Por Adys Cupull y Froilán González
Boletín UNHIC No.36 - Julio 2021
El 12 de julio se cumplen 206 años del nacimiento de Mariana Grajales Cuello, quien, junto a su esposo Marcos Maceo y sus hijos, luchó por la independencia de Cuba. Es gratificante ver la continuidad de esa heroica familia en nuestro pueblo enfrentando con la ciencia la covid-19. Al honrarla,lo hacemos también con todas las madres y abuelas que luchan contra esta y otras pandemias,como el genocida bloqueo que por más de 60 años impone el Gobierno de Estados Unidos a nuestro noble pueblo y la campaña de noticias falsas, mentiras, calumnias y manipulaciones.
Se difama al pueblo cubano trabajador y digno y la maledicencia es replicada por los agentes y asalariados al servicio del imperio. Cuando investigamos la vida de Mariana Graja les conocimos que los historiadores de Santiago de Cuba —la doctora Olga Portuondo y el licenciado Joel Mourlot— encontraron la partida de nacimiento y la fe de bautismo que avalaban sus afirmaciones y ubicaban la fecha de nacimiento el 12 de julio de 1815. Para escribir y publicar la biografía de Mariana Grajales, acudimosa sus descendientes, nietos, bisnietos y tataranietos, ellos señalaban que siempre se difundían las mismas fotos, la de sus últimos días,vieja, enferma y arrugada, cuando fue hermosa,alegre, tierna; en su juventud bailaba, cantaba con melodiosa voz a sus hijos para dormirlos y,después de enviudar, con cuatro hijos, se volvió a casar con el apuesto Marcos Maceo.
Entre los entrevistados están Francisca Ulloa Romero, Panchita, nieta de Dominga Maceo Grajales y sus hermanos Agustina y Lázaro, este último era muy importante en la familia, pues perteneció al Partido Socialista Popular y era militante fundador del Partido Comunista de Cuba. Panchita facilitó las entrevistas al resto de la familia, algunos residentes en el municipio de Centro Habana y otros en Santiago de Cuba.
Cuando la conocimos era casi centenaria, con sus dos hijas Mayra y Martha, quien sistemáticamente colabora en nuestras actividades culturales y exposiciones históricas, y José Antonio Maceo,nieto del general José, nos permitió obtener informaciones y verificar las obtenidas por otras vías. El testimonio de ambos está en nuestro libro Mariana, raíz del alma.
Testimonio de José Antonio Maceo,bisnieto de Mariana
Cuando entrevistamos a José Antonio Maceo tenía78 años, era el secretario general del núcleo del Partido Comunista zonal número 32 del Vedado en la capital cubana.
La televisión lo presentó en una combativa intervención en un acto en el teatro Carlos Marx presidido por Fidel y con la presencia de Esteban Lazo. Su imagen y voz entraron fuertes en los hogares cubanos. Fidel significó la vida consecuente de este Maceo con los principios e ideales de sus raíces […].
Explicó [José Antonio] que [durante la República neocolonial] había escuchado la burla del gobierno a su familia, nadie se ocupaba de los descendientes de la familia Maceo, su pariente Fifí, para no morir de hambre, tuvo que poner una lavandería para lavar y planchar ropas para la calle, en la casa de su bisabuela Mariana Grajales,donde nació el General Antonio Maceo.
Una casa que debió ser sagrada y respetada o[convertida] en un museo como en la actualidad y afirmó: “Yo no podía entender que el 7 de diciembre fuera el único día en que el gobierno de turno y los políticos se ocuparan de la familia Maceo…”.
José Antonio era un gran divulgador de las ideas y el legado de su familia, su residencia se convirtió en un centro patriótico, con una buena biblioteca con las obras [acerca] de los Maceo y el llamado al patriotismo, el antimperialismo y la decencia; era una familia donde los hombres, era caballeros y las mujeres damas,sin usar lenguaje vulgar o chabacano, con cortesía y elegancia.
