Sabemos que los efectos de la adversidad durante la primera infancia perduran en el tiempo y tienen consecuencias sobre el aprendizaje, la trayectoria escolar, los comportamientos de riesgo, el empleo, la salud y otras variables claves para la acumulación del capital humano y el bienestar de las personas.

Sabemos que la educación rompe el círculo de la pobreza y es garantía de un futuro mejor.

Trabajamos en el mejoramiento de las oportunidades educativas de niñas, niños, adolescentes, hombres y mujeres, porque la educación es una necesidad humana, es un derecho y es un vehículo de desarrollo.

Consideramos que la educación es una herramienta transformadora de los hombres y las sociedades… es la llave de su liberación.