Atrapado en el tiempo (Groundhog day) es una película del año 1993 que cuenta como estrellas protagonistas a Bill Murray y Andie McDowell; fue escrita, dirigida y producida por Harold Ramis, un director más conocido como actor por su participación en la famosa comedia Los cazafantasmas, también junto a Bill Murray, aunque quizá lo conozcáis por otra película dirigida por él, Año Uno. Seguramente este director jamás llegaría a pensar que su comedia tontorrona se acabaría convirtiendo en un clásico por la capacidad con la que juega entre el humor absurdo y la interpretación filosófica de su argumento.
En fin, vayamos a lo que nos interesa. La película cuenta la historia de un único día en la vida de Phil Connors (Bill Murray), el hombre del tiempo de una cadena local, enviado a transmitir el famoso día de la marmota de Punxsutawney, un pueblo de Pensylvania, en los Estados Unidos de América. Según la tradición el 2 de febrero la marmota sale de su guarida al acabar la hivernación, y según su comportamiento se sabe si la primavera llegará pronto o habrá un invierno largo; en caso de que la marmota no vea su sombra, significa que el invierno acabará pronto. Es lógico, pues, que una cadena local, envíe a su hombre del tiempo a retransmitir el famoso día de la marmota para saber cuánto durará el invierno. En su viaje a Punxsutawney le acompañan Rita (Andie McDowell), que ejerce de productora del programa, y Larry (Chris Elliot), el cámara.
Lo que Phil no se puede imaginar, a pesar de su aberración por la tradición popular que debe retransmitir, es que una tormenta de nieve les obliga a quedarse en el pueblo. A partir de ahí comienza una repetición múltiple del día de la marmota que podrían (teniendo en cuenta diversos sucesos que ocurren) ser unas 15.000 veces. Durante esas 15.000 repeticiones del mismo día (cálculo hecho a ojo de buen cubero) Phil pasa por diversas etapas: a) una primera etapa de incredulidad; b) una segunda etapa de desesperación en la que busca la muerte; c) una etapa de superioridad en la que se siente un dios; d) una última etapa en la que decide aprovechar el tiempo para salvar a todo aquel que pueda gracias a su conocimiento de todo lo que va a suceder; e) una etapa epílogo en la que se produce hechos que no debo contaros si no la habéis visto para no haceros spoilers.
Pues bien, en medio de esta amalgama de locura temporal, la película, seguramente sin pretenderlo, nos muestra claramente el núcleo central del pensamiento nietzscheano: el eterno retorno de lo mismo.
La idea seguramente la hemos podido ver cuando hemos leído el argumento de la película; de la misma forma que Nietzsche plantea la idea del tiempo de forma circular y que todo lo que ocurre volverá a ocurrir, de la misma forma, decía, Phil se despierta cada día exactamente en el mismo día en el que estaba y vuelve a encontrarse con las mismas personas, y puede ver cómo muere un hombre cada día sin que pueda ayudarle de ninguna manera, pero a la vez puede salvar a otro diariamente, o ayudar al niño que cae del árbol. La gran diferencia con la idea del filósofo estriba en que en el eterno retorno los sujetos siempre hacemos lo que ya hicimos, y volveremos a hacer lo ya hecho; Phil, en cambio, es el único capaz de variar su realidad (y parte de la realidad ajena a él) en el interior de ese bucle temporal. Pero la semejanza va un poquito más allá.
El filósofo alemán entiende que el eterno retorno (por el inmenso abismo que representa) se puede vivir de dos formas muy diferentes, que él denomina desde el pasado o desde el futuro. Desde el pasado el eterno retorno es lo que Nietzsche denomina el espíritu de la pesadez, la carga terrible de saber que estamos condenados, que no hay libertad ninguna, todo está decidido, el destino se ve como algo inconmensurable e inabarcable para nuestra capacidad de comprensión; pero desde el futuro todo es diferente, desde el futuro el eterno retorno significa la infinita responsabilidad y, en consecuencia, si soy infinitamente responsable, soy supremamente libre, puesto que soy responsable de aquello que decido en libertad. Todo lo que ocurrirá, ocurrirá porque yo he decidido que ocurra. ¿Cómo actuaría, en definitiva, si mi vida la estuviera viendo en un capítulo que repusieran eternamente? Sería pues, el único responsable de mi vida, sería una libertad suprema. Pues bien, esas dos formas aparecen en la película. El espíritu de la pesadez aparece cuando Phil entra en la etapa "depresiva", harto de que su día no cambie intenta acabar con su vida sin conseguirlo jamás; aparecen en la película diversas formas de suicidio elegidas para ver si con alguna de ellas funciona: se tira con un coche por un barranco; se lanza al vacío desde lo alto de un edificio; se deja atropellar por un autobús; se electrocuta en la bañera... pero el destino tiene un nuevo día (el mismo) para él.
Superada esta visión, Phil alcanza una posición de dominio de su propia existencia y se ve como lo que está siendo, el único capaz de «crear» en un mundo repetitivo, es un dios, es una falsa imagen del superhombre nietzscheano;
finalmente alcanza una posición de libertad absoluta cuando «goza» del hecho de que elige libremente todo lo que va a suceder, no importa que ya sepa qué va a suceder, decide crear lo que sucede (esa es la verdadera imagen del superhombre nietzscheano).
En la película, eso sí, todo acaba cuando entra en juego el amor.
–¿La primavera comenzará pronto?
–Predigo el 21 de marzo
Atrapado en el tiempo