Esta fe fue instituida en el siglo V a.C. por Siddhartha Gautama, quien sería conocido después como Buda. Renunció a su vida privilegiada de lujos y excesos, para dedicarse a la iluminación viviendo de forma sencilla como un monje.
Sus esfuerzos por enseñar a otros a hacer lo mismo originaron el Budismo. La gran mayoría de sus creyentes viven al este y sureste de Asia. Incluye numerosas tradiciones, que conllevan diferentes prácticas.
El objetivo más importante del Budismo es hallar la iluminación. Buda no es considerado un Dios, ya que era un hombre y sus seguidores lo reconocen como tal.
Creen en tres verdades universales y en cuatro principios nobles. En consonancia con estos, siguen un camino de vida, pensamiento y conducta moral, junto con la búsqueda de la sabiduría.
El budismo sustenta cinco preceptos que se espera que sigan sus seguidores, que implican no matar, robar, mentir, abusar del sexo y consumir drogas o alcohol.
El Karma es muy importante en el budismo, y se centra en la responsabilidad de cada persona por sus propias acciones. Creen en la reencarnación y el renacimiento.
Reencarnarse implica volver a nacer más de una vez, mientras que renacer consiste en volver como una entidad totalmente diferente.
Esta religión incluye diversos escritos sagrados, en forma de escrituras y textos, que comparten la filosofía y enseñanza de Buda.