Este término es usado para referirnos a la tenencia de colonias de hormigas en cautiverio, en su mayoría criadas como mascota o, en algunos otros casos, para su uso en investigación, exposiciones o zoológicos.
Antes de empezar a criar hormigas es importante entender lo siguiente:
Para formar una colonia de hormigas es necesaria la captura de la hormiga reina; esta es diferente a las que normalmente observamos caminando en el suelo, es más grande y alargada, debido a que es la encargada de poner huevos para aumentar la colonia, y estas suelen aparecer en la época de lluvias (hay excepciones); por lo tanto, un buen momento para buscar nuestra hormiga reina es: medio día o un día después de que haya caído una buena lluvia en la localidad donde vives, o en donde pienses buscar una reina.
Más específicamente, ¿qué tipo de condiciones atmosféricas deberíamos de esperar?:
Poco o nulo viento.
Alta humedad atmosférica.
De preferencia un clima despejado.
Temperatura alta, más no altamente soleado; puede ser por la mañana, al alba, al atardecer o las primeras 2 horas de noche total.
Si se cumplen estas condiciones en los meses de vuelos nupciales, es casi seguro que presencies uno.
Lo que observarás es hormigas aladas apareciendo en el suelo o en el aire en un intenso frenesí, en el cual los machos se aferran a las hembras para poder aparearse con ellas; una vez estos se aparean (por lo general) caen muertos y la hembra se quita las alas y comienza a buscar un lugar para esconderse y fundar su colonia.
Ahí es donde apareces tú y la capturas, solo que hay algunas reglas que cumplir:
No se capturan reinas con alas (princesas).
No se capturan reinas que ya estén en proceso de fundación de colonia, o sea, cavando para formar su agujero, que estén bajo algún objeto, etc.
No se capturan reinas que aún se estén apareando con machos (ya que se tiene que asegurar la fecundación de la misma).
Se prohíbe muy tajantemente capturar más de 3 reinas de una especie en un mismo lugar (para no alterar la población local).
Se prohíbe la venta y exportación de las mismas fuera de su área de distribución, para no alterar las poblaciones, ni dar la posibilidad de generación a especies exótico-invasoras.
Monzón de verano acercándose a Hermosillo, Son. a espaldas de una planta de Encelia farinosa.
Foto de: Arturo Cruz.
Casta real de Pogonomyrmex rugosus apareándose.
Fotografía: Andrés Verver
Algo importante a saber es que hay 2 tipos de reinas principales, y los cuidados van a variar en función del tipo de reina que tengamos:
"Completamente encerradas"
Características:
Después de la fecundación, se quitan las alas y cavan un agujero el cual sellan herméticamente.
No requieren consumir alimento_ hasta que nacen sus primeras obreras; sobreviven a base de las reservas de sus músculos alares y alimentando a las larvas con huevos tróficos. En el caso de la crianza en cautiverio no requieren alimentarse hasta que nazcan sus primeras obreras.
Requieren solo un tubo de ensayo tradicional sellado, oscuridad y un espacio tranquilo. Se puede monitorear cada 15 días o 1 vez por semana.
Por lo general, las obreras de este tipo cuentan con estómago social; por lo general sorben el alimento y carbohidrato y se lo reparten entre ellas o alimentan boca a boca a las larvas sin tener tanto la necesidad de cargar presas completas.
Fotografía: Arturo Cruz
"Parcialmente encerradas"
Características:
Después de la fecundación, se quitan las alas y cavan un agujero el cual no es sellado.
Requieren estar saliendo a conseguir alimento, con el fin de poder alimentar a sus larvas con fuentes proteicas y así generar sus primeras obreras. En el caso de la crianza, se les requiere proporcionar alimento cada 2-3 días.
Además de un tubo de ensayo casi tradicional (sin el algodón que tapa el tubo), requieren una caja de forrajeo pequeña donde busquen su comida. Se puede monitorear la actividad interna del tubo de ensayo cada 15 días o 1 vez por semana.
Este tipo de hormiga no cuenta con estómago social; sí o sí deben de transportar el alimento (insectos enteros) al interior de sus nidos para poder alimentar a las larvas y a los demás integrantes de la colonia. Para el caso de los carbohidratos, lo que hacen es transportar una gota de líquido entre sus mandíbulas por tensión superficial y así compartirlo con los demás integrantes de la colonia.
