Dar el primer paso hacia una vida minimalista es lo más sencillo. A fin de cuentas, todos tenemos localizadas cosas de las que nos costaría poco desprendernos o que tenemos claro que no queremos en casa. Lo realmente complicado es ir más allá y mantener un estilo de vida que siga esos patrones.
Di adiós a lo que no te hace falta con dos simples preguntas
Hay dos preguntas que te facilitarán la tarea de deshacerte de las cosas
¿Hace más de seis meses que no lo uso?
Si la respuesta es negativa, ya sabes que debes hacer.
No te apegues a los objetos, por lo menos no a todos
Las cosas no dejan de ser cosas,no tenemos cariño al objeto, sino al recuerdo.
Apuesta por el orden en casa
Empieza por simplificar la decoración dentro de casa. Cuantas menos cosas, más fácil será tener todo recogido y en orden. A partir de ahí practica esta simple regla: cada objeto debe tener un uso y un lugar dentro de la casa. Una vez se usa, vuelve a su lugar.
Aplica la regla de uno entra uno sale
Básicamente consiste en que para poder meter un objeto en casa, otro debe salir. Puedes utilizarlo para la ropa, por ejemplo, o para los aparatos tecnológicos. Lo importante es que seas más cuidados con tus compras para no tener que estar constantemente tirando cosas.
Los móviles de hoy en día pueden hacer de todo. Aprovecha la tecnología para simplificar tu vida y no al contrario. Recuerda que cuantos más aparatos tengas mayor será el gasto de mantenimiento. Esto mismo puedes aplicarlo a todos tus archivos digitales.