Cada civilización tuvo una forma diferente de habitar. Su cultura, costumbres y demás nos presenta un mundo completamente variado por explorar. El vínculo entre las construcciones y el humano ha crecido desde que sintió la necesidad de buscar refugio y seguridad ante la naturaleza. La arquitectura de nuestros días es el resultado de una larga evolución de conocimientos acerca de cómo protegernos como especie. Adicional a esto, surge la necesidad de proteger nuestra casa común, dónde cabemos todas las especies por igual. Mediante los objetivos del desarrollo sostenible, la transmisión de conocimiento de generaciones, el trabajo interdisciplinar y el entendimiento del entorno, nos permite crear una arquitectura que su fin es el cuidado de la vida en todas sus formas.
Jhon Kenedy
Fundador
Desde el inicio, se realiza un análisis integral del entorno lo que ayuda a tomar decisiones en el presente proyectándolas a futuro.
Establecemos una comunicación constante con los clientes y/o comunidades desde el inicio del diseño. Esto nos permitirá enriquecer el proceso respondiendo a las preguntas y necesidades tanto individuales como colectivas.
Con esto, se busca agregar un valor a cada proyecto que sea capaz de coexistir en un panorama de constantes cambios climáticos, sociales, culturales, de pensar y vivir. Invertímos mucho tiempo persiguíendo esos objetivos y nos preparamos constantemente para ello.
Su objetivo es ser la respuesta palpable a las preguntas y retos que nos plantea su entorno. Entre más difícil sea el reto, usualmente más simple debe ser su solución. En arquitectura es común escuchar acerca de la búsqueda de una filosofía o lenguaje arquitectónico como “less is more” (menos es más), “less is a bore” (menos es aburrido), entre muchos otros. A esto se suman a las diferentes tendencias del diseño que van desde lo práctico y racional hasta lo arriesgado e inspirador.
Lo anterior nos abre un abanico de herramientas que utilizamos en relación lo que nos pide cada proyecto. Sin un lenguaje arquitectónico más que la búsqueda de aprovechar los recursos y espacios al máximo. Tratamos de utilizar las fuerzas del trabajo en equipo con la comunidad, los clientes y sus diferentes disciplinas, para crear un diseño capaz de utilizar el ayer, integrarse al hoy y proyectarse hacia un futuro cambiante.
Esta es nuestra gran base sobre la cual se diseñan los proyectos. Se realiza un trabajo estrecho entre la arquitectura e ingeniería, donde se realizan esquemas para un mejor aprovechamiento del espacio, optimizando la materialidad, la funcionalidad y la forma.
Las estructuras responden a las condiciones de su entorno, dónde se encuentran las fuerzas del viento, los sismos, gravedad, los suelos, el agua y las normas de construcción.
Nuestros conocimientos de normas de construcción, métodos, técnicas y materiales, dan como resultado análisis y diseños estructurales capaces de formar un todo junto con la arquitectura y diseño.
Este es el corazón de los proyectos. Mediante el diseño tenemos la capacidad de aumentar la creatividad e imaginación. Es la posibilidad de vincular las artes plásticas, la importancia de comunicar ideas, de poder crear espacios y objetos pensados en todos los detalles, donde que se integren perfectamente al entorno.
Incluir a la comunidad en el proceso desde un diseño participativo hasta su ejecución. Esto enriquecerá de ideas el proyecto e identificará cuales son las preguntas y problemas reales que el proyecto debe resolver. Esta es la riqueza del trabajo en equipo.
Si no consideramos a la comunidad en el proceso, estaremos resolviendo problemas que sólo vemos en el papel, más no en la realidad.
Cuando la comunidad hace parte del proyecto, se genera un valor añadido de apropiación del proyecto y por ende, se garantiza su uso y protección a lo largo del tiempo.
Una vez entendemos el entorno y las condiciones que nos plantea, sabremos usarlas a nuestro favor con responsabilidad. Con el análisis y diseño adecuado, la sostenibilidad no es otra cosa que el uso riguroso del sentido común
Cuando la información de un problema está incompleta, se debe innovar. En un contexto dónde los recursos económicos, de materiales o herramientas son limitados, la innovación surge como una respuesta simple.
Aquí es donde se conjuga todo. Es estar abierto a diferentes técnicas de construcción y conocimientos, entender el contexto, incluír a la comunidad y responder a problemas complejos con respuestas simples, pero con sentido común.