Fotografía: Andrés Verver
Hay un tercer método de crianza (más complicado):
"Completamente encerradas"
Estas se crían colocando tierra negra, peatmoss, una base de yeso o concreto en un recipiente circular de plástico o un pequeño tupper, el cual solo tenga un microagujero de ventilación. Debe estar bastante húmedo el sustrato, pero no encharcado. Se le dejará ahí y la revisarás cada 2 semanas. La reina comenzará a cultivar el hongo usando sus propios huevos tróficos (no ocupa que se le proporcione ninguna fuente de alimentos en este periodo).
Una vez nazcan sus primeras obreras la comenzarás a alimentar con pétalos de rosa (o alguna otra flor que tengas a la mano) (bien desinfectados y teniendo mucho cuidado de que no tengan pesticidas). Poco a poco el hongo y el número de obreras comenzarán a crecer; con el paso del tiempo se requerirá que lo mudes a un recipiente más grande y comiences a formar su hormiguero modular.
No se recomienda para nada, si eres principiante.
Fotografía: Arturo Cruz
Después de saber qué tipo de reina tenemos/queremos, otra cosa importante a tomar en cuenta es:
La elaboración de nuestro primer tubo de ensayo.
Necesitarás:
1 tubo de ensayo (adecuado al tamaño de tu reina).
Algodón.
1 vaso con agua purificada.
1 pluma, lápiz o herramienta limpia y estéril para hacer juego.
Primero introducirás agua hasta la mitad del tubo de ensayo, después colocarás el algodón justo a la mitad (con cuidado de que no haya fugas), introducirás a tu reina y sellarás con otro algodón.
Luego será hora de guardar tu tubo de ensayo en una cajita oscura y colocarla en un lugar donde no sea molestada y no tenga vibraciones.
Y ¡felicitaciones!, si todo sale bien, este será el inicio de tu nueva colonia. Solo te queda ser paciente y esperar.
Se recomienda no desesperarse, ya que muchas personas se desesperan y quieren ver a sus reinas muchas veces al día, lo que les genera estrés y ocasiona que muchas se coman sus huevos (retrasando su avance) y/o, en muchos casos, mueran.
Ejemplo de tubos de ensayo preparados. (Tienen arena, pero esto no es recomendable ya que, si no está bien lavada, puede generar hongos u otros problemas a la colonia).
Fotografía: Arturo Cruz
Explicación esquemática de cómo se prepara un tubo de ensayo.
Imagen generada con Gemini IA.
Después de algunas semanas, seguramente encuentres el tubo de ensayo así:
Mini colonia de Dorymyrmex bicolor
Después de aproximadamente un mes de espera, la reina sorprendió con sus primeras obreras.
Fotografías: Arturo Cruz
Mini colonia de Crematogaster sp.
Después de un mes de espera, la reina sorprendió con sus primeras obreras.
Una vez hayan nacido sus primeras obreras, es muy importante proporcionar alimento, ya que es casi seguro que la reina se encuentre exhausta y con sus reservas proteicas muy bajas, además, las obreras ya podrán desempeñar las tareas de la colonia, mientras que, en su mayoría, la reina se dedica a poner huevos.
Reina.
Reina, obreras y larvas.
Reina, obrera y huevos.
En las tres imágenes de arriba podemos observar una mini colonia de Pogonomyrmex maricopa cuidando de su prole.
Fotografías: Arturo Cruz
En su mayoría existen dos alimentos principales, los cuales podremos estar proporcionando a nuestras hormigas (según sea el caso).
Los carbohidratos, son el principal alimento de las obreras, ellas ya no crecen, por lo que únicamente necesitan fuentes de energía para poder funcionar adecuadamente y mantenerse activas, estos pueden ser proporcionados de diferentes métodos:
Azúcar, piloncillo, azúcar morena y derivados revueltos en agua.
Trozos de fruta: manzana, durazno, pera, sandía, uva, plátano, etc.
Líquido para alimentar colibríes.
Leche de vaca.
