En México celebramos con intensidad.
Con música que llena la plaza y colores que no piden permiso.
Pero también recordamos.
Aquà la alegrÃa no borra la memoria.
La acompaña.
Cada celebración lleva algo más que ruido y luces.
Lleva historia.
Lleva nombres.
Lleva raÃces que siguen respirando bajo nuestros pasos.
No festejamos solo por costumbre.
Festejamos porque sabemos de dónde venimos.
Y porque seguimos aquÃ.