Muchos de nosotros no sabíamos que nuestro colegio es un Centro Preferente de Escolarización de alumnos con Trastorno del Espectro Autista (TEA), siendo este el segundo curso de implantación del Aula TEA (Aula Arcoíris) en nuestro centro y, muchos padres y madres seguimos sin saber qué significa, qué características tiene o cómo puede afectar, no sólo a las personas con este trastorno, sino a las familias, conocidos y por supuesto en la Comunidad Educativa, por eso, desde el AMPA queremos intentar aclarar esas dudas:
El alumnado con TEA tiene una serie de necesidades específicas en las distintas etapas educativas, poseen una serie de trastornos del desarrollo que afectan la comunicación y el comportamiento. Atender con eficiencia a un alumnado diverso supone un importante desafío para la comunidad educativa que requiere de una dotación de recursos y estrategias adecuadas con los que poder ofrecer una respuesta pedagógica adaptada y al mismo tiempo un nivel óptimo de intervención. Nuestro centro cuenta con una especialista de audición y lenguaje, de pedagogía terapéutica, una integradora social, un monitor que tiene una labor muy importante en el centro, y no menos importante el tutor o tutora. Todos estos especialistas se comunican entre ellos y con la familia para crear unas pautas comunes sobre cómo actuar con el alumnado TEA. Todos y cada uno de ellos son muy importantes para lograr la inclusión del alumnado con el resto de compañeros y para que consigan una educación normalizada. Siempre tenemos que ser conscientes que como bien indica su nombre El trastorno del Espectro Autista es un espectro, por lo que no hay dos niños TEA iguales, cada uno tiene sus características concretas.
Nuestro colegio, tiene en marcha una determinada organización del centro con la finalidad de alcanzar unos objetivos concretos dirigidos a lograr la mayor integración e inclusión posible en el entorno más normalizado en las aulas de referencia de los alumnos dentro del espectro, es decir, de cómo disponer de manera cuidadosa las condiciones ambientales adecuadas para favorecer el desarrollo y el aprendizaje de estos alumnos.
La atención educativa a las necesidades específicas de los escolares con TEA requiere una individualización de los procesos de enseñanza-aprendizaje, teniendo en cuenta no solo la adaptación del currículo sino también la valoración y adecuación del contexto, procurando un proceso flexible y eficiente que facilite la adaptación del alumnado.
Recursos personales del colegio:
Maestra especialista en Pedagogía Terapéutica y Audición y Lenguaje para intervenir con el alumnado en el aula específica, el aula de referencia y en diversos entornos educativos, así como para asesorar y coordinarse con el personal del centro educativo.
Integradora Social para intervenir en aquellas actividades que desarrollen los alumnos del Aula TGD en el patio, comedor, desplazamientos y salidas complementarias... Además, este recurso personal presta su apoyo a los maestros-tutores y a los especialistas dentro del aula y trabaja de forma directa con el alumnado dentro del Aula TGD.
Otros recursos personales que inciden en el aula: EOEP de zona que atiende el centro y el Equipo Específico.
El Trastorno autista, incluye síndrome de Asperger y trastorno generalizado del desarrollo no especificado. Las características comunes a todos ellos suelen ser las siguientes:
Alteración de la interacción social recíproca
Alteración de la comunicación y del lenguaje
Actividades e intereses restringidos, repetitivos y estereotipados.
El Trastorno del Espectro del Autismo NO es una enfermedad. Se trata de un trastorno generalizado de varias áreas del desarrollo, que se manifiesta de forma diferente en unas personas y en otras. NO se puede GENERALIZAR.
Los trastornos del espectro del Autismo (TEA) son trastornos del neurodesarrollo que afectan de por vida a la persona en distintas áreas del desarrollo, en la percepción del medio y de sí misma.
Características de comunicación
Les resulta complicado iniciar la comunicación social.
Presentan impedimento para establecer conversación recíproca.