Nota importante: No es recomendable darles agua-miel; es una práctica antiguamente usada, pero debido a diferentes factores y a la muerte prematura de algunas colonias de hormigas, ha dejado de usarse por la mayoría de las personas dedicadas a este hobby.
Camponotus sp. alimentándose de un trozo de manzana.
Fotografías: Arturo Cruz
Dorymyrmex bicolor alimentándose de un trozo de manzana.
Crematogaster sp. alimentándose de un trozo de manzana.
La proteína es un alimento esencial en la mayoría de las colonias, ya que es la forma en la que se alimentan directamente las larvas y así pueden desarrollarse y producir más hormigas. Las principales fuentes de proteína más usadas son:
Cucarachas: Blaptica dubia, runner, lobster y de Madagascar.
Gusanos: Tenebrio molitor y zofobas.
Grillos: mediano y clavo.
Moscas de la fruta.
Larvas de mosca soldado.
Huevo cocido.
Pinkies de ratón.
Obrera de Camponotus sp. alimentándose de una cría de cucaracha de Madagascar.
Fotografía: Arturo Cruz
Otros tipos de alimentación que podemos encontrar para algunas especies de hormigas son:
La granivoría es un hábito alimenticio que algunas especies tienen, en el cual se alimentan principalmente de semillas. Algunas semillas que suelen ser recomendadas son:
Chía.
Alpiste.
Trigo.
Girasol.
Una recomendación es comprar el mix de semillas para periquitos australianos que suelen vender en las tiendas de mascotas; por lo general, tienen una buena variedad de semillas y es bastante económico. También se recomienda dar las semillas partidas a la mitad para que a las hormigas les sea más fácil abrirlas y para evitar que germinen dentro de sus nidos.
Obrera de Novomessor albisetosus cargando una semilla.
Fotografía: Arturo Cruz
La fungivoría es modo de alimentación en el que las hormigas se alimentan de cuerpos fructíferos de hongos que ellas mismas cultivan en sus nidos, dentro de estas existen diferentes métodos de cultivo de hongos:
Las que los cultivan a través de Hojas: las obreras (con mandíbulas especializadas que asemejan unas tijeras de podar) salen día a día a recolectar fragmentos de hojas de múltiples especies de plantas, para traerlos al nido y que otra casta de hormigas denominada jardineras puedan cortar esas hojas en fragmentos más pequeños y fomentar la colonización del hongo en este nuevo sustrato. Algunos recursos para alimentar este tipo de hormigas son:
Pétalos y hojas de Rosal, Bugambilia, Guayaba, Cítricos, Papaya, Obelisco, etc.
Avena.
Sobrantes de flor de Jamaica.
Migajón de pan.
Tortilla de maíz.
Cáscaras y sobrantes de diferentes frutas y verduras.
Un dato importante es que si se recolectan derivados de plantas de la calle, tener mucho cuidado de que no tengan pesticidas, lavarlas y desinfectarlas muy bien antes de ofrecerlas a la colonia.
Las que los cultivan a través de Excremento de animales: Algunas especies de hormigas utilizan el excremento de las larvas de Lepidópteros (Polillas y Mariposas) para alimentar y hacer fructificar sus jardines de hongos. Algunos sustratos alimenticios recomendados para estas especies de hormigas son:
Avena.
Excremento de algunas larvas que podemos encontrar en nuestros patios.
Por lo mismo, este tipo de hormigas suelen ser muy escasas y difíciles de encontrar. no se recomiendan para iniciar.
Obreras de Atta mexicana realizando sus labores diarias.
Fotografías: Andrés Verver
Recomendación: Si estás criando tu colonia en un tubo de ensayo, y aún no colocas una caja de forrajeo, es muy importante que si la alimentas o proporcionas carbohidratos, los dejes máximo un día y limpies bien la zona, para evitar la aparición de hongos, bacterias o ácaros.
Castas en las hormigas, una forma, una tarea:
Obrera y Soldado de Camponotus sp.
Fotografía: Arturo Cruz
Soldado de Pheidole spadonia.
