Nuestras Letras amigas
Nuestras Letras amigas
Guatemala
Arrastró un poema
Venía el río enfurecido
arrastrando todo a su paso.
Me asusté tanto, sentí que
era el último instante de mi vida,
pues iba yo caminando en la ribera.
De pronto, el río se calmó y
arrastró a mis pies una piedra
de bellos matices, al tomarla
en mis manos me di cuenta
que la piedra era un poema,
poesía pura de la naturaleza.
Me senté entre margaritas
y escribí lo que la piedra me dictó,
la poesía más linda.
El río arrastró un poema a mis pies,
ahora sé que la vida es poesía,
todo lo que nos rodea, es poesía.
Hoy, mañana y siempre...
la vida es poesía.
* * *
Atril
Atril, tú sostienes
el libro de mi vida,
al voltear las páginas
veo con tristeza
como lentamente
desaparecen las notas
de mi triste vida.
Notas de canciones
que narran la vida mía,
atril, columna vertebral
de mi atribulado destino,
mantente erguido, te pido,
porque si sucumbes,
será el fin de mi vida.
Sostén mi libro, te pido, atril,
para que al voltear sus páginas,
pueda seguir cantando mi vida.
Mientras yo narre mi vida
en canciones y poemas
cantaré y seguiré viviendo,
pero, si tú caes atril...
Atril, columna vertebral
de mi triste destino,
sé fuerte, no caigas
he puesto en ti mis
esperanzas y mi fe,
y si caes, si te rindes,
habrá llegado mi final.
* * *
La luna
Quiero acercarme a la luna
tanto como me sea posible,
darle un beso en la frente y,
regalarle una rosa roja.
Tomar del firmamento dos estrellas
y colocárselas de aretes,
darle un tierno abrazo y sentir
la frescura de su frío cuerpo.
Quiero acercarme a la luna,
contarle mis quimeras,
darle gracias por inspirarme
con canciones y poemas de amor.
Quiero acercarme a la luna
y contarle al oído un secreto,
la luna lo sabe, lo sé, pero,
me gusta repetírselo.
Porque si hay un testigo
del amor que llevo dentro,
en el fondo de mi alma,
ese testigo es la luna.
Quiero acercarme a la luna
para platicar largo y tendido,
de mis penas y mis alegrías
y después morir tranquilamente.
* * *
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