Entre sus deseos estaba que, al morir, su casa continuara irradiando cultura y en la de Santiago de Cuba, volver a sembrar en el patio matas de mangos, de donde se produjo la Protesta de Baraguá y, en la ciudad de Mantua, en Pinar del Río, lugar hasta donde llegó el general en la Invasión al occidente […].
Del testimonio de Francisca Ulloa Romero
Refirió que era hija de Edelmira Romero Maceo,nieta de Dominga Maceo Grajales y bisnieta de Mariana, que eran diez hermanos, que su abuela había muerto el 3 de septiembre de 1940, con 87años de edad y relató:
A mí me gustan las cosas reales, no puedo mentir, tengo que decir la verdad, mi mamá nació en Jamaica y a los 22 días de nacida,continuaron viaje para Honduras, donde la familia se estableció. Tengo que rebelar un secreto familiar que nunca hemos dicho y como se está investigando la historia no se puede mentir.
Mi mamá se estableció en Honduras, en una población que se llama Muchilena y en Puerto Cortés, donde nacimos todos nosotros.
Es decir, no nacimos en Cuba. Como mi fecha de nacimiento aparece el 22 de agosto de 1922, pero en realidad nací ese día y ese mes en el año 1919.
Mi abuela Dominga gestionó para que mi mamá, con todos sus hijos, pudiera venir de Honduras para Cuba, quería que toda la familia viviera en Cuba y todos vinimos,incluso mis hermanas: Cecilia a la que le decíamos Chila y Tránsito a la que le llamábamos Tencha; pero ellas regresaron, estaban casadas con hondureños, hicieron sus familia sen ese país y allá murieron.
Cuando mi mamá llegó a Cuba, mi abuela Dominga nos inscribió a todos como si hubiéramos nacido en Cuba, para evitar que nos deportaran como hacían frecuentemente con los no nacidos en el país. Fue en 1925cuando mi mamá regresó con todos nosotros,yo tenía seis años de edad.
Pero somos cubanos, aunque hayamos nacido en otro país, porque somos hijos de cubanos y esta es nuestra patria, y Dominga quería que fuéramos cubanos por nacimiento y estamos orgullosos de serlo. Toda la familia vivió en Haití, Santo Domingo, Honduras,Costa Rica y Jamaica. Esos pueblos fueron muy solidarios con mi familia[…].
Con mi abuela surgió un problema, porque nunca pudo cobrar la jubilación de su esposo,que llegó a teniente coronel, dijeron que por un papel que no apareció, eso decían,nunca cobró y se hizo un reclamo y ami abuela le otorgaron una pensión especial de 200 pesos mensuales hasta que muriera.
Lo publicó la Gaceta Oficial de Cuba, fue una cuerdo del Senado. Pero en el gobierno del general Gerardo Machado le bajaron la pensión a 46 pesos, sin darle ninguna explicación.Era como una burla.
Mi abuela fue a reclamar y la enviaron a un lugar, después a otro y a otro y otro más.Nunca se solucionó esa reclamación, ni le pagaron como debían. Era una burla a ella y a toda la familia[…].
Yo trabajé como costurera, después en el Ayuntamiento de La Habana en los años1947-1950, y más tarde trabajé 28 años en la Escuela Provincial de Ballet. Soy fundadora.Alberto Alonso me llevó para el ballet en el teatro Amadeo Roldan como secretaria, eso fue en 1950. Yo lo recuerdo con mucho cariño.
Él me ayudó mucho y me decía: “Panchita,esto se va a arreglar cuando venga el comunismo”. Aunque el primero que me habló de comunismo fue mi hermano Carlos,que siempre luchó por estos ideales.
Mi abuela vino de Jamaica para Santiago de Cuba y después para La Habana; pero para mudarse puso como condición que cuando muriera tenían que trasladarla para Santiago de Cuba y enterrarla en el cementerio de Santa Ifigenia, donde estaban su hermana Baldomera y su madre Mariana, quería que la enterraran junto a ellas. Con esa condición se mudó para La Habana […].