Fotografía: Andrés Verver
Dependiendo de la especie de hormiga que estés criando, con el paso del tiempo tal vez te des cuenta que aparecen hormigas con morfologías diferentes a las de las obreras normales, generalmente observarás una gran cabeza y un abdomen (gáster) bastante agrandado, tendrá un parecido con la reina, pero no, es diferente, comúnmente es conocida como Soldado.
Existen 3 tipos de categoría, según si la especie es Dimórfica (Obreras y soldados), Trimórfica (Obreras, Soldados y Supersoldados) o Monomórfica (Obreras con una misma morfología, que únicamente varían un poco en tamaño).
En general se dice que dependiendo de la morfología de la hormiga desempeñará determinadas tareas dentro del nido, sin embargo, esto no siempre es así. Por ejemplo:
Soldado: en teoría serían los encargados de, si la colonia se encuentra bajo ataque, salir a contraatacar y defender la colonia, sin embargo, debido a que generar un soldado es muy costoso por la alta demanda de proteína, carbohidratos y tiempo que requieren, en su mayoría se la pasan escondidos en la colonia, curiosamente desempeñando la tarea de almacén de proteína y carbohidratos líquidos. Otra función, en algunas especies de hormigas que consumen semillas, es que son los encargados de partir las semillas que estas utilizan. O incluso en casos muy puntuales fungir como la puerta que permite la entrada a otros individuos dentro del nido (Ejemplo: las del género Cephalotes).
Súper soldado: de mayor tamaño y con una cabeza evidentemente más grande que un soldado normal. Solo unas pocas especies cuentan con ellos (Por ejemplo: algunas del género Pheidole).
Obreras: son multitareas, lo que la colonia necesite, ellas lo harán, ya que son más fáciles y rápidas de generar, además de que requieren menos nutrientes para esto.
Obreras minor: Son aún más fáciles de generar que una obrera normal y a su vez, viven mucho menos que una obrera normal. Estas son las primeras obreras en nacer en la etapa de fundación de una colonia. Y pueden volver a requerirse si la colonia está pasando por un mal momento y requiere trabajadores en un corto periodo de tiempo.
Reina: La encargada de poner huevos y fundar una colonia. Únicamente se le suele ver en la temporada de lluvias.
Macho/Zángano: Tiene la única tarea de fecundar a las hembras. Únicamente aparece en la temporada de lluvias.
Sabiendo todo lo anterior, si eres constante alimentando y proporcionando carbohidratos, tu colonia comenzará a crecer y crecer; por lo que pronto requerirá una mudanza.
Podrás mudarlas a un reinero o, si ha crecido bien la colonia, directamente a un mini hormiguero acorde al tamaño de tu colonia.
Claustrales: El reinero puede ser utilizado desde el momento que capturas una reina, para la etapa de fundación o ya que hayan nacido tus primeras obreras, pero no sean suficientes para pasarlas a un hormiguero.
Se le conoce como reinero debido a que en general es pequeño, y tiene el espacio justo para que una reina pueda sentirse bien y desarrollarse adecuadamente, sin sentir agorafobia (fobia/miedo a espacios abiertos y sentirse desprotegida). Existen muchos modelos y tipos de reineros en el mercado.
Semiclaustrales: Este nido puede funcionar muy bien para hormigas semiclaustrales desde el momento en que capturas la reina, tal cual como si lo fueras a preparar para una colonia claustral, solo que con la adición de sustrato dentro de la cámara de la reina. Recomendación de buen sustrato: peatmoss.
Reinero modular con caja de forrajeo de la tienda Azcalli.
Fotografía: Arturo Cruz
Existen multitudes de videos en internet los cuales muestran largos videos de mudanzas "muy épicas", pero esto es sumamente estresante para una colonia de hormigas; lo más recomendable (por más brusco que parezca) es hacer un volteo del tubo de ensayo a la caja de forrajeo del nuevo hormiguero o al nuevo tubo de ensayo si el otro se encuentra con problemas, así reducimos el estrés de la colonia.
Si la colonia ya tiene un tamaño más estable y hay un hormiguero acorde a tu número de obreras (que por lo general va a ser el número de obreras + la reina, que abarquen un tercio del nido); antiguamente se decía que 20 obreras, pero honestamente esto puede ser muy subjetivo dependiendo del hormiguero o el tipo de hormiga.
