San Salvador, 26 de agosto de 1997.
Estudia Licenciatura en Letras en la Universidad de El Salvador (UES). Escribe poesía y cuento. Algunos de sus poemas han aparecido en espacios virtuales. Vendedor de maní de vez en cuando.
***Porque me dijeron que eso hacen los poetas: Dos poemas de Waldo Pinto***
PROMESA A MAMÁ
Le dije a mi madre que algún día seré poeta
que no sé cómo se ven, a que saben o huelen
pero no descansaré hasta convertirme en uno,
no descansaré
porque según cuentan la noche es su amiga
y les regala a través del cristal la sabiduría del mundo.
Mi mamá se encogió de hombros
y me dijo -yo confío en vos mijo-
Quizá ya sabe cómo me chillan las tripas
mientras leo a Bukowski
o que nunca he tocado una pistola
y escribo de revolución,
quizá sabe que miento
porque no puedo vivir sin ella
pero ella me quiere ver hecho un poeta
aunque ignora cómo se ven, a que saben o huelen.
Hay días que amanezco sintiéndome un trovador
así que me pongo una boina
me tallo un abrigo
y empiezo a escribir sobre eras pasadas.
Hay días que anochezco y ya no doblo rodillas
porque si allá arriba existe un dios
espero poder odiarlo
porque me dijeron que eso hacen los poetas.
No hay día que no le haga esa promesa a mi vieja
pero ella se encoge de hombros esperando comida
mientras en silencio le reza a su dios
pidiendo que me enderece el camino.
Le dije a mi madre que algún día seré poeta
y me voy dando cuenta que no me veo bien,
tengo un mal gusto y no huelo a nada
pero ella encoge los hombros y me dice:
-yo confío en vos mijo-.
BANGLADESH
Daca
La vida no me merece
aunque con su mano
haya forjado la costura entre mi ingle.
La vida no me merece
y no me arrepiento.
Cada minuto es una canción
ahogada entre mi muerte
cada segundo soy yo
salvando a los que no vinieron por mí.
No te vayas,
sonríe un poco,
la vida es una niña alegre
jugando a tener polen en el pecho.
Kamalapur
Lejos de aquí vas a tener placer
cerca del tren no tendrás nada,
solo a mí.
Toma mi mano
quita el polen de tu pecho
acaricia la dulzura de mis ojos
ayúdame a no morir ahora que te veo.
La vida no me merece
ni te merece a ti
la vida es una vieja sin dientes
con pena a mostrarnos su risa.