A veces no toman en cuentan el espacio personal y pueden situarse muy cerca de los otros estudiantes.
Algunas personas con TEA no tienen contacto visual con sus interlocutores, y su atención es deficiente.
Pueden llegar a aprender, y por tanto a transmitir, inadecuadamente algunos mensajes ya que su pensamiento es literal, libre de interpretaciones. Pueden interpretar literalmente lo que dicen los demás.
Tendencia a expresar su pensamiento con franqueza, sin considerar el impacto en los demás.
Pueden mostrar un vocabulario muy avanzado en sus áreas de interés, y no en otras.
Pueden mostrar expresiones o gestos faciales inapropiados, sin intención explícita, pero que pueden ser mal interpretados por sus compañeros.
Pueden presentar dificultades en el uso de gestos que complementan a la comunicación verbal.
Falta de habilidad para reconocer los indicadores de comunicación no verbales.
Efecto en las relaciones sociales
Las diferencias en los estilos de comunicación pueden producir una falta de comprensión recíproca entre el alumno con TEA y sus compañeros. La reducida habilidad para reconocer las sutilezas que rigen las expresiones y gestos es un importante inconveniente para corresponder en la interacción social. Por otro lado, modular la conducta social resulta complicado cuando se tiene alterada la capacidad para inferir los estados mentales de los demás.
Carecen de sentimientos. No es cierto. En muchos momentos pueden no saber cómo expresar sus emociones, pero demuestran que las sienten; lloran, ríen, se alegran, se entristecen, se enfadan…
Viven en su propio mundo. No es cierto. Hacen, diariamente, esfuerzos por comunicarse…no viven en otro planeta.
Tienen discapacidad intelectual. No es cierto. Hay personas con autismo que sí la tienen y otras que no.
No son cariñosos y no les gusta el contacto físico. No es cierto. Son personas muy sensibles, suelen estar muy unidos a sus padres y sí desean tener amigos con los que jugar. Ríen, sienten, lloran y se emocionan igual que los demás, aunque en algunos casos no puedan canalizar bien los sentimientos.
Los niños con autismo tienen un talento fuera de lo común. No es cierto. Hay personas con autismo que sí la tienen y otras que no.
¿Cómo puedes relacionarte con una persona o un niño con TEA?
Las personas o niños con TEA tienen emociones como todas las demás, pero en ocasiones tienen dificultades para manejarlas y expresarlas. Pueden encontrar difícil expresar sus emociones de forma convencional por lo que, puede parecer que reaccionan desproporcionadamente o “fuera de lugar”.
Las personas o niños con TEA tienen empatía, aunque en ocasiones les resulta complejo interpretar los sentimientos de otras personas.
Las personas o niños con TEA disfrutan y tienen interés por las relaciones sociales. Sin embargo, sus dificultades hacen que se interprete erróneamente que no les interesa.
Que una persona manifieste sus emociones de forma diferente a lo que esperamos, no significa que no tenga sentimientos.
A las personas con TEA les resulta un reto gestionar las situaciones sociales.
Vivimos en un mundo eminentemente social por lo que las personas con TEA se están enfrentado continuamente a situaciones que implican un reto para ellas.
Reflexiona sobre cuántas situaciones experimentas en tu día a día que tienen una demanda social y en la que tienes que manejar tus emociones.
Ponte en el lugar de una persona con TEA que tiene que gestionar continuamente situaciones que suponen una demanda para ella.
Comprende que sus comportamientos que te puedan resultar inusuales en situaciones sociales no son caprichosos o malintencionados.
Interésate por las personas con TEA
Hay una nueva amiga en Sesame Street y es maravillosa. Acompaña a Elmo y Alan mientras ayudan a Big Bird y Abby a hacerse amigos de Julia, quien hace las cosas de una manera distinta.
Conoce el proyecto y el aula Arcoíris de nuestro centro, pinchando aquí