Por María Caridad Pacheco*
Dra. en Ciencias Históricas y miembro del secretariado de la Unhic.
Boletín UNHIC No.36 - Julio 2021
Corren tiempos de pandemia, la covid-19 con su espeluznante saldo de enfermos y muertos, tensiona y en ocasiones quiebra economías y servicios médicos. Mascarillas, higiene y distanciamiento definen una imprescindible fórmula preventiva;pero, sin lugar a dudas, la vacuna es el término de esta ecuación en la que la humanidad cifra sus mayores esperanzas. La primera enfermedad que contó con una vacuna para prevenir su ocurrencia fue la viruela.
Provocada por el vario la virus, se cree que surgió en poblaciones humanas alrededor del año10 000 a. n. e. Se caracterizaba por una alta contagiosidad,elevada mortalidad, especialmente en niños y secuelas en los sobrevivientes, que sufrían de esterilidad, desfiguraciones y, en muchos casos,ceguera. Durante muchos siglos, las sucesivas epidemias de viruela castigaron las poblaciones en Europa, Asia y África siguiendo las rutas de comercio entre las distintas regiones del mundo;sin embargo, era una enfermedad desconocida en el Nuevo Mundo, al que llegó, con su saldo de exterminio, en los barcos de los colonizadores españoles.
La falta de inmunidad natural ante una enfermedad nueva y la violencia de la conquista fueron factores determinantes en el colapso demográfico de los pueblos originarios.
Respecto a esta enfermedad se había comprobado que los sobrevivientes no la volvían a padecer,por lo que empíricamente se practicaron algunos procedimientos de inoculación de la enfermedad,lo que se conoció como variolización. Por ejemplo,en China se realizaba mediante la inhalación de polvo hecho con costras de las pústulas de los enfermos; en Constantinopla, a través de pinchazos en la piel con supuraciones de enfermos.
Edward Jenner fue un médico inglés, queinoculó por primera vez en un niño secreciones de las pústulas de vacas aquejadas de viruelavacuna, con lo que consiguió que padecieran una forma leve de la enfermedad y quedaran inmunizados contra el contagio con el virus humano, según demostró Jenner con posterioridad. La palabra vacuna procede precisamente de vaca, vacuno. Este procedimiento tuvo rechazoinicialmente pero después se generalizó su uso.
Edward Jenner está reconocido en la actualidadcomo el padre de la inmunología. La Expedición Balmis fue organizada por laCorona española para difundir la vacunación contrala viruela en sus colonias en América y Asia. Los niños vacuníferos fueron huérfanos españoles a los que se inoculó el virus con el propósito demantenerlo vivo durante el viaje. Al llegar a Cubala expedición, dirigida por Francisco Xavier deBalmis, comprobó que ya la vacuna estaba establecidaen Cuba, no obstante realizó cientos deinoculaciones y propuso la creación de la JuntaCentral de Vacunas, que sería dirigida durantemás de treinta años por Tomás Romay.
La primera administración exitosa de la vacunacontra la viruela en el país ocurrió en Santiagode Cuba el 12 de enero de 1804 y el 11 de febrero de 1804 comenzó Tomás Romay la extensióngratuita de la inmunización en la isla. DesdeCuba se envió hacia México, Jamaica, Colombia,Venezuela y Estados UnidosEl Dr. Tomás Romay fue médico, humanista,y sabio, y para vencer reticencias realizó una demostraciónpública en la que inoculó la enfermedada sus propios hijos previamente vacunados.
Por sus acciones en la prevención de enfermedadesy de promoción de la salud se considera elprimer higienista cubano.
Durante el siglo XIX, prominentes figuras científicasdedicaron grandes esfuerzos en el desarrollode la inmunología en Cuba. La lucha contra laviruela, la rabia y la fiebre amarilla promovieronel desarrollo de importantes investigaciones eneste campo e, incluso, en el de la producción devacunas y se adelantaron en algunas de estas experiencias a la propia metrópoli. En esta época se sentaron importantes bases relacionadas conlas investigaciones en el campo de la inmunologíay el desarrollo producción de vacunas.
Entre los hechos más relevantes están los trabajos de inmunización realizados por el Dr. CarlosJuan Finlay y su colaborador el Dr. ClaudioDelgado en enfermos de fiebre amarilla, a losque se suman aportes de figuras científicas dela talla de Diego Tamayo Figueredo, Arístides Agramonte Simoni, Juan Guiteras Gener y JuanSantos Fernández, entre otros.
Durante la primera mitad del siglo xx, en Cuba se atendió la inmunización de la población contra enfermedades como el tifus, la difteria y la tuberculosis;pero un verdadero despegue científico en esta rama de la ciencia ocurrió a partir de 1959. Cuba se convirtió en el primer país de América Latina en eliminar definitivamente la poliomielitis, al aplicar una vacuna oral de manera comunitaria e intersectorial.
Desde hace más de 25 años, el país producela vacuna preventiva recombinante contra la hepatitis B y ha desarrollado las vacunas contra la meningitis producida por Haemophilus influenzae,y la Pentavalente. De hecho, el país produce casi el 80 % de las vacunas que precisa el Programa Nacional de Inmunización y esto se debe a que el Sistema de Salud cuenta con una gran área de innovación tecnológica.
En el año 2008, comenzó el proceso de registro sanitario de CIMAvax EGF, una vacuna terapéutica contra el cáncer enteramente desarrollada en Cuba. El Centro de Inmunología Molecular (CIM)en La Habana, institución que también aportó ala ciencia el medicamento Vaxira, registrado en el2013, para ser empleado contra el cáncer de pulmón de células no pequeñas en etapas avanzadas.
Otro aporte el CIM es la vacuna nombrada CIMAher (Nimotuzumab), que desde el 2015 se usa para el tratamiento del cáncer de cabeza y cuello, esófago, páncreas y glioma pediátrico.
En la actualidad, Cuba ha logrado desarrollardistintos ensayos clínicos con cinco candidatos vacunales contra la covid-19 (la serie Soberana, Mambisa y Abdala).
La capacidad de Cuba de crear y producir vacunas no es un mito ni una leyenda. Es el resultadode la tradición, el talento y la voluntad inquebrantable de nuestros científicos de luchar por la vida.
La industria sanitaria cubana ha conseguido grandes logros en biotecnología, los cuales son para todo el pueblo cubano y para otros pueblos lejanos; recientemente en Italia, en lo peor de lacovid-19 se emplearon medicamentos cubanos.
En el otro polo, tenemos las compañías transnacionales que trampean con las patentes a costa de las muertes de miles de personas de los países pobres, como fue el caso de los tratamientos antirretrovirales contra el sida y otros.
No se puede comparar la fabricación de tecnología médica en un país sometido a un bloqueo criminal como Cuba, con la que fabrican para mercadear jugosas ganancias, de la que se benefician solo quienes tienen con qué pagarla. Una vacuna debe tener tres premisas fundamentales: segura,eficaz (inmunógena) y disponible para toda la población, al menos a precios muy asequibles.
Además, investigar de forma ética implica que la metodología sea adecuada y respetuosa con seres humanos, animales y naturaleza.
Abdala, un proyecto nacido del talento y esfuerzo de científicos y trabajadores del Centro deI ngeniería Genética y Biotecnología (CIGB), se convirtió el 9 de julio del 2021 en el primer candidato vacunal cubano con autorización para uso de emergencia, otorgado por el Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (Cecmed). Es la primera producida en un laboratorio de América Latina y el Caribe y un nuevo hito de la ciencia cubana.