(Santa Ana, 1979)
Músico, pintor y poeta.
Egresado de la Licenciatura en Ciencias del Lenguaje y Literatura de la Universidad de El Salvador, Facultad Multidisciplinaria de Occidente. Fue miembro de la banda de power metal Gaia Metal entre 1999 y 2010, con la que participó en los eventos más importantes del movimiento metalero de El Salvador. Participó con Gaia en el Festival Internacional Rock al Parque (Bogotá, 2005). Posteriormente, fue miembro de la banda de pop Avenida Independencia.
Ha publicado los poemarios Post (Proyecto Editorial La Chifurnia, Quezaltepeque, 2016) y Celeste (Artesanos y Editores, Santa Ana, 2018). En 2016 ganó el tercer lugar en el Certamen de Poesía «José Rutilio Quezada», del Proyecto Editorial La Chifurnia. Actualmente forma parte de la banda Aire Libre y colabora como arreglista con el cantautor Gabriel Colocho.
Le confieso que desde que la veo
la reconozco de entre los rosales y las mañanas
que mi voz desprende gotas cristalinas
y que soy un campo sin mieses si no la encuentro.
Le confieso que desde que la escucho
su voz ha encantado los ríos donde bogan mis poemas.
Le confieso que he querido acariciar su cabello
y que lo contemplo mientras la brisa se impregna de su profundidad.
Le confieso haberla visto explorar la luz
mientras
cae
suave
en
su
piel.
Tu rosa es una boca en primavera
que trae un campo completo de polen
con los pétalos que atrapan abejas
y las endulzan en sus vastos soles.
Tu rosa es una boca en sangre fresca
es un verbo que invita a conjugarse
el aroma de tu aliento en la lluvia
celeste reposo en su suave abrigo.
Tu boca es una rosa en primavera
el surco de los días en mis ojos
la energía en la sangre de mi boca
pétalos intensos de tu sonrisa.
Tu rosa es una boca en primavera
la sangre que brota como un botón
una mañana trayendo los cantos
una estampida de vientos y llovizna.
Tu boca es mi color en primavera
el lugar de mis deseos ignotos
el jardín donde te puedo besar.
Lléname de celeste
de tu paz
de los espacios de nubes en el cielo.
Lléname de la tarde
del aire que anuncia que lloverá.
Llena mis manos con las tuyas
esperemos el día en que podamos correr bajo la lluvia
bajo las nubes
bajo el azul claro del cosmos
bajo el almendro y sus hojas anaranjadas.
Lléname de música de piano
de una balada entre tu sonrisa
de un nocturno entre los versos de Nervo.
Lléname de tranquilidad la brisa
y el vuelo de las aves migratorias
las plumas de los atrapa sueños
los compases frágiles del cenzontle.
Lléname de celeste
y de azul profundo y de paz
llena tus manos con las mías
con los espacios y las nubes tranquilas
del aire de la tormenta
de la música en tu mirada
y de los suspiros con que pasan los días.