El estudio de diferentes elementos en materiales arqueológicos, geológicos y forenses puede ser empleado para abordar una serie de problemáticas. A continuación se presentan algunas de ellas:
Identificación de contenidos biológicos en restos óseos.
La concentración de los elementos traza en restos óseos se emplea para aclarar aspectos sobre dieta, paleopatología, procesos tafonómicos y casos forenses. Los factores contaminantes causados por el medio ambiente (procesos diagenéticos) pueden acarrear errores de interpretación debido a una contaminación de la muestra (Hinz E. A. Kohn M. J., 2010; Tütken and Vennemann 2011). Estos procesos pueden ser controlados mediante el análisis de suelos cercanos y lejanos al hueso, así como la primera capa sobre la superficie del hueso, empleando los datos analíticos y herramientas estadísticas a fin de decidir si una muestra es adecuada o no para estudios biológicos o de paleodieta (Gallello et al., 2013a). Además, la observación de los resultados de muestras pertenecientes a una determinada unidad estratigráfica puede ayudar a distinguir concentraciones de los elementos condicionados por procesos tafonómicos que se desarrollan independientemente del contexto general debido a las características individuales del ambiente de enterramiento relacionado con las costumbres funerarias y el contexto social de la persona sepultada (Gallello et al., 2014a).
Análisis inorgánico de suelo para la determinación de actividad antrópica
El análisis químico inorgánico de suelo se emplea para proporcionar información de la naturaleza y la localización de la actividad humana en yacimientos antiguos (Gallello et al., 2013b, 2014b). El análisis químico de los suelos se ha establecido como una técnica que puede ayudar a discernir el origen de los sedimentos y la historia del transporte de los mismos donde otros métodos empleados como el análisis granulométrico son insuficientes debido a problemas de muy elevada homogeneidad granulométrica de los sedimentos. Consideramos el rol de los elementos traza, especialmente las tierras raras, eficaz a la hora de identificar patrones antropogénicos debido a las particulares características de estos elementos químicos, como su fuerte fraccionamiento en partículas, su comportamiento coherente durante la erosión y el transporte fluvial y su alta resistencia a la movilización causada por agentes químicos (McLennan, 1992; McLennan y Taylor, 1980; Munksgaard et al., 2003; Zhangdog et al., 2006). Nuestros datos demuestran que las tierras raras o algunas de ellas pueden ser buenos discriminadores cuando existen diferencias importantes entre las unidades estratigráficas de diferente origen.
Análisis de procedencia de materiales arqueológicos
La caracterización química multielemental de objetos líticos, cerámicas arqueológicas, cristal volcánico (obsidiana), aleaciones, vidrio, etc. permite reconstruir los patrones de asentamientos, investigar la tecnologías de las herramientas, recomponer los sistemas de intercambio y la territorialidad (Bevins et al. 2012; Olofsson, 2011).