 las editoriales que han tenido libros premiados son: Con 4 premios la Editorial Oriente, con 2 Ediciones La Mezquita (Holguín) y Ediciones Mecenas y con uno Editorial Unión, Ediciones Matanzas, Editorial CEM, Editorial Ácana, Ediciones Caserón, Letras Cubanas y Ciencias Sociales.
3-Utilizar con coherencia, eficacia y eficiencia los mecanismos creados para la publicación de los proyectos de libros de temática histórica en las editoriales el país, designado representantes donde esté establecido o nos sea solicitado.
4-Dar seguimiento a partir de encuestas, cartas, opiniones que se reciban y lecturas de obras, a la calidad de las publicaciones históricas, para realizar una evaluación sobre el tratamiento de la temática en el sistema editorial, teniendo en cuenta además los libros presentados y aprobados en las editoriales, por géneros y provincias de residencia de los autores, causas que influyeron en los proyectos no aprobados, los libros impresos y las opiniones recibidas sobre estos. Los resultados de este análisis los valoraremos en nuestros órganos de dirección para adoptar acuerdos e indicaciones que perfeccionen nuestro trabajo y realizar donde sea necesario sugerencias al ICL y a las editoriales.
5-Estimular la presentación de proyectos que constituyan en nuestra valoración, - por su calidad y temática que aborden -, posibles aportes historiográficos y sucesos editoriales de impacto en el campo de la historia, para que sean valoradas por nuestras editoriales.
6-La UNHIC cuenta con una modesta editorial en la Filial de Holguín, Ediciones la Mezquita, debidamente reconocida. A partir de la experiencia acumulada en ese oriental territorio, estamos trabajando para transformarla en la editorial nacional de la asociación, que se sumará con modestia por sus posibilidades materiales, al empeño que durante años muchos de ustedes realizan en la edición de libros de historia.
7-Consideramos que tenemos que estimular más y mejor a los que intervienen en la edición de libros de historia en Cuba. Una de las ideas en desarrollo es organizar cada dos años un Taller Nacional sobre la edición de libros de temática histórica, y en el marco del mismo, entregar el Premio Pedro Álvarez Tabio, por la obra de la vida, a un editor destacado en libros de esta temática.
Compañeros:
La UNHIC trabajará junto a ustedes en todo lo que sea posible y nos lo propongamos. Que este sea un espacio que permita relanzar nuestras relaciones. Lo provechoso que podamos hacer, nos lo agradecerán la sociedad cubana, los historiadores, los editores y sobre todo los lectores.
Muchas Gracias
INTERVENCIÓN DEL PRESIDENTE DE LA UNHIC EN EL ACTO NACIONAL POR EL DÍA DEL HISTORIADOR CUBANO
Compañeros de la presidencia.
Invitados representantes de instituciones relacionadas con la investigación, la enseñanza, la promoción y la conservación de nuestra historia y el patrimonio de la nación.
Miembros del Secretariado Nacional, el Secretariado Provincial y de las secciones de base de la UNHIC en La Habana.
Académicos, Premios Nacionales de Historia y demás invitados al Acto Nacional por el Día del Historiador.
La Unión de Historiadores de Cuba instituyó el Día del Historiador Cubano, como una vía más para estimular y dar a conocer la obra de nuestros historiadores, los que la investigan ya sea profesionalmente, o la hacen como parte desde la docencia, los museos, los archivos, las bibliotecas, el periodismo e incluso desde la afición. También es un momento en el año en que la sociedad cubana puede visualizar con mayor nitidez, todo lo que el país y los historiadores hacen por la historia y la defensa del patrimonio histórico de la nación.
En todas nuestras filiales se han realizado actividades de estímulo y se han entregado los diplomas reconocimiento a miembros de la UNIÓN y a instituciones que se han destacado en los diversos campos en que se desarrolla nuestra actividad: la investigación, la enseñanza de la historia, la promoción de la historia local, la preservación del patrimonio histórico y cultural, la actividad bibliotecológica y archivística, la labor periodística y la historia de las ciencias.
La celebración del acto nacional en la provincia de La Habana es un reconocimiento a los historiadores capitalinos y a la Filial de la UNHIC en el territorio, que han logrado avances en varios frentes, entre los que destacamos el funcionamiento de las secciones de base y la filiación, el sostenido trabajo en la preparación de los maestros y profesores de conjunto con la Dirección Provincial de Educación, la sistematicidad y calidad de los eventos que organiza entre los que destaco el Simposio de Historia Emilio Roig, el Coloquio sobre la Revolución Cubana, los talleres sobre nuestras misiones internacionalistas y los eventos en los municipios muy vinculados con los museos. También hay avances en la inserción del trabajo de la UNION en la sociedad habanera, a través de sus vínculos con el Partido, el Gobierno, la Dirección Provincial de Cultura, la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana y otras instituciones y organizaciones.
