Nuestras Letras amigas
Nuestras Letras amigas
Boulogne Sur Mer - Provincia de Buenos Aires - Argentina
Manantial
Cuando tengas que llorar llora,
llora todo lo que necesites…
sobre todo en lo que creas tu más honda soledad.
Porque es ahí donde surgirá tu cuenca,
para riego de todo tu ser,
para que veas claramente
como se nutre
y cual es su fuente.
Todo lo demás será tu desierto.
* * *
Cruz Roja
Hay un mundo en los números que somete,
enfila la sangre en su místico circuito,
y en las palabras hay otro, que incauta,
aprieta los huesos y su altura.
Hay quienes lo ven, lo han visto.
Silencio y cruces rojas.
Voluntarios
en un hospital abierto
cicatrizando el origen.
* * *
Lengua inclusiva
Los planetas
desde el cielo,
te arrojarán las palmas.
Y a veces
algo mejor que eso.
Algún NO que servirá de SI
cuando florezca.
El instinto
como un paracaídas.
Saltaremos
más allá de nuestro canto,
ante ojos sibaritas
que se cierran,
y saborean
nuestras migas
de temor
en el descenso.
Despertamos desnudos
en nidos calientes,
cuerpos cilíndricos
y un reguero de piel seca.
Ningún género se extinguió,
ningún fruto
ha mermado su semilla,
y están todos allí,
al alcance de la lengua.
* * *
La distancia quebró el paisaje
de los que se mueven
aturdidos por la noche.
El sueño de los astros
enredó entre hilos de fotones
la memoria del ayer.
La muerte de lo insano
arrastrará canciones
hasta la playa
donde todo se recoge en
el cáliz de una nueva lluvia.
Una lluvia que intercede
por los vegetales,
gérmenes primarios
de una cadena
que se agita entre laderas
solubles a la eternidad.
* * *
Leer poesía
Es un ejercicio
de placer y cuidado
entreverarse en las líneas
que escriben los poetas.
Indagar por el trozo de espíritu
que ellos logran auscultar
y como en partos múltiples,
recibir los granos de alquimia
entre los yuyos
de un paisaje.
* * *
Juntos
Estas horas que nos unen y trasportan
a los infiernos y paraísos de rutina,
que nos unen boyando por los mares,
que nos descalzan y nos hacen cicatrices.
Los minutos logran escalar la rebeldía,
y el horizonte señala la salida,
amor, cómo nos marca el tiempo su designio,
y conocernos nos alza en melodía.
Los días que tornamos en rosarios,
las noches que arrimamos nuestros juicios,
el mundo que inventamos y arropamos,
nos vuelve plastilina las caricias.
Cómo transformamos los rencores,
cómo acorralamos la neblina,
cómo endulzamos los temores,
y abrevamos al final de la partida.
Se siente a veces el cuerpo como fiera,
se siente a veces el alma con esquirlas,
se siente a veces los ojos como huellas
y nuestras miradas como estrellas peregrinas.
* * *
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