Día 7º Calafate
(días 11 y 25 de febrero)
(días 11 y 25 de febrero)
Me has vencido Argentina, me has vencido y me has vuelto a dejar sin palabras. Si ya me encogiste en Iguazú, en Calafate me has miniaturizado.
Enormes lenguas de hielo glaciar que han tardado a formarse cientos de años De nuevo un espectáculo. Lo intentaré explicar, osado yo. Todo nace en los Andes, allí el agua, por las condiciones climáticas, comienza a helarse, un fenómeno lento que no se puede filmar, ni registrar, todo porque cada pequeño hielito le cuesta formarse entre 3 y 5 años; agua que poquito a poquito forma esos hielitos que van abrazándose, empujándose, adheriéndose, compactándose y avanzando, avanzando hasta el lago Argentino; la primera línea adentrada en el lago se estima que tiene entre cuatrocientos y quinientos años. Y el proceso sigue, siempre sigue, o al menos ha ido haciéndolo durante siglos. Ahora está amenazado por el calentamiento global, por la soberbia estupidez del hombre creído tan superior y sin embargo tan frágil. Afortunadamente algún glaciar como el Perito Moreno aún hoy permanecen estable.
No es el muro del norte más allá de Invernalia esperando el invierno. Es el muro del sur refrescando una buena parte del globo terráqueo.
...Y tampoco se puede explicar, sólo observar, sentir, escucharlo crujir, imaginarlo en su extensión y admirarlo mientras lucha con los imponderables naturales, la montaña, el viento, el agua del lago intentando arañar y escapar.
Pero también lucha contra natura, a merced de la avaricia y estupidez humana que parece no tener límites.
Por lo demás flora castigada por un clima muy impredecible.
¿Qué decir de La Patagónia repartida entre Argentina y Chile con la divisoria de la Cordillera de los Andes?. Hoy hemos visitado el Perito Moreno, una pequeña lengua de hielo glaciar (257 km cuadrados, 4% aproximado del inmenso Parque Nacional de Glaciales).
¿Cómo podría explicarlo?, ¿para qué intentar pintar un lienzo con colores que no entiendo y pinceles que no me obedecen?.
No hay lienzo, sólo sensaciones que van transmitiendo los sentidos; no hay colores, sino emociones nacidas en cada instante; no hay pinceles, sino experiencias que, similares al hielo glaciar, se compactan lentamente y se mueven con absoluta libertad.
Hacemos un trekking sobre el hielo glaciar del Perito Moreno, otra experiencia extraordinaria que no puede explicarse, sólo experimentarse, cualquier adjetivo quedaría lejos de la realidad in situ; cualquier fotografía sólo es capaz de captar un instante, un pedacito, un detalle, un momento desnudo, sin sonido, sin olor, sin emociones, sin la energía y en este caso, repito, sin la sensación de pequeñez, de insignificancia frente a la naturaleza pura.
Una vez que se ha venido hasta aquí, a más de doce mil kilómetros de casa no podemos escatimar acercarnos al Perito Moreno, caminar sobre el hielo glaciar (mini trekking), sentir su fuerza natural y observar su silencio roto de cuando en cuando por estruendos desprendimientos.