Es un estimulo para nosotros que coincida la celebración el Día del Historiador en la Habana con el 80 aniversario de la creación de la Oficina del Historiador, siendo precisamente el día en que Emilio Roig fue declarado Historiador de La Habana, unos años antes, la fecha escogida por nuestra organización para celebrar el Día del Historiador Cubano. Por la obra de 80 años, que incluye la realizada por el Dr. Leal y su equipo de trabajadores en el centro histórico de La Habana, próxima ya a su 500 aniversario, llegue también nuestra felicitación.
El Secretariado Nacional de la UNHIC envió un mensaje por el Día del Historiador del cual cito los siguientes fragmentos:
¨ El Día del Historiador Cubano es un momento de homenaje y reconocimiento a los historiadores y también el espacio en que renovamos nuestro compromiso de profesión en el empeño por investigar, promover, conservar y enseñar la historia de la nación cubana; y con ella seguir defendiendo el proceso revolucionario liderado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, continuador de nuestros 150 años de lucha, iniciados en Demajagua el 10 de octubre de 1868. ¨
¨ Celebramos el Día del Historiador Cubano, teniendo muy reciente la Asamblea General de Miembros, donde delegados electos de todo el país analizaron el trabajo realizado en los últimos cinco años y discutieron importantes documentos sobre el trabajo de la UNHIC en su organización interna, la enseñanza de la Historia y el apoyo a la formación de profesionales vinculados a ella, la actividad científica y socialización del conocimiento histórico y la protección y conservación del patrimonio histórico de la nación. También se rindió homenaje póstumo a los asociados que fallecieron entre el 2013-2018, pues como dijo José Martí: “Son dichosos los que al irse de la vida dejan en ella afectos vivos que no saben la manera de olvidar”. Fue aprobada la propuesta para establecer una política de atención al conocimiento, a la divulgación de la Historia, a los historiadores y a la Unión de Historiadores de Cuba, se hizo entrega de la condición de Miembro de Honor a Premios Nacionales de Historia, y se aprobó la Declaración de la UNHIC a la sociedad cubana ¨La historia, la UNHIC y los retos de la lucha ideológica contemporánea¨.
¨Los exhortamos a seguirnos acompañando en los nuevos retos, tareas y actividades que están por venir, donde se destaca el XXIII Congreso Nacional de Historia a realizarse en la ciudad de Bayamo, Monumento Nacional, del 16 al 18 de abril de 2019, en el bicentenario del natalicio del Padre de la Patria, Carlos Manuel de Céspedes y del Castillo; cónclave que estará antecedido por eventos de base en las provincias, garantes de la calidad de las ponencias para la realización de un congreso exitoso.¨ (fin de la cita)
Son muchos los retos y las tareas que tenemos por delante. La UNHIC ha conformado un programa de trabajo resultado del proceso de su Asamblea General, que con la acción de nuestros dirigentes y asociados y con el apoyo del país, nos permitirá seguir avanzado en proyectos donde no olvidamos las indicaciones y valoraciones que nos trasmitió el líder histórico de la Revolución en el encuentro que tuvo con una representación de los historiadores cubanos en octubre del 2000. Fidel nos señalaba:
¨ Saben lo primero que yo aprendí en mi vida, un poco de Historia y de la Historia me salieron todas las demás ideas, de los hechos de la Historia, de la nuestra y de la Historia Universal. (...) Nosotros tenemos que saber mucha Historia de Cuba por una cuestión de identidad, para que nosotros nos sepamos valorar a nosotros mismos, para que nuestro pueblo se valore asimismo.¨
También nos apuntaba: ¨ Consideren al historiador también un trabajador de la cultura. No tienen ninguna razón para no considerarlo.¨
Y refiriéndose a la Unión de Historiadores nos señalaba: ¨Ustedes tienen una organización fuerte, entonces, ustedes verán como todas las demás organizaciones han a establecer lazos más estrechos. Este país tiene muchas cosas que contar, todavía quedan muchas cosas que hacer, este país tiene muchas ideas que transmitir. Ustedes tienen que estar unidos, estar organizados y atacar todos con las mismas fuerzas en una misma dirección. Creo yo, … creo de verdad que ustedes tienen que jugar un papel muy importante en lo que estamos haciendo.¨
La obra de Fidel, su ejemplo, sus valoraciones sobre la historia y las misiones que nos señaló serán una brújula y un estímulo permanente en la obra de los historiadores cubanos. Reconocimos a muestro Comandante con el Premio Nacional de Historia y estará junto a nosotros en las ideas, en nuestra obra y en nuestros corazones.
En la conmemoración del Día del Historiador Cubano:
¡ Viva el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz ¡
¡ Viva la Revolución Cubana, la que inició Céspedes y continuó Martí, la que han forjado nuestros padres y hoy continuamos bajo la guía de la dirección histórica encabezada por Raúl y junto a las nuevas generaciones que la continuarán ¡
¡ Vivan los historiadores cubanos ¡