En el caso de hormigas semiclaustrales también son una muy buena opción, solo que con la adición de sustrato dentro del nido.
Existen diferentes tipos de hormigueros en el mercado: los hay desde modulares, expansibles, autoexpansibles, caseros, etc., y a su vez de múltiples materiales: en acrílico, vidrio, impresión 3D, madera, Ytong, concreto, yeso, conjuntos de tubos de ensayo, con tuppers, etc.
En general no es recomendable hacer un hormiguero de arena sola, ya que tiende a derrumbarse, a menos de que sea un conjunto de diferentes materiales arcillosos, para proporcionar más estabilidad.
Algunas marcas mexicanas de hormigueros que recomendamos son:
Azcalli.
Imperio Hormiga.
SmallAztec.
Hormigueros modulares de la tienda Azcalli.
Fotografía: Arturo Cruz
En el caso de las grandes colonias, las mudanzas por volteo son casi que imposibles, por lo que lo recomendable es, antes de estresar la colonia, incorporar el nuevo nido, para que estas por curiosidad lo puedan ir a explorar y llenar de feromonas, para que no les sea tan desconocido. Una vez que ya lo hayan explorado, ya podemos quitar las condiciones ideales del anterior nido y que vean que las condiciones óptimas están en el nuevo, para que se cambien de nido.
Si se considera que tu colonia ya es estable y con un número de obreras por arriba de los 1000 individuos, ya puedes buscarle un lugar más estable y definitivo, para que pueda desarrollarse en su máximo esplendor:
Colonia de Camponotus sp.
Hormiguero modular de la tienda Azcalli.
Fotografías: Arturo Cruz
Colonia de Camponotus sp.
Hormiguero modular de la tienda Azcalli.
Seguramente notaste que el gran hormiguero de arriba cuenta con una cajita de acrílico por un lado, esa cajita es una letrina, ya que una colonia de gran tamaño come mucho; en el caso de las Camponotus también consumen muchos líquidos azucarados y por ende también requieren de ir al baño; al estar en cajas de acrílico o impresión 3D, es muy difícil que sus desechos se absorban en el sustrato, por lo que a largo plazo se vuelve perjudicial que estén viviendo entre sus desechos, por eso es muy importante proporcionarles un lugar específico para esto al cual también se le puedan hacer limpiezas continuas.
Algo importante en la letrina por lo menos para el caso de las Camponotus es que sea un espacio con suelo absorbente y mantenga un poco la humedad; para que las hormigas sepan que esa nueva cajita es la letrina, deberemos intentar tomar un poco de desechos de donde ellas los hayan estado depositando y ponerlos ahí, con el tiempo ellas irán depositando las heces ahí y el hormiguero se verá un poco más limpio.
También es importante que tenga micro-agujeros para ventilación, esto debido a que los desechos generan gases, y estos tienen que tener un lugar por donde escapar.
También algo importante es que debe estar cubierta de la luz del sol, ya que forma parte del hormiguero y las hormigas se deben de sentir cómodas utilizándolo.
Letrina para hormigas del género Camponotus. De la tienda Azcalli.
Fotografía: Arturo Cruz
Algo de lo que tienes que ser consciente es que a más hormigas el hormiguero demandará más comida, por lo que si quieres tener una colonia grande y próspera, deberás de invertir en una buena alimentación.
Algunas personas recomiendan criar alimento vivo, sin embargo creo que una de las mejores opciones es comprar mucho alimento vivo (insectos) por mayoreo, congelarlos e ir utilizándolos conforme se vaya necesitando; es una muy buena forma de ahorrar dinero.
Hormigas del género Camponotus alimentándose de grillos.
Fotografía: Arturo Cruz
También te mostramos algunas recopilaciones de colonias de hormigas y cómo se fueron desarrollando a lo largo del tiempo:
Recomendaciones de hormigas para comenzar a criar en Sonora:
Aquellas que pertenezcan a los géneros: Camponotus, Crematogaster y Pheidole.
Dorymyrmex bicolor.
No te recomiendo definitivamente comenzar con alguna Pogonomyrmex ya que son muy difíciles.