Uno de los atractivos de las comedias románticas es que los protagonistas a pesar de estar enamorados y que sea bastante evidente para el espectador, por alguna razón no podrán estar juntos por bastante tiempo, y aunque en las películas esto se resolvía en cuestión de horas, los mangas llevaron esto al extremo.
por ejemplo en Komi San debemos esperar 350 números para que al menos se confiesen su amor, que si bien, a muchos les gusta esperar, también se puede aprovechar ese tiempo para desarrollar a los personajes, tanto principales como secundarios.